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Reseña: Fantasy West, de Carlos Correia y Jacobo Márquez

verkami_49d4cf6a810237a0354bb3eab9d66c27En 2004 Carlos Correia preparó el guion de una historia titulada Fantasy West para la revista Rev3rso. Ocho páginas que se transformaron en once por obra y gracia del dibujante Jacobo Márquez, en pro de facilitar la narrativa. A través del atraco a un banco por parte de una banda de orcos y de la intervención de la Marshall Mary Jones, conocemos el mundo en el que se ambientaría la serie que, en principio, debería nacer de esta historia.

Un mundo en el que los seres humanos comparten espacio con toda clase de criaturas fantásticas, desde elfos a orcos pasando por centauros, gigantes, enanos, duendes… Aquí se combinan toda clase de cosas sacadas del manual de fantasía clásico, brujería incluida.

El volumen se compone de tres historias: aquella primera introducción escrita en 2004, un segundo capítulo que nos permite conocer más a fondo a la protagonista y un tercer capítulo que fue añadido gracias a los que aportaron en el crofunding que permitió la publicación de este comic. Este tercer capítulo, Rápida y mortal, nos presenta a un nuevo personaje y el dibujo está realizado por Ibon Sánchez, que sustituye aquí a Jacobo Márquez. Tengo que decir que, además, ha sido mi parte favorita del volumen. El personaje tiene tanto potencial, y la historia es tan sencillamente brutal…

Pero volvamos a la Marshall Mary Read y los dos primeros capítulos, que son la esencia real de Fantasy west. La historia es ágil, el mundo en el que se desarrolla tiene mucho potencial y resulta atractivo para el lector y la protagonista tiene un carisma importante. Desde luego, uno cierra el volumen con la sensación de querer más. Y he aquí el principal problema de este Fantasy west: que sabe a poco, a muy poco. Se lee en un suspiro (juraría que ni quince minutos me ha durado) y apenas rasca en la superficie de la presentación de personajes, sin hilar lo que podría ser una trama de fondo…

Aunque dejando la miel en la boca de algunos secretos escondidos dentro de los personajes principales.

Ojo, este es un problema relativo, porque si la serie consigue tener la continuidad deseada es evidente que la sensación de querer saber más le juega muy a favor.

Respecto al dibujo poco puedo decir, puesto que no soy un profesional del tema. Algunas de las viñetas me han parecido fascinantes y otras más normales, pero en general no he tenido la sensación en ningún momento de que no fueran buenas. En general, se nota que los autores han cuidado con mimo la edición y que han puesto en ella toda su voluntad y corazón. Tanto a la hora de ejecutar la historia como de desarrollarla gráficamente.

Como colofón, al final del libro se encuentran algunas de las reproducciones que de la Marshall y su compañera hicieron otros artistas. Para el crowfunding hubo muchas, y algunas eran dignas de ampliarlas y colgarlas en la pared tamaño poster. De las que han incluido en el volumen, personalmente me quedo con la de Santiago Ramos y con la de Adrián Gutiérrez.

Reseña: El rebelde Josey Wales, de Forrest Carter

IMG_21042016_132540Lo primero que sorprende cuando indagas un poco en la vida del escritor Asa Earl Carter (1925-1979) es saber que durante los años 50s fue líder de un sector del Ku Klux Klan, así como escritor de discursos segregacionistas. Por supuesto, también novelista a tiempo completo en la última parte de su vida. Bajo el alias del supuestamente escritor cherokee Forrest Carter, escribió una de las joyitas más recomendables del western más reciente: las historias relacionadas con El rebelde Josey Wales.

Novelas cortas y algunos relatos escritos en 1972 que cuatro años después dieron lugar a una película llamada El fuera de la ley, un western dirigido y protagonizado por Clint Eastwood. Una historia que toma como protagonista a un héroe, un rebelde confederado, una trama que la crítica consideró ideal por su eco a la antibelicidad.

Durante la guerra civil norteamericana (1861-1865) entre los estados del Norte y la Confederación (el Sur) surgieron, como en todas las guerras, grupos de soldados irregulares, bandas de guerrilleros que se dedicaban a las escaramuzas y aterrorizar las vidas y propiedades de los simpatizantes del bando contrario. Entre los confederados alcanzó fama legendaria la unidad de caballería del jefe Quantrill, junto al que cabalgaron rebeldes como Frank y Jesse James. A medida que el Sur iba perdiendo la guerra, estas partidas derivaban hacia el bandidaje, y acabaron dando lugar a lo más florido del pistolerismo clásico del Viejo Oeste.

Este ambiente histórico es el escenario donde se mueve Josey Wales y toda una serie de situaciones a cual más atractiva. Planes B la mar de inspirados. En especial, cuando su familia es asesinada en una incursión de los «polainas rojas» (unionistas), y Josey decide unirse a la partida sudista de Bill “El Sanguinario”. Aunque una vez acabada la guerra, Josey ya no acepta el perdón del bando vencedor e inicia su carrera como «fuera de la ley».

