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Reseña: Íncubos, de Michele Penco

Ahora que ya ha pasado la tormenta, os hablaré sobre una de las lecturas terroríficas que devoré la noche de Halloween. Normalmente, retomo algún libro o cómic que me maravilla y alguna que otra novedad de Terror (difíciles de encontrar hoy en día) que me guardo para dicha noche de brujas. Muy pocos días antes, la siempre recomendable editorial Ponent Mon, entre sus muchos títulos de cómic europeo, lanzaba como novedad Íncubos, de Michele Penco. Como bien se dice en una de las introducciones: «… en su insistencia por traernos los mejores artistas del fumetto». El mejor cómic italiano que se precie.

El horror desconocido, cósmico y siempre atractivo de la obra de H.P. Lovecraft junto al estilo meticuloso y evocador del señor Penco. Íncubos es una obra que aprovecha al máximo el legado dejado por el de Providence. Se desliza de forma cercana por el terror lovecraftiano que todos conocemos y logra inquietar incluso a los lectores de siempre que ya sabemos de los conceptos y la dinámica con los que trabajaba el recluido H.P. Pero sin duda, una de las ventajas de Íncubos es el componente gráfico. Los lápices de Michele Penco son un plus de alto nivel, capaz de aumentar aún más la efectividad de la historia. Aprovechando al máximo en ciertas escenas la “sugerencia” del gran terror cósmico.

En Íncubos encontraremos un artista víctima de una pesadilla interminable. Un pueblo gobernado por monstruosas criaturas y una verdad macabra que se esconde tras la realización de una pintura. Pero también un hombre perdido, obsesionado por una figura que se le aparece en sueños. Cuatro historias originales inspiradas en la obra de Lovecraft. Un viaje a los confines misteriosos del sueño; esa dimensión oscura e indefinible, a la que todos accedemos cada noche, en lugares y situaciones de las que nos resulta imposible salir…

Michele Penco nació en Pisa en 1982. Un autor prometedor que ya mete cabeza en el mejor cómic europeo. En 2009 con la Asociación Cultural Double Shot, publicó Íncubos, su obra debut. Una colección de cuentos de ese mundo onírico y terrible que inventó el de Providence, que trae a nuesto país Ponent Mon.

El mundo de horror construido por las historias de H.P. Lovecraft sigue siendo uno de los más queridos por millones de lectores, pero al mismo tiempo sigue siendo uno de los estilos más difíciles de imitar. Michele Penco intenta seguir sus huellas, ilustrando macabras y misteriosas escenas, en un homenaje que funciona. Si amas este tipo de Terror, este álbum te puede aportar grandes momentos de horror entre claroscuros y cierto tono cubista.

Reseña: La Esperanza Pese a Todo, de Émile Bravo

En la variedad, y en la confianza de ceder un enorme y clásico personaje a nuevos autores para nuevas aventuras, reside el éxito del nuevo Spirou. Lanzada en 2006 en la cuna del cómic europeo actual y por Ediciones Dupuis, la colección Una Aventura de Spirou por… (Le Spirou de…) ha permitido a varios autores, publicar sus versiones del botones de hotel más intrépido que el mundo del cómic ha podido conocer. Fue en 2008 cuando Émile Bravo presentó su versión en Diario de un Ingenuo; un volumen que también trajo a nuestro país la recomendable editorial Dibbuks. Un álbum que entre los más entendidos del personaje tuvo un gran gran éxito. Tanto aquí, como al otro lado de los Pirineos. Además, ganó bastantes premios y eso provocó que de un pretendido one-shot, pasara a programarse cuatro álbumes más. El primero de ellos lo publica Dibbuks este mes. La Esperanza Pese a Todo es…, bah, lo digo ya: ¡Me encantó! Y pensar que con el paso de los años me estoy enamorando de los grandes personajes que ha dado el noveno arte… Representante distinguido de la línea clara, Émile Bravo domina perfectamente dicho “modus operandi”, tan propuesto anteriormente por Hergé en Tintín, Tillieux con su Gil Jourdan o Edgard P. Jacobs en su Black & Mortimer.

Confirmado que vais a quedar encantados, los amantes del buen cómic, con la trama, la calidad de los dibujos y los hermosos colores que aporta Fanny Benoit aquí. Que llevan la historia de Bravo a un trabajo gráfico de alto nivel. «Pero los hermosos dibujos no son suficientes para hacer un buen álbum», diría mi tito americano, gran entendido en cómic europeo como sabréis los que seguís Desde New York – Crónicas Literarias asiduamente. «El escenario, el guión (sobrinito mío), también es de gran importancia». Pues no problem, Émile Bravo golpea con fuerza por ese lado también.

