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Reseña: A Walk Through Hell, de Garth Ennis y Goran Sudzuka

Dime mira este cómic y me interesaré. Dime género de Terror y querré saber de qué va. Dime Garth Ennis aliñando la ensalada, y sin tener la más mínima idea, haré todo lo posible por leerlo. En estas máximas se basaba mi gran interés por leer A Walk Through Hell, una de las novedades de este mes de Planeta Cómic. Un nuevo tipo de historia de Terror en la USA moderna, guionizada por Garth Ennis (Predicador, The Boys, Crossed) y dibujada por Goran Sudzuka (Y: El Último Hombre, Hellblazer). Ahí es nada. Un primer tomito que recopila entero el primer arco argumental de la serie que se desarrolló en los números del #1 al #5. Una muy interesante serie que me ha sorprendido.

Según me cuentan, este año el listón está increíblemente alto respecto a los cómics de Terror en USA. Magnífica idea, pues significa que todo o casi todo, con cuenta gotas sí, pero llegará a este lado del charco. También me cuentan mis contactos que A Walk Through Hell es uno de los títulos, uno de los mejores contendientes de dicha refriega. Me advirtieron también (la sangre siempre intentado proteger como si yo fuera novato en esto), que tuviera cuidado. Cuentan que A Walk Through Hell combina lo mejor de las casas encantadas, el horror sobrenatural y psicológico; que golpea con un fuerte final. Que chungo, si te pilla desprevenido. Una visión implacable del infierno personal. Ese vacío oscuro y desesperado que si te alcanza, puede hundir tu raciocinio lentamente. Veremos.

En A Walk Through Hell, los agentes especiales Shaw y McGregor viven el día a día normalmente con casos rutinarios. Tal como le gusta a Shaw, que se acerca a los cuarenta y quemada profesionalmente, los espantosos recuerdos de su última investigación siguen acechándole en las sombras. McGregor es más joven, más comprometido con el trabajo, aferrado al idealismo de un novato. Bien. Hasta que abrimos el cómic y el paseo por el infierno comienza con una fuerte escena. Una familia que pasea por lo que parece ser un centro comercial en Navidad, una sensación incómoda de que algo está a punto de salir terriblemente (y dado el pedigrí del guionista), horriblemente mal. La familia Hunzikker se abre paso hasta que la charla se silencia cuando un hombre aparece ante ellos con una pistola y dispara a la señora Hunzikker que lleva a su bebé colgada en su cangurito. Acto seguido, el pistolero continúa disparando a los desafortunados compradores que ese día decidieron ir de compras. El asesino se quita la vida y el señor Hunzikker tendrá que vivir con ese dolor el resto de la suya. Una pesadilla que la agente Shaw está reviviendo, mientras se retuerce en la cama ante este horror que fue su último caso. Pero su compañer,o el agente McGregor ya la espera en la puerta.

Garth Ennis comienza esta serie estableciendo dos protagonistas: uno atrapado en el dolor del pasado y otro como el soñador inquieto ante su nuevo trabajo. La pareja se reúne con otro par de agentes que trabajan en un caso, se separan, y luego llega una llamada de que los agentes que conocieron han desaparecido en un almacén de Long Beach. Van allí para ver qué está pasando y…, todo empieza a relacionarse de forma monstruosa con los horrores del pasado. Tanto que quedas atrapado con una trama altamente adictiva bajo un Mal inesperado.

Y todo se resume a: ¿Te gusta el horror? ¿Te gusta Garth Ennis? En caso afirmativo toca entonces abrocharse el cinturón por que te va a encantar A Walk Through Hell. Otra serie súper recomendable de Aftershock.

Reseña: Star Wars. Una Nueva Esperanza (Manga), de Hisao Tamaki

Probando todo que ando. Y en todos los formatos posibles. Uno que es curioso. Una mente inquieta. Que le gusta aprender, saber, ver y disfrutar (más de lo mismo) de cosas originales, no fáciles de encontrar normalmente. Todo un gustazo haber podido sumergirme en esta clásica historia y en dicho formato. Star Wars al estilo manga, nada menos y nada menos. La princesa Leia, las Fuerzas Imperiales, el implacable Darth Vader,, el intrépido Luke Skywalker, Han Solo, capitán del Halcón Milenario y los androides R2D2 y C3PO… Personajes principales y básicos de una gran trama a la que muchos tenemos que volver cada poco.

Hisao Tamaki es un mangaka injustamente subestimado en el mundo del noveno arte, en mi opinión. Quizás le ocurre, lo mismo que a los autores que dedican gran parte de su trabajo a franquicias. No obstante, me consta que su labor en la traslación de Star Wars: Una Nueva Esperanza al formato manga, ha provocado que muchos lectores pongan  sus ojitos en más obras donde haya dado vida con sus lápices. Yo, por ejemplo, recuerdo muy buenas sensaciones de sus guiones en Dirty Pair.

