Warning: include_once(/homepages/18/d225649791/htdocs/cronicas/wp-content/plugins/active-campaign-wpforms/active-campaign-wpforms.php): failed to open stream: Permission denied in /homepages/18/d225649791/htdocs/cronicas/wp-settings.php on line 362

Warning: include_once(): Failed opening '/homepages/18/d225649791/htdocs/cronicas/wp-content/plugins/active-campaign-wpforms/active-campaign-wpforms.php' for inclusion (include_path='.:/usr/lib/php7.3') in /homepages/18/d225649791/htdocs/cronicas/wp-settings.php on line 362
Reseñas | Crónicas Literarias | Page 2

Archive for Reseñas

Reseña: Star Wars. Una Nueva Esperanza (Manga), de Hisao Tamaki

Probando todo que ando. Y en todos los formatos posibles. Uno que es curioso. Una mente inquieta. Que le gusta aprender, saber, ver y disfrutar (más de lo mismo) de cosas originales, no fáciles de encontrar normalmente. Todo un gustazo haber podido sumergirme en esta clásica historia y en dicho formato. Star Wars al estilo manga, nada menos y nada menos. La princesa Leia, las Fuerzas Imperiales, el implacable Darth Vader,, el intrépido Luke Skywalker, Han Solo, capitán del Halcón Milenario y los androides R2D2 y C3PO… Personajes principales y básicos de una gran trama a la que muchos tenemos que volver cada poco.

Hisao Tamaki es un mangaka injustamente subestimado en el mundo del noveno arte, en mi opinión. Quizás le ocurre, lo mismo que a los autores que dedican gran parte de su trabajo a franquicias. No obstante, me consta que su labor en la traslación de Star Wars: Una Nueva Esperanza al formato manga, ha provocado que muchos lectores pongan  sus ojitos en más obras donde haya dado vida con sus lápices. Yo, por ejemplo, recuerdo muy buenas sensaciones de sus guiones en Dirty Pair.

Pero ahora, en una chulísima edición en tapa dura, tamaño bolsillo, formato ligero, bien recopilado y llevadero, Planeta Cómic publica este titulo donde encontrar a nuestros personajes favoritos de esa galaxia tan lejana que tanto gusta. Una obra que recrea la famosa historia de Una Nueva Esperanza. Es decir, una de las mejores aventuras intergalácticas visualmente creadas. La primera e histórica del mundo del cine a nivel alto. El pelotazo de film que inicio Star Wars para con el mundo. Una película, novela y ahora manga, que en USA hizo historia por cuándo y cómo llegó. Un joven Jedi se levanta. Crece una rebelión. Se desata un arma mortal destroza mundos. Un maestro se enfrenta a su antiguo aprendiz. Como no unirse una vez más al blanco esperanzador de los Skywalker, que conforman esta apasionante saga épica y espacial.

La más famosa de todos los tiempos.

Escondido al nacer, se creía huérfano. Vigilado por un ermitaño misterioso, descubre increíbles habilidades. Y al encontrar esperanza donde otros solo encontraban el Mal, él devolverá el equilibrio a la galaxia. O eso dice la profecía. La historia legendaria de Luke Skywalker. En resumen, una fantástica edición, un excelente recuerdo en negro sobre blanco, en formato manga, una tan original y diferente si decides que estás ante otro modo de verlo. De leerlo. De sumergirte en una trama que si perdura en el tiempo y es tantas veces tomada como ejemplo: algo tiene.

Reseña: El Viejo y el Narco, de Ricardo Vílbor y Max Vento

Cantidad de veces la cosa va así: una historia real se convierte en historia gráfica, tiene éxito, la llevan al cine y los que no estuvieron atentos en su día se enteran que está basada en cómic o novela gráfica. Y como mola, se acude a leer la fuente original. Panini Cómics se encuentra tras el sello Evolution Comics, donde uno puede encontrar en tapa dura, como se merece, pequeñas y grandes historias del cómic independiente. Y a un precio genial. Esas presas que se te pueden escapar si no disparas a tiempo.

