Con más resolución que recursos, Marlena De Blasi y su esposo Fernando deciden marcharse de Venecia, donde lo tenían todo: casa, trabajo y seguridad, para vivir rodeados de doscientos vecinos, antiguos olivares y aguas termales etruscas en un pequeño pueblo de montaña llamado San Casciano dei Bagni. Marlena y Fernando se instalarán en un viejo establo que no tiene teléfono ni calefacción central, y cuya cocina es minúscula.
En San Casciano no tardarán en trabar amistad con Barlozzo, más conocido como el duque, un peculiar aldeano que, con sus anécdotas y su abundante repertorio del folclore local, los ayudará a profundizar en el alma de La Toscana. Con Barlozzo como guía, descubrirán hosterías de pueblo en las que se come lo que se ha cogido o recolectado el mismo día.
Los acompañaremos a buscar setas silvestres y a vendimiar, conoceremos antiguas historias toscanas, oleremos los sabores de las recetas tradicionales y asistiremos al triunfo del amor por encima de cualquier circunstancia, obstáculo o impedimento en una tierra de ensueño… Pero Barlozzo también guarda secretos, uno de los cuales está relacionado con una hermosa aldeana llamada Floriana y con una vieja historia de amor.
“Una pequeña y original historia con mucho encanto en la que las bellezas y bondades de La Toscana, junto con algunas de sus recetas más originales, harán soñar al lector y trasladarse mentalmente a aquella región privilegiada de Italia”
Tras el éxito de Un verano en Sicilia y Mil días en Venecia, Marlena De Blasi continúa su historia de amor con Italia y nos deslumbra en esta ocasión con una bella narración ambientada en La Toscana.