Pero ahora, en una chulísima edición en tapa dura, tamaño bolsillo, formato ligero, bien recopilado y llevadero, Planeta Cómic publica este titulo donde encontrar a nuestros personajes favoritos de esa galaxia tan lejana que tanto gusta. Una obra que recrea la famosa historia de Una Nueva Esperanza. Es decir, una de las mejores aventuras intergalácticas visualmente creadas. La primera e histórica del mundo del cine a nivel alto. El pelotazo de film que inicio Star Wars para con el mundo. Una película, novela y ahora manga, que en USA hizo historia por cuándo y cómo llegó. Un joven Jedi se levanta. Crece una rebelión. Se desata un arma mortal destroza mundos. Un maestro se enfrenta a su antiguo aprendiz. Como no unirse una vez más al blanco esperanzador de los Skywalker, que conforman esta apasionante saga épica y espacial.

La más famosa de todos los tiempos.

Escondido al nacer, se creía huérfano. Vigilado por un ermitaño misterioso, descubre increíbles habilidades. Y al encontrar esperanza donde otros solo encontraban el Mal, él devolverá el equilibrio a la galaxia. O eso dice la profecía. La historia legendaria de Luke Skywalker. En resumen, una fantástica edición, un excelente recuerdo en negro sobre blanco, en formato manga, una tan original y diferente si decides que estás ante otro modo de verlo. De leerlo. De sumergirte en una trama que si perdura en el tiempo y es tantas veces tomada como ejemplo: algo tiene.

Reseña: Dragon Head. Volumen 1, de Minetaro Mochizuki

Fueron cuatro. Detonante 1: si hay un título que lleva años recomendándome leer mi colega el otaku, ese es Dragon Head. Detonane 2: el manga es ese amplio campo de títulos en el que un autor oriental es capaz de crear un guión, por encima de todo, original. Detonante 3: Dragon Head es una de las series puntas de lanza de Planeta Cómic para el inminente Salón del Manga de Barcelona. Si sois capaces de pensar raro, o asustaros solo un poquito con lo que un mangaka es capaz de idear a la hora de escribir un guión, tenéis que echarle un ojo a Dragon Head, de Minetaro Mochizuki. Aparte de la constante recomendación de mi colega, encontré hace no mucho un articulo en internet llamado Manga para el Resto de Nosotros. Logró despertar en mí, un total interés sobre el trabajo de Mochizuki. Ese fue el cuarto detonante.

Planeta Cómic publica este primer tomo (de cinco) de uno de los clásicos Seinen con mayor éxito en Japón en los últimos años. Con una frase alentadora: «Para los amantes del terror psicológico». Con muy poco, la portada muestra lo que encontraréis en la trama. Sufrimiento. Un plano cercano del protagonista Teru Aoki que parece desesperado mientras el sudor brota de su cara. Ese sudor tan recurrente visual en el manga. Este adolescente es uno de los tres sobrevivientes de un desastre ferroviario que ocurre dentro de un túnel de montaña. Por razones que aún no están claras (¿Terremoto? ¿Ese destello de luz que notó justo antes de que el tren entrara en el agujero?), el túnel se cierra con derrumbe y el tren descarrila matando a la mayoría de sus pasajeros. Y atrapando a todos bajo toneladas de tierra. Entonces Teru, despertando para ver un vagón oscuro e inclinado, lleno de cadáveres. Luego, explorando y buscando luz. Un adolescente que no posee conocimientos o habilidades especiales para manejar la crisis, aparentemente desesperada. Pues le lleva tiempo el pensar que el alcohol que hay en el Club de Servicios del tren vale para hacerse una buena antorcha…

Los otros supervivientes resultan ser un chaval llamado Nobuo, quien inmediatamente roba la luz a Teru y se niega a devolverla. Y una joven llamada Seto, que pasa gran parte de este primer volumen inconsciente. Teru lucha por mantener la calma (lo vemos de vez en cuando retirándose a deseos de volver con su familia), pero Nobuo va encaminado a ese sendero siniestro de la locura. Un ejemplo es que disfruta de la muerte de sus antiguos compañeros de clase de los que una vez fue víctima. Y en un momento dado regresa de una de sus escapadas con todo su cuerpo cubierto de sangre. El tormento acaba de abrir sus puertas.

