Tag Archive for Editorial Impedimenta

Reseña: La Voz del Amo, de Stanislaw Lem

La voz del amoLem es un autor al que me he ido aficionando con el paso de los años y con con el paso de sus obras. Un autor que recuerdo que en mis años de instituto me costaba un mundo leer pero el cual intentaba e intentaba, por verlo alabado en las revistas de Ciencia Ficción que leía por gente que me admiraba su criterio. Y ha sido así, con la edad, y después de viajar por Congreso de Futurología, Solaris, Retorno a las estrellas, La investigación (sorprendentemente de zombies) y Máscara, regreso a él gracias a que Editorial Impedimenta ha publicado ya varias de sus obras, con una edición de bolsillo de alta calidad y mejor aún, aportando nuevas traducciones a los textos de Lem. Libros a los que si entras en su mundo, caerás seducido a un estilo diferente de intrigas futuristas o de tintes filosóficos y metafísicos.

Stanisław Lem nació en la ciudad polaca de Lvov en 1921, en el seno de una familia de la clase media acomodada. Se considera de modo unánime que su primera novela fue El hospital de la transfiguración, escrita en 1948 pero no publicada en Polonia hasta 1955 debido a problemas con la censura comunista. La investigación (también publicada por Impedimenta), fue considerada «contrarrevolucionaria» por las autoridades polacas. Pero no fue hasta 1951, año que publicó Los astronautas, que por fin despegó su carrera literaria y escribió a partir de ese momento, grandes novelas de CF. Esas que han hecho del polaco, un maestro indiscutible del género.

La Voz del Amo es un libro más inteligente que yo. Mi punto de vista es el de un lector rápido el cual repasa varias veces las páginas que mi cerebro le cuesta asimilar. Me ha pasado con dicha novela pero ya os digo que es, porque para mí, siempre ha sido todo un reto enfrentarme a este autor. La Tierra ha recibido un misterioso mensaje desde el espacio, y varios miles de científicos reciben la tarea de descodificarla. Fracasan (esto no es un spoiler se revela al principio). La Voz del Amo tiene un aire a la visión privilegiada que tuvo Richard Feynman en el Proyecto Manhattan: una búsqueda científica de gran importancia, con personal altamente inteligente, muchos de ellos de opinión fiable y todos ellos interferidos de alguna forma por varias facciones militares y políticas. Lem abarca completamente las limitaciones y las debilidades humanas en este libro. Esa raras habilidades que un autor de CF no tiene (Modo Ironía: ON). Pero La Voz del Amo no trata el drama en el laboratorio. Lem se centra en la búsqueda intelectual real de descifrar una transmisión extraterrestre. Y no duda en abordar los temas filosóficos, biológicos, físicos, químicos y probablemente otros que mi cerebro no detecta. Todo lo que eso supone, se cuenta desde la perspectiva de uno de los científicos, ciertamente un genio matemático, pero cuyo papel parece ser en su mayoría un prototipo de causador de problemas intelectuales, de estos que parecen nacidos para realizar preguntas incómodas.

Narrada como un largo y proceloso informe, ese incesante que se llama Peter Hogarth cuenta a través de sus memorias su trabajo en el desierto de Nevada en un proyecto del Pentágono. Donde comienza a descifrar un misterioso mensaje que…, que es misterioso y terrible para nuestro mundo como lo que se propone. Pues todo indica que “el consejo divino” que se nos da, es la construcción de una bomba de fisión. Hogarth decide entonces que no se debe permitir tal conocimiento.

Con una traducción de Abel Murcia y de Katarzyna Moloniewicz, me vuelvo a encontrar con una nueva joya de la literatura de fantástica a la que doy gracias a la editorial por recuperar. Visionaria, profunda, estamos ante la crónica narrada por el gran maestro de la ciencia ficción Stanislaw Lem, del primer contacto del hombre con una civilización extraterrestre. Lem tuvo aquí una mayor apreciación de lo extraño que llega a ser el Universo. Y lo puso en papel. La mayoría de los autores presentan la vida extraterrestre como algo que puede ser entendido en el futuro, y sin una enorme dificultad, pero Lem se siente cómodo al suponer que nunca descubriremos qué demonios está sucediendo… Y en eso estoy totalmente de acuerdo con el ya maestro desaparecido.

Reseña: Cuentos de Hadas de Angela Carter

cuentosdehadasdeangelacarterCon la narrativa no me la juego. Voy a lo seguro. Libros y novelas elijo para mis próximas lecturas e intento no torcerme en cuanto a elección del título. Ir a lo seguro. Ya que ahora mis lecturas se basan en un porcentaje muy alto en cómics (pues en ellos están los mejores guiones escritos actualmente), y ya que me dispongo a devorar un título, voy a intentar elegir bien; saber que mi lectura va a ser cuando menos una delicia.

