Reseña: Luz de estrellas lejanas, de George R. R. Martin

Uno se siente raro cuando llevas aconsejando tanto tiempo a un autor entre tus amigos y resulta que hasta que no se hace mundialmente conocido no se paran a pensar en él. A George R.R. Martin lo descubrí hace mucho y lo recomendé y lo recomendé. Sus cuentos molaban cantidad, para mí fue un enorme descubrimiento cuando en un ejemplar de la colección extinta Martínez Roca Gran Súper Ficción, que trataba los premios Hugo de cada año, di con dos relatos los cuales ambos se habían hecho con el primer premio de cuento, y ambos (El camino de la Cruz y el Dragón y Los reyes de la arena) del mismo autor. ¿Fue eso posible? Pues sí, era un joven llamado George R. R. Martin, que ya había ganado anteriormente un Hugo con una novela corta, pero que a partir de aquí empezaba a dar que hablar bastante. Ben Bova, el editor de estas estupendas antologías lo supo, como yo lo supe en cuanto leí sus obras: George R. R. Martin iba a ser uno de los grandes.

Ediciones Gigamesh sigue elaborando a lo grande la obra de este genio de Nueva Jersey. Con Luz de estrellas lejanas pretende aportarnos la mejor narrativa publicada por Martin desde sus comienzos. Sencillamente, estas historias son las que tanto he recomendado a mis amigos. El mayor nivel de calidad está aquí. El aficionado a la Ciencia Ficción y Fantasía va a disfrutar mucho con esta antología. Es indispensable hacerse con esta obra si amas estos géneros de verdad.

Luz de estrellas lejanas es la primera entrega de tres de lo que se ha dado en llamar Autobiografía literaria del autor de la saga Canción de Hielo y Fuego. Aparte de las obras premiadas del autor y obras inéditas, el volumen también contiene anécdotas y comentarios autobiográficos, contando desde sus orígenes de escritor hasta el momento de su consolidación. Comienza con tres historias pertenecientes a su primera década de escritura creativa. Hay que destacar de aquí, La fortaleza, donde se narra la historia de una fortaleza en construcción e inexpugnable que por extrañas consecuencias se rindió a sus enemigos rusos. Le sigue Sólo los niños temen a la oscuridad, una historia que recuerda mucho al cómic sin viñetas. Un héroe contra una aberración del espacio. Y la muerte, su legado, un líder político sumergido en una enfermedad terminal que decide poner fin a todo aunque nada sale como había previsto.

En la siguiente sección del libro se nos cuenta algo más de la experiencia adquirida y como con sus primeras ventas, sobre todo a revistas tan potentes como Analog, consigue tener una vida económica más llevadera. En esta parte se recogen buenos cuentos y su calidad sube como la espuma. La clave: Cuando llega la brumabaja, relato nominado a los premios Nebula y Hugo cuya historia cautiva y emociona de todas, todas, en una especie de canto a la evolución de nuestra vida moderna. El héroe es una historia que trata sobre qué hacer con los héroes de guerra cuando regresan a su vida “normal”. La salida a San Breta es un relato que me ha encantado, que no conocía y con tintes de terror. Trata sobre un coche fantasma en una autopista abandonada en una época en que los vehículos aéreos han tomado el mando. Esa otra clase de soledad, habla de la soledad de un encargado de estación de tránsito de naves que vigila un agujero de gusano en las afueras del sistema solar. Genial.

En la tercera sección vienen las obras de arte. Comienza con Una canción para Lya, una historia inolvidable, premio Hugo a la mejor novela corta, en el que se trata el tema de una pareja de telépatas a los que solicitan una investigación muy curiosa: conversar con un sabio alienígena en un planeta en el que ambos conviven. Maravilloso. Esa torre de cenizas es un relato sobre los desengaños amorosos. Y siete veces digo: al hombre no matarás trata la historia de un comerciante que tiene que demostrar su inocencia a los habitantes de un lejano planeta ante unos fanáticos religiosos. La ciudad de piedra es la historia de un humano perdido en una antiquísima ciudad de piedra. Una extraña conversación consigo mismo que se presenta genial. Hieles de tierra narra la historia de un mundo invernal en el que la protagonista es salvada por una especie de bruja que utiliza la tecnología de sus naves para crear ilusiones. Y como colofón el premio Hugo año 80 al mejor relato, El camino de la Cruz y el Dragón. La historia de un inquisidor católico del futuro que hace frente a una secta que ha santificado a Judas Iscariote. El relato es buenísimo lo mires por donde lo mires. Mi preferido junto a Los reyes de la arena, que tristemente no aparece en este volumen.

En el último tramo del tomo encontramos más joyas, tales como Las canciones solitarias de Darren Dorr, historia muy buena, a caballo entre la fantasía y la ciencia ficción, que cuenta las aventuras de un príncipe-dios exiliado. El dragón de hielo, o lo que yo remarcaría como prefacio a Canción de Hielo y Fuego. Una niña nacida en lo más crudo del invierno, amiga de un dragón de hielo, acaba imponiéndose a todos los que no la creen y huyen de un ser mítico de tal calibre. Y En las tierras perdidas volvemos a dar con el mejor Martin, a lo Fantasy, en el que escribe sobre princesas, hechiceras, hombres lobo y paladines…

¿Qué sinónimo de «imprescindible» me queda ya por decir de este libro?

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