El rebelde Josey Wales es el duodécimo título de este recomendable sello de Editorial Valdemar. No deja de ser otro titulazo como tantos otros reseñados aquí ya de la misma colección. Un libro con dos geniales novelas cortas en su interior. Huido a Texas (1972) y La ruta de venganza de Josey Wales (1976); los cuales recrean las hazañas y fechorías de este rebelde, bandido y fugitivo, y algo “Robin Hood”, de las estepas tejanas. Tramas únicamente para buenos degustadores de todas aquellas novelas e historias de vaqueros e indios con las que tan buenos momentos vivimos.

Obritas que gusta tenerlas en un buen formato, en tapa dura, y con un diseño chulo de portada para gozar de ellas en su totalidad. Y por supuesto, dee ello se encarga Editorial Valdemar en esta Colección Frontera. Sello dedicado al tan en boca de todos otra vez género western. Una nueva oleada de gusto exquisito por un género que brilló años atrás, pero que aún hoy en día tiene mucho que decir; pues, si alguien lo ignora, estamos ante el alma-pater de la tan de moda novela negra.

Forrest Carter pasó la última parte de su vida tratando de ocultar su experiencia como miembro del Ku Klux Klan y segregacionista, afirmando categóricamente en un artículo del New York Times en 1976, que él no era ese tal Asa Carter… Historia que se convirtió en un inesperado éxito a finales de los 80s cuando decidió escribir una autobiografía novelada. Se convirtió en best-seller. Denominada The Education of Little Tree, narra la infancia huérfana del autor y su educación india impartida por su abuelo cherokee. Un premiado libro que muchos catalogaron de ficción, pero el cual espero ver traducido algún día por aquí para tener una opinión propia.

Reseña: El Hijo, de Philipp Meyer

El HijoY al igual que en los cómics, por supuesto, que también hay jóvenes promesas en el mundo literario; que quizás es un hemisferio más complicado si cabe. Philipp Meyer (1974) es el ejemplo que os voy a traer de escritor de ficción estadounidense que está en boca de todos. Un escritor criado en Baltimore, Maryland, barrio escenario continuo de las películas de John Waters. De madre pintora y padre electricista, viene de la clase obrera, de donde salen los mejores. Meyer considera como principales influencias literarias los clásicos americanos como son Virginia Woolf, Faulkner, Joyce, Hemingway, Welty, etc.

Y se nota. Lleva tan solo dos novelas en el mercado, pero menudas dos joyitas, dicen. El Hijo es como han dicho ya varios críticos y cientos y cientos de seguidores que han podido disfrutarla: de esas novelas que se publican y se convierten en clásico instántaneo. Un libro que realmente merece ser llamado obra maestra. Estoy de acuerdo. Súper-archi-recomendado por decenas y decenas de amigos literarios decidí darle una oportunidad y vaya como me ha dejado. ¿Será la nueva moda de este nuevo western que nos acecha? ¿Será lo bien que trata la cruda realidad de una zona del mundo donde todo vale? ¿Será lo brillante que es la narración que atrapa y no te suelta pese a que para nada es una novela ligera?

Una novela sobre hombres duros con armas de fuego. Escenas evocadoras del mejor Hemingway, con el que las comparaciones son inevitables. Un juego de muertes en el sur de USA que también llama al recuerdo, a invocar al mejor Faulkner, pero en mayor medida al mejor Cormac McCarthy, que ya retratara este tema de forma brillante en su gloriosa Meridiando de Sangre.

Escenas dañinas, de rapiña, que hacen daño al lector por su crudeza.

Este joven y talentoso escritor es una las nuevas promesas que alaba el New Yorker. Tiene su propia voz. El Hijo habla de varias generaciones de tejanos: Eli McCullough, su hijo Peter, nietos y bisnieta… En gran medida, sigue una narrativa lineal, se establece antes y durante la Guerra Civil Americana. Peter cuenta lo sucedido a veces en forma de diario, se centra en la Gran Guerra también. Contada después desde el monólogo interior, se extiende hasta finales del siglo XX. Eli McCullough es el personaje más convincente que he leído en mucho tiempo. El primer varón nacido en la recién inaugurada República de Texas.

Durante una fatídica noche de 1849, una banda de comanches asalta su hogar, asesina brutalmente a su madre y a su hermana y lo toma como prisionero cambiándole el destino para siempre. Con apenas trece años, pero armado de valor e inteligencia, se ve obligado a vivir en el seno de la tribu y a adaptarse a sus costumbres tal como era la tradición de los esclavos raptados por los indios de la tierra del oro. Pero llega el hambre, las enfermedades y el avance del ejército americano que masacra pieles rojas por doquier. Los últimos poblados libres casi que desaparecen del mapa. Eli vuelve así al mundo civilizado, donde acabará creando un imperio ganadero.

Su hijo Peter cargará con el peso emocional de la campaña de su padre por el poder, mientras que Jeannie, su bisnieta, luchará para conservar el patrimonio de los McCullough en un mundo de hombres donde la ganadería ha dejado paso al petróleo. El problema emerge, el problema de llevar un apellido problemático en una cultura totalmente masculinizada de la que Eli siempre dijo que no tenia ningún sentido.

