Tag Archive for Indispensables CF

Reseña: Pórtico, de Frederik Pohl

PORTICOUnas ediciones maravillosas. Eso es lo que está sacando últimamente y cada vez más NOVA, la editorial líder de Ciencia Ficción y Fantasía en el mundo hispanohablante. Con cada vez más reporte y presencia en el mercado, van publicando títulos novedosos como nominados o ganadores de los últimos Premios Hugo, así como clásicos indispensables de leer para cualquier lector que quiera tener conocimiento de las grandes novelas fantásticas que se han parido a lo largo de las décadas. Y sin duda es una buena noticia que se renueven y editen nuevas ediciones, en tapa dura, más atractivas, pero sobre todo algo que están haciendo muy bien es ponerlas en las librerías (y con ese bello formato) a un precio totalmente interesante. Una proposición difícil de rechazar. Incluso para los que ya tenemos ese titulo, pero ahora resulta que lo queremos en esa nueva edición.

Os contaré una anécdota. Una que creo que ya he contado alguna vez. Siempre que comienzo una nueva novela me suelo fijar en la segunda o tercera página, esa donde viene el titulo original, la fecha que fue impreso así como publicado por primera vez. Ahora bien: todos (y os digo todos) con los que me he topado que vieron la luz por primera vez en su edición original en mi natal año 1977, todos, me han marcado profundamente. No es decir que me gustaron. Es algo bastante superior. Me han marcado en mis novelas y cuentos. Llamadme conspiranoico, fácil sugestionable… Pero es así. ¿Curiosidad? No sé, pero me persigue ese dato. Ufff…

Frederik Pohl (1919-2013) fue un escritor y editor estadounidense de Ciencia Ficción. Un autor con una de las carreras más extensas y prolíficas dentro del fantástico pues abarcó todo tipo de actividades en su vida como: escritor, editor de libros, revistas y colecciones, agente literario, crítico… Agarraos: durante más de setenta años. Un promotor de la CF como pocos. Ya desde tierna edad fue un lector compulsivo de literatura popular, sobre todo de CF, y escribió desde los once años en fanzines que él mismo distribuía por toda Nueva York. Activo como pocos, ¿no? A los veinte años Pohl ya editaba dos revistas pulp de renombre: Astonishing Stories y Super Science Stories. Su biografía es bastate interesante e intensa. Os recomiendo echarle un ojo.

Pórtico ganó el Premio Hugo a Mejor Novela en el año 1978 (aunque fue escrita un año antes). Fue un merecido premio para una novela que con muy poco abarca bastante. Para tener una idea del atractivo de la ganadora Gateway (Pórtico), sólo tenéis que echar un vistazo a a su blog The Way The Future donde ostensiblemente se habla sobre ella a titulo muy personal. Contiene un montón de notas intrigantes de la carrera de Pohl como editor de CF y toca los homenajes a los escritores que conocía, pero al igual que la mayoría de los mejores blogs, The Way The Future Blogs se convierte en un sitio verdaderamente interesante cuando se aleja de su supuesto sujeto y apela a la búsqueda de la inteligencia dentro de sus escritos por parte del autor.

Y ahora, yendo a lo más interesante. Pórtico tiene como epicentro una fiebre de oro intergaláctica, una especie de meteoro ahuecado que se ha descubierto y que contiene restos de una nave espacial de los Heechee. Una antigua civilización alienígena. Los humanos apenas identifican como usar los controles de la nave, más allá de cómo activarla… Pero eso es suficiente para enviarlos zumbando a otras galaxias, donde, si tienen suerte, encontrarán suficiente botín científico para reunir todas las piezas del puzzle. Las del tesoro que tienen ante ellos. Riqueza, y si no lo es…, bueno, nadie sabe qué pasa con los que no tienen suerte, por que no regresan. Cuestiones por doquier, a ver: ¿llegan al lugar equivocado en el momento equivocado y quedan atrapados, digamos, en medio de una supernova? ¿La extraña física del espacio-tiempo significa que -estrictamente hablando- algunos de ellos todavía están ahí fuera? Hay una intrigante incertidumbre en todo el proceso, como lo describe Robinette Broadhead, el protagonista. Hay un sentido casi numinoso de lo desconocido y el vasto misterio del espacio parece estar a solo un paso…