Y lo ha sido. El que sepa de esta gran autora que fue Angela Carter, sabrá que había muy poquito margen de error. Estoy en ese punto también. ¿en cuál? Después de haber leído cantidad de obras, un poco sibarita de vez en cuando me permito ser, y ya que me pongo, busco una buena edición del titulo en cuestión. Y ahí me tienes. Leyendo/devorando/reseñando el nuevo titulazo Cuentos de Hadas de Ángela Carter que se ha marcado la cada vez más recomendable Editorial Impedimenta. Sus obras: La juguetería mágica (1967), Héroes y villanos (1969), La pasión de la nueva Eva (1977) o Noche en el circo (1984), así como algunas notables antologías como En compañía de lobos o una de mis punteras lecturas en dicha modalidad como es la siempre recomendable La cámara sangrienta (1979). Una joya del fantástico. Pero casi acabado el 2016 va Impedimenta y nos trae la tan deseada Cuentos de Hadas de Angela Carter, todo-todito-todo, las dos partes en un sólo volumen en tapa dura con sobrecubierta e ilustraciones geniales a modo de sombras chinescas. En lo que es sin duda una de las mejores publicaciones del año.

Fue a principios de los 90s cuando Editorial Virago decidió crear una colección de relatos tradicionales protagonizados por mujeres que, bajo el título de Cuentos de Hadas de Angela Carter, se convirtió en uno de los más duraderos bestsellers de la editorial. Una caja de riquezas, con una selección mundial de historias salvajes y divertidas, así como también una colección de picantes historias populares recogidas en una maravillosa antología. Los que me leéis normalmente sabréis que amo el triunvirato del género fantástico (Ciencia Ficción, Fantasía y Terror), y uno de ellos ya sabéis que por encima de todo. Pero no creáis que los otros dos están muy alejados en la clasificación. Con la falta de nuevas joyas de Terror, con los años, cada vez me mola más leer CF, por ejemplo. Con la Fantasía sigo recurriendo a lo altamente recomendable. Como me encantan los “fairy tales” (cuentos de hadas) pero el subgénero en sí, no las hadas específicamente como tal… (en este mismo libro se explica bien la diferencia); también me encantan las antologías, relatos cortos o historias de leyendas de las diferentes partes del mundo… Por ello, este titulo, parece un libro hecho directamente para mí.

Suponiendo que a estas alturas ya os habréis dado cuenta de que no es un libro escrito por la consagrada autora, sino más bien editado por ella, encontramos al inicio un Prefacio de Consuelo Rubio (Filóloga de Inglés y Alemán por la Universidad de Valencia y Experta en Comunicación Intercultural) para introducirnos el tema. Luego, la propia Carter escribe una Introducción bastante erudita como suele hacer, reconociendo el sesgo colonial, comentando el contenido y lo que supone o suponía en varias culturas ciertas leyendas. Unas cuantas páginas dignas de leer antes, pero también después de devorar el tomo, o incluso un día cualquiera; pues no deja de ser un fantástico articulo sobre antropología, las demandas y renuncias, el miedo y el paso de los años, en las vastas tierras conquistadas por el ser humano.

El ordenamiento de las historias es más o menos temático, aunque algunas historias caben en varias categorías. A pesar del reconocimiento de Carter de las limitaciones de su colección (debido a su falta de habilidades lingüísticas), es una colección bastante diversa, con cuentos de hadas y folclore popular a raudales en los diferentes pueblos y períodos de tiempo. No sólo están las tradicionales, sino también las variaciones de las mismas y nuevas historias más ajenas a una audiencia occidental inmersa sólo en sus preocupaciones. Puede parecer un poco repetitivo encontrar la historia de Cenicienta en diferentes versiones, pero es un modo de ver como muchas culturas lo tienen, y la adaptan a su entorno. Incluso a algunos les puede desconcertar en un principio encontrar a madres convirtiéndose en leones y perros a partir de su saliva, por ejemplo. Pero mola, la originalidad, por encima de todo. El toque que envuelve el tomo en una lectura agradable, original y rápida de leer por la corta de extensión de la mayoría de las tramas.