La familia peligra. Y retrata entonces el autor, con gracia (si no un don), el tema económico que se vive/vivía en la zona. Capítulos, páginas que vuelan ante ti por todo lo que se cuenta y cómo lo cuenta. Un conocimiento de las costumbres comanches admirable. Y con ese poder que alego a muy pocos escritores de poder escribir (como Hemingway) sobre mujeres ficticias convincentes.

El Hijo es el segundo paso que brilla en una carrera prometedora de autor que llega pisando fuerte. Una novela de argumento épico que explora la crueldad y el dolor de una época, que a día de hoy, por lo que sé, se sigue viviendo en esa zona del Lejano Oeste de Estados Unidos. Una epopeya con la que vivirás junto al protagonista toda una vida. Desde mediados del siglo XIX hasta los recientes años 70s.

Esperaba una buena noticia cuando buscaba información para esta reseña. Notición que he encontrado: Meyer dice haber concebido ya la continuación de El Hijo (http://www.megustaleer.com/libro/el-hijo/ES0113402). Lo que muchos catalogan como una especie de trilogía que empezaría con su primera novela American Rust. Novela que pienso leer en breve. El Hijo fue finalista del último Premio Pulitzer.

No digo más.

Reseña: Aleación de Ley, de Brandon Sanderson

aleacion-de-leyAleación de Ley es un volumen independiente pero al mismo tiempo relacionado con la trilogía Nacidos de la bruma (El imperio final, el pozo de la ascensión, el héroe de las eras). La mitología es la misma, los poderes de los metales y la ferruquimia existen y se utilizan de la misma manera, e incluso hay alguna evocación a personajes y eventos pasados… pero es un volumen independiente y como tal, podría leerse por separado. Aunque, que conste en acta, mi opinión es que el disfrute de la historia sería mucho menor.

Han pasado trescientos años desde los eventos narrados en el final de la trilogía. El mundo ha avanzado (y cambiado) y los avances tecnológicos han otorgado al entorno un ambiente que a nosotros como lectores nos recordará, sin duda alguna, al Salvaje Oeste Americano. Los trenes juegan un papel importante en la historia. Los alguaciles son como los sheriff de las historias de vaqueros, persiguen a los criminales y utilizan armas de fuego que son, básicamente, revólveres y rifles. La vida en Los Áridos es dura y polvorienta pero en la gran ciudad parece más civilizada, con una nobleza que se rodea de lujos y comodidades y mantiene algunos actos y formalidades que provienen del antiguo imperio.

Y, por supuesto, están los alománticos; los que pueden quemar metales y acceder a los viejos poderes.

Así, conocemos a Waxillium, un noble de nacimiento que decidió marcharse a los Áridos movido por su sentido de la moral, y que allí decidió convertirse en alguacil para luchar contra las injusticias. Un hombre capaz y valiente, un nacidoble (algo que Sanderson no tarda en explicar), que en las primeras páginas de la historia sufre un revés importante que le marcará profundamente.

Tras el prólogo, Waxillium ha regresado a la ciudad para hacerse cargo de la dirección de la familia, del linaje, tras la muerte de su tío. Poco acostumbrado a la vida noble, y abrupto en sus formas, no parece encajar en la ciudad pero se obliga a ello. Sin embargo, una nueva banda de delincuentes está poniendo en jaque a las familias nobles más poderosas, se hacen llamar los desvanecedores y nadie sabe cómo dan sus golpes. Wayne, un viejo compañero de Wax, acudirá para pedirle ayuda y, aunque al principio Wax se resiste, acabará metido de lleno en la tarea de encontrar y desmantelar a los desvanecedores.

Aleación de ley es un libro distinto a Nacidos de la bruma. No solo porque el marco temporal nos proporciona un mundo distinto (aunque igual en esencia) con personajes distintos, sino porque su tono general también varía en relación a lo que era la trilogía. Aquí hay un fuerte matiz de humor, sobre todo gracias a Wayne, un personaje que, en sus propias palabras, decidió que la lógica no iba con él y la intercambió por unos pepinillos. Wayne, y su relación con Wax, son lo mejor de la historia. Sus diálogos no tienen desperdicio y su manera de enfocar la vida y la moral resultan fascinantes como lector.

Todo esto sin perder de vista que es un libro de acción, comotodo buen western, y en eso Sanderson vuelve a demostrar que es un genio. Su forma de narrar sigue apoyándose de manera principal en los diálogos, pero cuando llega la hora de poner palabras a la acción, Sanderson demuestra que es capaz de llevarnos de la mano por verdaderas batallas y hacer que las veamos como si estuviéramos asistiendo al pase de una película. A pesar de que los personajes salten, disparen, tiren de metales o incluso vuelen.

Toda buena historia debe tener un villano a la altura. Y Miles Cienvidas da el pego, sin duda.

Una lectura fascinante de principio a fin. Entretenida, ágil y divertida.