Las ideas de Pórtico están respaldadas por una excelente escritura. No es un estilo de escritura críptica o ardua de entender como muchas otras novelas de CF. Es como debe ser, en mi opinión, este tipo de novelas. Te llevan de A a B de una manera eficaz y entretenida, y te proponen saltos a Y o Z contando como se hace y entendiéndolo con una inteligencia científica propuesta muy base. Este es el éxito de las novelas de Pohl. Además de que gozas con las ideas esotéricas y psicológicamente comprensibles y físicamente fundamentadas que aporta. Agregando descripciones excelentes de detalles tangibles también como el olor desagradable del aire reciclado o las dificultades de la vida en las pequeñas naves de los Heechee.

Pórtico es un libro que lo quemas en nada con cierto dolor y culpa por devorarlo tan rápido. Tiene sus continuaciones, sí. Y a ellas viajaré algún día. Pero no sin antes enmendar mi doloroso pecado de no haber leído aún su considerada primera obra maestra llamada Mercaderes del Espacio (1953). Rezo por que NOVA la tenga en cartera.

Reseña: El Día antes de la Revolución, de Ursula K. LeGuin

eldiaantesdelarevolucionEs bueno, muy bueno, que de algún modo u otro podamos acceder en español a grandes obritas de Ciencia Ficción. En especial, si son Premios Hugos, Nebula o Locus de años tan especiales para el género como fueron las décadas de los 70s y 80s. Nunca es tarde para eso. Es lo bueno de la CF. Apenas envejece debido a la variedad con que sus argumentos pueden ser tratados. Y así me encuentro en un formato más que recomendable no solo para lectores ávidos de originalidades, sino también por el que animo a las editoriales a ir publicando más de estas grandes obras de aquellos grandes premios; llega El Día antes de la Revolución. De la consagrada autora Ursula K. Leguin, un relato que apareció por primera vez en agosto de 1974 en la extinta revista Galaxy. Pese a que lo leí hace unos veinte años, en la antología Las doce moradas del viento, nada que ver con hacerlo como narración ilustrada en una edición tan amena y llevadera como la que propone Nórdica Libros.

El Día antes de la Revolución es un cuento que sirve como antesala al gran éxito de la autora como fue su novela Los Desposeídos. El relato cuenta un día en la vida de la famosa anciana Laia Asieo Odo, la cual ideó una revolución que condujo a la independencia a la sociedad anarquista del libro. De hecho, narra el día anterior a la Revolución, además de ser el último día de su vida. Seguimos el resplandor de sus sueños acerca de su esposo difunto, la observamos levantándose en una casa organizada por la comunidad, conociendo invitados, saliendo a las calles, sintiendo la huelga general de la sublevación, la lucha a la que no se puede revelar, la lucha contra su edad y ante la que su cuerpo falla y apenas tiene fuerzas. Su fealdad, pero también su deseo para el sexo. Odo es aquí la protagonista al cien por cien, la decadente ya líder de la Revolución que dio lugar al odonianismo, sociedad anarquista por antonomasia del universo creado por LeGuin. Un marco en el que la autora se dedica sobre todo a hablar sobre Odo, no sólo como ideóloga de la Revolución, sino también como persona.

Un relato ganador del Premio Nebula en 1974 y Locus en 1975. Ahí es nada. Entiendo que si has leído la reseña hasta aquí, hay muchas posibilidades de que ya sepas quien es Ursula K. Le Guin. Pero si no, te diré que es de las pocas autoras que despuntó en la CF con sus novelas y cuentos en una época tremendamente buena para el género. Y con una producción abundante: ha publicado quince novelas, tres colecciones de poemas, varios libros para niños, dos volúmenes de ensayos y cinco libros de relatos breves.

En la edición que tengo entre manos, aporta sus diseños Arnal Ballester (Barcelona, 1955), una ilustradora que ha desarrollado la mayor parte de su trabajo en el campo editorial como ilustradora de libros y como portadista. Obteniendo en 1993 el Premio Nacional de Ilustración de Libros para Niños del Ministerio de Cultura, en 1994 el Illustrators of the Year Award de la Fiera del Libro per Ragazzi di Bologna-UNICEF y en 1995 el Premi de la Crítica “Serra d’Or”, tres veces por su trabajo en la serie Los artísticos casos de Fricandó (Ediciones Destino); por acercar el arte contemporáneo al mundo infantil.

