Que David Baldacci es uno de los escritores con mejor mano para elaborar tramas que te mantengan pegado al sillón, eso es algo sabido. Ahí están como prueba toda su obra de acción, thriller e intriga. Pero hasta ahora, al menos que yo sepa, siempre se había mantenido cerca de ese tipo de novelas, adultas y ligeramente oscuras. Por eso me sorprendió tanto ver su nombre en la portada de este libro juvenil, y me dije, “ok, a ver qué ha hecho”.
En cuanto arranca Vega Jane descubres rápidamente que no estás en el mundo real. Baldacci te presenta a la protagonista como si tú ya estuvieras habituado a su vida, a Amargura y a todas sus peculiaridades. Eso, al principio, puede resultar un poco desconcertante, las primeras diez páginas, porque si en algo es un maestro Baldacci es en imprimir vida a lo que narra y en mantener el ritmo.
Antes de que puedas darte cuenta te sientes integrado en ese extraño pueblo llamado Amargura, habitado por Wugs (que en todo momento parecen ser seres humanos con otro nombre), y con un idioma propio. Esa es una de las cosas que me han resultado fascinantes de este libro: El mundo que rodea a Vega Jane está construido con unos pilares sólidos, todo tiene una lógica y una coherencia a la que es fácil adaptarse. Vega Jane cala en el lector gracias a esa personalidad entre rebelde, agresiva, inteligente y curiosa. Amargura tiene algo que atrae como la miel a las moscas, y casi desde el principio los términos que cambian de nuestro idioma resultan comprensibles para los lectores. Algo que se hace evidente cuando habla del tiempo (las cuñas, las sesiones) pero que pronto se extiende a la fauna, las costumbres y el funcionamiento de ese pequeño pueblo rodeado por una tierra prohibida en la que nadie puede aventurarse porque todo el que lo hace no regresa jamás.
La historia del libro sigue a Vega Jane. Comienza cuando durante la noche ve a su mentor y amigo Quentin cruzando al Quag, huyendo de los miembros del Consejo de Amargura y sus caninos de ataque. Y a partir de ahí, Vega Jane querrá descubrir qué ha pasado con Quentin y por qué le tachan de traidor y eso no hará más que ir metiéndola poco a poco en más y más problemas. Cuando además descubra que todo parece estar conectado con su pasado, Vega Jane no descansará hasta descubrir cuáles son los secretos de Amargura.
Y el gran aplauso para David Baldacci viene de esa capacidad asombrosa para presentarnos todo lo que es Amargura por dentro y por fuera, para despacio pero sin pausa ir rompiendo las reglas del juego a medida que Vega Jane va descubriendo ciertos secretos que la llevan a poseer varios elementos fantásticos como son Destin, la piedra sumadora, etc; y a enfrentarse con bestias que no existían ni en las peores pesadillas documentadas por los Wugs.
Y así, Baldacci construye una trama hipnótica que te hace querer saber más a cada paso, distribuida en capítulos de entre cinco y quince páginas, con un ritmo que no cesa y que en la parte final aumenta las revoluciones. Ha creado a unos personajes carismáticos (empezando por Vega Jane, que me parece una gran protagonista, dura de pelar pero con su punto de fragilidad, siempre dispuesta a dejar que la lengua la meta en líos; y siguiendo por Delph, su mejor amigo), a unos villanos odiosos y a una serie de personajes que se mueven en una escala de gris que te lleva a tener dudas sobre su papel en la historia. Cuando creas que estás seguro, volverás a dudar, créeme.
En realidad, no me ha parecido un libro juvenil per se. Creo que es una buena novela de fantasía y que es una buena lectura para el que quiera disfrutar de ese género, independientemente de la edad, porque la historia se deja leer y engancha. Además, no tiene elementos que te hagan pensar que estás leyendo algo juvenil. No, definitivamente es asequible para todas las edades.
Y muy disfrutable.
Solo le voy a poner una pega y termino: el título en español me parece terrible puesto que invita a pensar que los tiros de la historia van por otro lado. Entiendo que el título en inglés, The finisher, podría no tener mucho tirón en España, aunque Vega Jane es lo que es en Amargura, una Rematadora. Y esta es su historia, la historia de La Rematadora y todo aquello que vive y descubre. Y, la impresión que me ha dado a mí, esto no es más que el principio.
Desde luego, si Vega Jane es el inicio de una saga, a mí ya me tienen a bordo.
Me ha encantado el libro, me parece fascinante como cambia todo bajo su propio lenguaje de los nombres de las cosas, ya estoy empezando por el libro 2, quiero saber que hay en el Quack.