Inspirada en una historia real, la de Alejo Garza Tamez, quien resitió valientemente a los narcotraficantes de un México corrupto, El Viejo y el Narco muestra las cartas poco atractivas con las que una persona honrada puede jugar contra estos indeseables. Teniendo en cuenta además, que políticos, policía y militares cierran los ojos por una buena tarifa. Y es así que de buenas a primeras, el rancho de Don Alejo es codiciado por narcotraficantes. Tiene una antigua pista de aterrizaje y sin duda, ese lugar apartado es el ideal para el «comercio de mercancías”. Un bonito día aparecen esos maleantes con dinero llamados Zetas y el cabecilla da a Don Alejo un ultimátum: ¡Tiene 24 horas para irse! O de lo contrario… Pero Alejo asiente con la boca pequeña y evacua a sus trabajadores. Sabe que los Zetas vendrán tras el ultimátum. Tras despedirse de su familia (de modo poco alarmante), esperará a esos hijos de mala madre en su rancho. Solo y con su rifle. Aunque su hermano y su sobrino irán en busca de ayuda a la ciudad antes de lo peor.

Violentos robos, sufridos asesinatos, una sociedad violenta y corrupta se muestra en este cómic. Por supuesto, este tema se da cuando el tema narcos está de por medio. No siempre. Estos indeseables se ubican en casi cualquier parte del mundo, pero en la mayoría de los rincones de este planeta también existe una virtud llamada heroismo. ¡Granja o plomo!, replican los narcos. Don Alejo piensa: ¿Abandonar como si nada por lo que uno luchó durante toda su vida? ¿El rancho donde crió a su hija y enterró a su esposa? ¿Huir como un perro?

A los setenta y siete años, desempolvar sus escopetas se convierte casi en un nuevo divertimento. Solo hay una forma de vivir y solo una de morir. Recto y libre. La historia de un héroe que decidió no capitular ante el terror.

Reseña: Cari Mora, de Thomas Harris

Han pasado años desde que leímos la saga de Hannibal Lecter. Yo al menos cuando leo el nombre de Thomas Harris pienso en esos libros. Con Cari Mora tuve que mentalizarme que era una novela que nada tenía que ver con su famoso personaje. Pero puedo deciros que he leído un muy buen libro lleno de parches reconocidos de este autor. Está ahí, lo sientes y agradeces su regreso.

Cari Mora es un thriller policíaco cargado de suspense ambientado en Miami. Fue tanto el trabajo narrativo detallado de dicho lugar, que da la sensación que Thomas hace un homenaje en esta novela. Paginas completas dedicadas a que conozcamos un Miami más allá de la ciudad del vicio. Aunque llega el mal, la avaricia, brazos cuyas marcas recuerdan quién fuiste… Cari Mora, mujer colombiana inmigrante es el ama de llaves de una mansión en la costa de Miami. Su antiguo dueño fue el capo de la droga Pablo Escobar, asesino y súper millonario muerto en su día a manos de la policía sobre el tejado de una vivienda. Ahora se usa para rodajes de películas con una macabra decoración. Pero bajo ella se ocultan veinticinco millones de dólares en oro dentro de una caja trampa. Y quien logré abrirla volará por los aires junto al oro. Divertido, ¿verdad?

Thomas Harris puso en marcha su imaginación junto a sus habilidades para llevarnos a la intriga de ver cómo se logra abrir dicha caja sin morir en el intento. Todos querrán llegar al botín y la sirvienta estorba. Lo que no todos saben es, que ella es una misteriosa ex combatiente de las FARC. Aunque Cari ahora es una enfermera de aves. Así camufla su verdadera personalidad.

Estamos ante un maestro de las palabras trabajando una prosa nítida. Transparente, en esa atmósfera tensa, reconocible y personal. Mueve con rapidez casi cinematográfica una novela más policial que otra cosa, donde la acción y buenos diálogos dan forma a sus dos personajes principales. Cari Mora, mujer fuerte, valiente con una personalidad arrolladora y Hans-Peter Schneider. Ambos bien definidos, tendremos en el alemán a un sádico psicópata que estudió medicina y vende órganos (nada que ver con Hannibal ni por casualidad, aun así, tiene sus buenos momentos). La historia se mueve también entre varios secundarios tan provocadores como repulsivos todos ellos del crimen colombiano.

Solo hay una persona que sabe cómo abrir esa caja sin que explote. El autor va creando tramas hasta que las entrelaza en algo parecido a un éxtasis manteniendo la conexión con el lector con imágenes fuertes. Pese a todo, añoré torturas, asesinos más sangrientos, si vale, hay mucha sangre y muertos, pero faltó más sufrimiento, más gritos, más suplicas… Hay momentos que no sabes si reír o estar aterrorizado con esta novela. Muchas escenas se mezclan entre lo humorístico y lo horrible. con un final un poco precipitado, aun así, queda una buena historia que entretiene de un autor que intenta ponerse en la piel colombiana más sanguinaria.