El Día antes de la Revolución es sobre todo una historia emotiva, llena de recuerdos agridulces pero también de valoraciones realistas. Indispensable para entender a día de hoy ciertos valores.

Reseña: La Estación de la Calle Perdido, de China Miéville

laestaciondelacalleperdidoEmpecé a leer La Estación de la Calle Perdido en primer lugar como un descanso de la Ciencia Ficción típica a la que últimamente le estoy dando caña. En segundo lugar, porque siempre me sonó interesante el titulo, me la recomendaron en su día y Nova CF (la línea editorial de Ediciones B especializada en CF) la acaba de reeditar en un formato genial y económico. Terminé de leer La Estación de la Calle Perdido, un tiempo sorprendentemente corto después de sus ochocientas páginas; encontrándolo como una de las mejores historias, una de las tramas más chulas, más extrañas e impresionantes que he leído en mi vida. Sin duda, uno de los títulos que a partir de ahora voy a recomendar a todo aquel que me pregunte por grandes obras de CF que me haya leído.

Mi explicación de lo que acabo de vivir sería algo así:

«Hola, estás ubicado en una ciudad llamada Nueva Crobuzon donde hay humanos, pero también otras razas como seres con forma de cactus, o ranas que fabrican agua, así como robots y cyborgs que funcionan a vapor. Aunque también hay magos y científicos. Por cierto, uno de esos científicos se decide a ayudar a un pájaro lisiado, lo ayuda a volar de nuevo, pero por accidente libera una plaga de polillas transdimensionales en la gran ciudad y dichas aberraciones comienzan a devorar las mentes de la gente… Oh, pero el científico tiene una relación extraña con una fémina, cuya cabeza es de escarabajo y hace esculturas con sus propios escupitajos…». Y es en este punto donde los que me pidieron recomendación dirán ¡¡¿Eiiiiin?!!, y honestamente no podré culparlos. Yo ya me hubiera reído un rato sobre lo que me estaban contando si no supiera todo lo que hay detrás, lo que viene después y la alta calidad de enganche con la que China Miéville atrapa al lector con la que es una de sus obras más reconocidas.

Hace tiempo que suelo decir que Miéville es para mí el mejor escritor británico e innovador del momento. Y eso que aún no había leído esta su obra magna. Sí que devoré en su día Embassytown, Kraken y Un Lun Dun. La confección de mundos paralelos, la ficción, la crítica sobre el marxismo y el derecho internacional sale adelante en sus obras. ¿La fórmula? La estructura de la trama y el impulso de una novela de Ciencia Ficción, resplandeciendo por su originalidad. Libros de China Miéville como El Rey Rata, La cicatriz o Los últimos días de Nueva París, recién editado también por Nova CF; están en mi objetivo ya. Más de lo bueno.

Realmente no hay forma de explicar adecuadamente, ni el escenario, ni la trama central de La Estación de la Calle Perdido. Lo mejor es leerlo, sentarte, vivirlo, degustarlo. Meterte en el argumento de todas-todas sin que lo que te haya dicho yo antes, suene a que vas a tener “cierto viaje” de sustancias alucinógenas. Pese a la genial ambientación y la cantidad de diferencias (originalidades para mí) que mete, vas a encontrar una trama coherente. Miéville, sin embargo, no sólo logra hacer un mundo totalmente único, también crea un argumento aparentemente absurdo y los une increíblemente bien. También lo narra con belleza, hace que brilla la oscuridad, hay sentido del humor y un estilo descriptivo atmosférico que es realmente brillante.