Los cuentos de hadas son una forma divertida de contar una historia: han ido evolucionando con el tiempo. Son y deben ser flexibles, familiares, y así se muestran aquí. Ricas y llenas de posibilidades. Cuentos bastante claros, y Carter evitando editorializarlos demasiado…

Angela Carter sufrió de anorexia durante la mayor parte de su vida. Empezó a vivir la vida de verdad al trasladarse a Japón después de su divorcio. Luego volvió, se casó y tuvo un hijo. Al final de su vida se embarcó en la escritura de una secuela de Jane Eyre, de Charlotte Brontë, pero falleció antes de poder completarla. Tampoco pudo cerrar del todo la segunda parte de este tomo que hoy os reseño. Murió en 1992, con 52 años de cáncer de pulmón. Que duda cabe, estamos ante una de las escritoras más importantes que ha parido la lengua anglosajona contemporánea.

¡Feliz Navidad a todos!

Reseña: El misterio de la mosca dorada, de Edmund Crispin

elmisteriodelamoscadoradaEdmund Crispin (1921-1978) es el seudónimo de Bruce Montgomery. Un problema de nacimiento en las piernas le privó de poder jugar con sus compañeros de clase en cualquier disciplina deportiva. Lejos de sentirse una persona inservible, dedicó su tiempo a pasar largas horas encerrado en la biblioteca. De este modo, hoy en día está considerado como uno de los autores de novelas detectivescas más importantes del siglo XX.

Su particular modo de enfocar los casos lo han catapultado a lo más alto de este género. La mayoría de sus casos se centran en habitaciones cerradas donde se ha cometido un asesinato, también llamados “locked room misteries”. Es aquí donde el británico se desenvuelve con especial soltura. Su personaje más popular es el profesor Gervase Fen, un aficionado a las novelas detectivescas y La mosca dorada es su primer caso.

Edmund Crispin es mundialmente conocido por su obra La juguetería errante, considerada como una de las cumbres de la Edad Dorada de la novela de detectives inglesa, y donde el rol protagónico también recae en Gervase Fen. Este singular personaje es capaz de poner en entredicho la efectividad de toda una flota de detectives que sigue las pistas del caso en cuestión. Su “modus operandi” y su peculiar sentido para resolver los casos, de manera rápida y efectiva, deja a todos los presentes boquiabiertos.

En La mosca dorada, la cuarta novela publicada por la editorial Impedimenta sobre la saga de Gervase Fen, el profesor resuelve el misterioso asesinato de una joven actriz de teatro en apenas unas cuantas conversaciones pero, para bien del lector, mantiene la intriga hasta el capítulo final de la novela.

Yo mismo, tal vez emulando un poco al señor Fen, he investigado sobre esta obra y me ha sorprendido (decepcionado sería la palabra adecuada) la poca puntuación que recibe esta novela magníficamente confeccionada. Tal vez esta circunstancia sea debido al hecho de que, en ocasiones, pueda parecer un poco lenta, pero presiento que es algo que el señor Crispin hizo a propósito, para dar mayor suspense. A mí, por supuesto, me ha dejado con la boca abierta. Ya espero con muchas ganas Holy disorders, título original del siguiente caso que también será publicado por Impedimenta en algún momento, como ya ha anunciado la editorial.

“El tren con destino a Oxford está a punto de hacer su entrada. En los próximos días, la ciudad se convertirá en un cotilleo debido a la llegada de una nueva compañía de teatro que tiene previsto actuar en la localidad. Un contratiempo está a punto de suceder a los pocos días de empezar los ensayos: la joven Yseut, una actriz mediocre y dada a mantener aventuras con muchos hombres, va a ser asesinada en el hotel donde se hospeda. Todo apunta a que el asesino es alguien conocido pero, dado a que tiene tantos enemigos debido a sus constantes idilios amorosos, ¿quién podrá ser el autor del crimen? ¿Se trata de un ajuste de cuentas? ¿Un crimen pasional? ¿O caso es el dinero el motivo de tal atrocidad? Un profesor de Literatura y Lengua Inglesa de la Universidad de Oxford llamado Gervase Fen se pondrá al frente de una investigación que traerá más de un dolor de cabeza a las autoridades competentes. Un aficionado a la novela de detectives es quien será el encargado de resolver, en apenas unos minutos, al autor del crimen, el cual no será desvelado hasta el último capítulo de esta fascinante obra…”

Reseña: Matemos al tío, de Rohan O’Grady

matemosaltioEn una idílica y solitaria isla, dos niños encantadores conspiran para llevar a cabo el asesinato perfecto y conseguir pasar desapercibidos por que…

Editorial Impedimenta acaba de publicar un clásico de culto inédito en español. Matemos al tío, de Rohan O’Grady (seudónimo de la autora canadiense June Skinner) es una historia de venganza que te marcará por cada página que frecuentes. Un niño huérfano contra su terrible tío y todo lo que eso conlleva. Una historia definida como “una lectura deliciosamente perversa”, “ingeniosa”, o “oscura y mortalmente ingeniosa”.