Lo recomiendo.

Reseña: Dragon Head. Volumen 1, de Minetaro Mochizuki

Fueron cuatro. Detonante 1: si hay un título que lleva años recomendándome leer mi colega el otaku, ese es Dragon Head. Detonane 2: el manga es ese amplio campo de títulos en el que un autor oriental es capaz de crear un guión, por encima de todo, original. Detonante 3: Dragon Head es una de las series puntas de lanza de Planeta Cómic para el inminente Salón del Manga de Barcelona. Si sois capaces de pensar raro, o asustaros solo un poquito con lo que un mangaka es capaz de idear a la hora de escribir un guión, tenéis que echarle un ojo a Dragon Head, de Minetaro Mochizuki. Aparte de la constante recomendación de mi colega, encontré hace no mucho un articulo en internet llamado Manga para el Resto de Nosotros. Logró despertar en mí, un total interés sobre el trabajo de Mochizuki. Ese fue el cuarto detonante.

Planeta Cómic publica este primer tomo (de cinco) de uno de los clásicos Seinen con mayor éxito en Japón en los últimos años. Con una frase alentadora: «Para los amantes del terror psicológico». Con muy poco, la portada muestra lo que encontraréis en la trama. Sufrimiento. Un plano cercano del protagonista Teru Aoki que parece desesperado mientras el sudor brota de su cara. Ese sudor tan recurrente visual en el manga. Este adolescente es uno de los tres sobrevivientes de un desastre ferroviario que ocurre dentro de un túnel de montaña. Por razones que aún no están claras (¿Terremoto? ¿Ese destello de luz que notó justo antes de que el tren entrara en el agujero?), el túnel se cierra con derrumbe y el tren descarrila matando a la mayoría de sus pasajeros. Y atrapando a todos bajo toneladas de tierra. Entonces Teru, despertando para ver un vagón oscuro e inclinado, lleno de cadáveres. Luego, explorando y buscando luz. Un adolescente que no posee conocimientos o habilidades especiales para manejar la crisis, aparentemente desesperada. Pues le lleva tiempo el pensar que el alcohol que hay en el Club de Servicios del tren vale para hacerse una buena antorcha…

Los otros supervivientes resultan ser un chaval llamado Nobuo, quien inmediatamente roba la luz a Teru y se niega a devolverla. Y una joven llamada Seto, que pasa gran parte de este primer volumen inconsciente. Teru lucha por mantener la calma (lo vemos de vez en cuando retirándose a deseos de volver con su familia), pero Nobuo va encaminado a ese sendero siniestro de la locura. Un ejemplo es que disfruta de la muerte de sus antiguos compañeros de clase de los que una vez fue víctima. Y en un momento dado regresa de una de sus escapadas con todo su cuerpo cubierto de sangre. El tormento acaba de abrir sus puertas.

El mangaka Minetaro Mochizuki traslada de forma perfecta al lector, el estrés y la conmoción de un accidente de esta magnitud. Adolescentes en situación desesperada. Ya en este primer volumen, Dragon Head parece ser un trabajo realista de horror de supervivencia, aunque hay indicios (o esa percepción tengo) de subtrama apocalíptica. El autor nos engancha con un fuerte control visual de la dura situación en todo momento. La oscuridad y la sombra siempre amenazan a los protagonistas. Aparte, el arte de Mochizuki hace un buen uso de los primeros planos empapados de sudor y expresiones ansiosas. Capta todos los ángulos de ese tren descarrilado con una atención obsesiva por los detalles. Y la lectura se vuelve netamente atmosférica. Quedas enganchado y ansioso por saber más. Y así las páginas vuelan.

Puede ser cierto que sea un Manga para el Resto de Nosotros. No se rehuyen los detalles de un tren lleno de adolescentes muertos, el trío se mueve sobre la hilera de vagones entre descomposiciones aceleradas… Es decir, terror psicológico puro. Veremos en qué depara.