El mangaka Minetaro Mochizuki traslada de forma perfecta al lector, el estrés y la conmoción de un accidente de esta magnitud. Adolescentes en situación desesperada. Ya en este primer volumen, Dragon Head parece ser un trabajo realista de horror de supervivencia, aunque hay indicios (o esa percepción tengo) de subtrama apocalíptica. El autor nos engancha con un fuerte control visual de la dura situación en todo momento. La oscuridad y la sombra siempre amenazan a los protagonistas. Aparte, el arte de Mochizuki hace un buen uso de los primeros planos empapados de sudor y expresiones ansiosas. Capta todos los ángulos de ese tren descarrilado con una atención obsesiva por los detalles. Y la lectura se vuelve netamente atmosférica. Quedas enganchado y ansioso por saber más. Y así las páginas vuelan.

Puede ser cierto que sea un Manga para el Resto de Nosotros. No se rehuyen los detalles de un tren lleno de adolescentes muertos, el trío se mueve sobre la hilera de vagones entre descomposiciones aceleradas… Es decir, terror psicológico puro. Veremos en qué depara.

Reseña: Un Pequeño Asesinato, de Alan Moore y Óscar Zárate

No hace mucho comentaba la grandeza de ciertas editoriales de traernos sendos integrales de obras, algunas inencontrables. También, ciertas reediciones. Modernizar formatos o encajarlos en una buena-nueva maquetación por que simplemente lo merecen. Y merecen su hueco de disponibilidad en librerías. Con su diseño de colección tan chulo dentro de la Biblioteca Alan Moore (La Liga de los Hombres Extraordinarios, From Hell), Planeta Cómic presenta este mes Un Pequeño Asesinato, del maestro Alan Moore y el argentino Óscar Zárate. Una de las obras pocos apreciadas donde mete mano el maestro Moore y no entiendo por qué. Quizás no es una obra para todos los públicos y depende mucho de la edad que tengas cuando la leas. Otra cosa no se me ocurre.

Cuentan que Zárate contactó con Alan Moore en 1988, después del éxito de Watchmen, tras participar en una antología que llevó adelante el inglés para protestar contra la legislación del gobierno contra la «promoción» de la homosexualidad (Artists Against Rampant Gay Homophobia). Como dijo Zárate en un artículo: «Alan solía darle a los superhéroes y yo de eso nada de nada. Pero compartíamos una curiosidad: quería innovar y moverme contracorriente. Así que hubo una conjunción de astros y el encuentro ocurrió en el momento adecuado». La chispa inicial la propuso Zárate (un adulto perseguido por un niño), e intrigó tanto a Moore que los dos comenzaron a trabajar cooperativamente y de forma sinérgica en la creación de Un Pequeño Asesinato.

La historia nos habla de un ejecutivo de publicidad que soporta una traición tan grande, que termina por perderse en el camino. Regresa al lugar donde nació, a ver si queda algo de lo que solía ser. Aunque fuera diseñada de manera compleja (podréis encontrar mil y un comentarios sobre ello en internet), la trama en principio es bastante simple. Involucra a Timothy Hole (que en realidad se pronuncia «Holly», cositas de ingleses), un yuppie de mediana edad que trabaja en publicidad y tiene bastante talento. Hole consigue un nuevo trabajo. Un gran contrato para comercializar un refresco sustituto (de manera bastante explícita), de la Coca Cola o la Pepsi en la Rusia de la era Glasnost. Pero queda desconcertado por las dificultades que empiezan a conllevar lo que a priori debería ser un trabajo tranquilo. Y en medio de una crisis nerviosa, Hole se encuentra con un niño…, aparentemente empeñado en matarlo. En una de esas tardes oscuras, llenas de sombras, ese ser provoca que Hole se desvíe y tenga un accidente de coche. Hole desarrolla una paranoia entonces. Grita cada vez que está seguro de haber visto a ese niño de cabello oscuro. Sudando de horror cada vez que lo ve.

En una historia que se vuelve maravillosa a cada paso, Moore nos va sugiriendo quién puede ser ese misterioso niño. La mente, el entorno, va cambiando alrededor del cada vez más frenético Hole. Flashbacks hacia el pasado de este hombre, Sheffield, una ciudad industrial británica que se arruinó en los años 80s; loco de terror, Hole volverá tras sus pasos para ir atando cabos… Vale la pena mencionar dos aspectos en particular de Un Pequeño Asesinato. Uno es el dominio de Moore y su maestría en varios registros mostrados aquí. El otro aspecto es el político. Con un puñado de hábiles alusiones y sugerencias, Moore y Zárate resuelven un cómic dentro de un contexto histórico de crisis, donde querían tratar los problemas que ocurrían en la Inglaterra de ese momento. «Teníamos a la Thatcher definiendo una gran parte del mundo». Como una crítica alegórica y redentora para los insensibles valores de entonces, para conocerla, o comparar si queréis, Un Pequeño Asesinato se erige como una de las historias gráficas sin género más singulares y significativas que uno puede leer en este momento.