Un novela de apenas trescientas páginas que se devora de un tirón. Atractiva combinación de picardía y amenaza por parte de unos niños curiosos y malvados. La premisa es simple y ya expuesta: Dos niños de 10 años, Barnaby, un niño huérfano, y Christie, una chica autocontenida, rara y hosca como ella sola. Ambos viven una vida dulce a principios de verano en una remota isla frente en la costa del Pacífico frente a Canadá. Con una excepción. Barnaby quiere ser asesinado por su tío. Es heredero de una inmensa fortuna y el hambre aprieta. Christie ha hecho llegar a su amigo Barnaby, a una terrible conclusión: «Tienes que matar antes de que te maten. 10 millones dólares de herencia no es una excusa para que te quieran quitar de enmedio…».

Un juego. Un juego de moral invertida. Matemos al tío me trajo el “dulce” recuerdo de una hipotética versión canadiense de la diabólica “El Señor de las Moscas”.

Matemos al tío, de Rohan O’Grady, fue publicada en 1963 y ahora (hemos tardado, eh) se publica por primera vez de la mano de Editorial Impedimenta. Editorial que valoro muy mucho por las joyitas que aporta y las ediciones tan chulas que edita.

Barnaby y Christie pasan sus días en el cementerio. Saben que el tío de Barnaby es un personaje miserable, quién si no tendría como autor favorito al Marqués de Sade… Ella, la niña, sigue ofreciendo una pragmática solución: “Tendremos que matarlo primero.”

El desarrollo póstumo es de lo más genial. La búsqueda de armas de fuego, métodos y estrategias para salirse con la suya. Matemos al tío, puede considerarse de algún modo una historia sobrenatural o incluso de género negro. El tío de Barnaby no es un cualquiera: tiene poderes extrasensoriales. Hipnotismo. Sin embargo, los niños encuentran un aliado en un puma salvaje llamado Una Oreja, un animal atormentado por los lugareños que va a aportar más de una situación curiosa.

Una aventura alegremente retorcida. Una historia digna de una película de Tim Burton. Una joyita ya en nuestras librerías. Y para colmo, una portada realizada por el maestro de lo macabro, el ilustrador mundialmente conocido, Edward Gorey.

Nada aquí tiene desperdicio.

Reseña: Pandora, de Henry James

PandoraPandora es un relato de apenas cien páginas escrito por un excelente narrador de historias y un no menos excelente creador de personajes. El autor de Otra vuelta de tuerca, Miss Daisy, Retrato de una dama o El americano, profundiza en las tradiciones y en la cultura de dos continentes diferentes: América y Europa. Con una prosa magnífica, Henry James nos relata el viaje de Otto Vogelstein a bordo del Donau, un barco que cubre el trayecto desde Bremen hasta Nueva York. En este camino, el joven y reputado conde alemán conocerá Pandora Day, una mujer americana de una increíble belleza del que muy pronto se enamorará. Tras conversar durante unos instantes con ella, el funcionario advierte que el status social de la joven no es el más adecuado para una damisela que quiere a toda costa.

Poco tiempo después sus caminos se ven separados a la llegada al puerto de Nueva York. Otto da por perdida su oportunidad de conquistarla, pero el destino los vuelve a unir durante la celebración de un evento en Washington. Es en esta nueva ciudad donde Otto atisba un cambio social significativo en Pandora y no duda ni un solo instante en mostrarle sus intenciones…

El viaje del conde Otto Vogelstein no ha hecho más que comenzar. En el continente americano espera encontrar un nuevo cambio diplomático, servir como un modelo ideal de una sociedad próspera, codearse con los miembros más reputados del país, erigirse como un destacado personaje al otro lado del charco, pero la inesperada llegada de Pandora trastocará sus planes; ahora sus ambiciones han tomado un rumbo diferente del que ni él mismo esperaba.

Gracias a Editorial Impedimenta he descubierto a quien está considerado como uno de los mejores narradores literarios de todos los tiempos. Sus novelas, pese a estar escritas en otra época, bien podrían pasar por temas actuales, por lo que, el paso del tiempo no ha mermado ni lo más mínimo en la credibilidad de sus historias.

Henry James emigró a de su Estados Unidos natal a Gran Bretaña, donde consiguió la nacionalidad, al mostrarse en desacuerdo con su país por participar en el bando equivocado durante la Primera Guerra Mundial. Considerado tan europeo como americano, el autor mezcla las culturas de los dos continentes en sus obras. Su prosa es muy elegante, así cómo su dominio en la mezcla de culturas; se nota su desenvoltura, que no titubea en ningún momento y es transmitido fácilmente al lector.