La Esperanza Pese a Todo nos sumerge en la Bélgica de 1940. Este pequeño país está a punto de ser invadido por el ejército alemán y nuestro valiente Spirou actúa como botones en el Hotel Moustic, mientras Fantasio dedica cuerpo y alma al ejército belga. Este incongruente dúo vuelve a funcionar perfectamente: por un lado, Spirou es amable, sincero y valiente; fiel en la amistad, siempre está dispuesto a ayudar a los menos privilegiados. Por otro lado, Fantasio es terco y muy lanzado. Pero tiene un buen corazón, a pesar de sus decisiones dudosas. Pero si este famoso y amigable dueto pueden sugerir que el álbum es una alegoría a la amabilidad y la broma, para nada es el caso. Émile Bravo pudo evitar en esta historia las evocaciones a lo terrible del Holocausto, el derecho de expresión o la participación del clero en la barbarie. Sin embargo, nos presenta una historia adulta en tiempos de guerra, donde nuestros dos cómplices van a tener que vivir momentos difíciles, un tremendo invierno helado azotando Bruselas y lo duro de unas restricciones alimentarias que empezaron a machacar aún más al personal. Donde después de ciertos encuentros y desencuentros, y la destrucción del Hotel Moustic, Spirou se unirá a una compañía de exploradores por consejo del padre André; y Fantasio encontrará trabajo como periodista y desertor de las tropas belgas, en el diario Le Soir. Sin sospechar en un principio que la línea editorial está controlada por el opresor alemán.

A pesar de ser una historia con un enorme contexto bélico, la comedia no deja de estar presente en La Esperanza Pese a Todo. En particular, en las tribulaciones de Fantasio y lo que le rodea pero también, la inspiración y los guiños a Tintín. De hecho, el propio Spirou lo llega a nombrar.

Una lectura fluida, gustosa y disfrutable, como sólo el mejor cómic europeo suele aportar. Y con un final ingenioso.

Reseña: Las Aventuras de Sherlock Holmes, de Berardi y Trevisan

Uno de los puntos fuertes del cómic europeo, son los grandes tándems de autores (guionista-dibujante) que se forman. Especialmente en la BD, ocurre, aunque esto lleva años teniendo sus secuelas tanto en nuestro país, como en el «fumetti» o cómic italiano, uno de los aportes al noveno arte más importantes a nivel europeo. Las Aventuras de Sherlock Holmes que nos trae este mes la siempre recomendable editorial Ponent Mon, comprende en realidad dos álbumes (I Casi di Sherlock Holmes y Elementare, Watson), dos cómics publicados en 1986 y luego reimpresos por la editorial Le Mani, en el lejano año 2000. Una edición que a día de hoy, y para los amantes del personaje, se antoja tremendamente valiosa. Al completo, un total de seis atractivas historias en formato viñeta, además de valiosas adaptaciones de los clásicos relatos de Sherlock Holmes. Donde nos toparemos con la famosa pareja de Baker’s Street, Holmes y su confiado acompañante Dr. John H. Watson; el resultado del trabajo combinado del guionista Giancarlo Berardi (Ken Parker, Nick Raider, Tom’s Bar), y el dibujante, ilustrador y pintor Giorgio Trevisan (Ken Parker, Storia Del West, Julia). Ahí es nada. Dos grandes maestros del cómic italiano adaptando grandes relatos y evocando el espíritu perenne de Sir Arthur Conan Doyle.

Homenajeando su estilo pero con originalidad, gracias al tándem Berardi-Trevisan, las historias del escritor escocés han vuelto a formar parte de mi vida. Escándalo en Bohemia, Un caso de identidad, La liga de los pelirrojos, El misterio del Valle de Boscombe, Las cinco pepitas de naranja y El hombre del labio torcido; todas son transposiciones a cómics casi perfectas y fieles a las historias de Conan Doyle. Os doy algunas pistas para refrescar vuestra memoria: ese escándalo a punto de estallar en Bohemia, un nombre y un apellido muy relacionados con una campana, una gentil damisela prácticamente en el altar y un pequeño esposo intentando escabullirse. Por supuesto, Holmes pisándole los talones… La liga de los pelirrojos no es más que una hermandad compuesta exclusivamente por personas pelirrojas, fundada por un excéntrico y rico caballero estadounidense, sin embargo, detrás de todo, hay un misterio y nuestro Sherlock no dejará escapar ese delicioso bocado. En El misterio del Valle de Boscombe, nos sumergimos en el caso de un parricida, el pobre James McCarthy es acusado del asesinato de su padre Charles. Afortunadamente para él, nuestro detective favorito es mucho mejor que cualquier abogado. Por otro lado, Las cinco pepitas de naranja, son un presagio de muerte segura. Se envían como una advertencia y si no tienen el efecto deseado, no hay escapatoria. Hay lo dejo. Descubridlo. Amo este relato. Una historia donde los asesinos tienen las horas contadas, ¿por culpa de…? Correcto. El hombre del labio torcido, es un pobre mendigo cuya verdadera identidad trata de ocultar por encima de todo. Pero desafortunadamente si Holmes anda cerca, no podrá salirse con la suya. Surgirá una situación muy extraña.