Reseña: Pawnee, de Patrick Prugne

Pawnee_COVER.inddSi eres como yo y buscas lecturas para lo que te pide el cuerpo en “ese momento”, debes saber que hay libros y cómics para todo. Uno de los temas con los que estoy ahora muy influenciado (y hypeado por que no decirlo), es que con toda esta nueva oleada de nuevos westerns que el cine nos está proporcionando. Quién me iba a decir, o quién le iba a decir a mi padre, que algún día me molaría tanto el tema de vaqueros, nuevos colonos en el Nuevo Mundo y por supuesto, toda esa cantidad de tribus indias que allí encontraron. Tanto es así que busco libros (la Colección Frontera de Valdemar es ideal), busco films (grandísimas aportaciones son The Salvation, Slow West, Bone Tomahawk o la maravillosa The Hateful Eight de Quentin Tarantino) y también cómics del tema.

Porque los hay. Y buenos. Y de donde no te lo esperas, más de los que pensáis están tocando de un modo u otro este nuevo regreso western como hicieron los maestros españoles con el nuevo aporte a al nuevo titulo tan esperado de Corto Maltés.

En editoriales no tan grandes pero sin las cuales muchos no podríamos vivir, se encuadra mi querida Ponent Mon. Y casi voté de alegría cuando vi que tenían publicada Pawnee, de Patrick Prugne. El autor de Canoë Bay (Ponent Mon, 2013) y uno de los autores más interesantes del mercado galo. Un autor que desprende Pawnee02arte a lo Hugo Pratt o Milo Manara, así por encima los maestros a los que más recuerda.

Patrick Prugne (1961) ha trabajado en el mundo de la publicidad, pero en 1990 obtuvo el Premio Alph-Art Avenir en el Festival de Angoulême por una parodia de la fábula La Liebre y la Tortuga. En los años siguientes firmó para la Editorial Vents d’Ouest con la serie humorística Nelson et Trafalgar (con Jacky Goupil como guionista) y la saga de Fantasía Fol (1999). En 2004, publicaría para Casterman la trilogía L’auberge du bout du monde, donde coincidirá con Tiburce Oger. Juntos, publicaron en marzo de 2009, Canoë Bay, en la Editorial Daniel Maghen (Ponent Mon en España).

En Pawnee asistimos a toda una serie de acontecimientos que se van entrelazando con el paso de las páginas. En la confluencia de varios ríos, la vida, el paso nómada entre llanuras es archipeligroso en estos tiempos. Estamos a principios del siglo XIX, en América del Norte, los asentamientos de colonos en territorio Pawnee03indio avanzan sin cuartel. Pero más dañino se vuelven los nativos con el tiempo, esos indios que intentan marcar su territorio. Empujados cada vez más lejos, al oeste del Ohio y de los Grandes Lagos, los pieles rojas encuentran en Tecumseh y su hermano Tenskwatawa (apodado El Profeta) a dos jefes shawnees con el deseo de obtener bajo su causa a numerosas tribus.

Una guerra sin cuartel a espuertas.

El general William Henry Harrison (que más tarde sería el 9º presidente de los Estados Unidos) reunió un ejército de soldados y milicianos para avanzar hacia Prophet’s Town, población india en la que se habían agrupado miles de guerreros de distintas naciones. ¿La idea? Acabar con todos ellos y ganarse la gloria. En la madrugada del 7 de noviembre de 1811, los indios de Tenskwatawa atacaron a las tropas del general Harrison a orillas del río Tippecanoe, no lejos de Prophet’s Town, pero al tener poco armamento y escasísima munición, tuvieron que batirse en retirada. Es entonces cuando los colonos aprovechan la situación para tomar la población india e incendiarla. Acto que desatará el infierno en la tierra para la nueva tierra del oro.

Pawnee01Cantidad de datos históricos reales aporta Pawnee. Todo ello sazonado de personajes ficiticios (o no) que llevan la acción adelante de forma más que atractiva. En Europa en ese momento las tropas de Napoleón masacraban España, los austríacos caían derrotados ante los franceses en Wagram y María Luisa de Austria daba un hijo al emperador… Pero al otro lado del charco, los ríos largos y caudalosos eran de color ocre. Y el color no se debía sólo a los preciosos atardeceres que en esa tierra virgen se pueden observar. Con su habitual estilo de cuidadas viñetas y un gusto por el detalle, Prugne crea una historia genial, al más puro western e interesante sobre todo. Nos cuenta la historia de Alban, un joven soldado francés enviado a Luisiana que se convierte en desertor y comienza a compartir su vida con los indios Minetaree…

Entre muchas otras cosas.

Reseña: Shane y otras historias, de Jack Schaefer

jack-schaefer-shaneJack Warner Schaefer (1907-1991) fue un escritor estadounidense nacido en Ohio, muy conocido por sus westerns. Su trabajo más exitoso fue su novela corta Shane (1949), una historia tan brillante que al poco de ser publicada se requirieron sus derechos para el cine y se convirtió en una gran película (Raíces Profundas), aclamada por la crítica. No obstante, pocos se dieron cuenta que su mérito era enorme ya que el propio Schaefer nunca había estado, ni visitado nunca siquiera, un lugar cercano al famoso Oeste Americano.

