Reseña: El Abrazo del Monstruo, de Félix J. Palma

Diego Arce es un escritor de novelas de misterio que tras conocer la popularidad con su primer libro no ha logrado un nuevo éxito. En una fiesta dedicada a la literatura, su editor le anima a resucitar en una nueva entrega al personaje al que debe su fama: un psicópata apodado «El Monstruo», que secuestraba a niñas en la Barcelona actual. Esa misma noche cuando regresan de la fiesta alguien decide llevar la ficción a la realidad y revivir al Monstruo secuestrando a la hija de Diego, Ariadna, de siete años y en un juego macabro, proponer a Diego tres pruebas que deberá superar en directo, a través de internet, si quiere recuperar a su hija.

De esta novela me sorprendió lo pronto que empezó la angustia, para sus setecientas treinta y seis páginas, en los primeros capítulos, saboreamos el misterio. Con ello, entraremos en un libro adictivo. En verdad, os absorberá una trama tan increíble como aterradora. Eso no quiere decir que sea un novelón, pero hay que aplaudirle al autor lo bien que supo hilarlo todo sin desvelar nada. En ningún momento, me pareció estar leyendo “relleno”, alargar por alargar. Casi todo lo escrito es necesario para entender tanto el pasado como el presente. Nos hará comprender que ciertos terrores y fantasmas de la infancia, si no se saben curar a tiempo, se vuelven demonios en personas adultas.

Estamos ante una historia de superación de nuestros propios miedos y del amor a los nuestros y lo que somos capaces de hacer por ellos. Con un equilibro delicado, el autor crea una trama original con muchos giros increíbles, de esos que los lectores leemos con el corazón en un puño. Una historia dentro de otra historia. Por ejemplo, veremos en la novela al protagonista comentarnos su obra “Sangre y Ámbar”, mientras seguimos sus intentos de salvar a su hija. Y todo esto en un estilo realista haciéndonos sufrir en nuestro mundo seguro. Como lectores, llegaremos a preguntarnos si el monstruo del libro puede llegar a nuestra vida al fin y al cabo. Stephen King ya escribió en una ocasión que los monstruos son reales y viven dentro de nosotros. Y a veces, ganan.

Lo que más me inquietó fue ese morbo de la superación de pruebas. El comprobar lo enfermiza que puede ser la gente, con ese fondo malsano haciendo que muchos disfruten del dolor ajeno. Duele saber que todo eso, es verdad. A los extremos que hemos llegado como seres humanos, intriga descubrir quién puede ser el imitador de “El Monstruo” y por qué nadie, ni siquiera su mujer, sabe de dónde salió ese personaje para su novela. Recordándonos con ello que todos tenemos secretos.

Recomiendo el libro.

Reseña: Los Dioses de Bal-Sagoth, de Robert E. Howard

Más caña de la buena. Lomo del bueno por que esta vez hemos disfrutado de lo lindo de una apuesta segura como es siempre leer cualquier historia de Robert E. Howard. Más títulos de los que gracias a la ya indispensable editorial de libritos de bolsillo Costas de Carcosa podemos ir encontrando cada poco. Autores, obras y ediciones, donde disfrutar, novelitas de aventuras para disfrutar doquiera que vayáis. Un buen cúmulo de pulp, de sword & planet (como se dice en mi tierra), condensado en poco más de trescientas páginas. Los Dioses de Bal-Sagoth, como os decía, era una apuesta segura. Como no va a serlo una antología del gran Robert E. Howard donde se recogen nada más y nada menos que siete relatos, las historias que abarcan la saga de Turlogh O’Brien, «El Negro». Uno de los mejores mosaicos que Howard construyera jamás. Un autor entonces en pleno esplendor, dándolo todo en relatos como La Marcha del Dios Gris (The Grey God Passes), El Hombre Oscuro (The Dark Man) o la trama que da titulo al libro Los Dioses de Bal-Sagoth (The Gods of Bal-Sagoth). Tres cuentos donde disfrutar de un personaje histórico, que participara en la épica batalla de Clontarf. La versión howardiana del personaje, obviamente. Por eso verás y disfrutarás de su lucha contra norteños, seres aberrantes e incluso brotará de ti una sonrisilla cómplice cuando lo veas jurar por Crom.

Empezaré por hablaros de la historia principal y la que más me ha gustado. Calidad por encima de la calidad. Páginas arrancadas de un ejemplar de 1931 de la revista Weird Tales, de ahí procede Los Dioses de Bal-Sagoth, donde se presenta a Turlogh O’Brien, un forajido del siglo XI que posee todos los atributos de un héroe de Howard. En este caso, un guerrero irlandés de carácter violento y temperamental de pelo negro-azul-volcánico. Turlogh es casi idéntico a la mayoría de los berserkers de Howard, compartiendo además otra característica ya usada: es un marginado, alejado de su propia familia, condenado a vagar por un mundo hostil… solo. Dice mucho acerca de la soledad y los sentimientos de aislamiento del autor en aquellos momentos. Bien, pues con este tipo, se abre una historia con un comienzo explosivo. Una apertura brillante que te empuja directamente a la acción. Una acción violenta en un barco en una tormenta; el ritmo te atrapa, se acelera y todo explota en un holocausto de destrucción masiva. Y Turlogh se encuentra naufragado en una isla misteriosa, con un reacio compañero, un gigante guerrero sajón llamado Athelstane. Poco después, ambos guerreros rescatando a una joven que está siendo perseguida por una enorme rapaz que no vuela. Después de ayudarla, esta chica linda resulta ser Brunhild, una diosa blanca, temida y adorada por los indígenas de las ciudad… ¡Y ya estás enganchado! Una serie de historias que te meten en vereda desde la primera página. A tiro hecho. Sin complicaciones, ni descripciones eternas. Robert E. Howard a pleno pulmón entre saltos, hachazos y cabezas cortadas de cuajo.