Como anticipé, es gracias al trabajo minucioso de Giancarlo Berardi y Giorgio Trevisan que puedes “conocer” y ver con tus propios ojos a Holmes y Watson en formato cómic. A nivel ilustrativo, un maravilloso nivel. Los libros siempre tendrán su propio encanto. Las historias que se cuentan aquí son fieles a las originales. Sin embargo, las sabias palabras de Berardi nos dan readaptaciones perfectas y leales. El guionista genovés se asegura de no crear ningún distanciamiento en comparación a sus ilustres predecesores y las historias fluyen, sin dejar de lado esa atmósfera mágica que caracterizan a las historias de Sherlock Homes. El trabajo de Berardi y Trevisan resultan ser geniales en bastantes ámbitos, sobre todo, en su compromiso y versatilidad.

He visto cobrar vida a esta eterna pareja.

Reseña: Los Zapatos Rojos, de Gérard Cousseau y Damien Cuvillier

Damien Cuvillier es un diseñador muy variado en sus obras. Le recuerdo una que disfruté mucho llamada La Guerre Secrète de L’Espace, donde se contaba un curioso caso de un miembro del partido comunista ruso durante la Guerra Fría, que tenía la difícil misión de supervisar el primer misil intercontinental dispuesto ha “ser utilizado”, ruso bajo la atenta mirada de la KGB. Me gustó. En esta ocasión, Cuvillier forma tandem con el guionista Gérard Cousseau para tratar un tema muy diferente: Los Zapatos Rojos. Una bonita sorpresa también, aunque lo de bonita no es precisamente por el entorno de la narración, la ambientación, sino por la historia intrínseca de amistad que se elabora a lo largo de los dos álbumes que ahora forman un integral gracias a la edición que propone este mes la siempre recomendable editorial de cómic europeo Ponent Mon.

En Los Zapatos Rojos nos trasladamos a la primavera de 1944, donde los rumores de un desembarco aliado son cada vez más sonidos en la rumorología popular. ¿Está cerca el final de la guerra? En Saint-Nicolas-de-Pelem, el ocupante no lo cree así. De hecho, se da vía libre para que un destacamento alemán inquiete a dicha aldea con la misión de «limpiar» la región de tanta resistencia. Por su parte, Jules tiene otras preocupaciones en mente: quiere ganar algo de dinero, debe atrapar algunas truchas o, en su defecto, una o dos ardillas para poder comer…

Gérard Cousseau se basó en un entorno histórico real para construir este escenario (Saint-Nicolas-de-Pélem representó un duro papel en la Segunda Guerra Mundial). No obstante, el guión se centra en el joven Jules y su nuevo amigo, Georges, un erudito e ilustrado señor ruso que su familia envió a la Bretaña para su seguridad. Tenemos entonces una historia con los elementos habituales de una novela atractiva y costumbrista en formato cómic: la inocencia de la infancia, el descubrimiento y la inmensidad de un mundo y finalmente, el horror del que los hombres son capaces. Un arco que aunque no es una historia súper emocionante ya que la hemos visto, leído y vislumbrado en otros tantos títulos; sí que consigue enganchar, sobre todo, para ver en qué deparará todo con estos atractivos personajes. El colaborador ignorable, el siniestro oficial de las SS, el valiente soldado teutónico…, y los diversos atentados a la integridad física del ser humano inocente. Además, la relación entre los dos protagonistas provoca unas chispas que rememoran esa amistad fuerte de la que una vez uno gozó y que en un porcentaje muy alto se pierde con el paso del tiempo.

La amistad. La narrativa en Los Zapatos Rojos se construye de manera efectiva e incorpora cantidad de detalles históricos sorprendentes: yo no sabía que los cosacos se alistaron por la fuerza, por ejemplo. ¿Resultado? Una lectura agradable que genera entusiasmo por saber, con el paso de las páginas. Y con un seguido por mí, Damien Cuvillier, delicado, ambicioso y maravilloso en el trato de las acuarelas que nos trasladan a esa época que por una lado nunca se debió vivir pero que como ocurre en esta obra, también se vivieron otros grandes momentos bajo tanto entorno de terror.

Muy recomendable.