Debido a varios westerns de éxito que vinieron después, el autor continuó escribiendo no sin antes trasladarse a Santa Fe, Nuevo México en 1955 para estar rodeado de “ambiente”.

Shane fue publicada inicialmente en 1946 en tres partes en Argosy Magazine. Originalmente fue titulada Jinete de ninguna parte. Esta nouvelette ha sido traducida a más de treinta idiomas, y adaptada a la famosa película de 1953 protagonizada por Alan Ladd, que antes os comentaba.

La historia se sitúa en 1889 en Wyoming, cuando este territorio seguía libre a la Ley de Colonización de 1862. Narrada por el hijo del granjero Bob Starrett, en Shane, la tierra no reclamada en un principio, la que rodea a la hacienda de los Starrett, ha sido utilizada por un conductor de ganado llamado Luke Fletcher pero también reclamada por el padre de Bob, Joe Starrett. Lucas Fletcher se estableció allí en primer lugar, sólo ante tanta tierra, pese a ser una zona que demuestra ser una zona de paso, una zona de interferencia…, y ahí comienzan las lindezas entre ambos vecinos. Pero Shane es un misterioso y extraño tipo que llega a la vida de los colonos. Un tipo duro y sabio que ha recorrido Occidente. Se empieza a creer que tal vez pueda ser Shannon, un pistolero que desapareció en Arkansas hace años. Joe Starrett contrata a Shane como ayudante para la granja, y Shane deja a un lado sus ropajes limpios y se pone el mono de trabajo. A continuación, ayuda a los granjeros a evitar la intimidación de los Fletcher y sus hombres, que siguen intentando que estos abandonen sus granjas. Es entonces cuando Shane demuestra lo terrible que pueden llegar a ser las cosas para todos.

Jack Schaefer escribió docenas de western posteriores ya investigando a fondo. Fue también editor de antologías de cuentos occidentales. Parecía gustarle las tramas e historias vistas a través de los ojos de un niño o pistoleros que trataban de colgar las armas. Su poder narrativo es mantenernos sentados leyendo un westerns con un guion tenso por sus detalles y los hechos que se te vienen encima. En una reseña del New York Times de relatos recopilados del Sr. Schaefer, Thomas Lask escribió en 1967 que “Jack Schaefer no es un escritor de western convencional”, añadiendo que sus novelas, “tensas y muy bien construidas, tenían ingredientes de sobra para desarrollarse como historias algo más complejas”.

Seguimos con lo bueno. Shane y otras historias es el undecimo título publicado por Editorial Valdemar para la Colección Frontera, dedicada al género Western. Otro de los geniales, de este indispensable sello de esta indispensable editorial que maneja los dos géneros literarios por los que más abogo en estos momentos de mi vida. Otro titulazo como tantos otros reseñados aquí de la misma colección. Un libro de relatos insólito, para buenos degustadores de todas aquellas novelas e historias de vaqueros e indios con las que tan buenos momentos de aventuras se pueden pasar.

Novelas, relatos, geniales tramas llevadas al cine, por supuesto. ¿Lo mejor? Que son obras inéditas en papel, algunas jamás han visto la luz aquí, otras difícilmente conseguibles o imposibles de obtener en un genial libro de tapa dura con portadas gloriosas como las que aporta Valdemar. Una buena traducción como siempre de Marta Lila Murillo y una introducción al autor de Alfredo Lara López.

Junto a la novela corta Shane, este pequeño tomito aporta cinco relatos más del autor. Cooter James, un jugador y contable con “muchas expectativas”. El coup de la lanza larga, basado en el noble acto indio del Coup, el valor del agua y las mujeres cheyennes. Ese caballo llamado Mark donde los tejemanejes por conseguir un buen caballo pueden ser de lo más laboriosos. Jacob, donde se cuenta un hecho acaecido años atrás en la infancia de un protagonista algo diferente. O Harvey Kendall, donde otro chico cuenta el extraño comportamiento de su padre frente a las vicisitudes de la vida en el Viejo Oeste. Relatos que algunos tratan el sketch humorístico.

Los personajes de estas historias tienen un eje común. Los relatos, a la pocas frases te introducen en aquella época de tiro fácil, misiones, ganado, formas fáciles de ganarse la vida, miedo en la frontera, paisajes polvorientos y sol acosador… Shane, sin duda, es la historia que sobresale por encima de todas. Es otra pepita de oro de esas que tienes que leer si de verdad te mola esta temática. Olvida por un momento las películas y sumérgete (como yo) en la verdadera literatura, inspiración pura, en el insensato y desagradecido Far West que tanto mola a los amantes de la buena literatura.

