Un anciano señor de Bergerac rememora su niñez ante un amigo. En concreto, relata lo que le sucedió a su tía, la encantadora Gabrielle, cuando fue objeto de las atenciones de dos pretendientes de lo más dispar. Por un lado, el arruinado vizconde de Treuil, noble de vida disipada y con perspectivas de heredar una cuantiosa fortuna. Por otro lado, el joven Pierre Coquelin, hijo de un humilde sastre de pueblo y preceptor del heredero de la baronía de Bergerac.
Gabrielle se enfrentará a un difícil disyuntiva: ¿acatará los deseos de su hermano el barón y se someterá a un matrimonio sin amor pero conveniente económicamente, o seguirá los dictados de su corazón y optará por entregarse a un hombre sin recursos pero que la ama apasionadamente? La respuesta nos aguarda entre las páginas de Gabrielle de Bergerac, obra menor (si es que los genios pueden tener obras menores) y poco conocida del gran Henry James.
El texto de James, tan sobresaliente como es habitual en el autor de Otra vuelta de tuerca, Retrato de una dama o Las bostonianas (entre tantas y tantas obras maestras), apareció a lo largo de julio, agosto y septiembre de 1869 en la revista literaria The Atlantic Monthly. A medio camino entre el relato breve y la novela corta, esta narración que apenas sobrepasa las cien páginas nos presenta a un escritor joven y sorprendentemente romántico, hasta el punto de que hay momentos en Gabrielle de Bergerac que recordarán al lector a la mejor Jane Austen.
Como complemento a la historia de la hermosa Gabrielle, la edición de Impedimenta incluye un posfacio sumamente interesante e instructivo firmado por Eduardo Berti, autor asimismo de la magnífica traducción de la obra. Y el conjunto aparece suntuosamente arropado por una de las mejores cubiertas que, en mi modesta opinión, nos ha ofrecido la editorial en los últimos tiempos.
Gabrielle de Bergerac es, en definitiva, un libro hermoso tanto por dentro como por fuera, editado exquisitamente y que agradará tanto a los aficionados a la prosa de Henry James como a cualquier lector capaz de disfrutar con una hermosa historia de amor narrada con elegancia y brillantez.