 

Reseña: Verano Indio, de Hugo Pratt y Milo Manara

Se para el mundo para los lectores de cómics, justo en esos momentos en que dos grandes maestros del noveno arte deciden juntarse para colaborar en una obra. Hugo Pratt y Milo Manara…, buah, ¿he dicho algo? Magnífico narrador y magnífico ilustrador juntos en Verano Indio, esa misma obra que Norma Editorial acaba de rescatar en una nueva y portentosa edición.

Verano Indio fue el primer trabajo conjunto del maestro Manara con el creador de Corto Maltés. Fue en 1983 cuando la editorial italiana Milano Libri estrenó una revista llamada Corto Maltese que incluía en el sumario el primer capítulo de Verano Indio; que se convertiría en una de las dos únicas colaboraciones que se daría entre estos dioses del noveno arte. Y qué decir… Pues que me duró nada. Lo devoré y tras leerlo, supe que volvería a leerlo una y otra vez. Aquella misma noche cayó otra vez, por ejemplo. Virtudes varias. Variados los elementos a destacar en este álbum. Pero lo principal es que uno goza admirando unos dibujos excepcionales y una trama que te mantiene activo durante casi ciento cincuenta páginas. Si no lo sabíais ya, Manara es sobre todo un dibujante de personajes, es maestro en la interpretación de actitudes y expresiones humanas y en Verano Indio (creado inmediatamente después de su famoso El Clic), vuelve a tocar techo con su don. Además, en esta obra agrega un cuidado particular a los detalles, decoraciones, plantas, ropa o esos extras que le dan una riqueza gráfica diferente a un álbum de época. Hace una cosa maravillosa: toma la decisión de colocar al lector en postura de “voyeur” para su posterior disfrute.

Verano Indio narra una historia de pasiones y enfrentamiento racial ambientado en esa conflictiva América del siglo XVII, años de colonialismo. Como no podía ser otra, encontramos un relato cargado de libertinaje, poderoso erotismo pero también lleno de acción en lo que fue un verano teñido de sangre, venganza y muerte. Con personajes conseguidos y dominantes que se muestran a través del dibujo y sus llamativos diálogos. Véase el reverendo Black, tan oscuro como su nombre, Abner, sombrío y violento, Jeremy, el imbécil perfecto, Eliah, lúcido y valiente, Phillis el sulfuroso y su madre Abigail, víctima de la apasionada locura de los hombres. Indios y colonos que lucharán hasta la muerte. Choque de culturas, coraje, amistad y pasión, con esos momentos que todo ser humano necesita vivir.

Pratt, que parecía conocer a Manara de memoria, inventó un guión hecho a medida para que el maestro italiano desarrollara su poder ilustrativo centrado en fuertes interacciones entre personajes. Ofreciendo variadas escenas sensuales, eróticas, que suben el libido de forma transgresiva y que además, esa transgresión, es positiva con el tema de la emancipación de la mujer y negativa con la bajeza del padre y el hijo del reverendo Black, bastante omnipresente en la historia. Pratt cuestionando con deleite la religiosidad de algunos, las costumbres de otros, la interacción de todos, reflexiones en casi cada una de páginas…

Verano Indio es esta maravillosa colaboración entre dos leyendas del cómic italiano. Premio al Mejor Álbum Extranjero en el Festival Internacional de Angoulême 1987. Una obra cautivadora, que ofrece momentos de lectura inolvidable.

Reseña: El Príncipe de las Tinieblas (Integral), de Jean-Pierre Pécau, Fred Duval e Igor Kordey

Ayer mismo fue 11 de septiembre y como cada año se celebró el aniversario de aquel terrible acto de terrorismo que puso no solo a Nueva York, no solo a Estados Unidos, sino al mundo entero en vilo. Para el que no lo sepa (¿existe alguien?), los atentados del 11-S fueron una serie de cuatro atentados terroristas suicidas cometidos la mañana del martes, 11 de septiembre de 2001 por la red yihadista Al Qaeda. Mediante el secuestro de aviones comerciales con el objetivo de ser impactados contra diversos objetivos, causaron la muerte de más de tres mil personas (incluidos los 19 terroristas y 24 desaparecidos) y dejaron además, más de seis mil heridos. Un par de esos aviones destruyeron todo el complejo de edificios del World Trade Center… Pese a las miles conspiraciones que se cuentan, nunca dejé de imaginarme a los cabecillas terroristas bastante asustados, pues sin duda, y en el caso de las Torres Gemelas, sobre todo, el plan les había salido «demasiado» bien.