Reseña: Hombre y Que viene Valdez, de Elmore Leonard

Hombre-Que viene ValdezUno de los grandes escritores de novela negra que no podía faltar en la buenísima colección Frontera que está publicando Editorial Valdemar, es el gran Elmore Leonard. Tengan presente que el famoso y actual género denominado “novela negra” tiene sus raíces en la ya desaparecida novela del Oeste…

Elmore John Leonard nació en Nueva Orleáns en 1925. Fue un escritor y guionista estadounidense, archiconocido por su delicada escritura y por su cantidad de novelas que han sido adaptadas a la gran pantalla. Un grande de esto.

Sus primeras novelas publicadas llegaron en los años 50. Novelas del oeste, tiros a raudales, aunque poco después, siendo un tío listo como era, se especializó en novela policíaca y ahí desplegó gran cantidad de títulos. Numerosos libros, muchos de los cuales han sido adaptados al cine también. Algunos, convirtiéndose en exitosas películas de cineastas tan dispares como John Sturges, Steven Soderbergh e incluso el tan nuestro a día de hoy, Quentin Tarantino.

En algunos casos el proceso fue a la inversa. Escribió también novelas a partir de guiones originales o tratamientos para guiones cinematográficos. Ya sabéis donde prima la rapidez a cambio de dinero…

Seguimos con lo bueno.

Hombre y Que viene Valdez es el noveno título publicado por Editorial Valdemar para la Colección Frontera, dedicada al género Western. Otro titulazo como tantos otros reseñados aquí de la misma colección. Un libro con dos geniales novelas cortas en su interior. Títulos, sólo para buenos degustadores de todas aquellas novelas e historias de vaqueros e indios con las que tan buenos momentos vivimos. ¿Lo mejor? Que son obras ya extintas en papel y que vuelven a estar disponibles en este nuestro querido país tan lleno de publicaciones sin sentido.

Hombre, cuenta la historia de John Russell, encargado de llevar a los pasajeros de una diligencia, la cual tiene muchas posibilidades de ser atacada en su viaje a través del desierto por los indios de la zona. La seguridad depende totalmente de Russell y entonces…, usted mismo deberá degustar toda una historia llena de acción, muerte, y decisiones bastante decisivas, valga la redundancia. Hombre transcurre en la Arizona de 1884. La diligencia se dispone a iniciar un viaje entre la ciudad de Sweetmary y la posta de Delgado. En ella viaja John Russell, secuestrado de niño por los Apaches con los que pasó su infancia. ¿La chica? La señorita McLaren, pero también un grupo de pasajeros totalmente indecisos. Los avatares que les deparará el camino pondrán a prueba el instinto de supervivencia de todos y cada uno.

Hombre fue llevada al cine por Martin Ritt en 1967 y fue considerada una de las mejores obras del género. Brilla el papel de Paul Newman interpretando a John «Hombre» Russell. La novela fue aclamada por la crítica, y sigue siendo considerada en la actualidad un clásico del género del western.

Que viene Valdez cuenta el enfrentamiento desigual y suicida entre un humilde alguacil, Valdez, y Frank Tanner, potentado del lugar, y su ejército de pistoleros a propósito de un abuso de poder intolerable. Bob Valdez es engañado para matar a un hombre inocente por el poderoso ranchero Frank Tanner, todo, en un lugar donde quedaron atrapados un hombre injustamente acusado y su esposa india. Valdez cree que sería un gesto justo recaudar dinero del terrateniente Frank Tanner para ayudar a la viuda, e incluso algo de dispensa para reparar la decrepita ciudad en la que viven todos. Ni un ápice bondad queda en ese sujeto…, así que Valdez actuará, demonios si lo hará.

Que viene Valdez se convirtió en película en 1971. Protagonizada por el estadounidense Burt Lancaster, Susan Clark, Richard Jordan y Jon Cypher. La película fue filmada en Madrid y también en el sur de España en los locales utilizados por el cineasta italiano Sergio Leone para sus westerns europeos. Vicente Canby, de The New York Times, elogió la presencia de Lancaster en pantalla: «El film logra una hazaña asombrosa: drenará en ti, totalmente, la autentica personalidad de Burt Lancaster».

Hombre y Que viene Valdez, juntas en un solo volumen. Dos enormes historias de acción con un auténtico y profundo trasfondo ético. Tristemente, Elmore Leonard nos dejaba el 20 de agosto de 2013. Se nos fue uno de los grandes. ¿Lo bueno? El gran legado que nos dejó.

Reseña: Casey Ruggles, de Warren Tufts

caseyGracias a editoriales como la del amigo Manuel Caldas, se pueden seguir consiguiendo estas joyitas del cómic de tiempos atrás. Una vez más, una gran alegría al ver que se puede tener entre tus manos a nada más y nada menos que Casey Ruggles, en una genial edición a tamaño apaisado con las que vibrar con las grandes ilustraciones de Warren Tufts.

Casey Ruggles es un cómic occidental escrito y dibujado por Warren Tufts que funcionó desde 1949 hasta 1954. La tira de domingo fue lanzada por primera vez el 22 de mayo 1949. Tufts es un dibujante poco conocido en España del que hasta la fecha existían dos volúmenes de B.O y un material recientemente publicado por EPSON scanner imageManuel de Caldas: la serie completa de Lance publicada en cuatro volúmenes. Pero ahora nuevamente podemos gozar de más material de este genial autor. Warren Tufts es un dibujante que sigue un estilo similar al de Harold Foster en cuanto a composiciones de páginas. Otro buen dibujante.