Reseña: Crimson. Volumen Uno, de Humberto Ramos, Brian Augustyn y Sandra Hope

Homenajear algo es, o debe ser, un arte. Haciéndolo de forma cuidada, alzando sus puntos fuertes y abogando por lo que nso gustó de antaño, se puede conseguir incluso mejorar a lo que se homenajea. Oh, los años 90. Ahora miramos de soslayo aquella época de cómics y muchos sonreímos. Pero algunos incluso nos enfurecíamos. Ya sea que tratara la licra a tope, los pelos al viento, portadacas y músculos hasta en las orejas a todo lo que se moviera en viñeta; fue un momento extraño. Pocos en el fondo pensaron que la industria no iba bien. Pero no iba. El dibujo lo era todo. TODO. Y el guión -que es esa miel que debe quedar en los labios cuando uno cierra un cómic-, en la mayoría de los casos quedaba en NADA. Por supuesto, estoy generalizando. Hubo cosillas que se salían del patrón, pero la mayoría, lo que se vendía a tope, era así. Y eso se tenía que superar, y se superó. Y ahora muchos miramos a esa época de nuestra vida con nostalgia. En especial, cuando uno encuentra un total homenaje a aquellos años en una obra rescatada a nuestros tiempos como lo es Crimson. Planeta Cómic nos trae este estupendo volumen de la serie elaborada por Humberto Ramos (Amazing Spider-Man) y Brian Augustyn (Batman: Gotham a luz de gas), donde además se rodea de un curioso grupo de co-creadores como Oscar Pinto y Francisco Haghenbeck para llevarnos de nuevo al mundo de Crimson. Los primeros doce números de la serie en una recopilación que muchos estábamos esperando, después de las geniales críticas acaecidas al otro lado del charco.

Lanzado originalmente en 1998, en Crimson seguimos la vida del adolescente Álex Elder después de sobrevivir a una horrible masacre de un grupo de vampiros en Central Park. Sin embargo, no salió ileso, ya que él mismo se convirtió en un chupasangre… En un encuentro con una misteriosa mujer y Ekimus, resulta que Álex tiene un destino esperándole a la vuelta de la esquina. Es considerado como el Elegido. Comienza a desarrollar habilidades diferentes a cualquier otro vampiro. Esa misteriosa mujer vestida de capucha roja, corpiño y botas altas (¡ideal para el combate!) lo quiere pero Ekimus, el primero de los vampiros y padre de todos ellos, al final es quien se lleva el vampiro-novato al agua. Álex al despertar maldice su suerte por haber sido convertido en vampiro y no haber muerto junto a sus amigos. Entonces jura venganza contra aquella que lo ha convertido en un ser nocturno. Aunque no sabe bien lo que dice, Lisseth es la reina de los vampiros. Y Ekimus y Lisseth no andan por la labor de hacer las paces.

No me digáis que la premisa no es maravillosa. Álex es un adolescente y todos los adolescentes son un poco estúpidos. Temerarios, con mal genio y en ocasiones, groseros. Podéis apostar a que este colega no va a escuchar a nadie. Es un sabelotodo y se siente invencible. Y ahí empieza lo bueno… Sabiendo que la moda vampírica va y viene, Humberto Ramos se lanzó a publicar un título de chupasangres mientras sus compañeros de aventura Joe Madureira y Scott Campbell publicaban otras obras independientes. En su libre y solitario sendero, el mejicano crea un titulo atractivo como pocos. Una serie en grapa que fue éxito de ventas y que ahora podemos disfrutar de ella gracias a esta recopilación. Humberto Ramos demuestra ser el más profesional de los tres autores que componen esta línea. Un regreso a los 90s con un dibujo espléndido que hace hincapié en sostener un buen guión con gancho. Casi no deja respirar. Una disfrutable edición de un cómic palomitero, entretenido y que trae el tema vampírico al formato contemporáneo. Un título genialmente rescatado.

