Reseña: Nadie llora al muerto, de Deborah Crombie

nadielloraalmuertoNadie llora al muerto es una trepidante novela de suspense que Deborah Crombie escribió en 1996 y que hasta septiembre del presente año no había sido publicada en nuestro país. Ahora, gracias a Navona Editorial podemos disfrutar de una narración exquisita cuyo proceso de investigación policial va ganando enteros a medida que avanzamos en la lectura. Las últimas 125 páginas de esta obra son de un ritmo vertiginoso. Si al principio de la novela, (un poco más lenta), sospechas de todos los personajes como posible asesino, hacia la mitad del libro las dudas se incrementan. ¿Quién será el autor del asesinato de Alastair Gilbert? Esta es una pregunta constante durante toda la lectura. Deborah Crombie hace uso de una narración psicológica, con una trama absorbente y personajes originales, algunos un tanto excéntricos.

Estamos en Holmbury St Mary, un pueblo que pertenece a Surrey, al sur de la capital británica. El comandante de la policía, Alastair Gilbert, ha sido hallado muerto en su propia casa bajo signos de violencia: ha sido golpeado con un martillo hasta acabar con su vida y se han llevado joyas de su hogar. En un primer momento los principales sospechosos son su esposa Claire y su hijastra, Lucy. Pero Alastair es un hombre celoso que ha acusado varias veces a su esposa de infedilidad y debido a su carácter, el comandante tiene bastantes enemigos. No solo los habitantes del, hasta ahora, apacible pueblo parecen estar en el punto de mira de la investigación, sino que, además, varios compañeros del cuerpo de policía serán sometidos a innumerables interrogatorios por parte de el comisario Duncan Kincaid y de la sargento Gemma James, los investigadores de Scotland Yard a quienes se les ha asignado el caso.

A medida que van avanzando en sus averiguaciones, Kincaid y Gemma se dan cuenta de que la vida de este matrimonio estaba llena de ocultos secretos: mentiras repulsivas y traiciones que parecían no terminar nunca.

Los dos agentes estarán fiel acompañados por dos miembros del cuerpo como el inspector jefe, Nick Deveney y el agente de policía, Will Darling, quienes nos dejarán algunas sorpresas en el camino.

Listado de personajes sospechosos de esta novela.

Claire Gilbert: La esposa del muerto. Madre Lucy a quien concibió de su anterior matrimonio con Stephen Penmaric.

Lucy Penmaric: La hija de Claire y Stephen e hijastra de Alastair. Pese a la diferencia de edad que le separa de Geoff, todo el mundo dice que está enamorada de él.

Bill Genovase: Padre de Geoff. Regenta un concurrido pub donde solía ir a almorzar buena parte de la localidad. Mantiene muy buenas relaciones con Claire, y es enemigo de Alastair.

Geoff Genovase: El hijo de Billy. Estuvo en prisión debido a robos de objetos en varios hogares. Se dice que Lucy está enamorada de él.

David Olginvie: Compañero de trabajo de Alastair. Tiene que soportar las numerables  acusaciones del comandante de policía sobre su supuesto romance con Claire.

Malcom Reid: El jefe de Kitchen Concepts, una tienda de diseño de interiores para la que Claire trabaja como asesora.

Gabriela Wilson: La doctora de Claire Gilbert.

Madelaine Wade: Vecina a quien algunos acusan de brujería.

Como fondo, tenemos la historia de un idilio amoroso. Las relaciones entre Duncan y Gemma, los dos protagonistas de Nadie llora al muerto, cuyo romance del pasado parece estarse enfriando. Yo, querido lector, le aconsejo que no deje enfriar esta novela. Han pasado casi veinte años desde que Deborah la escribió, pero ya la tenemos aquí, por cortesía de Navona Editorial. ¿Se la a va a perder ahora?

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