Reseña: Escuadrón Suicida. Apokolips Now, de John Ostrander, Kim Yale y VVAA

Insisto: la premisa de Escuadrón Suicida siempre me pareció una genialidad. Sobre todo, en aquellos finales de los 80s donde tanto cómic molaba y música y cine lo petaba. Que la Suicide Squad fuesen aquella panda de súper villanos encarcelados enviados a misiones encubiertas, con el soborno de si los planes tenían éxito se revisaría algo de su remisión de su sentencia; me parecía una idea simple pero tremendamente original. Misiones tan peligrosas, que las posibilidades de que volver eran altamente escasas. Las tramas creadas por John Ostrander eran tan divertidas que en gran medida desviaban la atención o el cariño sobre el elenco principal. Estaba todo planeado. Pero esto cambia con la llegada a Apokalips Now. Donde se cambia toda la base de la serie.

Un buen número de capítulos (ECC Ediciones publica este buen integral contenedor de los números del #31 al #49 de la serie original), un buen lote de aventuras, esta vez más destacadas, introspectivas, diría; donde no se limitan únicamente a contarnos tramas de acción. También algo más de cada personaje. Conoceremos más sobre la vida de Amanda Waller, Tigre de Bronce se somete a un examen psicológico, tanto Oracle como el «lanzador de pasteles» son descubiertos. Ostrander demuestra su maestría pasando de la hilaridad a la tragedia. Lashina (alias La Duquesa) se une al grupo. Una deidad extraterrestre femenina, una guerrera perteneciente a las famosas Furias Femeninas de Darkseid. Un personaje que me ha molado mil y que Ostrander confirma en la Directiva Janus. Y aunque sus colegas no lo saben, terminan por enterarse. Y se desencadenan toda una serie de acontecimientos que llevan a Lashina de las Furias Femeninas a liderar al Escuadrón Suicida durante el asedio al aterrador planeta Apokolips. Donde una vida vale menos que una migaja de pan para Darkseid y su élite gobernante.

Apokalips Now es dura. Una sufrible aventura para los miembros humanos que hacen dicho viaje. Una experiencia horrible, incluso para los que tienen súper poderes. Pero proporciona momentos brillantes, entre ellos la secuencia inicial de La Duquesa reclutando al equipo que quiere. Algo que siempre nos encantó a los amantes del pijameo. También el ver a a Amanda Waller enfrentándose a Abuelita Bondad (Granny Godness, una supervillana perteneciente a la raza de los Nuevos Dioses). Y una escena súper guapa con Doctor Light. También un buen uso del ersonaje de Poison Ivy (Hiedra Venenosa), algunos tocándonos el corazoncito a los más fans de esta potente chica.

John Ostrander (Deadshot) colabora con Kim Yale (Manhunter) para un guión de primera clase, que ha soportado el paso de los años de manera soberbia. Con un arte muy ochentero y molón, tenemos la mayoría de historias de Geof Isherwood (Animal Man, de Grant Morrison), Grant Miehm (Flash), John K. Snyder III (Mister E) y Luke McDonell (Demon, de Garth Ennis). Todos ellos dan forma a esta épica. Thrillers de acción basados en personajes secundarios que pasan al primer nivel. Apokolips Now ilustra la primera encarnación del Escuadrón Suicida, de Ostrander, de manera sorprendente. Descubrimos que los pecados y pesadillas de cada uno, siempre-siempre terminan por regresar a casa.

El tan esperado Escuadrón Suicida vuelve a estar disponible. El Escuadrón Suicida de John Ostrander. El que mola. Quinto volumen ya de una serie inolvidable, palomitera, que estoy disfrutando como un cosaco, como un poseso.

Reseña: El Instituto, de Stephen King

Como ese ser humano que tiene los dedos doloridos de tropezar siempre con la misma piedra, uno siempre vuelve a cada novedad de Stephen King con la ilusión de aquellos días. Por los grandes momentos de lectura que nos dio con sus primeros libros y por lo que significa para muchos de nosotros que gracias a él, tuviéramos ilusión por escribir. Aunque algunos ya lo hacíamos, sin duda, King fue el detonante para que además de pasar nuestras creaciones a negro sobre blanco, nos lo creyéramos. Y quisiéramos compartirlas (publicarlas) tal vez buscando aceptación. Aunque el maestro promulgue que esto es lo último que se debe buscar.