La Marcha del Dios Gris combina la fantasía con la historia, para contar el fin de los dioses o seres sobrenaturales además de la facción cristiana liderada por el Gran Rey Brian Boru (y los principales protagonistas de Howard, Turlogh D’ubh O’Brien y Conn, un escuadrón huido de los vikingos) luchando contra el rey Sittric de Dublín y su tío Mael Mordha, el rey de Leinster.

El Hombre Oscuro es otro de mis favoritos. Relato de Howard que recordaré mientras viva. Turlough perdiéndolo todo en una lucha final contra los vikingos. Brutalmente brillante.

Lanzas de Clontarf, Fragmento sin título, La Sombra del Huno y El Túmulo en el Promontorio son los relatos que completan esta magnifica antología. Y aunque no suelo hablar de precios, friends, once euritos por estas maravillas… buah. En fin, civilizaciones perdidas, horror sobrenatural, fantasía histórica e incluso western. Protagonistas con tendencia a trascender, músculos y juramentos que rara vez no se cumplen. Howard sabía narrar y con una prosa tan depurada que asusta ver como no ha perdido un ápice de fuerza después de más de ochenta años. Ahí es nada.

Reseña: Planetary. Libro Uno, de Warren Ellis y John Cassaday

Estoy seguro. Si todos aquellos cándidos que desconocen de qué va realmente Planetary supieran, en cuanto tuvieran un momento, se harían con esta obra. Porque el desconocimiento es dañino, aunque a veces bueno en el sentido que ayuda a descubrir joyitas que a uno, por mor del destino, puede pasar por alto. Es así que estamos ante una de las obras punteras de uno de los mejores guionistas en activo. Uno de los mejores que ha dado el noveno arte. Planetary, quizás considerada una obra de culto, o mejor dicho, una de sus obras de culto. Una serie limitada de cómics ideada por el guionista británico Warren Ellis e ilustrada por John Cassaday, que fuera publicada en su día por la americana editorial Wildstorm y a la postre en diferentes formatos en nuestro país por ECC Ediciones. Y casi que os diría que la mejor hasta el momento acaba de llegar. Se presenta el Libro Uno (de dos), toda la serie bien recopilada en formato integral de tapa dura. Este inicial comprendiendo los números del #1 al #14 más los one-shots Planetary Preview y Planetary/The Authority: Ruling the World.

La huella de Wildstorm en DC que ya no existe, a través de una serie. Wildstorm fue una editorial que en su apogeo, albergó una serie de proyectos estupendos, muchos de los cuales fueron cortesía de Warren Ellis. Donde comprobar el amor de Ellis por la Ciencia Ficción, las historias de anticipación y la sátira mordaz de la que gozan los cómics para adultos. Universos perfectos, orientados a un público…, bah, para todos. Donde entramos nosotros como lectores hace tiempo. Y mientras Stormwatch y The Authority podrían ser las contribuciones más duraderas de Ellis a la casa DC, Planetary es sin duda su logro más importante y del que oirás grandes palabras de todo aquel que la haya leido. Es fácil: es original, diferente, atractiva, y toca a su vez temas que en muy pocos (poquísimos) cómics se tratan.

Pongámonos en situación: Planetary narra las aventuras de un trío de misteriosos personajes que se denominan a sí mismos Arqueólogos de lo Imposible y que trabajan bajo la consigna: «Es un mundo extraño. Mantengámoslo así». Tres personajes que recorren el mundo en busca de rarezas y prodigios y descubren cosas que a otros les gustaría que nunca se encontraran. Son arqueólogos del misterio, exploradores de la historia secreta del planeta, los que trazan las fronteras invisibles de un mundo fantástico; esos mismos a los que preguntarles sobre la veracidad de cualquier leyenda o conspiración de un lugar específico del planeta, y ser capaces de tener información sobre ello.

Una serie que destaca por lo actual y puesta al día de argumentos, personajes y lugares comunes de la ficción del Siglo XX. Tratando desde cultos secretos, grietas en el tiempo, pasando por monstruos de serie B o historias chinas de fantasmas. Tramas plagadas de referencias a otras historias, si bien se cambian nombres y situaciones tanto para crear un universo propio como para dejar de pagar derechos de autor; seamos sinceros. Un cómic hecho cien por cien para los que amamos el tema paranormal.

Más allá de la narración y la ambición, lo que hace que Planetary sea una de las mejores obras de Ellis, es el sentido inusitado de optimismo y asombro ante todo. La escritura de Ellis tiende a ser oscura y cínica (ver Transmetropolitan, de la misma época, otra obra de arte); aquí encontraréis protagonistas sarcásticos y amargados, los mundos que habitan están llenos de corrupción… Pero no hay que olvidar que Cassaday a los lápices fue una de las principales razones del éxito de Planetary. Incluso en los primeros números, donde el arte de Cassaday es algo tosco, con el paso de los números su trabajo va aportando un gran sentido a los detalles que se narran y se afina el diseño de un modo alarmante en algunas historias. Un estilo cinematográfico impecable. No sé como Netflix no se ha fijado ya en esta serie ahora que busca argumentos y casi todo tipo de historias para sus abonados más frikis.

