Archive for mayo 2012

Reseña: La tierra cambiante, de Roger Zelazny

La fantasía afortunadamente está de moda, aunque la ciencia ficción en estos momentos esté un poco de capa caída. Es interesante decir esto al hablar de un autor, hoy día un clásico, Roger Zelazny (1937-1995), que empezó escribiendo ciencia ficción y que terminó, más que escribiendo fantasía ya que tocó varios géneros (véase Nuestra señora de las tinieblas), creando un estilo propio distinto de cualquier otro autor.

Comentando con un familiar el nuevo auge de las novelas de fantasía, coincidíamos en apreciar la moda actual consistente en escribir grandes tochos de tropecientas páginas que forman parte de sagas, con o sin final claro dependiendo del éxito entre el público, con multitud de personajes y subtramas… Son novelas que requieren gran cantidad de esfuerzo y sobre todo tiempo en leer, por lo que nos sorprendíamos cómo tanta gente era capaz de engullirlas una tras otra. Lo único que sacamos en claro es que si venden tanto es porque permiten una lectura rápida, sin una concentración importante, salvo la de saber en cada momento quién es cada personaje. Lo único que hacemos y que nos entretiene es leer como máquinas párrafo tras párrafo asimilándolos con una prosa sencilla, diálogos claros y personajes más o menos clichés. En definitiva, el folletín de siempre pero con espadas y dragones.

Zelazny no va de eso, es más, es todo lo contrario. No he leído la serie de Los príncipes de Ámbar, pero sí El señor de la luz (muy recomendable y delirante mezcla de fantasía, cf y mitología hindú) y el libro anterior (aunque publicado originalmente un año después) ya reseñado Dilvish el maldito. Mientras leía La tierra cambiante volvía a mí el estilo peculiar de este autor. Zelazny no es un escritor que puedas leer con el piloto automático puesto, es un escritor que exige un esfuerzo de imaginación y comprensión al lector, el cual si no entra en el juego, estará totalmente perdido entre páginas, invocaciones y hechizos. El protagonista de La tierra cambiante es Dilvish el maldito, un mago guerrero elfo cuyo único objetivo en su existencia es vengarse de Jelerak, otro mago muy poderoso que lo convirtió en piedra y lanzó su alma al infierno. Tras una serie de vicisitudes, consigue escapar, y con su caballo de metal Black, van en pos de aventuras contadas éstas a modo de relatos en el libro de próxima publicación (y demasiado tiempo descatalogado), Dilvish el maldito. El libro que tenemos entre manos una continuación de nuestro personaje en el ansia de culminar su venganza.

En La tierra cambiante, Dilvish descubre que Jelerak tiene una fortaleza repleta a su alrededor de monstruos, demonios y peligrosos hechizos defensivos, en la cual reside Tualua, una especie de dios primigenio en decadencia a lo Lovecraft que se encuentra atrapado y que Jelerak aprovechará para absorber su poder y convertirse en el mago más poderoso sobre la tierra. Dentro del castillo se alojan, por una parte, varios magos encarcelados que intentaron antes conquistar el castillo; y por otra, dos especie de secuaces de Jelerak que igualmente maquinan subterfugios para sus propios intereses. Dilvish y su caballo Black deberán atravesar la tierra cambiante, que no es sino una  gigantesca alteración espacio-temporal  a modo de poderoso hechizo que rodea a la fortaleza ancestral con multitud de trampas.

A diferencia de Dilvish el maldito, el verdadero protagonista del relato es el ambiente. Zelazny dedica gran parte de la trama en describir el castillo y el maremagnum de hechizos y alteraciones mágicas que rodean a unos personajes lanzados en un escenario en el que el lector se le hace difícil diferenciar qué es real o que es fantástico. Así se mantiene durante todo el libro una sensación onírica llena de irreales sonidos, colores y formas. Por si fuera poco, Zelazny no se molesta en explicar el trasfondo o el porqué o el quién es quién de cada uno de los actores que aparecen y desaparecen, simplemente los deja desarrollar sus diálogos, llenos de ironía, madurez y sutilidad, a través de los cuales deberemos descubrir quienes son y que intereses tiene u ocultan.

