Instinto de superviviente es una de las últimas novelas publicadas por la Línea Z de Dolmen. A su vez, es la primera novela de una trilogía que nos traerá el escritor gallego Darío Vilas. Un autor novel pero con muchas tablas, ya que se curtió de lo lindo con los relatos, siendo finalista y ganador en tantos certámenes que no llego a recordarlos todos.
El argumento nos traslada a la ciudad de Amalgama y se centra en la historia de tres personajes que intentan sobrevivir al holocausto zombi: Andrés, el pequeño Damián y Marga. Quiero resaltar que he leído ya muchas novelas de zombis debido a mi trabajo y he visto una evolución muy clara del género. Empezó con los hoy típicos diarios de supervivientes, con las historias de un grupo que intenta huir hacia sitios más seguros y finalmente derivó en otro tipo de novelas que se alejan un poco de los cánones del género Z. Historias que intenta innovar como Diario de un zombi, Carne Muerta, Cuando Susanah llora o la propia (y perdonen el autobombo) Y pese a todo. Pues bien, Darío Vilas me engañó en un principio, haciéndome creer que me encontraba en una historia que volvía los inicios del género en esta fiebre zombi que nos asola (y que siga así por mucho tiempo). La culpa de ello la tiene un inicio conocido para los lectores Z -esos supervivientes huyendo de la ciudad-, pero poco a poco, Darío se va saliendo de la senda trazada y mostrándonos de nuevo una historia diferente, que se sale de los tópicos del género para centrarse más en la psique humana, en las relaciones entre protagonistas, como debe ser para conseguir una buena historia de zombis. Y es que la relación entre Damián y Andrés no es nada típica y nos sorprenderá más de una vez. También la evolución del personaje de Marga, la madre del niño. ¿Conseguirán llegar sanos y salvos a la isla de Simetría, único lugar que parece seguro?
Había leído el anterior libro de relatos de Darío, Piezas desequilibradas y me ha sorprendido lo camaleónico de su prosa. Si bien su estilo normalmente está cargado de metáforas y un lenguaje más barroco, ambiguo, aquí, en Instinto de superviviente, se adapta al estilo directo y sin apenas florituras que requieren este tipo de historias. Siendo metafóricos, deja las máquinas rústicas de tortura para acuchillarnos una y otra vez sin piedad.
El libro se abre con un prólogo del escritor Javier Pellicer y se cierra con unas palabras del también escritor Alejandro Castroguer. ¡Ah! Y con ganas de saber más de la historia de estos supervivientes.
¿Y Manuel Loureiro? ……..¿No existe?
Creemos que sí
Y tanto que existe. Mira, mira: http://cronicasliterarias.com/2011/06/resena-apocalipsis-z-la-ira-de-los-justos-de-manel-loureiro/
Ni que le faltara promoción a Manel Loureiro, que publica en el mayor sello a nivel mundial y va a desembarcar en estados unidos. A ver si va a resultar que ahora inventó los zombis, el pavo.