Al principio del libro Miéville cita a Mervin Peake como un autor que lo ha influenciado. Como siempre amó su ritmo magnífico y su instinto artístico para con el lenguaje y la descripción. Los que hayan leído a Peake, verán obvio que Miéville “se fija” en él. Al igual que la enorme presencia en el libro de Peake es el castillo de Gormenghast, la gran ciudad de Nueva Crobuzon aquí te observa siempre, siempre, siempre. Además de que es terriblemente grande, estamos continuamente siendo introducidos a nuevas vistas, nuevos distritos y nuevas culturas en esta metrópolis arenosa (se agradece el mapa que se añade al comienzo). Todo representado de forma grotesca en ocasiones pero también labrando poesía con ello. Las riquezas del parlamento corrupto, sus maquinaciones, el barrio bohemio de los artistas, una extraña universidad llena de estudiantes y prejuicios, guetos raciales, diversas clases de miseria y degradación, son elegidos con mucho gusto y con más frecuencia de las que suele haber en este tipo de género. Siendo sincero, a menudo me encontraba con la necesidad de dejar de leer, vencido por emociones que van desde el horror a la repugnancia, de la compasión a la fascinación, cortando todo con la extraña belleza del libro. Como escritor es de esos títulos que te agobian por que te preguntas como algo así no se te ocurrió a ti, o en este caso, pienso que jamás seré capaz de escribir algo así.

La Estación de la Calle Perdido fue nominada para el Premio Nebula y Hugo como Mejor Novela en 2002. Ganó el Premio de Derleth de la Sociedad Británica de la Fantasía en ese año y ganó el Arthur C. Clarke en 2001 y el Ignotus en 2002. EL gran Michael Moorcock la pone a parir de bien. Yo no iba a ser menos.

Reseña: La Tierra Permanece, de George R. Stewart

La Tierra PermaneceMucho se ha dicho sobre cuales son las mejores novelas apocalípticas escritas hasta el momento. Demasiadas referencias (y yo soy un amante de ellas) a las novelas de zombies. Es un semigénero crítico con muchos aspectos diversos aunque algunos piensen que siempre es lo mismo. Para nada lo es. Mucho se puede rascar de ellas, lleven implementadas o no, algún ingrediente externo como son los muertos vivientes, enfermedades extremas, invasiones extraterrestres o seres del inframundo resurgiendo o sublevándose de una vez por todas… Y aquí se emplea la razón básica que rige el mundo: «En la sencillez, está la belleza». ¿O no es ya aterrador que todo nuestro mundo, todo lo que hemos creado hasta ahora, se vaya al garete y tengamos que empezar de nuevo?

La Tierra Permanece es por antonomasia la biblia de este subgénero. Una de las novelas de cabecera de todo aquel que se sienta amante de este bosquejo de la Ciencia Ficción derrotista. Una novela escrita en 1949, los mejores años del género, la década de los 50s de nuestro amado pero pasado Siglo XX.

El escritor estadounidense George R. Stewart narra la historia de la caída de la civilización tal como se conocía, debido a una enfermedad mortal en la que apenas se indaga, para su posterior renacimiento. Con uno de los mejores comienzos leídos, La Tierra Permanece (titulo basado en la cita de Eclesiastés 1,4: «Generación va y generación viene; más la Tierra siempre permanece»); empieza en Berkley, California, con Isherwood Williams debatiéndose entre la vida y la muerte debido a la picadura de una serpiente durante una excursión a las montañas.

La lectura de La Tierra Permanece resulta del todo recomendable para todo amante del género pero también para cualquier lector que se precie. En mi opinión, es un libro digno de constante análisis incluso para una buena clase de Literatura. Lo tiene todo: es un libro de aventuras, de grandes viajes, de buenos y malos, una narración catastrofista que se basa en la caída constante y puesta en pie del ser humano ante la adversidad. Evitar la extinción a toda costa. Algo que a cualquier animal salvaje le puede resultar banal pues para ellos es pan de cada día. Así, vivimos junto a Williams, el planteamiento de una epidemia virulenta y letal que solo afecta a unos pocos. El desmoronamiento de la sociedad. Los hospitales han seguido funcionando hasta el último segundo. Pero enfermos, médicos y enfermeras cayeron al poco. No ha habido tiempo para desbandadas, ni pillaje, todo ha quedado intacto, ordenado, congelado en el tiempo. Lo bueno (y en esto también es precursora La Tierra Permanece) es que Isherwood Williams, protagonista y narrador, tiene una sólida preparación científica y lo que no, lo aprende o recuerda con facilidad. Un tío notablemente inteligente al lado de los supervivientes que va encontrando. Por ello, en principio es carne de líder, líder de tribu, líder de las almas perdidas que no saben dar un palo al agua para sobrevivir.

