Fantasmas, espectros, aparecidos… Términos que existen, de un modo u otro, en todos los idiomas conocidos. Palabras que definen a seres no necesariamente malignos, pero que suelen conjurar emociones que oscilan entre la leve inquietud y el más puro terror.
Cada cultura cuenta con su propia tradición fantasmal, y creo no equivocarme al afirmar que una de las más ricas y peculiares es la oriental. Y, dentro de la misma, destacan sobre todo las historias del folklore chino y japonés, pobladas por extrañas criaturas dignas de figurar en la más enloquecida pesadilla.
Lafcadio Hearn, autor con raíces griegas e irlandesas que pasó los últimos quince años de su vida en Tokio, nos ofrece en Fantasmas de la China y del Japón un buen número de relatos tradicionales extraídos de fuentes diversas a las que tuvo acceso de primera mano. Así, gracias a la labor de Hearn conoceremos historias conmovedoras como El alma de la Gran Campana o la Historia del Dios de la Porcelana, donde el amor y el sacrificio, el honor y el deber, son conceptos que vertebran la trama.
Pero también hay lugar para el espanto entre las páginas de esta antología, principalmente en la parte de la misma dedicada a las leyendas japonesas. Entre las diversas narraciones que componen más de la mitad del volumen, tendremos ocasión de descubrir qué son, por ejemplo, los shi-ryô (espíritus de los muertos), los iki-ryô (espíritus de personas vivientes), los mujina (fantasmas sin cara) y los rokuro-kubi (fantasmas capaces de separar la cabeza del cuerpo para ir en busca de carne humana).
Lo cierto es que, se trate de relatos amables o terroríficos, ambos tipos están narrados de un modo sencillo y cuidado, y la extraordinaria traducción de Armando Vasseur acrecienta la calidad de la prosa de Hearn. En estos tiempos de traducciones mediocres (cuando no directamente nefastas), producidas de forma maquinal, resulta sumamente agradable encontrarse frente a un trabajo tan esmerado como el que llevó a cabo en su día el poeta uruguayo.
Según comenta el gran Luis Alberto de Cuenca en su prólogo, Fantasmas de la China y del Japón recopila historias que proceden de diversos libros de Hearn, algunos de los cuales (como Kwaidan, cuentos fantásticos del Japón o Fantasmas de la China) cuentan con su correspondiente traducción al castellano. Así, este pequeño volumen editado por Espuela de plata representa una magnífica oportunidad para penetrar en el particular universo literario del autor y, una vez atrapados en el mismo, proceder a la búsqueda del resto de sus obras.
Una búsqueda que estará, a buen seguro, plagada de maravillosos hallazgos.