Reseña: Star Wars. El Imperio Contraataca, de Ryder Windham

Viene perfectamente al caso esta reseña para comentar a más gente la conversación que tuve hace unos días con unos amigos, bastante entendidos en el Universo Star Wars. Fue que mientras lo hablaba, y me sorprendía, que ya estaba pensando en cómo algo así había pasado desapercibido para muchos fanboys de una franquicia tan importante. Me sorprendió ver que ninguno de ellos (3) era consciente de un detalle bastante importante sobre las novelizaciones de las películas. My friends, las novelizaciones sí que deben ser atractivas para todo fan que se precie. No son solamente lo acontecido en los films lo que vais a encontrar. En el mundo de Star Wars, después del pelotazo dado con el Episodio IV: Una Nueva Esperanza, desde el primer momento que comenzaban a trabajar en un nuevo titulo, entre otras cosas, se daba via libre a la novelización de dicho film en producción. Sabéis que uno de los puntos fuertes de esta franquicia es el marketing y merchadising que le rodea, así que muy fácil, se le daba el guión al autor asignado y éste llevaba al mundo literario la película. Pero, ¡oh, amigos míos! Si lo pensáis, muy pocas veces el proyecto fílmico queda totalmente fiel al guión al terminarse de rodar. En el transcurso se cambian bastantes cosas y en la post-producción aún más. Sobre todo, hay variabilidad en ESCENAS NUEVAS. ¿Y qué hay más emocionante que encontrar escenas nuevas en una historia que te gusta? ¿Os atraen las escenas post-créditos? ¿Os llaman los Blu-Rays con escenas nunca vistas? Estamos en el mismo bando, ¿no? No lo podemos evitar. Y si ahora a más de uno le pongo en conocimiento de que esas escenas y encuentros que nunca vieron fotograma (o no de esa forma), se pueden encontrar en estas novelizaciones que partieron del guión inicial… El hype está servido.

La principal virtud, la principal atracción, para que un verdadero fan necesite tener estas novelas. Fácil, fácil, fácil. Recurrir a las fuentes. Una lectura maravillosa con personajes amados desde que uno tiene uso de razón. Libro que por longitud, precio y edición -y que queda de maravilla con todo el Universo Expandido publicado por Timun Mas y Planeta Cómic últimamente-, tras Star Wars: Un Nueva Esperanza, sale a luz en el mismo formato y edición Star Wars: El Imperio Contraataca, de la mano de Ryder Windham. Autor de más de cincuenta libros de Star Wars, el que fuera también en su día editor de los cómics de la famosa franquicia para Dark Horse Comics. Que por cierto, no todo el mundo sabe que Windham trabajó estrechamente por aquel entonces con Allan Kausch y Sue Rostoni en Lucas Licensing para que la continuidad entre cómics, novelas y otras propiedades de Star Wars se mantuvieran de algún modo. Un tipo al que agradecerle bastante.

En Star Wars: El Imperio Contraataca, el espíritu de adaptación es súper importante. Vais a obtener con propiedad TODA la historia. El planeta, todo lo que rodea a Hoth está súper conseguido, la novela cubre la acción de inicio razonablemente bien. El escape a través del cinturón de asteroides, casi puedes sentirlo. En mi opinión, las novelas te acercan bastante más a los personajes; puedes saber qué están pensando, como se inquietan, por qué «fruncen el ceño»… En el film, no tienes ni idea de lo verdaderamente mal que lo pasa Han Solo en sus controles de pilotaje. Estos libros te hacen vivir el momento de otra forma. Casi actúan como un correctivo. Leia abandona el Halcón Milenario por la rampa de acceso sin nada que hacer o sostener, y ahí nos hacemos una idea sobre lo que el maestro Lucas le dijo como debería interpretar la situación. La novela además interactúa con los sentidos: desde el hedor del lugar donde Luke conoce a Darth Vader, hasta el frío helado del mundo de Hoth, salpicado con “esa escena” que te va a encantar y que no conocías hasta ahora; esa misma que me hizo acudir urgentemente a otro visionado del film para confirmar que nunca vio la luz en formato celuloide.

Que mola. Y no soy de los que sostiene la teoría de que El Imperio Contraataca es la mejor película de la serie. Pero es una de las que sin duda, me gusta revisitar cada no mucho. Por lo que volver a ella en formato literario ha sido toda una experiencia. En especial, por los motivos que vengo contando desde el principio. Además, molan estas ediciones en formato bolsillo con unas portadas guapetonas con un campo de estrellas y un sable de luz que varía de color según el titulo.

Hype, hype, hype.

Reseña: SwordQuest (Integral), de Roy Thomas, Gerry Conway, Dick Giordano y George Pérez

Llegado este momento en el que se publica tanto, las buenas noticias para el aficionado al cómic siguen llegando pues, a falta de poder tirar de grandes novedades del otro lado del charco, se rescatan otras joyitas de esas que tantas veces he dicho que jamás pensaba ver (a estas alturas) publicadas en nuestro país. Y mucho menos recogidas en un tomito como novedad. Como por ejemplo aquella rarunada como fue SwordQuest en formato cómic que vio la luz en 1982 gracias al éxito de un videojuego para la consola del momento como era la Atari. Lo bueno era que en aquellos tiempos se comprometían con dichas licencias grandes autores del noveno arte, hoy consagrados, y daban vida…, en fin, que sólo podían salir cosas buenas.