Y es que el gozo va llegando a la vez que la escala de Planetary se vuelve épica con la presentación de monstruos gigantes, viajes transnacionales como norma, una serie que ofrece una mezcla eléctrica de ciencia ficción, pulp, horror y superhéroes. Que actúa casi como una Liga de Caballeros Extraordinarios para esos géneros específicos, juntando personajes tan dispares como Doc Savage, Sherlock Holmes, Drácula o Los 4 Fantásticos, todo en un universo cohesionado.

Personajes análogos, inspiraciones claras, casi cada número un homenaje, elementos que se entrelazan en una exploración ambiciosa de un multiverso que te mantendrá enganchado. Y como yo ansioso, deseando leer ya el tomo que completa esta magníficia serie. A nadie que haya leído esta reseña, le debe pasar inadvertida.

Reseña: Nightflyers, de George R.R. Martin

Hay una versión de escritor diferente en George R.R. Martin que no todos conocen. Una enorme minoría que lleva toda la vida leyenda Ciencia Ficción sí que sabe…, pero cierto sector me consta que no. Quizás sean los mismos que se sorprenden cuando ven en las novedades libros de Martin, No-De-Juego-de-Tronos, y se preguntan: ¿es el mismo autor? Y si lo es, ¿George R.R. Martin sí tiene tiempo para escribir otras temáticas pero no para acabar de una vez la saga de Canción de Hielo y Fuego? Para los lectores que se hayan podido hacer alguna de estas preguntas aclararé, que hubo un antes prolífico a Juego de Tronos. Un antes maravilloso en mi opinión de un autor que ganó lo más gloriosos premios de género. A pares.

Hubo un antes. Uno se siente raro cuando lleva aconsejando tanto tiempo a un autor, y resulta que hasta que no se hace mundialmente conocido (¡por una serie de TV!), no empiezan a reparar en sus obras. A George R.R. Martin lo descubrí hace unos veinte años. Lo recomendé y lo recomendé. Sus cuentos molaban cantidad. Para mí fue un enorme descubrimiento encontrarle en un ejemplar de la extinta colección de Martínez Roca, en la colección Gran Súper Ficción. Una antología que trataba los Premios Hugo (el premio más importante a nivel mundial que se otorga a la literatura de Ciencia Ficción), y que se llevan dando desde casi principios del Siglo XX. En fin, di con un tomo que contenía dos relatos suyos. ¡El tío había ganado el Hugo al Mejor Relato con dos cuentos de su propiedad! Uno era El Camino de la Cruz y el Dragón y el otro Los Reyes de la Arena. Dos joyas de la CF que recomiendo que leáis cuanto antes. Era entonces un joven George R. R. Martin, que ya había ganado anteriormente un Hugo con una novela corta, pero que a partir de aquí empezaba a dar que hablar bastante dentro de la literatura fantástica. Hasta que dio el pelotazo con sus novelas de Fantasía de Canción de Hielo y Fuego, o como lo conoceréis muchos por la serie de TV: Juego de Tronos.

Por ello, os gustará saber que Nightflyers, la nueva novela que edita Ediciones Gigamesh (una editorial que no deberéis perderos como amantes de la Fantasía y CF), decía que dicho título se publicó por primera vez en 1980 y ganó el Premio Locus a la Mejor Novela y fue nominado al Hugo de ese año. Aunque ahora resuene tanto por la inminente serie de Netflix, también os gustará saber que tuvo un film fallido en 1987, estuvo un tiempo en los radares del Canal SyFy, tuvo una edición ilustrada (ésta misma que hoy os reseño) e incluso una versión narrada en audio por la actriz Adenrele Ojo.

Nightflyers cuenta como nueve excéntricos académicos viajan en una nave espacial con dicho nombre, cuyo destino es estudiar a una antigua raza alienígena. El capitán de la nave es aún más extraño que sus pasajeros y se presenta en forma holográfica en lugar de física. Espía a sus pasajeros, observándolos en sus literas por la noche, personas promiscuas y bastante activas por la noche, cambiando de pareja con frecuencia… Las cosas comienzan a cambiar, a volverse tenebrosas, cuando los pasajeros comienzan a morir, uno por uno, de forma muy similar a lo que cuenta en Diez Negritos, de Agatha Christie. No obstante, aquí algunas de las muertes son bastante espantosas y el terror psicológico de estar atrapado en una pequeña nave espacial con un asesino se hace palpable de forma abrumadora casi en cada página. Martin demostrando lo que mejor sabe hacer.

Pues sí friends, quizás no lo esperabais después de todo lo explicado, pero en efecto, Nightflyers es una historia de Misterio, Ciencia Ficción y Terror. Una trama convincente, especialmente después de que comiencen los asesinatos. Ya sabéis el gusto de nuestro autor por esto, ¿no? Así que sabemos que ninguno de sus personajes, por muy importantes que sean, están a salvo. Afortunadamente (o desafortunadamente, dependiendo de cómo lo mires), os confesaré que no me hizo especial tilín ninguno de ellos por lo que en esta ocasión poco me importó si sus cabezas explotaron, las cortó un láser por la mitad, se aplastaron al salir por una escotilla, etc, etc. Es lo que nos caracteriza a los fans de Martin. Nos mola la sangre. Aunque me gustó bastante la reunión y opinión de personajes académicos debatiendo, con toque desinhibido, drama y pasión.

