Reseña: Extraños eones, de Emilio Bueso

Extraños-eonesEXTRAÑOS EONES: Los Goonies conocen a Azathoth.

Ojo: esta reseña no se titula “Lovecraft escribe juvenil” ni nada parecido. Esto es puro Bueso 100% con denominación de origen. Y sí, digo Los Goonies, pero al estilo de El Cairo: niños de la calle, que viven en un mausoleo abandonado en mitad de una ciudad-cementerio, que trabajan escalando montañas de basura, robando a turistas, poniendo el culo (literalmente) ante los adultos, que se fuman porros como tu brazo, que esnifan pegamento para dormir. Niños invisibles, repudiados por sus padres, peor que huérfanos, pero que solo quiere seguir vivos un día más. Chavales que ríen, que se asustan, que le echan cojones si es necesario, que van a conocer los horrores cósmicos creados por el de Providence.

Niños que existen pero no salen en el telediario. Porque, aunque no se trate de un libro denuncia, si tiene mucho de moraleja. Emilio Bueso describe las penurias con un prisma de cotidianidad que consigue transmitirte frío mientras lees el libro. “Esto es así”, parece que subyace tras cada párrafo. Y si no quieres enterarte, deja de leer.

Luego salen por ahí polillas, cazadores con un solo ala, personas que no son personas, posesiones, dioses primigenios que bostezan: una puesta al día de los mitos de Lovecraft, actualizados al siglo XXI, que más que el terror buscan el asombro.

Ahí radica el punto fuerte de Extraños eones, en la capacidad para dejarte con la boca abierta. El libro está salpicado de varios párrafos donde describe lo imposible. Todo un ejercicio de estilo en el que tratar de transmitir con palabras corrientes el concepto de locura, un cuadro de Dalí de múltiples perspectivas, elementos arquitectónicos que no pueden existir pero son. Bueso logra un acercamiento a la pesadilla de forma brillante, jugando con la fascinación de las imágenes, con el concepto de la maravilla oscura.

Muchos escritores del fantástico piensan que por sacar a un zombi en sus novelas estas son de terror. Bueso tiene claro que, a pesar de jugar con elementos fantásticos, los sobrepasa por la derecha y los transforma en una aventura oscura sin límites. La inquietud está presente en cada página, pero no busca el susto fácil. El libro recorre otros caminos, más cercanos a la acción, el suspense y la intriga.

¿He citado ya a los Goonies? Pues cambiad el barco pirata por un coche sin motor, y a Slot por Nyarlathotep. Quizá someramente podáis haceros una idea del libro del que os estoy hablando. Una lectura más que recomendable que no hace sino confirmar la evidencia de que Emilio Bueso es uno de los mejores narradores de su generación.

2 comments

  1. Borja dice:

    Totalmente de acuerdo contigo.Me lo termine de leer hace un par de dias y todavia me ronda por la cabeza. 😉
    Un escritor que te sorprende libro a libro.

    Un saludo!!!!!

  2. Adolfo dice:

    Libro genial, asombroso, por su estilo, por su crudeza narrativa, por su capacidad para dejarnos fríos de espanto (real y cósmico), porque no recuerdo un autor de género fantástico que consiga hacer tan natural el horror sobrenatural, por…Me pasa como con Borja, lo acabo de leer hace unos días, y todavía le voy dando vueltas.

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