La serie Swordquest fue un ambicioso videojuego/cómic/concurso de cómics de Atari y DC. Originalmente programado para ser cuatro aventuras para la Atari 2600 con sus cómics correspondientes, al final solo se produjeron tres, cada uno basado en uno de los elementos clásicos: tierra, fuego, agua y aire, respectivamente. Cada uno de los cuatro videojuegos contaba con algunos de los elementos y así, el jugador vagaba por cada pantalla ganando o perdiendo en minijuegos y/o recogiendo y/o dejando varios objetos. Si el jugador dejaba los elementos correctos en la habitación correcta, aparecía una pista. Un número de página y una viñeta. El jugador entonces tenía que tener el cómic y dirigirse a lo indicado para descifrar qué significaba esa cuestión. A veces, daba una pista sobre qué otro objeto poner en esa pantalla, pero a veces una viñeta tenía una palabra oculta, y si los jugadores encontraban las cuatro o cinco palabras ocultas mientras se ejecutaba el concurso, podían enviar a Atari la solución para optar a un premio de miles de dólares… Es decir, una propuesta entre los dos hobbys más frikis del momento con una interacción tremenda entre autores y lectores. Una genialidad. Bien, pues Planeta Cómic acaba de publicar en un mini tomito los cómics que acompañaban a dichos juegos (SwordQuest: EarthWorld SwordQuest: FireWorld y SwordQuest: WaterWorld), aunque se añade La Venganza de los Yars, una aventurita donde se cuenta la verdadera historia de los Yars y el sistema solar Razak, así como su plan para vengarse de los Qotile por un injustificado y mortífero ataque.

Una oportunidad tremenda para hacerse con estas historias creadas, nada más y nada menos que por Roy Thomas, Gerry Conway, Dick Giordano y George Pérez, con un extra de galería de portadas que no llegaron a utilizarse. Saberlo todo de un par de gemelos huérfanos llamados Torr y Tarra, destinados a derrotar al malvado rey Tyrannus y reclamar su trono. Aunque primero tendrán que cruzar cada uno de los cuatro mundos elementales y derrotar a terribles monstruos y coleccionar artefactos para vengar el asesinato de sus padres y acabar también con un siniestro aliado, el mago Konjuro.

Por primera vez en la historia, los mini-cómics de Swordquest creados por las leyendas de la industria del cómic ahora disponibles para todos. Ahora sí que sí, dudo mucho que esto se vuelva a reeditar otra vez, por lo que estáis calentando el sitio.

Y no lo digo por la calor.

Reseña: Pestilence, de Frank Tieri, Marshall Dillon, Oleg Okunev y Rob Schwager

Siempre es una buena noticia que las editoriales españolas de cómics se hagan con los derechos de nuevos sellos. Eso representa nuevas ideas, originalidad y frescura para el mundo del cómic traído a nuestras tierras. Fue en el pasado marzo cuando Planeta Cómic desembarcó con nuevos títulos en su catálogo procedentes de la aclamada al otro lado del charco, Aftershock. Ejemplares en formato tomo, tapa dura, de unas cien páginas aproximadamente, que recogen títulos de grandes autores. La nueva sensación del cómic independiente norteamericano, que ocupa un espacio necesario y desalojado en los últimos años por sellos como Vertigo (que acaba de cerrar) o editoriales que de vez en cuando destacan con algo como Dark Horse, IDW, Boom o Image.

Sin duda, una de las miniseries que más me atraían y esperaba su aparición aquí es Pestilence. Decidle a un amante de la Historia, a un amante del género de Terror (especialmente del subgénero zombie, al que dediqué mi última novela) si una trama que entremezcla Edad Media con muertos vivientes no resulta altamente atractiva. Por que Pestilence es eso, en definitiva: elucubrar sobre la posibilidad de que aquella Muerte Negra que asoló el continente europeo en el siglo XIV no fuera solamente una enfermedad que dejara más de veinte millones de cadáveres a su paso, sino una infestación zombie.

Corre el año 1347 y una dura plaga está devastando el Viejo Continente. Dicen que pulgas y ratas y una tremenda suciedad son las culpables de la propagación. Nos situamos entorno a unos duros soldados de la Fiat Lux (asesinos mercenarios de la Iglesia), que regresan de una misión. Al volver se topan con un mensajero que les indica una nueva asignación…, aunque parece infectado…, y aparenta ser uno de los “devastadores” (un zombie). Los soldados sí saben que esta plaga de no muertos se está propagando rápidamente y la nueva misión está clara: rescatar al Papa y llevarlo a París. Que se cree un lugar seguro. Un duro camino se planta por delante entonces, a través de hordas de muertos vivientes, en el que sin duda aprenderán qué hacer mientras conocen la verdad sobre lo sucedido. Encontrar una manera de detener esta prueba impía que les ha impuesto Dios.