Jour-J (Día D) es una serie de álbumes de la BD, donde cada titulo es una ucronía. Tratan un tema, argumento o hecho histórico pero enfocado desde el punto de vista de otra alternativa, a lo que realmente ocurrió. La ucronía especula sobre realidades alternativas ficticias, en las cuales los hechos se han desarrollado de diferente forma de como los conocemos. Esa línea histórica se desarrolla a partir de un evento histórico extensamente conocido, significativo o relevante, en el ámbito universal o regional. Para que nos entendamos, esos famosos What If…? que tanto éxito tuvieron en otros cómics. Pero con hechos reales. Bien, pues cuarenta y un álbumes contiene esta serie ya desde que emprendió su marcha allás por el 2010.

Ponent Mon publica El Príncipe de las Tinieblas de forma integral. Una historia que fue editada en Jour-J en tres de sus álbumes (#29,#30,#31). Donde se habla de John O’Neill, uno de los mejores agentes del FBI, constantemente vestido de negro y apodado el príncipe de las tinieblas. Este perspicaz tipo señala que un mismo explosivo se utilizó en los ataques de Khobar, Islamabad, Nueva York (en 1993) y Addis Abeba. También existe un rumor sobre ciertos aviones que… En fin, para el principe de las tinieblas todo empezó en 1996 en Arabia Saudí cuando oyó por primera vez el nombre de Bin Laden. Época en la que fue el único que sospechaba del peligro mortal que Al Qaeda representaba para USA. Por lo tanto, sus reflexiones le llevan a creer que esta banda tiene suficientes ramificaciones para atacar en cualquier parte del mundo. Está convencido de que el próximo objetivo será el Word Trade Center y que el cerebro de las operaciones es ese tal Osama Bin Laden, anteriormente conocido como contratista de confianza para poderosos gobiernos. Alguien que cumple los plazos. Pero como todos saben, el 11 de septiembre de 2001, no pasó nada de especial relevancia en la mayor metrópolis del mundo, ¿no? ¿O sí?

La ucronía propuesta por Jean-Pierre Pécau y Fred Duval mantiene un ritmo trepidante. Aunque en esta ocasión los cambios en el marco temporal son sutiles y las consecuencias algo espectaculares. En las primeras páginas además, la historia disloca un poco al lector para que no comprenda qué es verdad, qué es ficción y cuál es esa reacción violenta de la reconstrucción ficticia. Pero al final, no importa. Todo parece coherente, los vínculos, lugares y personajes conocidos son lo suficientemente importantes como para sientas curiosidad por saber un poco más. Veremos al agente John O’Neill estresado, fuera ya del FBI, demandando la captura de Osama Bin Laden, convencido de que Arabia Saudí patrocina “el disparo de aviones». Tanto en Tel Aviv como en Nueva York, se investiga, O´Neill tiene contactos, algunos están en deuda con él y entregan la información buscada. Y por supuesto, el príncipe de las tinieblas no duda en torturar a los que no aportan nada. Hace ya tiempo que Jack Bauer demostró que el fin justifica los medios…

El ilustrador Igor Kordey sabe cómo componer páginas dinámicas y una estructura variada. Gozamos aquí de unos diseños hiperrealistas: sombras omnipresentes, una línea a veces áspera, especialmente cuando representa las caras que no aparecen en primer plano. Enormes decoraciones elaboradas con poca delicadezay otras tantas virtudes.

Una lectura entretenida, como pocas.

Reseña: Vincent. Un Santo en la Época de Los Mosqueteros, de Jean Dufaux y Martin Jamar

Un amante de la originalidad tiene un paraíso cercano dentro del cómic europeo. Lugar donde encontrar historias diferentes, bien sean con entorno histórico o donde prime la ficción. Pero siempre-siempre con una selección de guión cuidada y por supuesto, un dibujo tremendamente bueno en la mayoría de los casos. Por eso, uno busca y elige entre el cómic europeo historias que le puedan aportar ese sentimiento gustoso que uno tiene…, fácil. La sensación de haber leído un buen cómic. Una de esas historias que le gusta comentar con los demás.

Toda esta parrafada va en relación a mis buenas sensaciones después de haber leído Vincent: Un Santo en la Época de Los Mosqueteros. Un bonito álbum que trae como novedad este mes Norma Editorial, una bella historia sobre San Vicente, genialmente contada por el siempre recomendable Jean Dufaux y muy bien representada por Martin Jamar. Aunque aquí está algo lejos del nivel mostrado en The Thieves of Empires. ¿Y qué propone Vincent: Un Santo en la Época de Los Mosqueteros? Nos trasladamos: Abril de 1643, finales del reinado de Luis XIII. Caminando vigorosamente por el pavimento de París, el sacerdote Vincent cura almas de ovejas perdidas. El joven Jerome, a quien ha estado hospedando por poco más de un año, se le va la vida después de un intento de asesinato. En su lecho de muerte, el pequeño moribundo le hace una revelación, esa misma que perturba a este hombre de iglesia hasta el punto de considerar que el destino no deba evitarse. Así que sale en busca de su asesino. Rezará por el chico y sólo descansará una vez que dicha tragedia salga a la luz…

