Nuevo México, siglo XIX. Un extraño (Daniel Craig) avanza por el desierto sin recordar nada. La única pista que tiene es un grillete que rodea su muñeca. Cuando llega a la población de Absolution, descubre que los forasteros no son bienvenidos allí y que sus habitantes viven en el miedo, bajo las órdenes del coronel Dolarhyde (Harrison Ford).
El nuevo visitante tampoco es recibido con los brazos abiertos, pero pronto los locales tendrán que confiar en él cuando, de la noche a la mañana, una invasión de merodeadores del cielo ataca el pueblo y abduce uno a uno a la gente indefensa. A medida el solitario vaquero va recuperando sus recuerdos, reúne un grupo con la esquiva viajera Ella (Olivia Wilde), la gente del pueblo, Dolarhyde y los suyos, y unos guerreros apaches. Todos unirán fuerzas para enfrentarse a la amenaza exterior.
Cowboys & Aliens mezcla western y ciencia-ficción en una apuesta que parece más indicada para los amantes de la serie B. También para los seguidores del cómic original en que se basa, la novela gráfica escrita por Fred Van Lente y Andrew Foley y creada por Scott Mitchell Rosenberg, quien antes de que estuviera finalizada ya había recibido la oferta por los derechos cinematográficos.
El primero en fijarse en sus viñetas fue Ron Howard, quien a la postre ha sido también productor en una impresionante nómina de actores, productores y guionistas.
El encargado de asumir la dirección es Jon Favreau, director de probada efectividad en taquilla gracias a su Iron Man (2008) e Iron Man 2 (2010), y que sorprendió a propios y extraños cuando se desvinculó del proyecto de la tercera parte para unirse al que aquí nos ocupa.
