De Madrid al zielo es la primera novela de Alfonso Zamora, una historia de zombies de la ya archiconocida Línea Z de Dolmen ambientada en nuestra capital. Partiendo de un punto inicial que cualquier aficionado al género reconocería inmediatamente (el protagonista haciendo vida normal mientras las noticias desgranan poco a poco la pesadilla que se está viviendo en otro país con el inicio de una pandemia terrible), la novela va adquiriendo voz propia a medida que avanzan las páginas.
Se trata de una historia de lectura ágil, entretenida y capaz de enganchar al lector con facilidad; y eso es para mí el principal punto positivo que tiene De Madrid al zielo, junto con un giro final que convierte la historia en algo más, y juraría que nunca visto en el género (nunca se puede asegurar a ciencia cierta porque siempre llega alguien a decir que eso lo vio en una película checoslovaca del siglo dieciséis. No tentéis a la suerte).
Hay un detalle que es apreciable y digno de observación: la prosa de Alfonso crece página a página. Va mejorando y soltándose al mismo tiempo que la trama va entrando en tensión y volviéndose más intensa. Que por cierto, se trata de una trama que siempre va in crescendo, dirigiéndose sin freno hacia su desenlace. Es cierto que contiene varios momentos que resultan manidos en género Z, pero ya he mencionado alguna vez que no soy enemigo per se de lo manido, siempre que lo que rodea a esa estructura ya vista se me cuente de forma interesante.
Me gustaría mencionar otra cosa más. Ni es positiva ni es negativa, supongo que depende del lector el decidir si es una cosa o la otra: De Madrid al zielo me ha parecido una novela bastante blanca. Entiéndase el concepto tal y como se aplica en una película, esto es, para todos los públicos. Falta mala baba y sangre, da optimismo en un género donde suele abundar la negatividad y la falta de fe de los escritores en la humanidad. En la novela de Alfonso hay buen rollo, miedo y tensión también porque estamos en un apocalipsis zombie, pero en general las actuaciones de los personajes tienden a ser positivas y colaborativas. Como digo, esto no tiene por qué ser bueno o malo, pero se puede convertir en un problema para quien llegue a la novela buscando destripamientos y sangre a raudales. Sin embargo, será una gran novela para quien quiera catar el género zombie pero no disfrute con las salpicaduras.
De hecho, si tuviera que sacarle un contra, diría que lo que más me chocó a mí fueron ciertas decisiones de los personajes militares, que se me hicieron irreales e ilógicas. Por otro lado, el personaje del protagonista, que coge el nombre del autor, está bien esbozado y es rico en matices. Y después hay muchos personajes secundarios, algunos mejor dibujados que otros, a unos se les coge cariño y a otros menos, pero en general, bien de personajes.
De Madrid al zielo es una novela para disfrutar y entretenerse. Para dejarse llevar. Y eso se agradece de vez en cuando. Y la segunda parte amenaza con ser antológica.
Reseña de Víctor Blázquez
pienso igual que tu, es una novela blanca pero de lectura rapida, no me gusta el final pero bueno gustos tenemos todos