Sin duda, el entorno ha vuelto a esos años de nuestro pasado en los que nos juntábamos y necesitábamos en comunidad. No mucho más aventajados que los trogloditas que se agolpaban unos con otros para darse calor. Y es entonces…, cuando llega el momento de venirse arriba. El momento de resurgir. Volver a establecer “lo que se había logrado”, en la medida de lo posible. Echar a andar lo básico. Así es como se van acumulando los problemas. Saber hacer que arranque un generador, que afloren las verduras en el huerto, las semillas del sembrado, que arranque un generador sin gasoil… Pese a los esfuerzos de Ish, la pequeña tribu no parece adaptarse y todo son problemas.

La Tierra Permanece ganó el primer Premio Internacional de Fantasía en 1951. Fue incluida en la lista de los mejores historias de Ciencia Ficción de todos los tiempos alcanzando uno de los más altos puestos, mención otorgada en la revista Locus Magazine de 1987 y 1998, respectivamente. En noviembre de 1950, fue adaptada como serial radiofónica para el programa de la CBS, con John Dehner. Una obra donde cantidad de personajes conocerás. Pero pocos tan atrayentes como Ish y su capacidad de levantarse tras cada tropiezo.

La Tierra Permanece es una de las grandísimas obras que ha parido el hombre. Sosegada, notable, con una ambientación tremebunda. La pueden leer (y se sentirán dichosos por ello) todos y cada uno de los que pretendan leer una novela de las que se rememoran durante toda una vida.

Reseña: Ciencia Oscura. Pauta de Fuga, de Rick Remender, Matteo Scalera y Dean White

cienciaoscura3Rick Remender se convierte en maestro con cada proyecto que hace. Se ha ganado el reconocimiento por su trabajo y es de esos autores que ha trabajado en las grandes franquicias, lo que depara en que, como muchos sabemos, hay que estar muy, muy pendiente cuando saca una obra independiente. Creador de imágenes, de sueños, de historias curiosas y tan atractivas como Clase Letal y por supuesto, esta obraza de la Ciencia Ficción en la que empieza a convertirse Ciencia Oscura. Además, es listo. Sabe que lo borda. Es por ello que anunció en junio de 2015 que se tomaría un descanso de Marvel para centrarse en sus proyectos de propiedad de autor. Y se va el colega a Image Comics, se junta con el artista Matteo Scalera y el colorista Dean White; y crea junto a ellos, una de las series más atractivas y con más hype para el aficionado del momento. Y más. Norma Editorial nos publica cada TPB y la disfrutamos por estos lares. Nos sumergimos en ella.

Ciencia Oscura cuenta la historia de un científico visionario que no tiene miedo a cruzar los límites. Como Fundador de la Liga Anarquista de Científicos, su valentía le ha llevado a una lucha contra los límites de la ciencia y a enfrentarse a lo desconocido sin reparos. Ha creado El Pilar, un invento definitivo en la historia de la humanidad, un puente abierto al Multiverso, y por lo tanto, a todos los planos habidos y por haber, una multitud de vías por visitar y… ¿conquistar? El gran investigador Grant McKay nunca imaginó que alguien cienciaoscura3_05pudiera boicotear su invento. Y junto a su mujer y sus hijos, y otros personajes que allí estaban, son arrastrados a un sinfín de mundos, la mayoría, mortalmente peligrosos…

Y llego con el ansia de quitarme el mono que me había dejado Sé Bienvenido, Ningún Lugar (el anterior tomo), un cliffhanger exquisito y que te devora por dentro mientras le das al coco. Objetos utópicos de bronce, el descubrimiento de nuevas arrugas y viejos secretos, pero también indicios de una parcela más grande, un despliegue; los siniestros, duplicados de un universo paralelo que ganan más contexto con el paso de las paginas mientras que otros cienciaoscura3_03argumentos secundarios, tales como una conciencia ajena poseyendo a uno de los miembros del equipo…, hace que te sumerjas en esta maravillosa historia llena de incógnitas.