Como bizcocho cociéndose en el horno, todo irá adquiriendo forma y sentido a medida que vayamos avanzando, aunque el lector deberá por una parte dejarse llevar por la imaginación descriptiva, y por otra concentrarse en un conjunto de seres con intereses desconocidos o contrapuestos. No es, en definitiva, un libro de caballeros y dragones, sino un libro de magia, con magos, demonios y gente de la misma calaña. Recomiendo antes de meterse con este libro, haber leído Dilvish el maldito, para no ir tan descolocado en los primeros capítulos, aunque no es obligatorio.

En definitiva, La tierra cambiante es un libro de fantasía pura, que requiere un compromiso con el lector, que se verá recompensado con una atrapante historia, un mundo caótico de una imaginación desbordante y unos personajes extraños y peculiares. Es un libro de magos para los que le gustan los magos, entre tanto espadazo y garrotazo de 1000 páginas que puebla hoy día las librerías.

Reseña: El cuarto jinete, de Víctor Blázquez

Castle Hill es el típico pueblo americano, un lugar tranquilo donde todo el mundo se conoce y en el cual las fuerzas del orden apenas tienen trabajo que hacer. Pero la paz que reina en la idílica localidad se verá bruscamente alterada por un horror inimaginable. Cuando un error humano libere un virus letal, la muerte tomará posesión de Castle Hill, y el imparable cuarto jinete cabalgará por sus calles exterminando a todo ser humano que se cruce en su camino. Tras la primera oleada de salvaje matanza, un puñado de supervivientes lucharán desesperadamente por mantenerse a salvo, mientras esperan una ayuda que quizás no llegue nunca. Durante la tensa espera habrá tiempo para la redención y el heroísmo, y también para que el instinto de supervivencia de algunos les lleve a cometer actos que les convertirán en criaturas peores que las que les acosan.

El cuarto jinete es una novela de zombis tremendamente entretenida, que destaca por cuidar uno de esos aspectos que muchas veces se suelen dejar de lado: el tratamiento de los personajes. Víctor Blázquez maneja un número elevado de protagonistas, pero no resulta complicado saber quién es quién en cada momento, ya que el autor sevillano se toma su tiempo al principio del libro para presentarnos con calma a cada uno de ellos.

Con unas pequeñas pinceladas, Blázquez pinta de manera inusualmente vívida a un variopinto grupo de supervivientes: un par de periodistas, agentes de la ley, bomberos, un sacerdote, una niña de seis años, el borracho del pueblo… Son tantos que nombrarlos consumiría buena parte de esta reseña, y todos ellos resultan tan próximos al lector que las numerosas muertes que se suceden a lo largo de la novela se sufren de un modo particularmente intenso. A esa capacidad para dotar de vida a los personajes se une una notable habilidad para dar forma a una narración ágil, frenética en ocasiones, plagada de escenas no aptas para espíritus sensibles. Nada escapa a los ojos del narrador omnisciente, así que no hay atrocidad que no podamos contemplar… si tenemos estómago para hacerlo.

Si hay algo que me sorprende de la Línea Z editada por Dolmen, es la cantidad de excelentes primeras novelas que nos ha ido ofreciendo desde que iniciara su andadura. El cuarto jinete es, desde luego, una de ellas. Una obra absorbente que espero no sea la última que veamos de su joven autor. Algo me dice que Blázquez se guarda en la recámara una historia todavía más interesante para el futuro. Confío en no equivocarme.

Reseña: Oceanum, de Juan Miguel Aguilera y Rafael Marín

Javier, un adolescente de vacaciones en México, conoce a un par de jóvenes que trabajan como voluntarios para un Centro Ecológico. Nelli y Gabriel le invitan a que les acompañe tomar fotos de un arrecife en la Fosa de las Caimán, algo que promete ser una excursión de lo más emocionante. Sin embargo, una extraña perturbación marina les sorprende en plena noche, y les traslada inexplicablemente a un lugar muy lejano, un mundo situado en otra dimensión al que sus habitantes conocen como Oceanum. O, al menos, parte de ellos lo hacen, ya que en dicho mundo cohabitan tanto personas que proceden de nuestra Tierra, arrebatados de la misma en épocas diversas, como criaturas pesadillescas en guerra constante con los humanos. A bordo de un enorme navío dominado por una casta de origen chino, Javier y sus amigos se enfrentarán a numerosos peligros, mientras tratan encontrar el modo de volver a casa con la ayuda de aliados como el científico francés Edmond o el aventurero de origen español Juan Espinosa.