Frank Tieri (Marvel vs. Capcom, Lobezno, Deadpool) nos trae un guión semi-histórico que podría salir perfectamente de un episodio clásico de Twilight Zone. La profundidad y la conspiración que aporta este titulo son súper entretenidas. Y aunque sorprenda, es lo suficientemente creíble como para ser un relato a escuchar una madrugada en la radio. Ahora, dejando de lado las teorías conspiranóicas, y si te gusta el Terror sobre todo y las ideas originales, Pestilence es un cómic que querrás leer.

Este volumen incluye los seis números de la serie, uno de los éxitos de AfterShock. Con un muy equipo creativo, donde el trabajo de Marshall Dillon destaca sobremanera; lo siento, es que me hubiera sentido negligente si no hubiera mencionado el trabajo exquisito con el que parece haber sido trabajado este cómic. El artista Oleg Okunev y el colorista Rob Schwager completan un equipo que hizo un trabajo que me ha encandilado a la hora de dar vida a esta época antigua y para con el carácter de la historia. Repito: Pestilence funciona a la perfección como pieza de ficción histórica. Edad Media, zombies, belicismo y una Iglesia empeñada en conservar su poder a toda costa. ¿Clima político actual? A un virus estamos de ello.

Reseña: Star Wars. Tiras del Cómic, de Russ Manning, Alfredo Alcalá y VVAA

En mi vida lectora y gracias a los casi nueve años que llevo ya en Desde New York – Crónicas Literarias como Coordinador, he podido leer y disfrutar de Russ Manning en varias ocasiones. Pero lo que jamás de los jamáses llegué a pensar, es que algún día podría llegar a leer son las tiras de prensa clásica que uno de los dioses del noveno arte hizo para Star Wars junto a otro grande como es/fue el tristemente apenas conocido aquí, el maestro Alfredo Alcalá.

Russell Manning (1929-1981) fue un artista estadounidense de cómics creador de las series Magnus, Robot Fighter, pero igualmente ilustrador y guionista de las tiras de prensa de Tarzán y Star Wars. Fue incluido en el Salón de la Fama del Cómic en 2006. Pero su primer trabajo importante fue el libro de historietas de Tarzán (obras algunas reseñadas en Crónicas Literarias) series que Manning llevó desde 1965 a 1969. Obras en la que durante dicho tiempo, llegó a adaptar diez de las once primeras novelas escritas por Edgar Rice Burroughs. Un auténtica maravilla a conseguir.

Tesoros ilustrados. Auténtica joyas del mundo del cómic como Star Wars Tiras del Cómic de Russ Manning, esta nueva publicación que acaba de editar Planeta Cómic y que yo al menos, no esperaba. Primero de los tres tomos que recopilan las tiras de prensa de Star Wars desde 1979 hasta 1984. Con las que he disfrutado un montón de tramas semanales épicas y completamente nuevas, algunas consideradas grandes guiones de Ciencia Ficción de la época. Un primer tomo que cuenta con nada más y nada menos que seiscientas tiras, desde su estreno el 11 de marzo de 1979 hasta el 5 de octubre de 1980. Para nuestro bien, editoriales españolas como Planeta Cómic siguen creando tendencia casi mes a mes con sus novedades. Trayéndonos magnificas publicaciones que al otro lado del charco produjo la siempre recomendable editorial IDW. Con ideas maravillosas en su haber como producir colecciones de cómics que uno siente el lujo de poseer. Algunas como Star Wars Tiras del Cómic de Russ Manning, que no son otra cosa que un rico tapiz de historias de Star Wars, alegría de tener esto en cualquier colección que se precie.

En Star Wars Tiras del Cómic de Russ Manning se incluyen hasta los encabezados de títulos de los domingos y las viñetas extras en su color original, meticulosamente restaurado. Convirtiendo este primer tomo (de tres) en una auténtica maravilla. Estamos ante una colección más que especial, claramente un trabajo hecho con mucho amor por parte de editores. Presentar un formato perfecto de lectura de tiras publicadas hace casi cuarenta años, en una edición en tapa dura y restaurada; es sin duda una buena noticia. Como os decía, la mayoría del arte viene de la mano de Alfredo Alcalá, tremendo en todas sus facetas. Una obra visualmente maravillosa pese a estar hablando de tiras de prensa: paisajes, diseños, “movimiento” constante, obra que fue publicada originalmente por Los Angeles Times Syndicate, en los años en los que Star Wars comenzaba su apogeo.