Nightflyers, esa interesante mezcla de géneros que os demostrará el “buen antes” del maestro George R.R. Martin.

Reseña: El Vigía, de Paul Jenkins, Jae Lee, Bill Sienkiewicz, Mark Texeira, José Villarrubia y VVAA

Lo mismo que no gusta que me pase, tampoco deseo para vosotros la mala anécdota de que una buena historia solo porque el titulo o la portada no te atraiga en un primer momento, en ese nanosegundo que hace que te intereses por leer, un de-qué-va (sinopsis); vuele por delante y no la leáis. Estoy aquí para evitarlo. Para comentaros esos títulos destacables que en mi opinión, no debierais pasar por alto. Correcti. El 90% de nuestras reseñas son positivas. Aunque por un lado no son criticas, son reseñas, hay una diferencia. Y por otro, procuramos reseñar solo obra destacables, como mínimo, gustosas de leer. Todo esto lo he comentado en más de una ocasión, pero parece que hay que recordarlo de vez en cuando. Bien, pues ahí estamos. Además, coincide con el titulo de hoy, una miniserie que Panini Cómics acaba de publicar en formato integral en su colección 100% Marvel HC y casi se me escapa. Pues por mil demonios, estaba deseando leerla, esperando que apareciera en nuestro idioma, grandes críticas americanas la alaban.

Tenemos en la obra además, a un gran guionista como Paul Jenkins formando equipo con grandes ilustradores, coloristas y entintadores. El Vigía (The Sentry) es un viaje a través de la llamada Modern Marvel, de esas historias de origen que amo leer y adoro que se publiquen por estos lares y en dicho formato recopilatorio. Inicios que tanto nos gustaron en nuestra niñez, llevados a la actualidad. El Vigía, una miniserie que vio la luz a principios del nuevo siglo, una de esas historias inmiscuidas en los eventos Marvel del momento pese a que la continuidad es lo que menos importa. Eso sí, ya os aviso, los temas que conforman la historia es de esos argumentos entrelazados y curiosos, muy raros visto en el pijameo Marvel. Un superhéroe autónomo (ideal para la Edad de Plata), un alter ego olvidado de un hombre envejecido, junto a un one-shot donde seguimos a Los 4 Fantásticos, Spider-Man, Ángel y Hulk con un tema final que araña el tejido del Universo Marvel promoviendo un final épico.

Entonces, ¿qué hacer cuando te das cuenta de que el mundo entero te ha olvidado? ¿Cuándo te cercioras de que nadie tiene recuerdos de tú existencia y han seguido adelante sin ti? Pero eso no es lo peor, ¿y si descubres que fuiste el héroe más importante que haya existido jamás y nadie sabe nada? El Vigía es esa historia. La historia de Robert Reynolds, un alcohólico, agorafóbico, que resulta ser el mejor salvador que la Tierra tuvo alguna vez. Un héroe querido, luchando contra el crimen antes de que Los 4 Fantásticos emprendieran su fatídico viaje a las estrellas. El Vigía luchó en su día contra todo tipo de villanías disfrazadas, haciendo que la idea de la lucha contra el crimen fuera aceptada por los ciudadanos de Nueva York. Y con los años luchó junto a Hulk, Spider-Man o Los 4 F…, pero hoy, nadie recuerda a Bob Reynolds. Con una vida rota, un matrimonio fallido, se despierta hoy para descubrir su verdadera naturaleza. A tiempo para reconstruir su vida pues casualidad o no, la entidad maligna conocida como El Vacío está regresando a la Tierra. Así que Reynolds se pone su uniforme de centinela una vez más y tiende a desentrañar la conspiración que hubo para borrar su memoria, mientras se acerca El Vacío…

Paul Jenkins al guión, ilustrado por Jae Lee, Bill Sienkiewicz, Phil Winslade, Rick Leonardi y Mark Texeira, y toda una serie de maravillosos colaboradores. No es la primera vez que Marvel tiene un superhéroe al estilo de Superman en sus historias. Un personaje diferente, cercano, muy a lo Astro City, por eso quizás me ha gustado tanto. El Vigía es diferente. Si bien un personaje que lo puede todo, cualidades para lo bueno y para lo malo de Superman, por ejemplo; en gran parte es un personaje que se mantiene solo. Pero mola ese enfrentamiento final que se espera durante toda la trama, empujado por la supuesta conspiración en dicho universo donde se evitó recordarle. A un ser tan magnífico que describiría como el “Superman de Marvel”. En definitiva, una epopeya monumental que si te decides, leerás en dos sentadas.