Juan Miguel Aguilera y Rafael Marín son dos autores con amplias trayectorias que no necesitan presentación. Por separado, nos han ofrecido obras inolvidables como Mundos en el abismo, Rihla o La red de Indra (por parte de Aguilera), Lágrimas de luz, Mundo de dioses o La leyenda del navegante (por parte de Marín) y, en una colaboración anterior, Contra el tiempo. Ahora, ambos escritores vuelven a unir fuerzas en un derroche de imaginación y talento.

En Oceanum no sólo nos encontramos ante una trama interesante y narrada con pulso firme y el buen hacer característico de los autores valenciano y gaditano. Discurren por la misma, además del trío protagonista,  personajes tan fascinantes como Espinosa y su valerosa hija Daniela, que servirán de guía para Javier, al tiempo que le protegerán en ese nuevo mundo en el que el peligro acecha en cada rincón. Las peculiares razas y localizaciones ideadas por Aguilera y Marín también contribuyen al interés de la novela, y son tan sugerentes que resulta inevitable desear que vuelvan a visitar en un futuro próximo el mundo que tan bien han sabido construir a cuatro manos.

Oceanum es una novela dirigida, en un principio, a un público juvenil. No obstante, su calidad hace de ella una lectura absorbente que puede disfrutarse a cualquier edad. Las aventuras vividas por Javier, Nelli y Gabriel, plagadas de emoción y salpicadas de épicos combates, satisfarán tanto al adolescente ávido de emociones fuertes que se sumerja en sus páginas como a lectores más talluditos que mantengan intacta la capacidad de maravillarse ante mundos exóticos y criaturas fantásticas.

Reseña: Hellblazer. Ciudad de demonios, de Si Spencer y Sean Murphy

John Constantine protagoniza una magnífica serie del encomiable sello ECC Ediciones, Vértigo. Estamos antes el clásico antihéroe reconvertido a detective de lo sobrenatural. El personaje dejado, mal hablado y provocador de sonrisas a la adulta chulería. Constantine tienen un ángel de la guarda. Aunque él no lo conoce y nadie lo ha visto, yo os aseguro que alguien allá arriba (o ahí abajo) vela por él.

Hellblazer: Ciudad de demonios hace que temblemos de sólo pensar lo que algunos experimentos médicos pueden hacer con nosotros. Una simple visita al doctor o una operación en la que no somos conscientes de lo que nos están haciendo, puede desembocar en un mal irremediable. En Ciudad de demonios, sangre demoníaca ha sido inyectada a otras personas. Ahora el mal puro e indoloro habita en ellas. Después de vencer a criaturas aberrantes, John Constantine deberá enfrentarse a personas sin un límite de cordura en el cuerpo, y lo peor, a él mismo, porque el gran Constantine también ha sido infectado. Una noche, al salir de un bar, se las tiene que ver con unos delincuentes que intentan atracarle. Después de emplearles una de sus técnicas de inmovilización, al cruzar la carretera sufre un atropello y acaba en el hospital. Empieza el tormento…

Si Spencer, como guionista, y Sean Murphy, como dibujante, ofrecen su versión del personaje creado por Alan Moore en La Cosa del Pantano en los años 80. El tomo de Hellblazer: Ciudad de demonios recoge los cinco números de la miniserie Hellblazer: City of Demons publicada por DC Cómics en USA, entre diciembre de 2010 y febrero de 2011. La edición en rústica de ECC Ediciones concluye con las portadas de la miniserie original y con un relato escrito y dibujado por el conocido autor Dave Gibbons. Una historia breve pero intensa con John Constantine recorriendo la época más dulce para los niños.

John Constantine hace tiempo que forma parte de nuestras vidas. Sus aventuras, son mis aventuras.