Emancipando su biografía, Jean Dufaux propone que conozcamos al «santo de los pobres» pero inmiscuido en una investigación personal. Uno de sus protegidos ha muerto y tiene la intención de descubrir qué demonios y por qué. Embarcados en sus pasos, vamos descubriendo a un hombre tan cercano a los que viven en la calle como a poderosos sentados en sus acogedoras salas de estar. Un personaje increíble, creíble, un abad que se revela con poderosa caridad y fe infalible: siempre medido, siempre tranquilo, nuestro protagonista es capaz de desarmar situaciones incluso antes de que todo se vaya al traste. En Vincent: Un Santo en la Época de Los Mosqueteros vamos a encontrar un personaje principal carismático pero también un marco, una ambientación bien representada. Evocadora. La trama al principio es algo lenta pero creo que está hecha adrede. Me da que los autores decidieron recrearse en “la búsqueda” aportando cantidad de detalles. La fluidez de la trama no está en duda, la falta de acción y obstáculos en la progresión del héroe, se introducen con ciertos giros inesperados. Pese a todo, en la que es su tercera colaboración, Martin Jamar muestra un estilo realista de la época, diseñando un París del siglo XVII más creíble que nunca. Los marcos son variados, el paisaje es espléndido y detallado…, aunque recuerdo mucho mejores los gráficos de The Thieves of Empires, la verdad. Dónde el dibujante belga lo bordó.

En definitiva, una historia apasionante del siempre sobresaliente Dufaux (Djinn, Rapaces, Barracuda), un cómic que por momentos nos hace pensar en el Padre Brown, el mítico sacerdote detective creado por G.K. Chesterton, como dice la sinopsis editorial.

Muy recomendable.

Reseña: Blue Note (Integral), de Mathieu Mariolle y Mikael Bourgouin

Blue Note es de esas historias que no esperas que te sorprendan, sin embargo, a pesar de enmarcarse en un escenario cien veces visto: un idealista perdido, superado por sus viejos demonios, un ambiente de blues y jazz excelente, todo narrado en una sinuosa oscuridad… La verdadera y atractiva idea es mostrarnos todo lo que hay tras el corrupto mundo del boxeo. Enseña sangre desde la primera viñeta, fluyen los golpes en todos sus significados posibles, con un héroe que rechaza todo compromiso y que se convierte en un empático perdedor, muy al estilo del Toro Salvaje de De Niro y Scorsese. Un álbum integral extraordinario que recién publica Norma Editorial, una lectura ideal para el verano. Una inmersión en un mundo gangrenado a través de la prohibición, a través de la vida de un hombre en busca de un pasado glorioso, queriendo escapar de las manazas de uñas largas de los círculos mafiosos. Con un patrón de lado oscuro perfecto para el ambiente que Mathieu Mariolle y Mikael Bourgouin desean proponer y que sin duda consiguen.

Jack Doyle es pura malta irlandesa. Un boxeador que da más de lo que recibe. Pero un tipo demasiado recto para tener éxito en el medio. Estamos en la Nueva York de los años 30, en medio de mafias, organizadores de combates amañados, estafadores y pequeños buscadores de vidas. Doyle, regresa para una última pelea en una ciudad que odia y juró abandonar para siempre. Si el escenario os parece un déjà vu, todo se compensa con un diseño hermoso y una atmósfera apretada. Una línea realista impecable y tinta y colores oscuros subrayando el tono que gobierna la trama; sentimientos de desilusión y melancolía acompañando a cada personaje.

Mathieu Mariolle ofrece un escenario clásico pero profundo, colocando un guión paralelo entre el final de la Ley Seca y el crepúsculo pugilístico de una antigua gloria. Cuenta los últimos momentos de ambos antes del último gong. Se alía con Mikael Bourgouin que propone un gráfico sombrío y violento que, como un buen gancho, va directo al sitio. Líneas que representan un mundo de compromiso donde casi el único color es el negro, un negro-azulado de pantalones cortos, guantes o sangre pútrida recorriendo pómulos agrietados o huesos fracturados.

Con algunas incursiones cinematográficas en ciertos personajes que me recordaron al gran Coburn, proclamo que Blue Note es uno de los mejores álbumes de género negro leído en mis años de vida. De principio a fin, solo tenía halagas en mente: ¡Maravilla, maravilla! Desde la portada hasta la última página, desde la delicada línea hasta el coloreado, las escenas de acción y los momentos más íntimos, con una gracia inusitada, ha despertado nuevamente en mí el deseo de volver a leer a los mejores del género negro; me hizo recordar lo bien que lo pasé cuando empecé con Hammett, Chandler o Ellroy. Y recordar que aún tengo pendiente, cositas de los mejores de la conocida American Noir.

