Uno ve la portada de Ghostman y la verdad es que dice más bien poca cosa. Unas letras que forman parte de un letrero de “Casino” sobre fondo oscuro y con el título de la novela encima. Nada que te llame la atención especialmente, a menos que le hagas caso a la frase promocional que se encuentra en la parte superior: “Rápido, duro y astuto. Un debut asombroso”. La frase viene firmada por Lee Child, así que a menos que sepas quién es Lee Child, probablemente Ghostman te pase desapercibido. Qué demonios, es probable que aunque sepas quién es y pases de largo.
Ghostman es la historia de un atraco que sale muy mal y se convierte en una carnicería en el último momento. El hombre que maquinó el golpe juega contrarreloj. El dinero robado lleva una carga explosiva que hará trizas los billetes en 36 horas, no se sabe nada del atracador, y toda la policía del estado está en modalidad de busca y captura. La única solución, llamar a un ghostman, un tipo que trabaja siendo nadie y cualquier persona al mismo tiempo, capaz de convertirse en otro tipo con apenas un poco de maquillaje y un par de correcciones en su acento. Y así, con el encargo a ese ghostman de buscar el dinero antes de que se agote el tiempo, empieza esta historia.
Vayamos primero con las partes buenas: es verdad lo que dice Lee Child, la novela es rápida, ágil y entretenida. No sé si la consideraría “dura”, o tal vez lo que yo considero “duro” es otra cosa. Ghostman podría entrar dentro de la misma categoría de “historias de robos y ladrones” en la que encontraríamos El golpe, Ocean´s eleven y productos del estilo. Está bien narrada, el personaje principal (y casi único) es un tipo interesante y las cosas que cuenta, sobre la forma de llevar a cabo un golpe, desde la preparación hasta la huida, son tan interesantes que cuando empieza a hablar de esas cosas las páginas parecen volar.
¿Cuál es la parte negativa? A mi modo de ver, el personaje es demasiado perfecto, demasiado superior intelectualmente y en cuanto a habilidad a todos los demás. Es más listo que la policía, que el FBI, que los cientos de matones que van a por él y que los más grandes capos del negocio. Es tan listo que no tienes la menor sensación de peligro real en ningún momento de la novela. Podrías haberlo tenido si la parte de Kuala Lumpur no hubiera sido un flashback (que por cierto, ese flashback es brutal, de lo mejor de la novela sin lugar a dudas).
Así que, ¿el veredicto? Creo que es una novela interesante y que te hace pasar un buen rato, creo que si te gustan las historias de atracos y tejemanejes del mundo del hampa te gustará. A mi modo de ver me hubiera gustado sentir que el protagonista estaba en la cuerda floja en algún momento. Pero eso no quita que me haya entretenido.
Un buen debut el de Roger Hobbs.