Reseña: El redentor, de Jo Nesbø

Cada poco (aunque últimamente cada mucho) voy encontrando autores e historias que valen su peso en oro. Suelen ser historias con las que mis tripas sufren y se exponen fácilmente. El temor nace en mí de un modo nuevo y sufro porque la mayoría de las veces me encuentro desubicado. Mi último sufrimiento ha sido El redentor, de Jo Nesbø. Un libro que se ha llevado una parte de mí, que ha robado la poca cordura que me quedaba, y por que no decirlo, algúnas lágrimas.

En una helada noche de diciembre, la gente que ha estado haciendo sus compras de Navidad se reúne para escuchar un concierto de villancicos del Ejército de Salvación. De repente, una explosión interrumpe la música, y uno de los hombres uniformados cae al suelo, tras recibir un disparo en la cabeza. Harry Hole y su equipo tienen que investigar, pero no hay nada con lo que trabajar, no hay sospechosos, arma, ni motivo. Sin embargo, el asesino descubre que ha disparado al hombre equivocado, y los problemas para Harry no hacen más que empezar. Comienza entonces un infierno de acontecimientos que partirán al lector en dos y para no sufrir más, no querrás separarte de ese que parece ser tu defensor: Harry Hole.

Harry Hole es un personaje que tiene una lucha interna por ser sociable, que demuestra que cada uno estamos hechos de un patrón y que es muy difícil cambiarnos. Harry Hole hace que las novelas de Nesbø sean odiosamente buenas, obsesivas y dañinas. Pero Harry Hole está marcado, se ha enamorado de Rakel, una mujer que no puede tener y quiere hacer el bien aunque le cuesta.

Jo Nesbø ha escrito una de las mejores tramas que he leído en años. Un libro redondo de principio a fin, que merece el éxito que está teniendo. Alguien mata a alguien por error en el centro de Oslo. Un inocente. Un certero disparo a sangre fría, un tiro errado a dos metros de distancia. Un asesino que sabe que ha fallado y que sigue empeñado en terminar su trabajo. Pero, ¿a quién debía liquidar entonces? Oslo sufrirá entonces uno de los mayores acosos de sus historia y todo apunta a que Harry Hole debe ser su héroe. Pero Hole ha dejado su anterior puesto y ahora tiene un jefe nuevo. Un nuevo jefe que no le da vía libre como su antiguo jefe Moller. Un nuevo jefe que quiere saber  todo lo que pasa en su comisaría.

El aclamado autor Michael Connelly escribió: «Jo Nesbø  es mi nuevo escritor favorito de thrillers y Harry Hole mi nuevo héroe. Este libro me ha tenido al rojo vivo de principio a fin».

Estoy de acuerdo con él. El redentor es un libro que yo tendré siempre presente.

Reseña: Jane Eyre, de Charlotte Brönte

Quién no conoce la historia de Jane Eyre aunque no haya leído el libro. Pues por ejemplo yo, que hasta ahora no había leído esta historia y solo conocía la versión cinematográfica. Y como suele pasar en el 99% de los casos, me quedo con el libro. Lo que más admiro de todo es su protagonista. Me hubiese gustado ser como ella en algunos momentos de mi vida: fuerte, práctica, perseverante, tranquila, realista. Y por supuesto, que me quedo con esa maravillosa historia de amor que se explica aunque no sea el tema principal y a veces llegue a parecerlo. Este libro me ha enseñado algunas cosas que tenía olvidadas y que me han venido bien recordar. Porque, ¿cuál es uno de los principales motivos por los que leemos? Que ya lo he dicho en alguna que otra ocasión y en mi caso entre ellos está aprender y sentir. En este caso se han cumplido esos dos objetivos.