El boxeo está en el punto mira de este cómic, y como se va entreviendo, el jazz y su evocadora música se apoderan del final con una narrativa más densa y pegadiza, personajes más asentados y una construcción inteligente de la historia que da lo que se pide. Una trama de eventos comunes contados en casi ciento cincuenta páginas, un genial díptico recogido en un sólo volumen que si  lee cómics, no me cabe duda que Scorsese lo tiene en su estantería.

Reseña: Un Lobo es un Lobo, de Michel Folco, Pierre Makyo, Fédérico Nardo y Antoine Quaresma

En la BD -o dentro del cómic europeo para que nos entendamos-, se hace últimamente una cosa tremendamente bien: la adaptación de novelas al formato cómic. Ocurriendo algo curioso además; no siendo estas novelas bestsellers fuera de su país, en formato cómic sí que consiguen más expansión. Y después de leerlas a uno le queda cierto quemazón por dentro y ganas de buscar y leer (como sea) la fuente de donde proviene, por ejemplo, Un Lobo es un Lobo. Pues sí buscas un poco, todos son buenos comentarios y más de uno suelta un ¡Bravo! a los autores por dicha adaptación de la novela de Michel Folco.

Dos volúmenes que Ponent Mon rescata y trae en un único integral donde devorar la historia de principio a fin. De esas historias que sorprenden cayendo casi accidentalmente en mis manos, para llevarme una agradable sorpresa. Sin duda, atraído muy-mucho por los quintillizos malhumorados de la portada. Clodomir, Pepin, Dagobert, Clotilde y… el más alocado de cinco, Carlomagno. Un pequeño adelanto ya incluído en la sinopsis donde se nos promete «un destino de pesadilla esmaltado con períodos a veces brillantes y divertidos». Un cómic que tiende mucho al estilo clásico de la BD: hermosas ilustraciones con colores hermosos durante el día para caer en lo tenue amigo de lo nocturno cuando algo malo va a suceder. Pero Un Lobo es un Lobo no carece de cualidades. Su fuerza radica en la representación súper realista de personajes, animales, lugares y vestimenta… También en la exageración de las expresiones humanas. A veces, la caricatura está cerca, lo que no deja de evocar el humor más exaltado que dicen que rebosa, sobre todo, en la novela.

La trama nos lleva a 1763. Clovis Tricotin es una mujer feliz por dar a luz. Pero no será uno ni dos, sino que parirá un total de cinco hijos, atrayendo la curiosidad de toda la región. Por otro lado, en los alrededores, en el bosque, los lobos son masacrados por los cazadores. En el primer volumen veremos a los niños crecer hasta cierto drama que tiene lugar el año de su séptimo cumpleaños. Un inicio con dibujos potentes e historia interesante, donde Pierre Makyo aborda una fuerte adaptación, traslación de un libro que contaba con más de seiscientas páginas, convirtiendo el cómic en un tema directo haciéndote muy fácil entrar.

Sin saber a donde nos llevan los autores, de algún modo sabemos que tarde o temprano llegaremos a ese trágico destino de la familia Tricotin. Y llega. Y voy a contar algo más por que si no, se me hace imposible avanzar. Se descubre en esta segunda parte a Carlomagno como el megaprota de la trama. Este pequeño pedazo de hombre con ebullición angelical y rebelde, dotado de un encantador atractivo. Los quintillizos quedan huérfanos y son separados. El destino lleva a Carlomagno al castillo de la región. Se abre así un futuro brillante para él. Pero a Carlomagno no le importa. Lo que él quiere es encontrar a sus hermanos y hermanas y es gracias a la complicidad de los animales con los que tiene el don de comunicarse, con los que huirá de ese puesto que los hombres le habían reservado.

Pierre Makyo al guión, Fédérico Nardo al dibujo y Antoine Quaresma a los colores; proponen una conclusión que deja con ganas de más. Una trágica historia que se convierte en aventura. Niños que que no nacen precisamente bajo una estrella. Después de la muerte del padre, es la madre quien cae enferma y los obligan a separarse. El lado rebelde del más pequeño es sin duda lo que seduce al lector. Así como el empeño de volver a reunir a una familia rota.

Os invito a descubrir este excelente guión que tiene lugar a finales del siglo XVIII, en el pequeño pueblo de Racleterre. Con un uso del lenguaje de antaño que refuerza aún más el realismo histórico y aumenta el encanto de la vida de aquellos años. Y un dibujo que es una delicia. Una lectura obligada, una oportunidad para descubrir una historia que parece que en formato novela jamás llegará aquí. Con una máxima en su haber: «Nada es más fuerte que los lazos de sangre».