Con El Instituto vuelve el mejor Stephen King. El poder de enganche. La editorial encargada de sus obras en nuestro país, Plaza & Janés, trae esta maravillosa trama. El Instituto recuerda a las historias clásicas de King. En lo que podría ser un cruce entre Ojos de Fuego y Cadena Perpetua (The Shawshank Redemption, la adaptación cinematográfica de su cuento), King combina lo sobrenatural con temas muy básicos de determinación y supervivencia humana. Aportando lo más básico de sus personajes, convirtiéndolos en personas reales, cercanas, de manera extraordinaria. Una trama que explora el bien contra el mal, la voluntad de sobrevivir y el poder de la amistad. Además, su voz mantiene el mismo tono burlón de sus primeros libros. No obstante, su prosa más adulta aparece muy de vez en cuando, incluso cuando hace referencia a la cultura pop moderna en bromas de sus personajes y descripciones del narrador omnisciente. Es divertido, a pesar de ser una historia contenedora de momentos horribles.

Las adoro, viniendo del Tito King, las historias de adultos con niños protagonistas. Ya sea una historia de terror o thriller psicológico, se le da de maravilla. Luke Ellis es un niño de doce años de Minnesota con un coeficiente intelectual de, como poco, genio. Su objetivo es ir a la universidad. Un niño tranquilo que en ocasiones, puede mover pequeños objetos con su mente. Pero sus habilidades son tan débiles que no piensa en ello. Entonces, una noche Luke es secuestrado de su casa y despierta en un lugar llamado El Instituto.

¿Muy buena premisa? ¿Como siempre hace el de Maine? Hay más. Allí conoce a otros niños extraordinarios que han sido secuestrados de sus hogares. Casi a diario, se les somete a pruebas físicas dolorosas, vergonzosas y crípticas que extraen sus habilidades sobrenaturales. Saber para qué planea usarlas El Instituto es un misterio aún mayor. Una vez que las pruebas evolucionan provocando en el sujeto unas coloridas alucinaciones, los «pacientes» son transferidos a un edificio del que jamás vuelven…

El Instituto salta desde múltiples perspectivas a lo largo del libro. Pero la mayor parte se centra en Luke. Pese a todo, quedas enganchado con las primeras cuarenta páginas donde se cuenta otra historia, una secuencia de eventos aparentemente arbitraria, que gira en torno a Tim Jamieson, un ex-poli que encuentra trabajo como sereno en un poblacho a medio camino de Nueva York. Información que vale la pena tener en cuenta mientras se leen los sucesos por los que pasa Luke, así como otros personajes de El Instituto y sus razones para hacer lo que hacen. (Sinceramente, uno esperaba más conexiones al Universo King en este lugar).

Como me habían asegurado varios amigos antes de leerlo, el maestro del Terror ha vuelto. El Instituto se clasifica en el mejor promedio de los últimos años. No necesariamente en mi Top Five (pues amo su primera época), pero definitivamente el Top One de los últimos diez años. Por supuesto, uno de los mejores libros leído este año. Así que vuelve el Rey a lo grande. Haciendo lo que mejor sabe hacer. Deleitar a sus lectores constantes y enganchar a los incautos.

Recomendadísimo.

Reseña: Un Pequeño Asesinato, de Alan Moore y Óscar Zárate

No hace mucho comentaba la grandeza de ciertas editoriales de traernos sendos integrales de obras, algunas inencontrables. También, ciertas reediciones. Modernizar formatos o encajarlos en una buena-nueva maquetación por que simplemente lo merecen. Y merecen su hueco de disponibilidad en librerías. Con su diseño de colección tan chulo dentro de la Biblioteca Alan Moore (La Liga de los Hombres Extraordinarios, From Hell), Planeta Cómic presenta este mes Un Pequeño Asesinato, del maestro Alan Moore y el argentino Óscar Zárate. Una de las obras pocos apreciadas donde mete mano el maestro Moore y no entiendo por qué. Quizás no es una obra para todos los públicos y depende mucho de la edad que tengas cuando la leas. Otra cosa no se me ocurre.

Cuentan que Zárate contactó con Alan Moore en 1988, después del éxito de Watchmen, tras participar en una antología que llevó adelante el inglés para protestar contra la legislación del gobierno contra la «promoción» de la homosexualidad (Artists Against Rampant Gay Homophobia). Como dijo Zárate en un artículo: «Alan solía darle a los superhéroes y yo de eso nada de nada. Pero compartíamos una curiosidad: quería innovar y moverme contracorriente. Así que hubo una conjunción de astros y el encuentro ocurrió en el momento adecuado». La chispa inicial la propuso Zárate (un adulto perseguido por un niño), e intrigó tanto a Moore que los dos comenzaron a trabajar cooperativamente y de forma sinérgica en la creación de Un Pequeño Asesinato.

