Aún sigue doliendo la Guerra Civil que este país vivió. Mientras quede gente viva a la que de un modo u otro hayan hecho daño con toda esa barbarie vivida…, seguirá doliendo. Es inevitable. Somos humanos y el rencor es uno de los condimentos de nuestro ser de los que no podemos separarnos. La gasolina para muchos lo queramos o no. Como otras tantas obras que se acogen a los sucesos de posguerra y dictadura para fortalecer sus argumentos nos encontramos con la nueva publicación de Norma Editorial, la denominada El Pico de los Cuervos. Matar a Franco, de Mikel Begoña e Iñaket. La obra trata la traslación de los hechos que rodearon el intento de atentado contra Franco en 1963. El cómic se convierte fácilmente en un documental real de un modo alarmante, sobre uno de los casos más polémicos de la dictadura franquista: el caso real de Joaquín Delgado y Francisco Granado, dos anarquistas miembros de DI (Defensa Interior) que fueron arrestados como presuntos autores de las explosiones que se produjeron en los edificios de dos ministerios de la ciudad de Madrid.
En esta caza de brujas típica de países en posguerra, los inocentes o los sospechosos de cualquier otro tema, se convierten en testaferros fáciles de ejecutar. Por eso, aunque ni Delgado ni Granado, tenían nada que ver con aquellas explosiones, y aunque escondían una misión mucho más importante, pagaron el pato por un intento de asesinato y fueron arrestados, torturados, condenados y ejecutados mediante el garrote vil en agosto de aquel mismo año. Sin que nadie pudiera hacer nada para impedirlo, ni hubiera pruebas reales de los hechos por los que fueron condenados.
Mikel Begoña e Iñaket (autores de otra gran obra como Tristísima Ceniza) deciden contar y recordar al mundo una de las miles de injusticias del gobierno del caudillo. Con El Pico de los Cuervos. Matar a Franco, asistimos a una visión gráfica de los momentos claves del asunto y tanto Begoña como Iñaket dejan claro desde un principio, que la tarea de documentar los acontecimientos que pudieron haber cambiado el rumbo de la historia de nuestro país es trabajo para el que se consideran sobradamente preparados.
Y yo lo corroboro.
No obstante, es una visión muy particular de la historia la que tenemos entre manos. Hablo de ello en el sentido visual y de presentación de las ilustraciones. El orden del guión es algo abstracto. Para mí no ha sido problema a la hora de leerlo, pero puede que a los no acérrimos al cómic modernista eche un poco para atrás el modo en el que está elaborado. No obstante, el trasfondo, el tema, la historia, que es lo que cuenta, sale adelante y muestra todo lo horrendo que fue vivir aquel suceso.
El cómic como medio de expresión y comunicación de masas.
El Pico de los Cuervos. Matar a Franco, engloba El Mal y el desprecio. Novela costumbrista trasladada a la viñeta. El tandem Mikel Begoña e Iñaket vuelven a consternarnos como ya lo hicieran con Trístísima Ceniza, donde se narra la visita al País Vasco del fotógrafo Robert Capa tras el bombardeo de Guernica durante la Guerra Civil.
El Pico de los Cuervos. Matar a Franco desarrolla un tema doloroso. Pero estoy de acuerdo en que lo deshonroso, la lucha por salvar el nombre de los inocentes, no debe olvidarse.


Estoy deseando leerlo.
🙂