Ciencia Oscura: Pauta de Fuga cuenta como la Liga Anarquista de Científicos quiere bucear más profundamente en el proyecto. Ahora los veteranos de los viajes interdimensionales, el equipo, comienza a darse cuenta de lo perjudicial de sus acciones. Cada paso, cada movimiento, araña el tejido de la realidad. La nueva. Siguen atrapados en un mundo asolado por la plaga, y Grant McKay ya está muy quemado, se da cuenta de que cada dimensión por la que han pasado ha sido devastada por la tecnología del Pilar. Así que ya no se contenta con la simple fijación del Pilar y encontrar el camino de vuelta a casa. Una nueva meta surge, la nueva idea es comprometerse a dejar todo como estaba. O aún mejor, perpetrar las dimensiones para una mejor visita posterior. Mientras Grant intenta seguir ese credo, su equipo amenaza con cienciaoscura3_04romperse por la presión vivida y la aglomeraciónde diferencias. Grant se arriesga a perder todo por lo que ha luchado por proteger y salvar un mundo que no es el suyo… Y a muy pocos le gusta eso.

Rick Remender navega entre el horror y la ciencia ficción con una trama trepidante como en los anteriores tomos. De hecho, es la misma. La sensación es estar comiendo jamón de cinco jotas, poco a poco, lentamente, cortar una loncha, comerlo, luego otra, y así sucesivamente… Sigo pensando que esta obra debió publicarse en un integral desde un principio. El chute habría sido inmenso. Sin parangón. Desde la primera página ya estás dentro de una persecución, o mejor dicho, evasión a culo pelado por una multitud de mundos y estrellas. Quizás no era demasiado comercial un integral al ser una obra nueva, pero el aficionado hubiese quedado muy a gusto y de una sentada. Estos cliffhangers, no son buenos para el corazón.

Ciencia Oscura ha sido catalogada como «la más esperada de los últimos años». Los diseños de Matteo Scalera son inquietantes, a la vez que hermosos, distópicos y evocadores. Inquietante también es ver como reacciona cienciaoscura3_02cada personaje ante la crisis. Kadir es un villano obvio, maquinando para robar todo los éxitos de Grant, pero aún así, mola y es interesante tratar de adivinar lo que un villano así puede desencadenar con tanta tensión.

Una de las cosas que más me gusta de Remender es que no tiene miedo de mostrar personajes contradiciéndose. Pero es realista. Somos así. ¿Quién no cambia de tercio cada vez que puede? Pese a todo, el éxito de Ciencia Oscura es su ritmo frenético de guion, cosa que atenta y casi destruye lo pesado que pueda resultar la Ciencia Ficción para todo aquel al que no le mole el género. Lo que se resume a, una obra súper recomendada para todos.

Reseña: Las Aventuras de Luther Arkwright, de Bryan Talbot

integral_lutherarkwrightPocas cosas lucen tan bien como un buen cómic de Ciencia Ficción. Uno brillante, de aquella buena época en la que la CF pegó un estallido de los buenos y tan maravillosas sagas se crearon. Un enemigo. El paso de los años. Si un cómic, libro o film de CF peca de eso, la obra se convertirá como mínimo en obra de culto, como máximo, en un consagrado titulo que todos conocerán. Pero nada más.

Bryan Talbot, a edad muy temprana, casi a los dieciocho, ya estaba involucrado en el movimiento cómic underground que tanto lo petó a finales de los años 60s. Junto con otros notables británicos como Alan Moore, Jim Baikie, Alan Grant, Kevin O’Neill y otros tantos; su creatividad influyó en el nacimiento de un nuevo tipo de cómics que empezaba a atraer no solo a jóvenes, también a lectores adultos. La publicación más importante del momento era la conocida revista 2000 AD donde Talbot fue proporcionando ilustraciones para Juez Dredd y Slaine.

Pero hubo más. La aportación de Talbot a la famosa “The British Invasion” de los cómics fue en Brainstorm Comix. Cuyos tres primeros números los cambiaría para el devenir de los años. El arco de la historia integral_lutherarkwright04creada formó lo que más tarde sería conocido como la Chester P. Hackenbush Trilogy. Y para colmo Chester P. Hackenbush se convirtió en el personaje Chester Williams en el titulazo que fue La Cosa del Pantano de Alan Moore… Mas, el resto como dicen, es historia.

