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Reseña: Cero, de Kathe Koja

CeroEl tema ni mejora, ni desmejora. Sencillamente por que mejorar lo hecho hasta ahora por La Biblioteca de Carfax trayendo al aficionado o publicando casi un titulo mensual de misterio o Terror… ¿Quién mejora eso? Ya cuesta, y aunque siempre se puede exigir más, hay que aclarar como amantes del género, que somos casi desde que nacimos; que esta nueva editorial con muy poco, está haciendo una labor encomiable sacando para el aficionado, trayendo a nuestro idioma (¡lo necesitábamos!) grandes títulos del mejor género de todos. Ese que te despierta, te revuelve en tu asiento, ese mismo que provoca que cuando hay silencio eterno en la lectura hace que mires con recelo a ese rincón de la casa, un lugar en el que antes no habías reparado.

Lo curioso del tema es que están trayendo a nuestro idioma títulos o antologías del género inéditos o descatalogados hace tiempo (¡Y ya está anunciada la siguiente!). Pero sobre todo, inéditos. De ahí su necesidad. Además, de que algunas son primeras novelas (y por tanto, con las que dieron el salto); autores que han sido galardonados con los grandes premios americanos o ingleses de la literatura fantástica como pueden ser el Hugo, el Locus, el Britisth Award y por supuesto, el grande entre los grandes el Premio Bram Stoker, que se le otorga el mejor libro de Terror del año en USA. Con ello, me encuentro con una nueva atracción de la editorial y acto seguido me puse al tajo. Una novela llamada Cero (The Cipher, 1991), de una tal Kathe Koja, con un argumento la mar de atractivo.

Kathe Koja (1960) es una escritora estadounidense, conocida especialmente por sus libros de ficción especulativa para adultos y jóvenes. Su trilogía histórica Under the poppy y una biografía ficticia de Christopher Marlowe, la hicieron entrar en el mundillo de todas-todas. Por supuesto, también haber ganado el Premio Bram Stoker y Premio Locus a Mejor Primera Novela con Cero; el titulo que hoy os reseño. Que también fue nominada para el Premio Philip K Dick ese mismo año, por cierto.

Cero tiene un par de líneas en su sinopsis que ya con eso atrapa. Nicholas y su amiga Nakota descubren un día un agujero negro en una de las salas abandonadas del edificio de almacenamiento donde trabajan. Lo bautizan como Ojo Negro. Todos sabemos que si le ponemos nombre a algo, empezamos a sentir cariño o atracción sobre ello. Como si fuera nuestro. La pareja se dispone a ver qué sucede si dejan caer varios objetos dentro del agujero. Despertando “su apetito”. Con insectos, un ratón o… una mano humana que regresa violentamente bien recompuesta…

La siguiente ocurrencia es introducir una videocámara de las del curro en el agujero, para registrar lo que quiera que haya dentro. Las imágenes de la cinta de vídeo que recuperan son fascinantes. Pero algo empieza a no cuadrar. Lo que Nic ve es diferente de la visión de los demás. Sin embargo, para Nakota el hoyo significa cambio, porque todo lo que se deja caer en el Ojo Negro emerge transformado, si es que alguna vez vuelve. Dándole vueltas al coco sobre el Ojo Negro, llega a afirmar que Nicholas es el único que puede hacer que esas extrañas cosas sucedan a su alrededor. Pero no tienen ni idea en realidad. No son científicos. Nicholas trabaja en la tienda de video, y es un poeta aspirante que ya no aspira. Nakota es una camarera que es demasiado grosera y contestona como para trabajar en trabajos más serios. Mas, incluso los que se consideran a sí mismos perdedores, son curiosos como para realizar “experimentos”, después de ver las mutaciones que surgen del Ojo Negro. Para Nicholas, el agujero es un fenómeno que lo obliga a enfrentar su vida miserable y sin rumbo. Pero solo Nicholas y su cascarrabias medio novia Nakota son conscientes de esta aparente deformación del continuo espacio-tiempo. Y sólo ellos parecen ser protagonistas de la tragedia que está por venir…

En unas setenta páginas, la novela cambia de rumbo y te deja con el culo torcido. Como lector esperaba lo típico, y nada típico sucede aquí. Koja ha creado personajes creíbles que están desesperados por el entretenimiento y la salvación. Dando vida a una poderosa primera novela que es tan estimulante como aterradora.

