Estoy convencido de que si pensamos en autores de Fantasía el primer nombre que se nos viene a la memoria a la mayoría de los lectores es J. R. R. Tolkien.
El creador de la Tierra Media ha dejado una huella que perdurará por toda la eternidad, de eso no hay duda. Aún hoy, en el presente, y en mi opinión con desacierto, hay quienes siguen pensando que este escritor solo publicó dos libros muy buenos: El Hobbit y El señor de los anillos y otro bueno, aunque algunos aún tienen sus dudas: El Silmarillion, y siguen afirmando que el resto de sus obras son aceptables, incluso algunas un verdadero bodrio. Además de las citadas, he leído varias obras del inglés y tengo que decir que ninguna, hasta la fecha, me ha decepcionado, todas, y digo absolutamente todas, me han aportado plácidas aventuras con la genial prosa con la que solía deleitar el maestro indiscutible del género.
Ningún autor ha sabido describir paisajes, personajes, etc, con tanta elegancia como Tolkien, al menos en cuanto a fantasía se refiere. Recién acabo de terminar la lectura de Los hijos de Húrin, y he elegido la edición que publicó Minotauro, (muy recomendada, pues contiene unas ilustraciones espectaculares a cargo de Alan Lee) y se ha convertido, en el acto, en una novela que quiero recomendar a todos aquellos que disfruten no solo del género de fantasía o deseen leer un libro de aventuras, sino a quienes gozan con la Literatura en general.
Me atrevería a afirmar que las novelas de Tolkien han sido de las que más referencias se le han hecho en el arte de la música. Multitud de bandas han elegido el nombre de la misma con algunos de los personajes o lugares citados en la Tierra Media, el fascinante mundo creado por Tolkien, y han sido muchas las canciones cuyas letras se han basado en algunas de las obras del autor. Sírvase, y por poner un ejemplo, la banda alemana de heavy metal llamada Blind Guardian incluso publicó un CD conceptual basado en El Silmarillion y titulado Nightfall in Middle Earth.
En Los hijos de Húrin, todo sucede en la Primera Edad. El protagonista es un hombre llamado Túrin, el cual emprende un peligroso camino en búsqueda de su padre, que ha sido capturado por Morgoth, conocido como el Rey Mayor, Melkor, el primero y el más poderoso de los Valar. Por un error en su infancia, Túrin ha sido desterrado de su hogar por orden del rey y encuentra refugio en el bosque, donde entabala amistad con los proscritos del lugar. Además, Túrin conocerá el amor, un amor imposible…
Como no podía ser de otra manera, a lo largo del viaje nos cruzaremos con enanos, elfos, orcos, dragones y otros seres, esos que tan bien sabe describir Su Majestad Tolkien, los mismos con los que tantos millones de lectores nos hemos rendido a sus pies. Sí, El Hobbit está teniendo un gran éxito en las taquillas de todos los cines de todo el mundo, al igual que lo hizo hace no muchos años El Señor de los Anillos, espero, (y deseo), que Peter Jackson haya leído esta novela y que por su mente se haya cruzado el pensamiento de una posible y muy merecida adaptación fílmica.
¡¡¡Oro puro!!!
Lo leí hace algunos años (el de minotauro), como dices ojala que Peter Jakson se haya sentido atraído por la historia pues es fascinante, desde la primera hoja hasta el pedazo de final. Increíble.
Me alegra de que coincidamos en estos puntos, Cathaysa. Gracias por tu comentario. 😉