Zombies, vampiros, futuro post-apocalíptico, survival… Al director, Jim Mikle, le conocemos bien (o deberíamos), ya que firmó hace un par de años una de esas películas que incomprensilemente pasaron muy desapercibidas y que a muchos les encantó. Dicha película era Mulberry Street, una versión muy diferente del tema zombie y a la vez una crítica abierta al enorme problema que tienen los habitantes de Nueva York con las ratas.
Pero esta nada tiene que ver con ratas, si no con zombie-vampiros. También hay que reconocerque el planteamiento no es muy original, de hecho, recuerdad bastante a Zombieland pero sin humor.
Stake Land nos sitúa en un futuo no muy lejano en el que USA se ha colapsado por la ausencia de energías y materias primas y de las cenizas surgen una especie de híbridos entre vamiros y zombies. La película sigue la historia de Martin (Connor Paolo), que se ha quedado solo entre la devastación, y Mister (Nick Damici) un cazavampiros que protege al chaval en su huida hacia Canadá. Por el camino se iran encontrando con una serie de personajes (una monja, una adolescente embarazada y un marine). A pesar del cierto tufillo a topicazos, las críticas han sido muy buenas y la mezcla de road movie, vampiros y apocalipsis hace que nos tiemblen las piernas a algunos.
¿O no?

Comentarios
Dejar un comentario Trackback