Reseña: No mires ahora y otros relatos, de Daphne Du Maurier

no-mires-ahora-y-otros-relatosExisten en la historia de la literatura autores no muy conocidos por su nombre pero con obras tremendamente importantes y reconocidas aunque sea en el mundo del cine. Una curiosidad que no deja de ser curiosa, valga la redundancia, pues de forma indirecta estos mismos nos hacen llegar sus obras así como el gusto por aquella literatura escondida. Un ejemplo claro de esto es Alfred Hitchcock y su amor por la obra de Daphne Du Maurier, Una escritora inglesa de principios de principios del siglo XX, la típica niña de familia adinerada cuya pasión por la lectura le hizo dar el siguiente paso y convertirse en creativa, especialmente, de algunas obras más que destacables de las cuales en cuanto empiece a mencionarlas, más de uno se sorprenderá.

No sin antes, comentar que uno de mis gustos por el cine me lleva directamente a este tema. Donde el “Inspirado en…”, “Basado o Inspirado en la obra de…”; es uno de los lugares donde más se centran mis ojos cuando empiezo o termino de ver un film. Particularidad que me ha llevado a descubrir más de una sorpresita que guardaré por siempre en mis memorias. Algunos dirán: ¿eres capaz de leer libro después de haber visto el film o la serie? Sí, nunca me molestó. Tanto ir en una dirección como en otra, no me molesta, y se descubren muy buenos detalles en ciertas historias pues se pueden contar con los dedos de la mano los guionistas que copian el libro tal cual. En fin, todos estos comentarios a lo abuelo cebolleta para deciros como supe de Daphne Du Maurier. Muchos ya lo habréis pensado. Pues sí, gracias a Hitchcock y su genial película de Los Pájaros fui corriendo en su día a buscar el relato en el que estaba basado y me topé con esta autora…, y la obsesión de Hitchcock por ella. ¿Por qué? Pude leer que ya había adaptado obras anteriores como Posada Jamaica (1939), que la autora no había quedado contenta con ella y lo volvió a intentar con otras películas que sí llegaron a la cumbre. Los Pájaros como acabo de anunciar, por ejemplo, y la genial y mejor novela Rebeca.

Mis ojos se abrieron muy mucho cuando me enteré que la editorial La Biblioteca de Carfax, un ejemplo de editorial nueva con buen gusto que se va consolidando a cada paso, con cada publicación, después de traer Las ratas, Sweeny Todd, Experimental Film, Relatos Sombríos, de Edith Nesbit, El Carruaje Fantasma…, títulos más que interesantes; ahora publica una pequeña colección de cuentos de Du Maurier, llamada No mires ahora y otros relatos. Una recopilación de cinco relatos de la autora inglesa, una joya de libro muy a tener en cuenta.

No mires ahora (un relato adaptado al cine en 1973 por Nicolas Roeg con el título en español de Amenaza en la sombra), habla sobre la ciudad de Venecia, esa misma que tanto atrae a escritores por sus tan conocidas historias que alberga entre tanta calleja y puente, donde Du Maurier toca el suspense en sus más altas cotas, en mi opinión. Un matrimonio, sentado en la terraza de un bar de Venecia retoma un antiguo juego que disfrutaban en común tiempo atrás. Mirar a otras personas sentadas en el bar y comenzar a inventar una historia acerca de ellas… Hasta que dan con dos extrañas ancianas que empiezan a hablarles de su pequeña hija muerta.