Jane Eyre, nos relata el largo y duro camino de la misma Jane Eyre, una mujer que supo hacerse así misma en una época difícil de conseguir. Huérfana a temprana edad es acogida por una familia que nunca le demuestra cariño haciendo de ella una niña gris y triste aunque rebelde. Enviada a un colegio donde vive duras experiencias pero donde también descubre la amistad, con el paso de los años llega a convertirse en maestra en ese colegio pero necesitando conocer mundo, decide hacerse institutriz yendo a parar a casa de Mr. Rochester, un personaje un tanto siniestro y atormentado del que acaba enamorándose y siendo correspondida. Pero un terrible secreto que sale a luz impide la unión y Jane huye para olvidar todo lo pasado. Después de mil peripecias y calamidades, llega a una aldea donde es acogida en casa del párroco que vive con sus dos hermanas. Allí conoce el cariño y encuentra la tranquilidad que tanto necesitaba aunque es incapaz de olvidar el pasado. Después de un tiempo, su vida cambia por completo: descubre que tiene un pariente muy lejano que ha muerto dejándole una fortuna y que la familia que la ha acogido en realidad es familia suya. Ahora podría vivir la vida que desea pero el pasado sigue atormentándola y rechazando una propuesta de matrimonio sin amor decide volver al lugar donde conoció al verdadero y que sigue en su corazón.

¿Qué tiene de especial este libro? En su época empezó a marcar una tendencia y eso fue debido a la autora del mismo, Charlotte Brönte, que también quedó huérfana a temprana edad. La historia nos revela algunos deseos de la autora. Da sentido a la vida y lucha por conseguir lo que deseas, haciéndolo a través de un personaje tan especial como Jane Eyre, mujer luchadora y que solo busca encontrar su sitio en la vida con perseverancia y valentía.

Un libro donde la vida, costumbres y pensamiento de la época forman una parte muy importante de lo que transcurre y que queda magníficamente plasmado. ¿Rebelde adelantada a su época? Cuando hayáis leído este libro, que no os dejará indiferentes, seguro que sacáis vuestras propias conclusiones.

Reseña: El ritual, de Adam Nevill

Luke y sus amigos Hutch, Dom y Phil, antiguos compañeros de universidad que han perdido el contacto con el paso de los años, deciden realizar una excursión por una zona recóndita de Suecia. Lo que prometía ser una agradable aventura que le permitiría reestablecer lazos con sus amigos, no tardará en convertirse en un cúmulo de dificultades. Ni Dom ni Phil están preparados físicamente para soportar el esfuerzo que requiere el recorrido que deben realizar, y la incomodidad reinante hace aflorar un desprecio por parte de ambos hacia Luke que este último jamás había percibido con anterioridad. Cuando Dom se lesiona una rodilla, Hutch decidirá desviarse de la ruta prevista y tomar un atajo,  de modo que acabarán internándose en un bosque primigenio en el que parece como si ningún ser humano hubiera puesto el pie en siglos. Allí deberán enfrentarse a un terreno accidentado, que dificultará su avance hasta convertirlo en una pesadilla, para descubrir al fin que, entre los árboles centenarios, acecha una criatura de leyenda sedienta de sangre, que no está dispuesta a permitir que nadie invada sus dominios.

Hay algo aterrador en la idea de perderse en un bosque. Se trata de una sensación angustiosa, grabada a fuego en nuestro cerebro más primitivo,  que autores de todo tipo han sabido explotar hábilmente en numerosas ocasiones. Adam Nevill recoge el testigo y nos ofrece en El ritual su particular visión del horror que nos aguarda en la perenne oscuridad de la foresta. Durante la primera parte de la novela, los cuatro protagonistas se enfrentan a un horror creciente, al tiempo que luchan contra el agotamiento y las privaciones, perdidos en un entorno hostil del que no encuentran el modo de escapar. Nevill describe con minuciosidad el descenso de sus protagonistas hacia una sima de profunda desesperación, haciendo que las relaciones entre ellos se vayan deteriorando como reflejo de la terrible situación en la que se ven inmersos.

Después, en el último tercio del libro, la historia cobra un cariz distinto que, por razones obvias, me abstendré de comentar. Sí diré, en todo caso, que el destino que aguarda a quien sobreviva la accidentada travesía por el bosque primigenio no es todo lo agradable que cabría esperar tras vivir experiencias tan traumáticas. El horror cobrará nueva forma, pero no dejará de estar presente en los capítulos finales de la novela.