Reseña: Sombras en la Tumba, de Richard Corben

Quien nos lea asiduamente sabrá de nuestro afán por el género de Terror en films, novelas y cómics. De nuestro gusto por lo mejor de lo mejor. De nuestro seguimiento a grandes autores, a grandes maestros ilustradores, y de querer compartir con vosotros nuestra opinión sobre ello, intentando teneros informados con títulos que cada mes salen a la palestra. ¡Para que no se os escapen! Y si habéis leído hasta aquí, puede ser por varias razones: estáis interesados en el título que reseño y no os decidís aún, sois un verdadero/a seguidor/a del maestro Corben o simplemente leéis todo tipo de reseñas y lo pasáis bien sabiendo más. Adquiriendo conocimiento. Bien, por cada una de ellas me alegra que lleguéis a este punto. Si sois más de cómic, también sabréis de nuestro afán por todo lo que sacan en especial dos grandes autores: Mike Mignola y Richard Corben.

Y qué decir que no hayamos dicho ya. Algo habrá, ¿no? En especial, si Planeta Cómic vuelve a poner su ojito derecho en una obra que muchos necesitábamos en español. Sí, «necesitábamos» es la palabra. Porque es con esta serie de historias con lo que Richard Corben da seguimiento al tomo Los Espíritus de los Muertos (publicado por Planeta Cómic también), también una buena antología de historias cortas de Terror inspiradas en lo mejor de lo mejor. ¿El qué? Pues aquellos grandes cómics de Terror de los 50s, 60s o 70s, grandísimos cuentos de Terror de la editorial EC que fueron perseguidos por la sociedad ilusa del momento y que vemos, al igual que muchos, como Corben ama e idolatra aquí. Sombras en la Tumba no es otra cosa que un buen tomo, indispensable para amantes del autor pero también del mejor género de todos (el único que activa tu sistema nervioso); una buena recopilación de macabras historias narradas por un personaje viejo, excéntrico, de extraña procedencia.

Cuentos de final inesperado, algunos quizás demasiado precipitados pese a su bastante potencial. Quizás bocetos o historias guardadas en un cajón que tenían prisa por salir y asustar al mundo mientras se interese por ello. Es curioso como en USA, en sus principios, Corben solía ser conocido como un autor gore en sus primeras historias clandestinas. También fue conocido por sus innovadores y pioneros usos del color (donde gana mogollón aunque Sombras en la Tumba no lleva). Sin embargo, también parece tener un don para la combinación en ciertos elementos del blanco y negro. Especialización que adquirió en su paso por las revistas Warren de los 70s.

Cuatro décadas después, con Sombras en la Tumba vuelve a causar pesadillas a nuevas generaciones. Algunas de las más de veinte historias de esta colección proveniente de la editorial Dark Horse y que ahora Planeta Cómic suma a su genial colección de joyitas: véanse Creepy presenta a Richard Corben, El Dios Rata, Creepy presenta a Bernie Wrightson o toda la colección de Eerie, Creepy… En la introducción Mike Shields nos informa que Corben, el maestro del color, ha planeado deliberadamente estas historias para blanco y negro y entonces ahí entendemos bastantes cosas. Es su homenaje, su visión de aquellos juegos y giros de guión que series de televisión de Terror de principios de la década de los 60s como Way Out!, Thriller o Alfred Hitchcock Presents, tenían. Donde el blanco y negro jugaban un papel indispensable.

Por eso, en Sombras en la Tumba encontraréis tanto monstruos humanos como inhumanos, aunque también encontrarás un puñado de cadáveres ambulantes, seres sobrenaturales y maldiciones antiguas. Como vemos con demasiada frecuencia en la vida real, las cosas que los humanos son capaces de hacerse a sí mismos, tal vez sea más aterrador que cualquier monstruo ficticio que la mente pueda imaginar. Si es que son ilusiones, claro.«Perturbadora», quizás sea la palabra que mejor define esta antología. Casi cincuenta años preceden a este magnífico autor que como mínimo os debería sonar.

Sombras en la Tumba es definitivamente inquietante. Es ese lugar donde algunas tramas deben ser leidas en lugares bien iluminados. El ejemplar que si tienes un momento puedes abrir y vivir un par de “sufrimientos” o bien sentarte a degustar un tomo que se lee perfectamente de un tirón. Aunque ya sabéis que el mejor manjar hay que degustarlo a intervalos. Si eres un fanático del horror, apenas necesitas consejo, ¿no? La madera cobra vida.

Reseña: Varsovia, de Carlos Sísi

¿Quién no ama dormir y tener hermosos sueños? No hay nada malo en ello…, a menos que los sueños reemplacen la vida. Ese es el peligro en esta historia. La gente comienza a abandonarse a sueños maravillosos, eufóricos, no hacen nada para permanecer despiertos y poco a poco, el mundo se va vaciando de personas. Ya que el sueño en sí es una trampa, pues a medida que el mundo duerme, un pequeño grupo se mantiene despierto… La historia nos sitúa en París en el siglo actúal. Allí llegarán unos enfermos después de abandonar el psiquiátrico de las afueras de la capital francesa. Se les unirán a ellos otros no durmientes que tampoco entienden qué está ocurriendo. Pero lo que en verdad traerá el Terror será cuando una realidad extraña involucre a soldados nazis desfilando y luchando por las calles de París. Pronto entenderán que todo lo que ven es real, que hay saltos en el tiempo, tratarán de desentrañar el misterio y encontrar las respuestas que parecen encontrarse ocultas en el pasado de la Segunda Guerra Mundial y los guetos de Varsovia.