El manzano es un deleite para el karma interior. Gira en torno a un hombre que acaba de enviudar de una esposa que no amó.

No después de medianoche, me encantó. Una historia donde un profesor de primaria en vacaciones viaja a Creta con la finalidad de encontrar a esas musas que todo autor necesita. Su afán por la pintura le lleva a una cabaña de un complejo hotelero en el que el anterior ocupante fue encontrado muerto en la playa…

Hay variedad de motivos y líneas argumentales, y el terror o el suspense provienen de distintas raíces y eso Daphne lo ejemplifica muy bien. Como En el estanque o Las lentes azules, donde por ejemplo incorpora elementos de Ciencia Ficción, con un tono falsamente ligero de cuento infantil. Los cuentos que componen esta antología, representan el talento joven de una mujer que llegaría no solo a ser una de las autoras más leídas del planeta para los interesados en la verdadera literatura de suspense, thriller, terror, o como queráis llamarlo los críticos. En lo que sí estamos todos de acuerdo es que leer a Du Maurier es toda una experiencia.

Reseña: El Carruaje Fantasma y otras historias sobrenaturales, de Amelia B. Edwards

el-carruaje-fantasma-y-otras-historias-sobrenaturalesMi género favorito pide leerse con la llegada del frío. La inspiración está en las nieblas, el aumento de horas de oscuridad y las calles vacías. El Terror leído se engrandece con cada novela, con cada relato, casi cualquier hora de este frío que nos acomete es buena para leer… si hace frío. Y es gracias a ciertas editoriales que están despuntando (o algunas ya consagradas que deben saber sobre el frío) que es ahora cuando sacan no solo títulos referentes al género, sino también obras inéditas. Obras inéditas y buenas a estas alturas en un país que todavía no ha decidido que en el miedo, el terror, horror y otros derivados; en el susto también está el gusto. El ser humano se activa cuando uno siente miedo, nuestros sentidos se agudizan y nuestros ojos se abren aún más. Independientemente de la edad que tengamos. Eso no puede ser malo.

La Biblioteca de Carfax es un ejemplo de editorial que se va consolidando a cada paso. En mi corazón ya lo hizo casi en sus inicios. Tiene lo que hay que tener. Las ratas, Sweeny Todd, Experimental Film, Relatos Sombríos, de Edith Nesbit… Títulos más que interesantes, inéditos y Premios Bram Stoker. De lo que andamos bastante necesitados por estos lares. Y ahora, una vez más, otro título interesante. El Carruaje Fantasma y otras historias sobrenaturales, de Amelia B. Edwards. Una antología con los relatos más inquietantes que he leído en mucho tiempo.

Amelia Ann Blanford Edwards (1831-1892), también conocida como Amelia B. Edwards, fue una novelista inglesa, periodista, viajera y egiptóloga. Sus trabajos literarios más exitosos fueron historias sobrenaturales como la incluida aquí, su popular historia El Carruaje Fantasma (1864). Pero también gustaron mucho sus novelas Barbara’s History (1864) y Lord Brackenbury (1880). Y el cuaderno de viaje Mil Millas al Nilo (1877), que describe su viaje de 1873 a 1874 por el río Nilo. Un trabajo que tuvo bastante repercusión entre la crítica del momento. Edwards, fue educada en casa por su madre y mostró ser una gran promesa como escritora a edad temprana. Publicó su primer poema a los siete años, su primera historia a los doce, y procedió a publicar una variedad de poesía, historias y artículos en un gran número de revistas. En su prosa se nota su experiencia. Es una verdadera delicia leerla, la verdad.

