Un antiguo amante de la teniente de policía Lucie Henebelle se queda ciego tras ver una extraña película antigua. Mientras tanto, el descubrimiento de cinco cadáveres brutalmente mutilados a orillas del Sena hace que el comisario Franck Sharko, retirado desde hace tiempo, se reincorpore al servicio para investigar el caso. Ambos hechos, separados por cientos de kilómetros de distancia, guardan una insólita relación que hará que Henebelle y Sharko (ya sea por separado o, con el tiempo, uniendo fuerzas) se muevan por Francia, Bélgica, Egipto y Canadá intentando descubrir qué se esconde tras el misterio del síndrome E.
Hace no demasiado tiempo tuve la suerte de leer El ángel rojo, debut literario de Franck Thilliez publicado en castellano por el sello editorial Marlow (perteneciente a Edhasa). Recuerdo lo mucho que disfruté con la novela, y el deseo de tener de nuevo ocasión de sumergirme en las desventuras del comisario Sharko. Han pasado tres años y, por fin, de la mano de Destino he podido reencontrarme con el torturado policía francés. No obstante, por el camino han quedado algunas novelas inéditas con distintos casos del comisario (como Deuils de miel), así como la presentación de la teniente Henebelle (La chambre des morts). Novelas que confío se publiquen algún día en España.
Y es que leer a Franck Thilliez es uno de esos grandes placeres que uno desearía poder repetir con mayor frecuencia. Como bien se ejemplifica en El síndrome E, sus personajes son tremendamente humanos, con inseguridades y problemas de todo tipo (en el caso de Sharko, resulta curioso ver cómo su esquizofrenia se manifiesta a lo largo de la novela en forma de visiones de una jovencita que le incordia continuamente). Tanto Sharko como Henebelle tienen heridas que desean sanar, y ambos encuentran sentido a sus vidas por medio de la persecución del mal absoluto.
La trama de la novela (que encuentro fascinante) es compleja, pero se desarrolla justo al ritmo adecuado para no resultarlo en exceso. Todo el proceso de investigación, cada indicio que conduce a un nuevo y sorprendente descubrimiento, está narrado de forma fluida y con un ritmo que hace prácticamente imposible abandonar la lectura.
Con abundantes referencias basadas en hechos reales (especial relevancia tienen aquellos aspectos de la trama que se apoyan en ciertas terribles investigaciones llevadas a cabo por la CIA durante los años sesenta), la ficción de la novela goza de un aire de verosimilitud que acrecienta el malestar que va aumentando en nuestro interior página tras página.
La historia que narra El síndrome E acaba de modo brusco e inesperado, con un tremendo cliffhanger que dejará al lector con el alma en un puño. Afortunadamente, Destino anuncia que la continuación (Gataca) aparecerá en enero del próximo año. Confío en tener la oportunidad de reseñarla en esta misma página.
Lo he terminado hace unos días. Me parece realmente bueno. Pero…, que termine así, después de más de quinientas cincuenta páginas, es como un poco reirse del lector, especialmente por qué esta editorial no se prodiga demasiado en nuestro país. ¡A saber cuando podremos leer la segunda parte! Circulo de Lectores, que creo que lo tiene en exclusiva, no lo pondra a la venta hasta la primavera. En fin,un saludo.
Según figura en el dossier de prensa que recibí con la novela (y tal y como lo indico al final de la reseña), la continuación se publicará en enero del próximo año. Así que no tendrás que esperar demasiado, vaya.
Efectivamente, y gracias. Ya lo he conseguido antes de la primavera. No obstante, tendra que esperar a que acabe “Sé lo que estás pensando”, que, ya leido en más de su mitad, no me da buena espina. Un saludo.
Yo ya he leído Gataca, y me ha gustado tanto o más que El síndrome E. Pronto podrás leer la reseña en esta misma página.
Me ha gustado y lo acabo de comentar en mi blog. Mucho más espeluznante La línea negra, de Grangé, otro francés.
Un saludo
Gracias Javier. Un saludo!
Hola, hoy mismo he terminado El Sínrome E y como tú mencionas, es un libro fantástico, que no deja indiferente… sobre todo el final, que es del todo inesperado, por eso, quería preguntar si para saber qué pasa, es INDISPENSABLE leer Gataca o si por el contrario, son 2 libros independientes… Gracias!
Nos alegra que te haya gustado, Pablo
Hola, Pablo. A ver: leer Gataca no es indispensable, claro. No obstante, teniendo en cuenta cómo acaba El síndrome E, supongo que querrás saber qué es de los personajes un tiempo después, ¿no? Personalmente, puedo decirte que Gataca me gustó incluso más que El Síndrome… Puedes ver la reseña que hice en su día en este enlace:
http://cronicasliterarias.com/2012/02/resena-gataca-de-franck-thilliez/
Ya me comentarás qué te ha parecido, si te animas finalmente a leerlo.
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