No estoy acostumbrado a leer narrativa, no era mi género favorito. Sí, digo “era” porque, desde hoy, voy a cambiar de opinión. De momento a Henry James ya lo tengo anotado entre mi lista de pendientes. He disfrutado muchísimo esta lectura, una pena que fuese una obra tan cortita, es el “pero” que le pongo. Si os gustan las historias con un transfondo cultural, no lo dudéis, haceros con Pandora, esta joya os va a hacer disfrutar.

Reseña: Máscara, de Stanislaw Lem

MascaraStanislaw Lem (1921-2006) es uno de los grandes escritores de ciencia ficción del siglo XX. Científico, ensayista, escritor de infinidad de relatos y novelas, Lem se caracteriza por tener una visión humanista en la convulsa sociedad en la que vivió, (Segunda Guerra Mundial, la Guerra Fría…), con una fuerte cultura no sólo científica sino también literaria que lo distingue de la gran mayoría de sus coetáneos, mayormente anglosajones,  grandes fabuladores pero mediocres en la escritura.

“Solaris”, “Diario de las estrellas: Viajes y memorias”, “Fiasco”, “Congreso de futurología”, “El invencible”… la inventiva de Lem no tenía límites y en cada uno de sus libros pone a prueba al ser humano en situaciones, científica y técnicamente fundamentadas de manera sublime, que trascienden de su circunstancia vital hacia preguntas de carácter moral, metafísico, religioso, cultural, historicista. Todo ello sin perder para nada el espíritu de aventura y el ansia por descubrir mundos y nuevas formas de vida. Y por supuesto con una mirada irónica, a veces humorística, otras satírica y otras muchas veces amarga de la civilización, condenada a la soledad en mitad del cosmos infinito y sin capacidad de comprender y trascender más allá de su consciencia e inteligencia.

“Máscara” es un compendio de relatos inéditos en castellano que sintetizan bastante bien tanto el talento literario como las obsesiones de Lem: el descubrimiento de vida extraterrestre de una inteligencia superior y forma no antropomórfica, la lucha entre el avance tecnológico y el hombre en la que en algún momento éste verá sometido a aquél perdiendo su libertad…

Igualmente contiene más de un texto a modo de ensayo (“El diario”) donde Lem nos desvela, mediante una inmensa cultura científica, su gran implicación en la sociedad en la que vivió así como un profundo desencanto hacia ella.

En relatos como “la rata en el laberinto” o “Invasión” Lem manifiesta,-como ya lo hiciera en la magistral “Fiasco” o en “Eden” y algunas otras más,- la experiencia del contacto extraterrestre como un desafío sensorial e intelectual a la vez que mantiene el interés en el lector provocandole inquietud.

En “Moho y oscuridad” o “La fórmula de Lymphater”, científicos que estudian ciertas disciplinas, genialmente fundamentadas y explicadas, llegan a conclusiones fatídicas en la más clara tradición del relato de misterio u horror.

No se echa de menos el tono humorístico en la recopilación, así nos regala pequeños cuentos como “La invasión de Aldebarán” o “El acertijo”, que recuerdan enormemente a “Ciberiada” o a alguna aventura interestelar de Ijon Tichy.

Los que particularmente me han satifecho más han sido “El martillo”, muy bradburiana, donde inteligencia artificial y mente humana entran en un conflicto entre onírico y desesperado; “El amigo”, relato con mucho aroma lovecraftiano en que se sustituyen tentáculos por tubos de aluminio; y por último “Máscara”, en la que sus constantes sobre la robótica y la conspiranoia se desarrollan en una narración sobresaturada y barroca en fondo y forma a la vez que tendente a un ambiente de ensoñación, me recordó a ciertos pasajes de su novela “Retorno a las estrellas”.

En definitiva, ver algo publicado en España de Stanislaw Lem siempre es un motivo de alegría y satisfación. Autor de una biografía apasionante y que si hubiera nacido en Arkansas en vez de en Ucrania quizás sería tan conocido como Asimov o Silverberg, pero igual no sería el mismo Lem que todos conocemos, ya que es superior en mi modesta opinión a estos dos autores y cualesquiera que estuviesen de acuerdo en su expulsión de la Sociedad de escritores norteamericanos de la ciencia ficción.

“Máscara” no es un libro para recomendar a los que nunca han leído nada de este autor, pero no cabe duda que aquí encontrarán todas las constantes de su personalidad y obra y sin duda los fans de Lem la consideramos una buena propuesta para volver a disfrutar el maestro en todo su talento y lucidez.