La historia nos habla de un ejecutivo de publicidad que soporta una traición tan grande, que termina por perderse en el camino. Regresa al lugar donde nació, a ver si queda algo de lo que solía ser. Aunque fuera diseñada de manera compleja (podréis encontrar mil y un comentarios sobre ello en internet), la trama en principio es bastante simple. Involucra a Timothy Hole (que en realidad se pronuncia «Holly», cositas de ingleses), un yuppie de mediana edad que trabaja en publicidad y tiene bastante talento. Hole consigue un nuevo trabajo. Un gran contrato para comercializar un refresco sustituto (de manera bastante explícita), de la Coca Cola o la Pepsi en la Rusia de la era Glasnost. Pero queda desconcertado por las dificultades que empiezan a conllevar lo que a priori debería ser un trabajo tranquilo. Y en medio de una crisis nerviosa, Hole se encuentra con un niño…, aparentemente empeñado en matarlo. En una de esas tardes oscuras, llenas de sombras, ese ser provoca que Hole se desvíe y tenga un accidente de coche. Hole desarrolla una paranoia entonces. Grita cada vez que está seguro de haber visto a ese niño de cabello oscuro. Sudando de horror cada vez que lo ve.

En una historia que se vuelve maravillosa a cada paso, Moore nos va sugiriendo quién puede ser ese misterioso niño. La mente, el entorno, va cambiando alrededor del cada vez más frenético Hole. Flashbacks hacia el pasado de este hombre, Sheffield, una ciudad industrial británica que se arruinó en los años 80s; loco de terror, Hole volverá tras sus pasos para ir atando cabos… Vale la pena mencionar dos aspectos en particular de Un Pequeño Asesinato. Uno es el dominio de Moore y su maestría en varios registros mostrados aquí. El otro aspecto es el político. Con un puñado de hábiles alusiones y sugerencias, Moore y Zárate resuelven un cómic dentro de un contexto histórico de crisis, donde querían tratar los problemas que ocurrían en la Inglaterra de ese momento. «Teníamos a la Thatcher definiendo una gran parte del mundo». Como una crítica alegórica y redentora para los insensibles valores de entonces, para conocerla, o comparar si queréis, Un Pequeño Asesinato se erige como una de las historias gráficas sin género más singulares y significativas que uno puede leer en este momento.

Reseña: Los Años del Silencio, de Elaine Vilar Madruga

Era el año del diablo, decían que sería el fin del mundo, pero eso ya lo habían profetizado otras veces. Kiandara no era supersticiosa. Harune es un onnagata cuyos polvos de arroz le ayudan a convertirse en otra Kiandara. Oma, el rey de los ejércitos, ama a Kiandara pero antes que ella está su propio ejército. Maie es una sirena ciega, se encuentra dentro de una pecera y su corazón se va pudriendo junto al odio que siente por su ama Kiandara. Orsini, una anciana refugiada en un plano de realidad virtual, desea destruir el reino de terror de Kiandara. Podría seguir con más personajes, pero en todos debería poner lo mismo, aversión hacia la reina Kiandara.

¿Quién es? Es la mandamás del reino de Varne. Una mujer que quiso romper las reglas de una tradición antigua de muertes. Pero la sangre siempre exige más sangre. Ya lo dijo en su día Tiberio:«Que me odien, con tal de que me teman».

Dicen que la memoria es la escultura del tiempo. Aferrarse a los recuerdos es la única forma de no olvidar lo que verdaderamente fuiste. No será sencillo para unos protagonistas llenos de remordimientos, odios y venganzas que apenas recuerdan lo mejor de ellos mismos. Una prosa con toques de leyenda entre lo moderno y lo clásico. Mujeres en un Japón medieval, sin oportunidad para pensar si sus decisiones son las correctas. No pueden detenerse a llorar sobre las mangas de kimonos, no hay tiempo para eso. Al igual que en una tragedia griega la venganza de la sangre supera la del dolor.

