Reseña: Septiembre Zombie, de David Moody

¡Me encantan las historias de zombies! Lo siento por el que no. No sabe la tensión que pierde en una trama, el suspense, que se echa de menos. ¿No es eso lo que buscamos al leer una historia? ¿Una intriga? ¿Qué pasará al final? Como ya he dicho otras veces, quizás no sea el menos indicado para reseñar una novela de zombies, porque muy mala tienen que ser la novela para que no me guste. No es que exija poco, todo lo contrario. Lo que quiero decir es, que con que plantee bien las pautas generales, me guuuusta…

Lo siento chicos y chicas, pero con Septiembre Zombie me lo he pasado muy bien. La habían tildado por ahí de muchas cosas pero os aseguro que es genial, diferente, porque en gran parte de la trama, la acción se reduce a huir. Huir. ¿Qué es una novela de terror sin protagonistas que huyen? ¿Un jardín sin flores? ¿Un gnomo sin gorro? ¿Un vampiro sin dientes? ¿Un huevo frito sin yema? Tengo que decir que David Moddy es el autor (de los que he leído por el momento) que más bebe del sentimiento Romero. Y el que mejor cuida su prosa. El tío escribe realmente bien.

Septiembre Zombie comienza con un extraño suceso: gran parte de la población cae muerta por algo que creen que posiblemente sea un virus. Muy pocos se han salvado. Ciertos personajes oyen una musiquita procedente de un centro comunitario y corren a reunirse y a estar juntos pero no apretados, como seres humanos con miedo que son. Porque desde allí contemplan como los muertos empiezan a levantarse y a caminar. Pero eso parece ser todo. Los ven caminando erráticamente y dando tumbos como lelos. Repito: sólo eso. Porque pueden pasar cerca de ellos, empujarlos y únicamente vuelven a levantarse para seguir deambulando. Sin embargo, en el centro comunitario escasea la comida, la luz y el agua. Algunos quieren salir, otros tienen pánico a ello. Es una locura. Es entonces cuando Michael, Carl y Emma deciden irse de allí porque se están complicando demasiado las cosas, como siempre pasa cuando las personas nos juntamos demasiado… Empieza la aventura. Con el paso de las semanas, los zombies parecen ser más listos. Algo está cambiando. Los zombies recurren a los ruidos, intentan atrapar todo lo que se le acerca y están muy pendientes de cualquier movimiento. Por lo que la cabaña que se han buscado los tres protagonistas en medio del campo se vuelve un tanto insegura.

Tiene el típico comienzo, da la sensación de que va a ser un tostón, pero no veas como cambia la historia con cada capítulo. Además la novela tiene todo lo bueno que se pide hoy en día de un libro. Es amena, número adecuado de páginas para no caer en la pesadez, capítulos cortos para poder ir cortando la historia en cualquier parte…

Septiembre Zombie es una perspectiva diferente a la literatura zombie actual. Cantidad de momentos llenos de tensión (lo siento, si me repito mucho pero es la mejor palabra para calificar esta novela), agobio a raudales. Poco a poco engancha hasta que no puedes dejarla e incluso no quieres que termine. Representa muy bien la idea que oí a alguien una vez de que los seres humanos somos como los erizos: en invierno, cuando hace frío, tendemos a juntarnos mucho para estar calentitos unos con otros. Pero tampoco juntarnos demasiado, pues entonces nos pinchamos.

Bueno, no lo digo, lo cuento: Septiembre Zombie, una agradable sorpresa. Y por supuesto…

Tensión.

One comment

  1. Sergio G.Ros dice:

    Hola, Juan José, pues a mí no me pareció tan buena la novela como la pintas. Aunque, por supuesto, parto de la base de que un libro se mire por donde se mire, se “siente” de forma diferente según sea el lector. Vamos, que considero que toda opinión, en cuanto subjetiva, merece el mismo respeto.
    Te dejo la reseña que hice yo en su día.
    Un abrazo.
    Sergio
    http://www.llegirencasdincendi.com/2010/03/septiembre-zombie-david-moody.html

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