Reseña: La casa y el cerebro, de Edward Bulwer-Lytton

La casa y el cerebroDe Edward Bulwer-Lytton (1803-1873) quizás la obra que a todos más nos suene sea Los últimos días de Pompeya; sin embargo, y revisando la elegante y concisa introducción que hace en este pequeño relato su también traductor Arturo Agüero Herranz, descubrimos a todo un prolífico y ecléctico best seller de la época, que tocó varios temas considerados antecedente de géneros del siglo XX como la novela policíaca, el terror, la fantasía e incluso la ciencia ficción; asi como también serviría de  influencia de grandes escritores y grandes obras que vendrían un siglo después de su muerte.

Intelectual de gran prestigio en Inglaterra (incluso se le llegó a ofrecer la corona griega), fue íntimo amigo de Charles Dickens y ejerció de parlamentario durante once años. También es importante destacar la gran afinidad que tuvo siempre por el ocultismo y las hermandades secretas, asunto que manifiesta tanto en esta obra como, en mayor medida en Zanoni, el secreto de los inmortales, publicado en España por la editorial Valdemar.

La casa y el cerebro es, más que una novela corta, un relato breve en la pura tradición de cuento de fantasmas victoriano. Es una obrita de la que Lovecraft en “El horror en la literatura” considera el mejor relato de casa encantada jamás escrito.

El narrador, trasunto claro de Lytton, cuenta en primera persona como causalmente topa con una casa en Oxford Street muy barata para alquilar, el motivo es que ningún inquilino es capaz de aguantar dos noches en ella por los horrores fantasmales que hacen éstos huyan despavoridos al día siguiente…el protagonista, hombre valeroso, amante de los misterios y estudioso de lo sobrenatural aceptará gustoso el alquiler de la vivienda junto con su perro y su imperturbable sirviente.

Como se puede comprobar es un esquema tipo del relato de fantasmas y casa encantada, sin embargo, el talento y la trascendencia de esta obra radica en que Lytton le da una vuelta de tuerca total, tanto argumentalmente como temáticamente, con una serie de elementos, que no vamos a desvelar, que colocan a La casa y el cerebro como una joya de gran valor literario, antecedente claro no sólo de la novela de terror moderna sino de la de ciencia ficción, creando una historia tan espeluznante como conspiranoica y alucinada.

Entre sus ideas está la más que clara influencia cronológicamente anterior de la novela gótica (el Melmoth de Maturin), así como también inmediatamente después los relatos (el conde Magnus) del mejor narrador (que no narradora) de cuentos de fantasmas victorianos como fue MR James.

Lytton aquí no hace el clásico enfrentamiento ciencia/superstición, no sé hasta que punto históricamente hablando era posible hacerlo…es más, en ningún momento el autor utiliza la palabra ciencia o método científico para armarse de argumentaciones con el fin de luchar con la amenaza sobrenatural.

Por el contrario,- y esto no significa que la trama se pierda en el porque sí o en la mera fabulación terrorífica-, el protagonista expone dentro del conocimiento,  cultura o saber de la época (¡que inquientante para el londinense dieciochesco el descubrimiento de la electricidad!), de manera interesante y sin quedar para nada  ridículo, su visión de lo sobrenatural. Y precisamente esto es lo que hace al relato tan encantador y subyugante que el propio Lovecraft, coleccionista de lo ideológica y estéticamente trasnochado, le apasionase tanto, y nosotros lo gocemos por igual.

Las breves escenas de horror, en cien páginas no da para tanto, Lytton las convierte en descripciones más alucinógenas y oníricas que reales, esto le favorece a la trama, ya que, sin perder los elementos clásicos de cualquier cuento de miedo (crimen no resuelto, habitación escondida…), le saca punta en una especie de largo epílogo final donde nos muestra su gran afición por las sociedades secretas y las personas que tienen un poder especial que las hace estar por encima de los demás. Es innegable que estos temas en los últimos tiempos no han parado de fabricar tochos superventas de mayor o menor calidad y que aquí Lytton lo sintetiza en unas pocas páginas creando al lector el placer de desvelarle un misterio para darle otro mucho mayor. Esto, querido lector, no es nada fácil conseguirlo y convierte a La casa y el cerebro  en una obra sencillamente magistral.

Para terminar quiero resaltar la gran labor de Impedimenta, una editorial pequeña que esta publicando, como éste, una serie de tesoros de autores olvidados o por descubrir, y dirigidos a quienes nos gusta la buena literatura, tanto con mayúsculas como con minúsculas. Asimismo agradecer el formato y el cuidado y buen gusto en la edición de este cuento perturbador y memorable, que recomiendo de compra y lectura obligada por todo aquel que se considere conocedor de la mejor literatura de terror clásico como  por todos los amantes de las buenas historias de fantasmas.