Reseña: Long John Silver (Integral), de Xavier Dorison y Mathieu Lauffray

Oportunidades que no se pueden dejar pasar. Por fin Norma Editorial ofrece a sus lectores en formato integral una de las series más celebradas de los últimos años dentro del cómic europeo. Una lujosa pero bien asequible edición que además incluye un dossier de casi cincuenta páginas con arte inédito de Mathieu Lauffray e ilustraciones de homenaje de artistas tan ilustres como Alex Alice, Juanjo Guarnido o Ralph Meyer. Como bien dicen, un homenaje en tinta y pluma a la figura más destacada del clásico literario universal como es La Isla del Tesoro, de R. L. Stevenson. Una serie que vio la luz en cuatro geniales álbumes y que ahora llega en una edición única e inmejorable.

Xavier Dorison y Matthieu Lauffray imaginaron la continuación de las aventuras de Long John Silver, el famoso pirata de la famosa novela de Stevenson. Lady Vivian Hastings es el primer álbum. Partiendo de un muy buen diseño: aprendemos algo más de cómo se las gasta Silver. A cambio de un puñado de oro, servirá como guía a Lady Vivian Hastings, una mujer decidida a embarcarse rumbo al Amazonas siguiendo los pasos de su esposo. Una historia de inicio nada épica pero totalmente degustable como introducción a la serie que posteriormente vamos a disfrutar en muchos aspectos. Aunque el dibujo no es por el momento trascendente, en evolución, al tantear visiones bastante impresionantes ya, uno se asusta pensando en lo maravilloso que puede llegar a ser, visualizar este integral al completo.

Neptune es donde de verdad la magia empieza a relucir. Mientras nos dirigimos a la aventura en jungla y mar, Vivian Hastings, su cuñado el capitán Hastings, el Dr. Livesey y Long John Silver, navegan tras la estela de Lord Byron Hastings, con la esperanza de obtener acceso al fabuloso botín que parece haber descubierto el desaparecido en cuestión. Una asociación, o más bien vínculos de mutuo acuerdo, para alcanzar el objetivo. Aunque con pocos vínculos solidarios entre ellos. Las costas amazónica y estadounidense todavía muy lejos, dan paso a ese componente que ponen a los personajes en debate. Silver reconoce que Vivian le ha dado la oportunidad de volver a una búsqueda de esas que tanto ama en su corazón. Independientemente de sus maneras y trucos, ella juega siniestras cartas a favor y en contra. No le importa aprender a derrotarlo. Por otro lado, su cuñado el Capitán, pertenece a esa categoría de aristócratas que desprecian al mundo entero, especialmente a los hombres bajo su rango a los que no duda en maltratar. Por ello, calibra a Silver constantemente, lo prueba, e intenta hacerle cometer un error. Aquí es donde Long John Silver muestra sus habilidades de navegador, esas que parece no tener nadie a bordo. El más débil, el más débil, corre el riesgo de perderlo todo… Neptune es, por lo tanto, el escenario de una presentación de estrategias donde la narrativa de la serie se vuelve terriblemente atractiva.

El Laberinto de Esmeralda es seguramente el mejor de los cuatro volúmenes. Realmente te hace querer saber más y más. Long John Silver y los interesados encuentran por fin el camino a Guyanacapac y se hunden inexorablemente en una selva sofocante reinona de innumerables trampas. El ambiente es magistral: pesado, soporífero y sofocante (como realmente debe ser, ¿no?); donde se llega a un final grandioso, con toque fantástico perfectamente traído, que se agradece. Dibujos, splash-pages y viñetas algunos visualmente impresionantes. Donde en mi opinión esta obra se convierte en indispensable a tener.

Guyanacapac es la obra culmen de Long John Silver Integral. Título donde llega el apoteósico final y donde este emblemático bucanero forja su leyenda nada más y nada menos que desafiando a un dios en su propia guarida. Una confrontación final, oportunidad para que Mathieu Lauffray se rinda a la plenitud de su arte. Una tragedia, una aventura con un final dramático in crescendo, una emoción muy particular recordatoria de sensaciones a cuando uno lee por primera vez una obra universal que le marca para siempre. Os aseguro que, la lucha que libran Moxtechica y Long John, difícilmente se os borrará de la mente.

Xavier Dorison y Mathieu Lauffray firman aquí una obra eterna. El mejor cómic europeo mostrando las virtudes por las que será perseguido siempre. Guión terriblemente atractivo y dibujos que bien pudieran ser lienzos de grandes pintores de otros tiempos.

Absolutamente recomendable.