Casey Ruggles es un aventurero del Viejo Oeste en California durante la fiebre del oro. Un ex sargento del ejército de los Estados Unidos, que se va encontrando con diferentes personajes a lo largo de sus contingencias. Gente como Kit Caron, William G. Fargo, Millard Fillmore, Jean Lafitte y Henry Wells. Como ya dije, el cómic se ambienta en el oeste americano y la serie tiene comienzo en el periodo inmediatamente posterior al final de la Guerra de Secesión.

La tira de periódico de Casey Ruggles utiliza motivos y escenarios occidentales para completar una amplia gama de historias que van desde dramas, acción, hilos casey01de comedia e incluso alguna que otra historia de terror ocasional. El héroe, un sargento dinámico, ex de la caballería y en algún momento U.S. Marshall se dirige a California para encontrar fortuna. Este fue el motor narrativo durante toda la época de Tufts.

Un ilustrador fenomenalmente talentoso. Un buen narrador. Lamentablemente comenzó su carrera en las tiras de periódico poco antes de que el momento estuviera dando paso gradualmente a la era de la televisión. Había estado trabajando escasos años antes en la época dorada de la aventura pero ahora llegaba tarde al estrellato.

Comics Club Pacific recogió muchos de esto clásicos perdidos en la década de los 80s. Ahí los conocí yo. Y por eso no hago sino mencionar el gran valor que tiene que este titulo vea de nuevo la luz. Una pequeña joya apasionante e informativa, irónica en ocasiones pero con grandes tintes de clasicismo del bueno de nuestro amado noveno arte y sumado al western.

Intriga e infalibilidad humana. La existencia pura y dura del colonialismo. Gusto por aquellas grandes tramas de acción que recuerdan a las mejores películas de John casey02Ford o Raoul Walsh. Casey Ruggles gusta por todo. Un perfecto material a la altura de los grandes del género como Tex o Blueberry. Cassey Ruggles no cae en el tópico de indio malo, hombre blanco bueno. Tufts aborda el tema de un modo racional y realista. Tufts no duda en denunciar el genocidio cometido por el gobierno americano contra los nativos del norte.

Tufts tuvo otra pasión en su vida. Construir sus propios aviones. En 1982, mientras pilotaba uno, se estrelló y nos dejó para siempre.

Reseña: Un tronar de tambores y otras historias de la caballería americana, de James Warner Bellah

un-tronar-de-tamboresSeguimos con lo bueno. Un Tronar de Tambores y otras historias de la caballería americana es el tercer título publicado por Editorial Valdemar para la Colección Frontera, dedicada al género Western.

Otro titulazo como tantos otros reseñados aquí de la misma colección. Un libro de relatos insólito, para buenos degustadores de todas aquellas novelas e historias de vaqueros e indios con las que tan buenos momentos vivimos. Novelas, relatos, geniales tramas llevadas al cine, por supuesto. ¿Lo mejor? Que son obras inéditas en papel que jamás han visto la luz aquí y que ahora lucen de una estupenda edición.

James Warner Bellah (1899-1976) fue un escritor y guionista americano cuya especialidad fueron las historias de vaqueros en general, y las de caballería en particular. Nació en Nueva York y tuvo una agitada vida militar. Participó en la Primera Guerra Mundial con el ejército canadiense, y en la Segunda sirvió en el staff de Lord Louis Mountbaten. La mayoría de sus trabajos fueron publicados en la revista The Saturday Evening Post, y estos gozaban de una energía y viveza tal, que John Ford no pudo resistirse, convirtiendo la mayoría de sus historias en películas. Títulos como Fort Apache, Río Grande o la mismísima Un tronar de tambores, todo basado en novelas suyas.

Un tronar de tambores y otras historias de la caballería americana, reúne las cinco historias en las que John Ford se basó para realizar su trilogía sobre la caballería: Fort Apache, La legión invencible y Río Grande. Tras tanta acción, las historias aquí recogidas siembran el precedente de la novela costumbrista americana, antepasado también de esas tramas tan de moda (la llamada «neo-noir»), historias de tiros en la América Profunda. Historia de la “vida cotidiana” de la época donde se retrata también, y de forma sublime, la dureza del día a día de la caballería luchando contra guarniciones de indios diseminadas por controlar los territorios del Lejano Oeste.

Los cinco relatos son Comando, Masacre, Misión inexistente, La gran cacería, Partida de guerra y Un tronar de tambores. Los personajes de estas historias tienen un eje común (idea brillante), el imaginario Fort Starke donde resuelven sus vidas y dan pie a la homérica caballería. Los relatos se entrecruzan y se narra el momento pasado, presente y futuro situando la acción principal entre 1867 y 1885. Misiones de patrulla, batallas continuas, vida en la frontera, paisajes polvorientos y sol acosador… Genial, genial, genial.

