Reseña: Lo que más quieras/El que persigue a un ladrón, de Andreu Martin

elquepersigueaunladrónTercera entrega de unas reseñas dedicadas a redescubrir algunas de las obras más antiguas del maestro Andreu Martin, quizá la persona que más y mejor novela negra patria ha hecho desde Montalbán. ¿Para cuándo un coleccionable con sus obras completas? Qué bonito es soñar…

En esta ocasión hablaremos de dos obras menores, dos novelas cortas que aparecieron casi seguidas. Me refiero a El que persigue al ladrón y Lo que más quieras, publicadas en 1988 y 1990 respectivamente.

El que persigue al ladrón forma parte del timo. Es el tipo que sale tras el chorizo que le roba la maleta a la chica guapa en la estación de tren. Después se reparten el botín a medias, ya que si ese tipo interviene, nadie más lo hará. Así funciona esto. Pero eso no es lo importante, al menos no todavía. Lo importante es esa chica guapa y bruta que huye del pueblo en busca de príncipes azules y un poco de aventura. O esos dos matones que tienen que pasar la mercancía a través de la frontera con Francia. ¿Por qué no usar a esa chiquilla que hace autoestop para evitar sospechas? Parece una buena idea, hasta que el ladrón le quita la mochila y aquel otro tipo sale corriendo detrás. ¿Qué pasa aquí? Una novela corta, de apenas cien páginas, con toques humorísticos demenciales y situaciones de lo más variopinto.

Una gozada.

loquemasquierasEn Lo que más quieras, Andreu se pone serio, a no ser que consideres esos colmillos afilados como una sonrisa. A Hierro, un profesional dedicado a resolver problemas, lo contrata un misterioso cliente que quiere que localice a un tipo. Se trata del Neque, a quien conoce de la cárcel. Eso lo convierte en personal para Hierro. Sin embargo, acepta, aunque no en las condiciones propuestas. Porque el Neque era proxeneta y se siente traicionado ya que le robaron a sus chicas. Así, Hierro se hace pasar por Sipero, otro compañero de trullo, y el Neque se lo cree. ¿Qué es lo que más quieres, Neque? Atracar el prostíbulo de lujo donde  me robaron a mis putas. Hierro le concede su última voluntad, aunque solo lo sabe él.  De nuevo, una novela muy corta, que roza el centenar de páginas, pero contundente y muy bien cerrada, sin un solo cabo suelto. Andreu Martín en su máxima expresión.

Es casi imposible encontrar estas dos obras, pero, como decía al principio, no es baldío soñar con una reedición de las novelas cortas de Andreu Martín en un solo tomo. Si algún editor inteligente está leyendo esta crónica, no sé a qué está esperando.

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