Dicen que nada malo puede florecer de la verdad. Se hacen cosas horribles tras las cortinas de la ignorancia. La mejor manera de que el Mal sobreviva es permitiéndole crecer sin control porque pasa inadvertido. Carlos Sísi lo entendió escribiéndonos una maravillosa historia donde nos recuerda que también se puede dominar a ese Mal. Con unos personajes increíblemente vivos, maravillosamente descritos con una precisión que asusta. Es capaz de adentrarnos en el amor por los libros gracias a Marie y sabe cómo llevarnos al trastorno bipolar o darle vida a un terrorífico monstruo que crece alimentándose de odio y miserias humanas.

En esos saltos de tiempo, Sísi nos lleva a la invasión de Polonia junto a otros lugares y escenarios de guerra. Datos históricos y otros de ficción se juntarán creando una trama tan bella como de horror ilimitado. No, tranquilos, no vais a leer ninguna lección histórica tipo Wikipedia, y eso es lo más sorprendente de todo: la manera en que cuenta una nueva historia en el gueto judío donde vive Józef y su sobrina Wislawa, una niña muy especial. El autor nos muestra bien lo que fue ese infierno, ese horror, contándolo como una prolongación de lo que ya hay narrado. En verdad, lo ha dejado tan bien escrito que hasta yo misma me quedé sorprendida del lenguaje que utilizó, tan puro, capaz de lograr llevarnos a un París apocalíptico, a aquellos interrogatorios de la Gestapo cuando llenaban el aire de gritos, llantos desgarradores que nunca cesaban. Sentiremos el sonido de esas botas alemanas aplastando el suelo, moliendo la esperanza de las personas. La clave se encuentra en el pasado, pero para descubrirla Carlos Sísi nos dejará un dolor en el alma, llevándonos de nuevo a esa época. Himmler y el ocultismo nazi, experimentos, un terror más allá del odio, saltos temporales buscando la respuesta para sanar el mundo.

Me gustó, disfruté el libro, tenía muchas ganas de escribir una opinión de una novela de Carlos Sísi. Estaba segura de que era cuestión de tiempo que su novela, sería un día también mi novela.

Reseña: La Máscara de la Muerte y Otras Historias, de H.D. Everett

La Máscara de la Muerte y otras historias es una pequeña antología publicada por primera vez en 1920 por Philip Allan & Co. Uno de los pocos libros en los que la señora Everett no aparece con el sobrenombre de Theo Douglas. También es la última novedad de La Biblioteca de Carfax, la siempre recomendable editorial de estas chicas tan amantes del mejor género de Terror. Os lo confieso: un libro extremadamente raro que ahora se encuentra disponible. Y lo llamo así por identidad; no recuerdo haber visto nunca en nuestro idioma a alguien apostando por esta autora de la que se sabe muy poco. En su país al menos, Philip Allan editó en 1932 dos relatos de los que se encuentran aquí; el que da titulo al libro y La Cortina Carmesí. Por mis datos, ambos se incluyeron en Creeps Omnibus, una antología donde los recuperaba en 1935. Y es que la mayoría de los cuentos de señora Everett quedaron descatalogados de una forma u otra hasta que en 1995 apareció un enorme tomo publicado por Ghost Story Press, que es lo más reciente donde se podían encontrar… Hasta ahora.

Sobre la autora: Henrietta Dorothy Everett (1851-1923), comenzó a despuntar a la edad de cuarenta y cuatro años. Durante los siguientes veinticinco -entre 1896 a 1920-, aparecieron veintidós libros de un tal Theo Douglas, publicados por diecisiete editoriales diferentes, los cuales hasta que no fue un “buen momento”, no fue revelada su verdadera identidad. Trece años antes de su muerte, H.D. Everett empezó a ser reconocida.

Relatos aquí que dan muy mal rollo. Así catalogo dicha antología. En La Máscara de la Muerte, la moribunda Gloriana, le pide a su esposo que le haga una promesa: una vez que muera, él deberá cubrirle el rostro con un pañuelo en particular. Unos días después de su muerte, justo antes de que el enterrador cierre el ataúd, el caballero cumple los deseos de su esposa. A partir de ahí: sobresaltos. Uff. El otro relato que destaca por encima de todos es La Cortina Carmesí. Coincido totalmente con Philip Allan en que son las dos puntas de lanza de la autora en la narración breve. Aunque tampoco están mal los otros que aquí se aportan. En La Cortina Carmesí, Ronald McEwan, de dieciséis años, va a pasar unos días con su tío el reverendo Sylvanus Applegarth. Sus dos primos, burlándose de su procedencia en las Highlands donde se cree fervientemente en fantasmas, lo llevan a visitar una casa abandonada que se dice embrujada. Exactamente, un gran ventanal de un primer piso, con vistas al jardín, protegido con una enorme cortina roja y descolorida, ahí dicen que se aparece. Regresan pasada la medianoche, y los tres niños obtienen más de lo que esperaban. Un relato que te puede marcar o asustar bastante, dependiendo de cuándo y dónde lo leas.

De los nueve relatos recogidos aquí, me gustaron mucho también Los Dedos de una Mano, donde dos tías solteronas, Sara y Grace, se hacen cargo de sus sobrinos Dick y Nancy, durante unas vacaciones mientras su padre viaje a la India. Es en una casita de retiro junto al mar, donde vivirán una intrigante historia con una garra que se dedica a dejarles mensajes en clave: «PELIGRO», «MARCHAOS», «SALID DE AQUÍ»… Uff, no digo nada y os lo digo todo.