Y como aquél que dice, los mejores perfumes vienen en frascos pequeños.

Reseña: ¡Abajo el colejio!, de Geoffrey Willans y Ronald Searle

¿Os suena Manolito Gafotas? ¿Y el Pequeño Nicolás? Probablemente os resulten familiares las creaciones de Elvira Lindo (con Emilio Urberuaga) y de René Goscinny (con Jean-Jacques Sempé), siempre disponibles en la sección juvenil de cualquier librería que se precie. Ahora bien: ¿conocéis a Nigel Molesworth? ¿No? Bueno, ese era también mi caso hasta hace bien poco. Concretamente, hasta el momento en el que llegó a mis manos ¡Abajo el colejio!

Molesworth estudia (bueno, es un decir) en un típico internado inglés, el Colegio de San Custodio. Se trata de un lugar son solera, instalaciones que dejan mucho que desear, un cuerpo docente que debe lidiar con unos alumnos más parecidos a pequeñas bestias que a personas, y un director amante de disciplinar a base de varazos a sus revoltosos pupilos.

Consciente de la numerosas dificultades derivadas de vivir en un entorno tan hostil, el joven Nigel ha consagrado parte del tiempo que debería haber dedicado a labores más ingratas (como estudiar, por ejemplo) a redactar una suerte de manual de supervivencia para estudiantes internos. Así, en ¡Abajo el colejio!, encontraremos minuciosas descripciones de profesores, asignaturas, varas de azotar y bazofia incomestible servida en el comedor, junto con un buen número de útiles consejos para eludir castigos o conseguir escaquearse de tal o cual clase. Todo ello voluntariosamente escrito (con suficientes faltas de ortografía como para provocar seis infartos consecutivos a cualquier profesor de Lengua) e ilustrado por el señor Molesworth en persona.

Por supuesto, no todo lo expuesto en el anterior párrafo es cierto. Los verdaderos artífices de esta pequeña joya del humor satírico son el escritor Geoffrey Willans y el extraordinario dibujante Ronald Searle. Ambos iniciaron en 1953 una exitosa colaboración que se truncó con la prematura muerte de Willans en 1958, y que se completa con How to be Topp, Whizz for Atomms y Back in the Jug Agane. Texto e ilustraciones se complementan a la perfección, y consiguen arrancar unas cuantas carcajadas al tiempo que denuncian el estado en que se encontraba en su día una de las instituciones británicas más tradicionales.

Impedimenta continúa ofreciéndonos obras arriesgadas, poco comerciales en teoría, pero de una calidad fuera de toda duda. Y, una vez, más, merece mención especial el traductor del volumen que nos ocupa: Jon Bilbao. Tras haber leído parte del libro en inglés, me quito el sombrero ante la admirable habilidad con la que Bilbao ha conseguido adaptar al castellano la peculiar manera de escribir de Nigel Molesworth.

Un libro recomendable para los amantes del mejor humor inglés (con un sutil tono crítico) y de las buenas caricaturas. Una breve obra maestra, en definitiva, cuyas continuaciones espero poder leer pronto.

Reseña: Navidades en Cold Comfort Farm, de Stella Gibbons

De un tiempo a esta parte, gracias a la extraordinaria labor editorial de Impedimenta, hemos podido disfrutar con una serie de deliciosas novelas surgidas de la excepcional pluma de Stella Gibbons. Quien haya tenido la oportunidad de leer La hija de Robert Poste, Flora Poste y los artistas o Westwood podrá descubrir ahora en Navidades en Cold Comfort Farm cómo se manejaba la autora londinense en el difícil campo de la narracion breve.

Entre los dieciséis relatos que componen esta antología, escritos todos con una calidad media sobresaliente, resulta harto complicado señalar a uno de ellos como el mejor. El lector podrá encontrar entre las páginas de este volumen un par de historias de ambientación navideña bien diferentes, como la encantadora El arbolito de Navidad o la que da título a la colección, una peculiar precuela de La hija de Robert Prost. Pero dichas historias no son sino la punta de un iceberg que oculta lo mejor de sí mismo bajo su línea de fotación.

Temas como la incomunicación y la hipocresía aparecen en Amar y anhelar (un duro retrato sobre un matrimonio cuyos miembros no se conocen en absoluto, a pesar de los años que llevan juntos) y en Hermanas (historia en la cual la compresión y generosidad que muestra una mujer reciben un pago tan mezquino como inmerecido). La desilusión también encuentra su hueco en narraciones como Vanidad dorada (en la cual una joven platónicamente enamorada de un escritor se llevará una tremenda sorpresa) o Pobre oveja negra (o cómo un cuarentón que regresa a Inglaterra tras pasar varios años en el extranjero comprueba que la jóvenes modernas no son como las de sus buenos tiempos).

