Reseña: Cuando Susanah llora, de J.J. Castillo

Hoy publicamos nuevamente reseña de Cuando Susanah llora, pero ésta vez por otro reseñador, el aclamado Juande Garduño.

Leí parte de esta historia cuando Juan José Castillo comenzó a publicarla periódicamente en un blog. Me quedé prendado de ella, pero al poco el autor tuvo que dejarla y yo me quedé sin mi ración de zombis hasta que la retomó y mandó a Dolmen…

Rotten es una pequeña población que resiste el envite de los zombis mediante vallas de contención. Dentro de ellas, el pueblo intenta continuar adelante, tienen una especie de consejo donde se toman las decisiones y disfrutan de una relativa calma. Cuentan, además, con un extra para protegerse: Susanah. Un pequeño bebé huérfano al cuidado del cura del pueblo que funciona como alarma, pues cuando ella llora sin que haya nadie que la pueda consolar es porque hay zombis cerca.

Cuando Susanah llora es una novela de personajes, de muchos personajes. Mediante sus ojos viviremos lo que ocurre en la pequeña localidad y en sus alrededores a diario tras el alzamiento de los muertos, o como ellos lo llaman: “El día del cementerio”; Como dije antes, Rotten goza de relativa tranquilidad, al menos hasta que varios problemas convergen en tiempo y espacio haciéndoselas pasar canutas a nuestros vecinos.

Y vaya variedad de personajes, desde vigilantes de seguridad hasta ex policías resabiados, pasando por frikis, militares, propietarios egoístas de centros comerciales, abuelos centenarios, enfermeras sin título, perros curiosos… todos ellos con sus pequeñas historias, y es que en Cuando Susanah llora todos en Rotten tienen su momento de gloria… o muerte.

En esta novela se narra una historia dura, pesimista, aunque Castillo siempre deja abierta una puerta, a lo lejos, por la que el lector pueda pasar a una pequeña sala de optimismo. Aún así, que nadie espere una novela con concesiones o se encariñe con un personaje o lo pasará mal. En  ese sentido me recordaba al gran George R.R. Martin, otro narrador al que no le importa pasar por la guillotina a cualquiera de sus personajes. Además, hay frases lapidarias que te dejan poso, de esas en las que piensas horas o días después de haber cerrado el libro.

Narrada con una prosa directa y ágil, empedrada de buenas descripciones, nos encontramos, en definitiva, ante un narrador consumado y experto en literatura zombi. Esperemos que este autor pronto nos vuelva a sorprender con otra historia, a la espera quedo.

One comment

  1. Oscar dice:

    Una visión un poco diferente al apocalipsis zombie: el llanto de una niña que alerta de la presencia de los muertos. Una idea oiginal, con pasajes inolvidables.

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