Las historias de fantasmas que propone Edwards se han recopilado en ediciones sueltas de editoriales extintas pero al menos que yo recuerde, nunca en un sólo volumen. Ni en una edición tan llevadera. Las ediciones de Carfax, con esas portadas tan sugerentes, tienen ese diseño especial que buscan nuestras bibliotecas y nuestro amor por el mejor género de todos. Son siete los cuentos que recoge, todos y cada uno de ellos diferentes entre sí pero con temas más que sugerentes. En El Carruaje Fantasma, un tipo perdido en los bosques, acude desesperado tras el paso de un viejo hombre que lo lleva a una mansión de un curioso hombre de ciencias. Una noche en los confines de la Selva Negra cuenta la historia de dos amigos que se enfrentan al ataque de unos asesinos, mientras son acosados durante su estancia en una cabaña rural. En el confesionario es una de mis preferidas. Un peregrino que tras su largo camino se enfrenta a la aparición de un sacerdote asesinado.

Me gustó también mucho Una misión peligrosa, por la veracidad que hay tras el argumento. Un relato bélico donde se cuentan las apariciones de compañías enteras de soldados fantasmas transitando por lugares inesperados. El expreso de las cuatro y cuarto es una de esas historias detectivescas que sólo los ingleses saben hacer bien. Una trama de investigación con algo de horror, que cuenta la historia de un importante ejecutivo ferroviario huido con el dinero de todos.

La historia de Salomé cuenta una bella historia de amor, de esas que están por encima de la vida y la muerte… Pero otro relato digno del recuerdo para mí, por lo que me afecta de forma particular, es El paso Nuevo, donde nos encontramos a dos amigos de excursión por las montañas suizas, los cuales dan con una extraña aparición que les advierte de algo muy malo que se les viene encima.

Una genial y recomendable antología. Me ha encantado como amante de las tramas de muertos a destiempo que soy. Lo mejor del Terror literario siempre llega con el frío.

Reseña: Relatos Sombríos, de Edith Nesbit

nesbitCuando ya estás tan metido en la literatura de Terror, sabes que tu mayor estimulante son las antologías de relatos. Y una de las mejores marcas a degustar son los autores clásicos; llamémosle “clásicos” a autores de finales del Siglo XIX, principios del XX. Ahí vas a encontrar crema sobre crema, pastel sobre…, sobre pastel de chocolate. Si amas este género, en esa época tendrás grandes autores y diferentes variantes del Terror para elegir. Incluso con mujeres que ya empezaban a dar sus buenos golpes encima de la mesa en un mundo que hasta ahora era bastante inepto en este sentido. Y uno de esos buenos pastelitos a devorar son las historias de Terror que escribió una escritora y poetisa llamada Edith Nesbit. Natural del Londres en los siglos antes mencionados, viajó por los tres grandes países conquistadores por antonomasia de la historia de Europa: Inglaterra, España y Francia. Una mujer descarada (para la época) y lanzada como pocas. Dicen que fue una de las primeras mujeres en fumar en público. Pero lo que nos interesa es que escribió terror, romance, poesía, obras de teatro y reseñas. También libros infantiles con bastante humor y un estilo innovador al llevar dichas tramas a mundos mágicos de planos alternativos. Obras que sin duda fueron inspiración pura para otros grandes como C.S. Lewis (Las Crónicas de Narnia) y J.K. Rowling (Harry Potter).

La reciente editorial La Biblioteca de Carfax lo está haciendo demasiado bien. Una vez más publica un título interesante. Relatos Sombríos, de Edith Nesbit, un ligera antología con los relatos más siniestros que la escritora londinense escribió. Recoge nueve cuentos escritos entre 1887 y 1910 y empieza con La estatua de mármol, donde una pareja de recién casados se muda a una casita en el campo con una iglesia cercana…, de la que hay que huir sobre todo La Noche de Todos los Santos. Un relato ideal para finales de este mes, ¿no os parece? Le sigue Desde el reino de los muertos, una historia que me ha encantado como amante de las tramas de resucitados a destiempo que soy. En La tercera sustancia, Roger Wroxham, después de escapar de unos tipos que quieren borrarlo del mapa, da a parar con una extraña casa donde un médico libera sus ideas más sangrientas. La boda de John Charrington cuenta una bella historia de amor, de esas que están por encima de la vida y la muerte… Otro relato digno del recuerdo para mí por lo que propone es La sombra. Donde nos trasladamos a una fiesta que concluye con tres chicas y una curiosa ama de llaves que les cuenta una historia de fantasmas que jamás olvidaran. Jamás la olvidaré yo. Y seguramente, jamás la olvidaras tú.