Muchas son las temáticas abordadas por Stella Gibbons en esta colección de relatos, además de las ya mencionadas. No obstante, quizá haya una que figure como elemento subyacente a un buen número de las historias que componen Navidades en Cold Comfort Farm: una cierta defensa de la institución familiar como cimiento de una vida feliz anhelada por el buen número de protagonistas (femeninas en su mayoría) de las mismas. Así, en El mejor amigo del hombre, una mujer enamorada de un caballero que sólo parece interesado en usarla como paño de lágrimas, se da cuenta de que la felididad puede llegar de la mano de la persona más inesperada. Y la entrevista que realiza una mujer de éxito a una antigua activista política en El pastel, hace que aquella se replantee su vida radicalmente. Finalmente, en relatos como Fiesta salvaje y mansa o El joven andrajoso, queda patente que el amor puede surgir en los lugares y momentos más insospechados.

Leer una nueva obra de Stella Gibbons supone reencontrarnos con una vieja amiga cuya cálida voz, eterna narradora de historias inolvidables, echábamos tremendamente de menos. Estoy seguro de que aquel que haya escuchado dicha voz con anterioridad me entenderá perfectamente. Para quien no lo haya hecho todavía, Navidades en Cold Comfort Farm es una ocasión excelente para deleitarse con ella y, sin lugar a dudas, un poderoso incentivo para hacerse con el resto de las obras de la autora británica publicadas en nuestro país (a las cuales, por cierto, no tardará en unirse Nightingale Wood, de la mano, una vez más de la imprescindible Impedimenta).

Reseña: El canto del cisne, de Edmund Crispin

Gervase Fen, profesor de Oxford y detective ocasional, se enfrenta a un nuevo crimen cometido tras la proverbial puerta cerrada tan popular en la ficción detectivesca. El tenor Edwin Shorthouse, un ser patético y despreciable, aparece ahorcado en su camerino cuando está a punto de estrenarse una producción de Los maestros cantores de Núremberg, de Wagner. Y, si bien todo apunta al suicidio, hay detalles que llevan a Fen a considerar que el divo ha sido asesinado. El problema es que, de ser ese el caso, el número de posibles sospechosos es enorme. ¿Conseguirá el excéntrico detective arrojar algo de luz sobre el que bien podría ser el caso más complejo de su carrera?

Tras disfrutar enormemente con La juguetería errante, tengo el placer de reencontrarme con Gervase Fen en El canto del cisne, cuarta novela de la saga escrita por Crispin ofrecida, al igual que la anterior, por los amigos de Impedimenta. En esta ocasión, la comicidad tiene menos presencia que en el libro precedente. Y no es que esté ausente de la trama, ya que personajes como el Maestro Charles Shorthouse (hermano del difunto tenor) ejemplifican a la perfección la vis cómica del autor. Sencillamente, el humor se diluye en una historia con mayor carga dramática que, además, presenta un misterio de gran complejidad.

Como en toda buena novela de detectives, las claves para la resolución de dicho misterio están dispersas a lo largo de la narración. No obstante, estoy convencido de que más de un lector se llevará una sorpresa mayúscula cuando conozca los asombrosos hechos que tuvieron lugar en el camerino de Shorthouse. Y es que, a pesar de que uno barruntaba alguna que otra posibilidad, el desenlace de la historia me pilló completamente desprevenido. Todo un logro por parte de un autor que juega limpio con sus lectores, como debe ser.

La obra de Edmund Crispin es una de esas pequeñas joyas desconocidas cuya inexplicable ausencia en las librerías españolas resulta difícil de entender. Quedan todavía siete novelas y dos antologías con historias protagonizadas por Fen inéditas en castellano (con la excepción de El caso de la mosca dorada, la primera de la serie), y algo me dice que, con un poco de paciencia, acabaremos por contar con toda la colección publicada por Impedimenta con la exquisitez que caracteriza a la editorial.

El canto del cisne es una historia deliciosa que fascinará a los aficionados a las novelas clásicas de detectives, ya que incluye todos los ingredientes que cabe esperar en cualquier muestra destacable del género (un protagonista carismático, secundarios interesantes, una trama enrevesada y una ambientación atractiva), combinados con agradable toque de humor. Y si da la casualidad de que el lector es aficionado a la obra del insigne Richard Wagner, encontrará en este libro abundantes referencias que a buen seguro harán que valore al mismo aún más positivamente.