Apartamento 16, anterior novela de Nevill que también nos ofreció Minotauro hace cosa de medio año, me sorprendió gratamente y me hizo aguardar con interés sus nuevos trabajos. Me agrada haber podido constatar que el talento del autor se mantiene, a pesar de narrar una historia radicalmente distinta a la de su anterior obra. Imagino que la editorial también publicará en su momento Last Days, el libro más reciente de Nevill, que verá la luz en pocas semanas, así que tan sólo queda esperar para saber si se mantiene la racha.

Algo me dice que así será.

Reseña: El hombre que gritó la Tierra es plana, de Roberto de Paz

Está la cosa tan puta que lo mismo esta novela termina pasando desapercibida.

El hombre que gritó la Tierra es plana es un thriller de excelente factura que va de uno que cruza el charco para ir a buscar a su padre, que es un terrorista molón y bastante zumbado. Esto dicho así ya casi vale para situar una trama de interés, pero es que la cosa con este libro va mucho más allá.

El autor consigue empujar al personaje mediante una serie de dramas encadenados que conmueven e inquietan. Que si acaban de matarle a su esposa de la forma más chunga. Que si su curro da ascopena a espuertas. Que si nada me retiene aquí en España y, ya puestos, en el mundo de los vivos. En fin… Con semejantes mimbres el resultado es una narración de una intensidad hipnótica que te engatilla y te arrastra en lo que creo que es la mejor ópera prima que he visto en cinco años, y creo que he visto unas cuantas.

Roberto de Paz es un autor novel que no llega a la treintena y ya muestra más oficio y mejor dominio de la expresión estética que algunos de los autores con los que comparte colección.

En el apartado de lo negativo, debo reprocharle varios avances un tanto erráticos en la trama, un reparto anómalo de la información durante el desarrollo de la historia, un par de cambios de ritmo que no acabo de ver, y algún que otro gesto igualmente dubitativo a la hora de hilarlo todo. No obstante, son deméritos que terminan cediendo bajo el peso de ese remate final, tan logrado, que aparece a modo de epílogo.

De los ramalazos antisistema y del rollo acerca de la crisis energética que se trae la novela mejor que no hable yo. Ya lo harán otros. O aquí se nos va a comer la mierda.

Reseña de Emilio Bueso

Reseña: Insomnia, relatos para no dormir, de VVAA

La Asociación Española de Escritores de Terror, Nocte, lleva ya un lustro promocionando la literatura de terror escrita en castellano por autores españoles. Revisando su impresionante lista de socios, uno se encuentra ante un auténtico dream team, una nómina de escritores cuyas novelas y relatos cortos demuestran sobradamente la buena salud (a nivel de ideas y calidad literaria, al menos) de la que goza la narrativa de horror que se produce en nuestro país. Ahora, Grupo AJEC nos ofrece con Insomnia: Relatos para no dormir una antología que reúne trece relatos surgidos de las inquietas mentes de algunos de las actuales primeras espadas del género, integrantes todos de Nocte. Trece historias (buen número, caramba) que, además de rezumar buen hacer, han sido galardonadas en diversos certámenes o, como mínimo, han resultado finalistas en los mismos.

En Bola de Mierda, Emilio Bueso nos ofrece una narración de fantasmas con raíces en nuestra Guerra Civil, mientras que David Jasso plantea un sacrificio con consecuencias inesperadas en La noche de la sangre. Santiago Eximeno y Alfredo Álamo escriben al alimón una curiosa historia de invocaciones en una sociedad en la cual el ajedrez es una disciplina omnipresente en La Apertura Slagar. Y en Yamato-No-Orochi, Sergio Mars realiza un aporte de tintes lovecraftianos y pesadillas submarinas. Javier Quevedo Puchal relata con brevedad la ejecución de un peculiar truco de magia en Schiltze, y Juan de Dios Garduño se aventura a “continuar” cierta magnífica novela de Cormac McCarthy en Hacia el sur. A continuación, gracias a Roberto Malo conoceremos la extraña profesión del narrador de El contador de personas, para después acompañar a un joven enterrador durante su primer (y sorprendente) día de trabajo en Todo es empezar, de Pedro Escudero. En Comer, Oscar Bribián enfrenta a unos agentes de policía al horror que se oculta en una vivienda aparentemente abandonada, y en Sed, Fermín Moreno González retrata una Zaragoza en la que el agua potable se ha vuelto inexplicablemente venenosa. Por su parte, Rubén Sánchez Trigos expone en Premiere las brutales consecuencias derivadas de contemplar un misterioso film alemán, y José María Tamparillas nos presenta a un viejo director de cine que se enfrenta a sus particulares fantasmas en La senda infinita. Para terminar, J. E. Álamo, seleccionador de los relatos que componen la antología, describe la situación angustiosa que viven el dueño de un bar y uno de sus clientes en Secuencia.