Genial. Como podéis ver, los relatos en temática son muy diferentes entre sí. Van tocando casi todos los palos del género de horror y se inclina más por el trasfondo del amor, amor perdido e intento de revocar este mal, donde la ciencia tiene mucho que decir. O no. Algo que recuerda mucho al Frankenstein o el Moderno Prometeo, de Mary Shelley, obra que no me cabe ninguna duda que era la mejor inspiración para Nesbit. Por eso, después del terror fantasmal vas a dar con Los cinco sentidos donde una médico especializado en la vivisección experimenta con las capacidades sensoriales después de ver morir al amor de su vida.

El marco de ébano, En la oscuridad y El coche violeta son los tres últimos relatos con los que he gozado de lo lindo en esta antología. Un retrato capaz de volver loco a un hombre, dos amigos a la espera del regreso de su peor enemigo ahora muerto; y la genial historia (otra de mis favoritas por la tensión que crea) donde una enfermera acude a una casa en el campo para ayudar a un matrimonio cuyo marido asegura ser acosado por un coche fantasmal que mató a su única heredera.

Mis más sinceras felicitaciones a La Biblioteca de Carfax una vez más. Con publicaciones así, me tienen encandilado. El mejor Terror inédito o nuevamente a disposición del aficionado. Ese mismo que busca a veces entre legajos, crema sobre crema, pastel sobre pastel con chocolate negro. El más terrorífico de todos.

Reseña: Experimental Film, de Gemma Files

experimental-filmLos mejores libros son aquellos en los que el lector no sale indemne. De hecho, todo lo contrario aunque es cierto que el daño moral se puede dividir en diferentes capas, en grados variables y eso es algo que se debe apreciar en un mundo en el que los medios de comunicación populares a menudo parecen ser regados y estropeados para el consumo seguro de las masas. Y si no lo aprecias, estás perdido. Sin embargo, nuestra sociedad parece estar en un triste descenso tardío y los libros, o mejor dicho la cultura en general, refleja esto a menudo; particularmente en los libros de ficción, la televisión y el séptimo arte. Lo que quiero decir es que si quieres sentir miedo de verdad con una historia, lo tienes difícil. Por que ya estamos tan preparados para el horror que a no ser que se den toda una serie de coincidencias, el argumento apenas afectará. Así que tienes que ir directamente a lo más alto, a títulos que lo tienen todo para ello y que ya depende de ti cuando dispongas. Recuerda algo importante: en realidad, depende ti. Tú hora y situación de lectura siempre-siempre es manipulable.

Empezaré siendo claro. Experimental Film, de Gemma Files, debe estar en tu lista de lecturas próximas para que lo comentado se cumpla. La recientemente creada editorial La Biblioteca de Carfax lo sigue haciendo de maravilla publicando como un nuevo titulo de su colección el último Premio Shirley Jackson; después de los Bram Stoker, los más reconocidos premios a la literatura sobre terror psicológico y fantasía oscura. Cada año se dan en la ReaderCon, la conferencia sobre literatura imaginativa que va cambiando de sede de forma anual y donde se otorgan dichos galardones en honor a la gran escritora estadounidense de misterio y horror. El mismo lugar donde Experimental Film se hizo con el galardón en el último encuentro. Una idea original que utiliza el mundo del cine como planteamiento sobrenatural y…