Y La Bruja del Agua que cuenta como las hermanas de Robert Larcomb se sienten decepcionadas cuando “el niño” se casa con Freda, una mujer de poca fortuna, que da a luz a un bebé que no sobrevive, y que sufre una enfermedad grave. Mary, la narradora, acepta a regañadientes quedarse con Freda, mientras Robert se va de caza. En su ausencia, vivirá los momentos más terroríficos de su vida: extraños goteos, noticias de una vaca recientemente ahogada, un médico demasiado cariñoso o una leyenda local sobre una mujer blanca que fue enterrada en una encrucijada cercana… Una variada cantidad de ingredientes que la autora aúna de forma magnífica al final.

Aunque ambientadas predominantemente a principios del Siglo XX, las historias de H.D. Everett tienen un estilo cercano a las grandes escritoras de época victoriana como Amelia B. Edwards, J. H. Riddell o Mary Elizabeth Braddon. En mi opinión, una autora a sumar entre las indispensables escritoras que siempre deben estar disponibles en la mejor Biblioteca de Terror que se precie. Calentando el sitio estáis, si aún no tenéis esta antología.

Reseña: Flash Gordon. Los Hombres Libres de Mongo (1940-1942), de Austin Briggs y Don Moore

Nada mejor para los amantes del pulp, el saber que toda una serie de joyitas en novela y cómic vuelven a estar al alcance de todos. Y qué mejor representante del género pulp de la Ciencia Ficción más clásica que Flash Gordon. Un héroe cercano, una chica inteligente y científico loco. El trío de protas de la mítica serie e innovadora en su día por muchos aspectos. Tiras cómicas creadas por Alex Raymond en 1934 para el recreo en páginas de un dominical, y continuada posteriormente por diversos guionistas y dibujantes para competir con las aventuras de Buck Rogers, a la que rápidamente superó. Con tanto éxito, que rápidamente fue adaptado a televisión y cine, con una jugosa adaptación con banda sonora de Queen que para mí es toda una delicia ver a día de hoy. Un mundo ilustrado a los ojos en esos oscuros años 40 del pasado siglo, que Dolmen Editorial está recuperando con grandes títulos en su genial Colección Sin Fronteras. The Phantom, Johnny Hazard, Príncipe Valiente y por supuesto, el para mí indispensable Flash Gordon. Todo un lujazo.

Titulado Los Hombres Libres de Mongo, el tomo que os reseño hoy comprende cinco episodios que fueron publicados entre mayo de 1940 y enero de 1942. Con guión de Don Moore y dibujo del gran Austin Briggs, encontramos ya a un Flash Gordon más “actual”; tramas más llevaderas, arcos argumentales que forman un todo viñeta tras viñeta. La Princesa Lita fue la primera de las tiras cómicas diarias en la que trabajó Austin Briggs para King Features Syndicate. La que dio un buen empujón al diario en el que se publicó. La parte más gratificante es ver la enorme calidad del artista mostrando unos diseños que superan a cantidad de las ilustraciones que se publican hoy en día. En especial, por su forma de dibujar a los personajes, flora y fauna exótica de Mongo en su totalidad. Comienza con un escenario familiar de Flash y Dale huyendo de Ming en un cohete cuando se estrellan en el reino del bosque de Mongo. Rescatando a un niño de uno de los muchos dinosaurios carnívoros de Mongo, se hacen amigos de los padres de los niños y los albergan en su casa. Los soldados de Ming los acosan con impuestos y despojan a Loton y su esposa de todo bien. Flash no puede permanecer oculto mucho tiempo más…

Los Hombres Libres de Mongo es la segunda entrega. Con mucha acción y decisión, vemos la nave que lleva a los Hombres Libres abriéndose camino hacia la Tierra Prometida de Ming. Flash y Dale partieron en un cohete para buscar un puerto seguro y encontrarse con una tribu hostil de lo que parecen ser nativos americanos… Una vez más, Austin Briggs demuestra que su versión de Mongo está más en sintonía con la experiencia estadounidense contemporánea que el modelo prehistórico y/o medieval europeo de Alex Raymond.

Le sigue Guerra en la Tierra, donde se corre un camino paralelo a una tira dominical que Raymond publicara en su día. Un cohete aterriza en Escandinavia, donde nuestros héroes rápidamente se hacen amigos de los refugiados del implacable dictador que ha invadido su tierra natal. Esos mismos que serán atacados por bombarderos enemigos y Flash se los gane después de destruirlos con un rifle desintegrador que robó de la armería de Ming. Buena historieta. En Desastre en el Espacio varios cohetes fallan al regresar a la atmósfera de Mongo, atrapándolos en una órbita perpetua. Flash se atreve a aventurarse fuera de la nave para intentar reparar los daños, pero nada. Dale sugiere enviar un S.O.S. a Mongo con la energía que queda. Es cuestión de tiempo que el oxígeno se agote. El mensaje es recibido por un antiguo aliado, el Príncipe Barin, ahora… ¿presidente de Mongo?