La obra más conocida de Talbot es sin duda Las Aventuras de Luther Arkwright. Una sucesión de tramas que se continuó en Heart of Empire; titulo que espero leer en breve. Ambos títulos publicados como novelas gráficas en USA por Dark Horse y ahora un primero tomo recién editado en nuestro país por la siempre recomendable Astiberri Ediciones.

Una obra que aunque se considera de culto, para el buen amante del cómic, es mucho más que eso. Las Aventuras de Luther Arkwright ganó el año de su publicación el Premio English Eagle, nada más y nada menos que en cuatro categorías: Mejor Portada, Mejor Nueva Publicación, Mejor Autor y Mejor Personaje. Y tenemos que integral_lutherarkwright03Luther Arkwright es un agente de Zero Zero, un planeta avanzado en el Multiverso que lucha contra las fuerzas caóticas de Los Disruptores que son capaces de atravesar mundos paralelos. Arkwright tiene la rara habilidad de poder moverse entre esos inmensos intervalos de tiempo a voluntad. Su compañera de aventuras es telépata. Se llama Rose Wylde y tiene el don de comunicarse entre sus propias encarnaciones de esos mundos distantes. Nos encontramos así con un mundo retro futurista e incluso vintage. O steampunk, como dirían algunos. Luther Arkwright deambula como base en una Inglaterra Victoriana paralela que se encuentra sucumbida en una profunda guerra civil.

Luther Arkwrigth mantiene una constante lucha en estos diferentes universos paralelos. Ese es el motor de la historia. Arkwrigth protagoniza ese conflicto porque es el arma con el que los conservadores pueden hacer frente al enemigo. Un guion político pero también magnífico a la hora de tratar aquella época tan de moda que fue la New Age; la cual influyó libros, cómics e incluso música. Una ucronía donde la integral_lutherarkwright00dictadura protestante de Cromwell ha llegado hasta principios del siglo XX convertida en un régimen seudofascista que lucha contra la resistencia monárquica. El II Reich gobierna a los germanos. Rusia sigue siendo la potencia inmovilista que derrotó a Napoleón y USA está dividida en estados independientes y colonias inglesas.

Un mundo ideal para lo que siempre deseó el famoso imperio inglés. Un mundo donde Talbot lo borda como creador de personajes. De prototipos. Un gran descubrimiento para mí pues es un detalle que valoro mucho en un narrador. Algo en lo que siempre pongo mucha atención cuando leo una obra. Algo en lo que me fijo para aprender. Leí una vez, que Talbot comentó que su fuente de inspiración para Arkwright era una imagen en su cabeza que se asemejaba a un cruce de Clint Eastwood con el Jerry Cornelius de Michael Moorcock. También declaró que su inspiración visual para el ropaje y el mundo creado, eran los famosos grabados victorianos que había estudiado, y por supuesto, los cómics de Moebius.

integral_lutherarkwright02¿Quién mejor que él para describirlo?

Las Aventuras de Luther Arkwright es un tocho de aventuras espaciales de las de antes. Joyitas de la corona, mejor dicho. Personajes muy sólidos e interesantes donde destacan los femeninos como Oktobriana o la Princesa Ana. Un dibujo ideal para lo que se pretende: rígido y muy rococó, aunque profundo cuando te acostumbras. Una edición en tapa dura con una muy curiosa Introducción del maestro Michael Moorcock, una entrevista de Stephen R. Bissette al autor y un Epílogo como oda al personaje de Warren Ellis.

Una lectura inolvidable para el amante de la CF, de la mejor época de nuestras vidas.

Reseña: La Patrulla del Tiempo, de Poul Anderson

LapatruladeltiempoEn un universo ficticio imaginado de ocho cuentos largos y una novela corta, el espacio tiempo creado por Poul Anderson para su saga conocida como La Patrulla del Tiempo, casi que se queda corta. Una serie de historias interconectadas, joyitas de la mejor Ciencia Ficción USA que durante unas cuantas décadas manaba del otro lado del charco. La construcción de un universo de tramas que utilizan los viajes en el tiempo como eje y cuyos antepasados, descendientes remotos de la humanidad, danelianos, y la configuración de un programa llamado La Patrulla del Tiempo donde tienen cabida jóvenes entre 21 y 40 años, desempleados, con experiencia militar. Aquí, en un genial tomo en tapa dura publicado por Ediciones B, sin duda, (sí, estamos en marzo), se presenta una de las mejores publicaciones editoriales del año en nuestro país.