El libro se completa con una introducción firmada por Juan Ángel Laguna Edroso, actual presidente de Nocte, y un apartado final en el que encontraremos las semblanzas biográficas de los autores y comentarios de los mismos sobre los orígenes y gestación de sus relatos. Esta última sección se revela de gran utilidad, sobre todo por aportar listados de las obras de los escritores, ya que es más que probable que la lectura de Insomnia: Relatos para no dormir provoque el comprensible deseo de conseguir alguno de los sus otros libros.

Nos encontramos ante una colección de historias cuya calidad oscila entre lo bueno y lo excelente, hasta el punto de que resulta harto difícil designar tal o cual relato como los mejores. Es esa una tarea que cada lector deberá llevar a cabo aplicando sus criterios personales, por supuesto. Y no me cabe duda alguna de que le resultará una labor más que grata.

Reseña: Asesinos invisibles, de Chelo J. Rodríguez

Algúna vez he pensado en si me gustaría ser inmortal y a veces no me ha parecido mala idea. Pero después de leer este libro lo tengo clarísimo: NO, GRACIAS. Vivir eternamente e ir viendo como lo que quieres va desapareciendo. Sentirte sola para siempre. Sentir angustia o miedo eternamente. ¿Hay alguien qué realmente quiera vivir así? Sí, quizás la vida a veces nos parezca demasiado corta pero la eternidad creo que tampoco es tan buena opción. Hay tantos sentimientos que se mezclan en esta historia… Compadecer a un asesino, entenderlo, sentir su angustia y su rabia. Sí que es posible sentirlo. Descubrir la fragilidad humana, de manera más cruda, en un mundo donde solo somos simples marionetas que dependen de vivir o morir a manos de seres terribles que se divierten a nuestra costa. No poder amar, ni besar, dejar de sentir y solo desear la muerte. Creo que es un precio muy alto para la inmortalidad.

En Asesinos invisibles, Paula, Cristian y Félix son tres jóvenes con una cosa en común: son inmortales. Pero no son en absoluto felices y muchas veces desean su muerte para acabar con la vida que llevan. Paula no puede amar y debe acabar con todos lo que se acercan a ella. Ha intentado suicidarse mil veces sin éxito. Altiva, segura de sí misma e infinitamente desdichada. Cristian es un tipo solitario al que no le importa nada, ni nadie, y desprecia a todo el mundo. Se dedica a matar sin ninguna clase de remordimiento. Félix, no puede besar. Besarle significa la muerte inmediata de cualquier mortal. Los tres se odian y odian no poder llevar una vida normal y tener que estar solos para siempre. Pero no están tan solos. También existen “Los invisibles”, quizás más peligrosos que ellos mismos y que parecen normales pero que en realidad son asesinos despiadados con habilidades y razones para matar, aunque a veces no las necesiten. Pero en esta ocasión, todos deberán dejar a un margen sus diferencias, y unirse para acabar con otros seres llamados “Los ligeros” y que están acabando con muchas vidas humanas. Estos tienen la apariencia de inocentes niños pero que envenenan todo lo que tocan y así matan a los humanos. ¿Podrán enemigos tan poderosos y enfrentados luchar juntos y acabar con esos pequeños seres? ¿Será el fin del mundo que conocemos?

Cuando cierres la última página de este libro no olvidarás la historia tan fácilmente. Quizás porque es una historia muy visceral. Sentirás emociones contradictorias y que seguro te harán dudar de muchas cosas. No es una historia fácil. Muchas veces es cruel y dura. ¿Estáis preparados para ello? Aunque esta historia también guarda algunas sorpresas que nos harán seguir creyendo que el amor y la esperanza pueden vencerlo todo.