Cierra el tomo Naufragio, que continúa la historia con el Capitán Pigor temiendo por su vida, abandonando al Mayor Rodan, cuando el cohete dañado comienza a hundirse rápidamente, gracias a las grietas en su casco y un motín en ciernes. Austin Briggs recicla muchas ideas de Alex Raymond. Nos queda así toda una joya visual e inspiradora para los que amamos el mejor género de aventuras donde sin duda Flash Gordon es uno de los puntales de lanza a destacar. Geniales ediciones que nadie debería perderse.

Reseña: Aquaman. Guerra por el Trono, de Geoff Johns, Bedard, Reis, Pelletier, Woods y Pérez

Sabíamos que esto pasaría. Y quizás nos gusta que pase. Sale un peli nueva, nos ilusionamos y queremos leer en que cómic o novela se basa. O en mi caso, al revés; voy a ver la peli, digo esto me suena, y entonces recuerdo en qué cómic o novela se basa. O una mezcla de todo eso y el caso es que quieres vivirlo en formato cómic. Bien, pues por si no lo sabíais ya, el nuevo film de Aquaman se inspiró en El Trono de Atlantis, una historia que vuelve a reeditar ECC Ediciones en este llamado Aquaman: Guerra por el Trono. Donde el chico de oro de DC Comics, Geoff Johns, prueba cositas para un nuevo gran nuevo universo. La Liga de la Justicia, es uno de los principales puntos de referencia y por tanto hay que seguir sus hazañas. Cuando el nuevo reboot fue lanzado por primera vez en 2011, Johns fue emparejado con la súper estrella Jim Lee. La idea, era relanzar el grupo de superhéroes más potente de DC y volver de nuevo sus aventuras a la conciencia del público lector. El resultado fue un tomo ruidoso y lleno de acción como el que os reseño hoy. Aunque Jim Lee dejó la cabecera antes de comenzar con la edición #13 (sus motivos tendría), el argumento sigue siendo envidiable respecto a otras historias.

Encontramos entonces un tomo que vuelve a introducir a un personaje, tal vez, uno de mis villanos favoritos. Y digo tal vez, pues Aquaman se ha convertido en un personaje con dos caras. Al principio, fue el típico superhéroe enamorado y alto señor, seguidor de la justicia por encima de todo. Pero el paso de los años le han azotado ferozmente; perdió un hijo, pudo hacer algo para salvarlo, cambiaron las tornas en Atlantis de donde pasó a ser Rey a prófugo… En definitiva, ya nada es lo que era. Y desde el previo a Flashpoint hasta ahora, Aquaman es un tipo al que hay que tener respeto… Por no decir miedo. Como contrapartida, también es un personaje del que todo el mundo se ha burlado. Hecho que se puede ver constantemente en la serie The Big Bang Theory. Se alega un héroe bastante infantil, un hombre que vive y hace sus “necesidades” en el mar y habla con los peces… Aquaman es un superhéroe del que mucha gente se burla y Johns cogió eso y le dio la vuelta. Ahora la nueva cabecera se ha convertido en éxito de críticas y ventas. Ya que a manos del guionista: va a demostrar al mundo su valía. Y la leña que da cuando una mosca le roza la oreja.

El Trono de Atlantis supone un antes y un después. Después de leerlo se ve claramente como todo lo ocurrido aquí va a tener grandes repercusiones en demás series. El guionista ha consiguió que la serie Aquaman fuera una de las más aclamadas del relanzamiento de DC, y el personaje vuelve a tomarse en serio. En la historia, creyendo que Atlantis está bajo ataque, el Rey Orm declara la guerra al mundo de la superficie. La lealtad de Aquaman se debate entre su hermano y la Liga de la Justicia, mientras que el segundo grupo se encuentra abrumado, al ver como la costa este de USA es tragada, literalmente, por el océano, y ven como las tropas reales atlantes marchan contra la humanidad. La aparición de la Liga de la Justicia es de vital importancia para intentar frenar el ataque de los atlantes. El papel como mediador de Arthur (Aquaman) se hace súper importante. Y como no soy propenso a destripar tramas tan interesantes y bien resueltas en un sólo tomo como ésta, pues…

El Trono de Atlantis es una de esas buenas sorpresitas del cómic que vuelve a estar disponible en librerías. Contiene un buen plantel de personajes del universo de DC, tanto héroes como villanos y unas splash-pages impresionantes. Un poquito de avance en la relación amorosa entre Superman y Wonder Woman, con aparentes celos de Lois Lane incluidos. Acompañado por el espectacular dibujo de Ivan Reis y otros artistas de renombre como Paul Pelletier, Pere Pérez y Pete Woods; aquí Aquaman se verá forzado a tomar decisiones que marcarán su vida. Afortunadamente, Geoff Johns continuó en aumento de creatividad. Es lo que ocurre cuando un buen autor tiene mano libre en crear crossovers. Diseña joyitas como El Trono de Atlantis.

Sí, has leído bien, Aquaman ahora es una estrella, un portento físico mezcla de nuestros dos más grandes elementos, una rehabilitada franquicia, un momento que muchos deseábamos e incluso suponíamos que con buenos autores y tiempo, pasaría. Siendo bueno que además se empezarán a editar grandes sagas del personajes, algunas ya han llegado como el magnífico Aquaman, de Peter David, que estoy loco por empezar a leer. En El Trono de Atlantis se produce el primer gran cruce entre ambas colecciones. Las fricciones en la relación de dos hermanos como Aquaman y Orm, un punto a tener muy en cuenta. Un toque de drama interesante y un punto crucial tremendo.