Elaine Vilar, con su escritura bella, hipnótica, nos adentra a unos personajes inolvidables con sus alicientes, deseos y fracasos. Una obra dramática llena de sufrimiento humano ocasionado por su propias acciones o fuerzas que controlan sus sentimientos. Todos ellos sin saberlo, irán compartiendo un final funesto. No estamos ante personajes femeninos que son relegados a decoraciones. Son mujeres fuertes, la historia descansa sobre sus hombros. Se explora lo monstruoso que se esconde bajo la belleza con sus motivos y sus errores. Apenas vamos a leer descripciones de ese extraño reino medieval japonés casi primitivo con leyes intocables. La historia no necesita grandes escenarios, en realidad podríamos poner a los personajes sobre las tablas de un teatro y con eso sería suficiente. ¿Tenéis una pequeña idea de lo difícil que es escribir algo así? Esta autora hizo algo enorme, increíble, casi único, nos llevó de la mano en pleno siglo XXI hacia una forma de narrar ya casi olvidada.

Guerras, hambre, miserias, ansias de libertad y sacrificios egoístas que solo traen más odios. Pero no hay ningún corazón por mucha coraza que se ponga capaz de no llegar al perdón. El tiempo lo acaba curando todo y al final no necesitamos polvo de arroz para esconder las cicatrices. Tal vez no sean hermosas, pero no duelen. Una historia o una leyenda que pudo haber existido alguna vez, salida de la pluma de una autora que lleva en su sangre el arte de la escritura capaz de hacernos llorar y reír mientras aplaudimos.

Reseña: Historias Extrañas, de Rosa Mulholland

Muy de vez en cuando, este cuerpo necesita Terror. En cualquiera de sus divisiones y/o en cualquiera de sus formatos, ne-ce-si-ta Terror. Creo que van unas cuantas veces ya, las que os he recomendado la editorial La Biblioteca de Carfax para ello. Lugar donde tienen sitio novelas y antologías fantásticas y aterradoras donde en lo psicológico, el suspense y sobre todo, en lo gótico, están al pie del cañón. Donde encontrar buenas joyitas, algunas inéditas en nuestro idioma. Y escritores por descubrir. Decide entonces este cuerpo deleitarse con su novedad Historias Extrañas, de Rosa Mulholland. Escritora que me sonaba, pero a la que priori, no conocía. Bien, pues resulta que una vez más, un amante de los relatos y antologías como es este cuerpo, encuentra en Historias Extrañas un mini volumen con una alta calidad en tramas. Una aparición fantasmal como portada; rodeada de un negro-azul intenso, un rostro oculto por las sombras cuyas manos portan lo que parece ser una carta inacabada… Después de devorar en apenas cuatro sentadas las cinco historias que contiene la obra, he podido percibir que las historias de Rosa Mulholland son buenos ejemplos de lo que suelo llamar paranormal romántica victoriana.

Una escritora inmersa en la cultura literaria de su tiempo que consigue trascenderla. Hubo bastantes escritores del siglo XIX que alternaron sus escritos con los tan de moda cuentos de chimenea o de ficción sobrenatural, pero Mulholland parece dar un paso más allá y un buen ejemplo son los relatos recopilados aquí. Donde el máximo exponente es El Fantasma del Rath. Un melodrama escénico con un protagonista llamado Capitán John Thunder, el cual recibe una visión fantasmal de una gran injusticia cometida contra una familia noble, la cual, él mismo se encargará de “corregir”. El mejor relato, sin duda. Eventos pasados magistralmente descritos y lo borda con la recreación. Sin embargo, la primera historia que encontramos es El Organista Maldito de Hurly Burly. Un título bastante alegre para una historia triste. Una pareja de ancianos irlandeses lamentando la muerte de su único hijo, un hijo que pasó a mejor vida tras una travesuras fatales, pero cuando una pequeña niña italiana aparece en su casa y dice haber sido enviada por su hijo muerto, quedan desconcertados… Por el contrario, El Espectro de Wildwood Chase es una pequeña historia con un final feliz. Un joven inlés en su retiro vislumbra a una hermosa niña por la noche, que reconoce de un retrato datado siglos atrás y… Mulholland en su forma más juguetona, se burla del nosotros con una agradable historia de fantasmas con explicación racional… Más o menos.