Es sorprendente ver como estos primeros trabajos fueron creados cuatro décadas atrás. Los primeros cómics del Universo Expandido original de Star Wars que se labraron en una pizarra en blanco como punto de partida. La invención y creatividad de los planetas, personajes, naves espaciales y escenas de acción; una delicia sorprendentemente rica. Historias cortas algunas, otras que se van enlazando entre sí, una colección que comienza con dos introducciones apasionadas y detalladas de Rich Handley y Henry G. Franke III que explican la historia de los cómics dentro de los diarios, así como carrera y legado de Russ Manning. Incluido un considerable material que por lo visto la edición promocional no tenía.

Star Wars Tiras del Cómic de Russ Manning propone horas de diversión para el verdadero fan de la mejor serie intergaláctica de todos los tiempos. La número uno a nivel general. Horas de lectura en las que acabarás absorto en historias, arte y visionado de primeros materiales de Star Wars, una colección en tapa dura excelente que tengo la sensación que volveré a releer este veranito bajo el calor acechante que aún está por llegar. Pura alegría tener/poseer/revivir estas tiras. El señor Manning mostrando su don.

Reseña: Star Wars. Una Nueva Esperanza, de Ryder Windham

Recurrir a las fuentes. He contado en varias ocasiones que aunque cuesta respecto a libros que tuvieron película y por fuerza mayor (o sin mayor) antes viste el film y después te maravillas con el libro… Cuesta. Pero ya os digo que si es una historia donde la película es una obra de arte, absorbes su novela como vaso de agua fría en agosto tras una ola de calor. Sin embargo, en el caso de Star Wars: Una Nueva Esperanza, la novela de Ryder Windham, de todos es sabido que dicha película parte de un guión, así que estamos hablando de una novelización. Así que no es el caso exactamente igual a lo que os comentaba. Mas, las sensaciones que quedan tras devorar un libro así, son las mismas. Una lectura maravillosa con personajes amados desde que uno tiene uso de razón. Libro que por longitud, precio y edición -donde queda de maravilla con todo el Universo Expandido publicado por Timun Mas-, decidme: ¿Quién puede no hacerse con Star Wars: Una Nueva Esperanza, genial novedad del mes?

La primera e histórica. El pelotazo de film que inicio Star Wars para con el mundo. Una novelita que en USA brotó para celebrar el cuarenta aniversario de la llegada de una de las mejores space-operas llevadas al séptimo arte. Si no la mejor. Por cuándo y cómo llegó, sobre todo. Y bueno, ya sabéis… «Hace mucho tiempo en una galaxia muy, muy lejana…», un joven Jedi se levanta. Crece una rebelión. Se desata un arma mortal. Un maestro se enfrenta a su antiguo aprendiz. Como no unirse una vez más al trío blanco esperanzador de Luke Skywalker, Han Solo y la Princesa Leia, junto a decenas de personajes (amigos y enemigos) que conforman este apasionante primer libro de la saga épica espacial más famosa de todos los tiempos.

Escondido al nacer, se creía huérfano. Vigilado por un ermitaño misterioso, descubre increíbles habilidades. Y al encontrar esperanza donde otros solo encontraron el Mal, él devolverá el equilibrio a la galaxia. Esta es la historia legendaria de Luke Skywalker, desde su infancia en Tatooine hasta su feroz batalla con su enemigo más duro: ¿él mismo? Ryder Windham no es nuevo en esto. Hablamos de un autor estadounidense de ciencia ficción que ha escrito más de sesenta títulos sobre Star Wars; incluyendo novelas, cómics y libros de referencia. También ha escrito novelizaciones de películas de Indiana Jones. Un prolífico que desde 1993, ha estado trabajando sobre todo en proyectos de Star Wars solo o con otros autores. Con un volumen libro de referencia llamado Star Wars: The Ultimate Visual Guide que pasó nada más y nada menos que tres semanas en la lista de los más vendidos del New York Times allá por 2005. Un autor que rebosa experiencia y lo notaréis bastante al leer sus novelas; poder de enganche, ligereza de párrafos para evitar informaciones engorrosas, descripciones breves pero intensas… Windham logra un buen equilibrio. Brevedad, intensidad y atractivo. Las escenas que relatan los primeros años de Luke están completamente desarrolladas y son relevantes para la narración. Se visualizan en tu mente con suma facilidad. En realidad, ¿se basan principalmente en las primeras historias del Universo Expandido? Ahora mismo no sé aclararlo, pero da enorme sensación a que sí.

En resumen, tenemos aquí una fantástica edición, un excelente recuerdo en negro sobre blanco, la novelización de un guión que hizo historia cuando casi nadie daba un duro por ello allá por el bendito año de 1977. Escrita por un experto, uno de los autores más vendidos dentro del fantástico americano. Y a un precio más que asequible.

Indispensable.