Después de haber leído Todo lo que muere, aquella gran primera obra de John Connolly, que fue para mí un cambio de perspectiva en el personaje clásico del investigador privado; muchas veces, demasiadas veces, lo recuerdo. En aquella novela Charlie Parker, alias «Bird», inspector de policía de Nueva York, sale a beber como siempre después de una discusión, y cuando regresa a casa encuentra a su mujer y a su hija brutalmente asesinadas. Roído por la culpa y la mano fría de la venganza, Parker se las ingenia mediante otro caso para encontrar a El Viajante, el asesino que encuentra y… ¡Menudo final!
Perfil asesino habla de lo que ocurre aproximadamente un año después de los acontecimientos de Dark Hollow. Parker sobrevive económicamente gracias a casos menores de espionaje industrial los cuales no son muy difíciles de resolver. Ha decidido que no va a aceptar más casos que impliquen violencia, sangre o asesinatos, e intenta recomponer su vida en Maine al lado de la psicóloga Rachel. Sin embargo, algo ocurre: un conocido hombre de negocios solcita verse con él para tratar un tema para el que quiere que trabaje. Todo lo que le comenta está estrechamente relacionado con un caso que sale constantemente en televisión y que habla del descubrimiento de una fosa común donde yacen los restos de una comunidad religiosa desaparecida treinta años atrás, los llamados Baptistas de Aroostook. Chalie no sabe qué hacer. El hombre de negocios le propone investigar qué ha pasado realmente con la hija de su amiga, la cual ha sido encontrado muerta en su coche y cuyo informe policial dice que ha sido un suicidio. Todo vuelve. Todo regresa. El pasado siempre vuelve. Parker conocía a la chica en cuestión. Salí con ella cuando eran jóvenes. Una vocecita le dice que están en lo cierto: No ha sido un suicidio. Pero otra vocecita, una que viaja con el viento, le pregunta si de verdad va a quedarse de brazos cruzados.
Si te gusta la novela negra y policíaca no deberías dejar pasar la oportunidad de leer los libros de Charlie Parker. Y si no, también. Después de haber leído al menos uno de los libros de Charlie Parker sabrás que son indispensables como lo puede ser una gran película de las que perduran en la memoria. En Perfil asesino, un Charlie Parker más calmado medita sobre si continuar con una vida normal o nuevamente volver a la acción, la investigación policíal y enfrentarse a los inquietantes asesinos (de los que parece estar el mundo lleno) de este mundo que es una colmena. Pero existe una particularidad. Los libros de Parker se pueden leer de manera independiente. Nos una saga, y en mi opinión, no los considero tampoco dentro de una serie. Por ejemplo, yo los leo de forma independiente. Y funciona. Connolly maneja muy bien la información que aporta y te la ofrece poco a poco. Va recordándote algunos casos pasados o en futuro cercano pero siempre sin perder de vista el punto central de la historia en la que estás sumergido.
Perfil asesino me ha gustado. Salen unos personajes de los más interesantes y están creados con una realidad pasmosa. Connolly escribe sobre misteriosos asesinos, unos perfiles descritos al cien por cien y diría que sin fallos. Gusta mucho también otros personajes secundarios que rondan por las ciudades y que ocultan sus verdaderos negocios tras tiendas de animales o fábricas de alimentos. Os puedo asegurar que este tipo de gente existe. Los criminales de Connolly son malos y existen.