¿El objetivo? Asegurarse que no haya cambios en el pasado para que nada cambie en el propio presente. Una gloriosa idea que Anderson presentara a sus lectores en forma de relatos entre los años 70s y 80s, formando tramas en las que explayarse con gracia, obritas donde Anderson muestra su poderío creativo.

Manse Everard, cuya presencia unifica esta colección, es reclutado por la Patrulla y rápidamente asciende al rango de “solucionador de problemas”. Everard, con frecuencia, encuentra que para preservar su propio futuro debe destruir, aniquilar o “cambiar de sitio” ciertos ramales del destino que tienden a descarriarse. Mas, un éxito agridulce entonces, pues se da el caso de llegar a sentir empatía por personas que ya después nunca existirán. Sólo en su propia memoria.

Como os decía, la premisa parece sencilla: como el tiempo es mutable, cualquiera que posea una máquina del tiempo puede cambiar la historia, por accidente o intencionadamente. Por lo que los danelianos, que tienen un millón de años de evolución, crean La Patrulla del Tiempo con el fin de asegurarse de que el pasado que les conduce hasta su día de hoy, ocurra realmente. Por lo que, sin ataduras, el Agente Manse Everard es libre para vagar a través del tiempo, y hacer frente a lo que quiera que provoque problemas, y así enderezar esas “torceduras” del registro histórico. ¿Y qué encontrarás? Pues viajes al 464 d.C. con el fin de mejorar lo que ocurre ya que un conocido de Everard se convierte accidentalmente en Ciro el Grande de Persia. ¿Más? Evitar argumentos que querían imponerse a la Historia con fuerza: los mongoles invadiendo América. Cartago derrotando a Roma, el cambio siglos para unas obras demasiado adelantadas a su tiempo, una tal Gloria Mera Varagan del siglo XXXI intentando destruir lo ocurrido en el siglo IX a.C. con los fenicios, para luego intervenir en la constantes guerras de las tribus germánicas contra los romanos en el 70 d.C.…

…, telones de fondo histórico precisos, profundos y una convicción de hilos rigurosamente elaborada. En esta línea se desarrollan las novelas y relatos protagonizados por Manse Everard, miembro de la Patrulla del Tiempo. Pero aún hay más. Le vemos intrigando entre los persas en su guerra con Grecia, con los conquistadores españoles y el Imperio Inca, con los vikingos y godos en la Escandinavia regida por Odín, en la Jerusalén de David y Salomón… Pero Everard no es el único personaje de Anderson que vive emocionantes aventuras a través del tiempo y el espacio: Malcom Lockridge, un ex-marine que cumple condena, recibe la visita de una misteriosa mujer de rasgos y acento indeterminados, la cual, a cambio de su libertad, deberá embarcarse con ella como soldado en una aventura que le llevará hasta la Edad del Bronce, la Edad Media y el futuro más lejano, atrapado en una guerra entre dos organizaciones.

Anderson fue un escritor tremendamente prolífico, autor de un extenso catálogo de novelas y antologías de muy variado contenido. Me pareció desconcertante saber que estos relatos (entre los que destaco ya como favoritos la historia de amor de Las cascadas de Gibraltar y Delenda Est, cuento escrito cuyo título alude a la frase latina Delenda est Carthago (Cartago debe ser destruida) y con el que me dejé llevar por la épica tercera guerra púnica…); una prosa relativamente moderna pese a tener la sensación de estar leyendo relatos de la Época de Oro de la Ciencia Ficción. Es decir, años 50s y 60s.

Poul Anderson (1926-2001) fue un escritor estadounidense de CF pero también fue autor de varias obras de Fantasía, novelas históricas, y un número prodigioso de cuentos. Recibió numerosos premios por su escritura, incluyendo siete Premios Hugo y tres Premios Nébula. Ahí es nada.

Nova es un sello de Ediciones B con titulos muy recomendables por su señor formato y titulos de calidad. La Patrulla del Tiempo es un volumen genial que por mucho que diga yo, se recomienda sólo.