…, donde conocemos a Lois Cairns, una ex-profesora y crítica de cine, pero también madre de Clark, un niño con el espectro del autismo. La ruleta del horror comienza un día en una proyección rutinaria de cine de Toronto, donde Cairns se percata de algo único en el trabajo del pretencioso cineasta Wrob Barney, el cual en su trabajo experimental, muestra una pieza de una intrigante película antigua (hecha con nitrato de plata) que parece datar de los primeros años del siglo XX. Cairns se aterra. Se siente profundamente afectada por las imágenes perturbadoras que muestra, imágenes sobre como la salud de cierta gente se deteriora. Aunque cuanto más descubre, más le cubre la obsesión. Después de algunas indagaciones, Cairns descubre que el fragmento de dicho trabajo mostrado -o robado- proviene de una sociedad ocultista ya desaparecida hace tiempo a la que pudo pertenecer la primera mujer cineasta canadiense, la señora Iris Dunlopp Whitcomb. Una tremenda noticia no solo para Cairns, por la que podría recibir una subvención de la National Film Board, sino un tremendo descubrimiento para la historia del cine.

Cairns sigue investigando y descubre que la Sra. Whitcomb fue recluida después de que su hijo desapareciera en extrañas circunstancias a bordo de un tren. Toda una serie de incongruencias se dieron en aquel aterrador suceso. Aparecieron extrañas marcas de quemaduras y se encontraron ciertos residuos químicos dentro del compartimiento. ¿Estaba manipulando una película de nitrato de plata altamente inestable en su cabina cuando se desató la tragedia? ¿Por qué no había cadáver en la escena?

Como veis un libro que atrapa desde la primera página. Casi sin darte cuenta, ya estás metido en la investigación. Ayuda mucho que los sucesos extraños preponderan y las cosas se vuelven aún más raras cada vez que Lois continúa explorando el pasado de la señora Whitcomb. Además, sabéis que los niños son vulnerables y como tales están en el corazón de muchas, exitosas y enloquecedoras historias de Terror. El Resplandor (1980), La Mala Semilla (1956) y La Noche del Cazador (1955) son films clásicos que vinieron a mi mente mientras leía Experimental Film. Por el hecho de que son niños pequeños, débiles y con diálogos a veces poco fiables. Una situación que puede ser angustiosa. Añadid a eso el autismo del hijo de Lois y la forma en que se comunica principalmente citando películas, anuncios y televisión de Disney; y la inquietud está servida.

La Biblioteca de Carfax una vez más publica un título interesante. Mismás sinceras felicitaciones por traer género de Terror inédito al aficionado, ese mismo que camina sólo por las librerías en busca de obras interesantes de su género favorito…, y que pocas veces encuentra.

Reseña: Las Ratas, de James Herbert

las-ratas.jpgEs bueno, buenísimo, que de una vez se empiecen a recuperar novelas de Terror clásicas, setenteras, ochenteras y darles una oportunidad a lo nuevo moderno que vaya saliendo también, por qué no. Es importante. Muy importante. Es un género denostado por los ignorantes del tema y todo lo que hay detrás. Hasta que no profundizas, piensas que es un género creado con la única intención de hacértelo pasar mal. Y sí hay algo-bastante de ello y también hay gusto-morbo en eso. Y hay muchos best-sellers en todo ello. Muchos más. Si recurres a grandes autores del género, encuentras ciertas técnicas muy chulas para sorprenderte como pocos géneros lo hacen. Y bastante más que no voy a relatar aquí. Esto no es un ensayo sobre el género. El que le guste seguir, esos ignotos, pueden recurrir a El horror sobrenatural en la literatura de ese gran maestro que fue H.P. Lovecraft. Ahí aprenderán “algo”.