Un tronar de tambores es el relato más largo, casi novela corta, y última historia del libro. En realidad es un guión novelado por el propio Bellah  para la película homónima que en España se llamó Fort Comanche. Un gran relato, tenso, sobre la soledad del ser humano en aquellas tierras de colonialismo y cactus por doquier. Una patrulla trae noticias de movimientos de indios en los alrededores, lo que crea una situación de tensión en el fuerte y los pobladores civiles que acoge. Una joven dama del Este llega –para casarse- a un puesto fronterizo, en este caso en Fort Canby, comandado por el maduro capitán Maddocks, e inmediatamente se desata una pugna entre dos tenientes, el prometido de la dama y el antiguo novio, que casualmente está destinado allí; pero esto solo es una parte del drama, pues una patrullas salen a inspeccionar el terreno, y ahí surgen los problemas.

Bellah describe con realismo y viveza la vida en ese microcosmos aislado que constituye el Fuerte y su comunidad militar. Desde que se inició esta colección, sus títulos me llaman una cosa mala. Me he atrevido con Centauros del desierto, Bajo cielos inmensos, Indian Country y Hondo…, y todas me han encantado. A mí, que nunca me gustaron las historias de vaqueros e indios de la TV. Sin embargo, la literatura es otra cosa. Obras llenas de buenos momentos narrativos que saben poner la piel de gallina y meterte en situación. Y eso que el único monstruo que aparece sólo tiene dos piernas.

Un tronar de tambores y otras historias de la caballería americana, es otra pepita de oro de esas que deambula en los riachuelos del Colorado. Valdemar ha encontrado para ti esta recomendable obra, y no solo para amantes del género Lejano Oeste norteamericano, sino para amantes de la buena literatura de época.

Reseña: Apaches, de Oakley Hall

ApachesOakley Maxwell Hall (1920-2008) fue un novelista estadounidense, nacido en San Diego, California. Sirvió en la Marina durante la Segunda Guerra Mundial. Algunas de sus novelas fueron publicadas bajo los seudónimos de OM Hall y Jason Manor. La maestría de sus novelas fue galardonada con el Writers’ Workshop de la Universidad de Iowa. Sus libros se centran principalmente en el histórico oeste americano. Su libro más famoso, Warlock, fue finalista para el Premio Pulitzer de ficción en 1958. Sí friends, es esa historia que tuvo adaptación a la gran pantalla de la mano de Edward Dmytryk. Esa película de culto, con Henry Fonda y Richard Widmark.

Oakley Hall es el responsable de un libro que tras su publicación se catalogó como “una de las mejores novelas americanas”. En su mejor época produjo siete novelas, incluyendo Bad Lands (1978) y Apaches (1986) que, junto a Warlock, componen su trilogía Legends West. Todas publicadas en nuestro país por la editorial Galaxia Gutenberg.

En Apaches se cuenta la derrota final de los apaches en Nuevo México. En este vasto territorio, en algún momento de la década de 1880, el teniente Pat Cutler, un oficial que respeta a sus enemigos y desprecia a sus amigos, está liderando un destacamento de exploradores indios contra Caballito, un jefe de los Apaches de Sierra Verde, que ha conducido a su tribu de la reserva hacia una sangrienta batalla por los santuarios de México. Mientras Cutler hace su primera intentona contra los Apaches, pronto descubre lo que verdaderamente son: unos sangrientos torturadores, salvajes y despiadados hombres, defensores de sus tierras. Aprende a respetarlos por su coraje y resistencia. Y después de llevar a Caballito de nuevo a la reserva, se entera de que los Verdes están siendo engañados por una camarilla de agentes indios corruptos y comerciantes. Un elenco de hombres poderosos en la ciudad de Madison, cercana a la fortaleza de Cutler.

En vísperas de su aniquilación, y antes que su autodestrucción esté cerca, los salvajes huyen en dirección a Sierra Madre cometiendo salvajadas con las que vengar las sufridas. La intervención de la Caballería, se hace inevitable. Cutler es el encargado de llevar el mando de los infalibles rastreadores sedientos de sangre. Los “ojos por ojo, diente por diente”, más hambrientos aún si cabe, portadores del odio que genera toneladas de más odio…

Con Apaches, Patrick Cutler me hizo protagonista  de uno de los mejores momentos narrados leídos en mucho tiempo; los trucos de los rastreadores hoyas para descubrir las huellas de los fugitivos, cómo se planea una emboscada… Es genial. Momentos inolvidables.

Apaches es una novela que te mantiene en vilo pese a sus 650 páginas. El fin de una trilogía (de independiente lectura, si quieres) publicada por la editorial Galaxia Gutenberg. En tapa dura, con un diseño de papel muy digno y que incita al tacto de tus dedos, con la que disfrutas de estar leyendo en esta estación de grandes descansos y ansias de leer. Parte del mérito de esta joyita la tiene, la buena traducción de Benito Gómez Ibáñez.

Odio, terror, y horror, en fila india.