En fin. Como uno nunca pierde la esperanza. Resulta que hace unas semanas encuentro una nueva editorial que ve la luz. La Biblioteca de Carfax. Que se presenta sin pelos en la lengua (que nunca debieron crecer), como una editorial dedicada a la literatura de Terror. Que pretende acercarnos a la literatura de Terror en su conjunto, sin importar la época o el subgénero. Que publicaran títulos de autores góticos del Siglo XIX, a autores más contemporáneos, terror psicológico, cuentos de fantasmas, horror cósmico, vampiros y hombres lobos, psicópatas, gore, etc. Hay un amplio abanico en el que escoger. Ellos lo saben y yo lo sé. Y vosotros deberíais saberlo. Grandes historias muchas deseables de leer, vivir y disfrutar. De comentar con los amigos, porque insisto, el Terror se disfruta. El Terror atrae al ser humano por encima de todos los demás géneros. Le inquieta y bien escrito, toca la curiosidad de una persona de un modo que… asusta. Esa es la fuente. El susto. La pérdida del valor por un momento corto o largo. Y tiene razón La Biblioteca de Carfax en alegar que prácticamente no hay otras editoriales que tengan un hilo conductor tan directo con el género a excepción de Valdemar. Editorial dedicada al Terror muy asentada en España.

El género de Terror generalmente tiende a diluirse en los catálogos de los grandes editoriales que casi tienen miedo a presentar una novela como “de Terror”. Allá ellos. Poco sabrán de la genial fama y reconocimiento que tuvo Minotauro en su época… Digo yo. Como primer paso, La Biblioteca de Carfax abre boca con Las Ratas (1974) de James Herbert. Su primera novela publicada, una obra de arte del entrenimiento sumado con el horror. Una historia con un inicio clásico que recuerda a los films de los 80s, donde un vagabundo alcohólico yace tirado en una casa abandonada cuando de pronto una multitud de ratas, grandes como perros, lo devoran vivo. Harris, un joven profesor de arte del este de Londres nota que uno de sus estudiantes tiene un vendaje ensangrentado alrededor de su mano y empieza a interesarse por ello. Cuando pregunta qué fue lo que causó el daño, el estudiante contesta que fue atacado por una rata. Mientras tanto, una niña y su perro son asesinados por ratas gigantes, ayudados ahora por una curiosas ratas negras más pequeñas que… La madre de la niña rescata el cuerpo mutilado de su hija, pero no sin antes sufrir toda una serie de mordeduras que… Sí, mala pinta. ¿Una plaga en ciernes? Harris el profesor lleva al estudiante al hospital y ve a la madre afligida con su hija muerta. Según el médico, el número de ataques de ratas aparentemente no provocados está aumentado exageradamente y la cosa empieza a ponerse alarmante. Y tú como lector, ya sabes que sí, pues lo siguiente que lees es que un grupo de vagabundos son sacrificados por estos seres deleznables. El miedo en el cuerpo ya lo tienes pero se desata cuando lees que Harris es visitado en el trabajo por el Ministro de Salud, el Sr. Foskins, quien revela que el estudiante mordido, y todas las otras víctimas de ataques de ratas, murieron de una enfermedad misteriosa 24 horas después de ser mordidos.

Con un final apoteósico, muy ochentero por supuesto (bueno, la historia fue escrita cuando lo fue) Herbert nos deja con el culo torcido, de piedra y con la idea de posible-secuela-a-la-espera-de-escribirse…, que llegó. No he leído y sin duda, si tengo oportunidad, leeré. Es cierto que es un autor denostado en algunos mentideros y alabado en otros pero me parece que el escritor Peter James lo definió bastante bien: «Pienso que Herbert de algún modo reinventó el género y lo introdujo en el mundo moderno y estableció un punto de referencia con su escritura que muchos escritores posteriormente han intentado seguir». Ya en aquellos años teníamos al gran Stephen King con la máquina a toda potencia destrozando records por todos lados… No me cabe de duda de que Herbet era un serio candidato a intentar pillarle.

Pero cierto es, que para mí es uno de los que hay que leer. Espero que La Biblioteca de Carfax se anime a publicar más titulos pues más de una veintena cuentan en su haber. Los felicito por la iniciativa. Una que nunca debió faltar en esta tierra con un porcentaje terriblemente alto de ignotos del género de Terror.