Una Extraña Historia de Amor trata una versión interesante del tema del artista atormentado. Hilda es una chica austriaca, encantadora y talentosa que sacrifica su salud para que esposo artista avance en su carrera. La reencarnación en nombre del amor no es tan horrible como equivocada. Pero Mulholland también basa fuertemente sus escritos en su herencia irlandesa. Y los de la tierra de conejos sabemos que esto es evocador. Le da a dichas historias una dimensión extra, tanto para el lector sureño que desea/ama/añora los verdes y frescos campos bajo montañas frías; como para los del norte que se sienten bastante cercanas a ellas. El crepúsculo celta a un paso. Un buen ejemplo es No Tomar Antes de Dormir, relato que marca la pauta y el ritmo del volumen (cerrándolo también) con un amargado propietario desposeído de sus pertenencias. Aunque en un complot bien construido que involucra brujería, el protagonista logrará salirse con la suya. Con trágicas consecuencias para todos, por supuesto.

Mullholland me recordó bastante a la magnífica Daphne Du Marier (Rebeca, Los Pájaros, Bésame otra vez, forastero, Los Parásitos). El significado original de romántico, peligroso, gótico, extraño, todo esto además de momentos inquietantes que vivir en estas tardes oscuras de octubre que nos sobrevuelan. Historias Extrañas, de Rosa Mulholland, ideal para deleitarse en el inminente Halloween.

Reseña: SIDI. Un Relato de Frontera, de Arturo Pérez-Reverte

SIDI es la nueva novela de Arturo Pérez-Reverte donde cierto narrador nos relata en forma de aventura lo que pudo ser la vida durante el exilio del gran general Rodrigo Díaz de Vivar. Un hombre que desde que nació estuvo destinado a la guerra. Aquí lo conoceremos como Ruy Díaz o SIDI…

De la vida del Cid y de su época nos ha llegado poca información. Por lo tanto, estamos ante una obra donde se juntan hechos reales, ficticios y mucha leyenda. Y aunque los diálogos obviamente son inventados en verdad bien podría haber ocurrido así. He disfrutado a rabiar sus conversaciones con el Conde de Barcelona al que el Cid hizo prisionero en dos ocasiones. El autor nos sitúa al comienzo en la frontera del río Duero. Debemos recordar que la Reconquista se hizo por líneas y durante un tiempo siguió más o menos el camino de dicho río. Allí, en tierra de nadie, se encuentra nuestro protagonista junto a noventa y siete hombres unidos a él por vínculos familiares o de vasallaje. Aunque todavía queda mucho para acabar siendo legendario y heróico, ya por entonces era conocido y temido. Los burgueses de Agorbe le habían pagado para que persiguiera una partida mora.

Entretanto, sus recuerdos van hacia un pasado difícil de olvidar. Sabremos de cuándo Alfonso VI fue alzado rey. Dicen que el Cid le obligó a jurar que no había tenido nada que ver en el asesinato de su hermano por tres veces en Santa Gadea. De ahí el rencor del nuevo rey y el destierro. Por supuesto, eso son cosas de los cantares de entonces. Su memoria también traerá de vuelta al rey al que más unido estuvo, Sancho III. Y cómo no, momentos para su propia mujer Doña Jimena y sus dos hijas Elvira y Sol. Sigue el relato en la época en que estuvo al servicio del régulo de la taifa de Zaragoza, al-Mutámid. Podremos leer una historia muy emotiva de un soldado capturado. Continuará con una batalla donde comprenderemos por qué era considerado el mejor táctico-bélico de su tiempo. También asimilaremos que al final ni rey, ni reinos, uno acaba luchando sólo por su vida y que una batalla a veces se pierde si uno mismo la da por perdída.

Mucho se ha dicho sobre que el Cid fue simplemente un mercenario. Yo digo que no es verdad. Y el autor prácticamente piensa lo mismo. Cosa que me agrada, todo hay que decirlo. No veo un mercenario. Estaba en el exilio con su mesnada, ¿qué iba hacer? Mercenario hubiera sido si se hubiera desnaturalizado de su rey para irse a luchar con otros. Pero él abogaba por el exilio. Tenía decisión, iniciativa y capacidad militar sobrada. No necesitaba de rey ni de nadie, lo demás vino por sí solo. Pero lo que Arturo Pérez Reverte quiere contarnos por encima de todo esto es, que fueron hombres fuertes y valientes. Que aunque lucían sus cuerpos entumecidos y llenos de cortes, sus caras no eran amargas. Al igual que el pico de la montaña reconfigurado por los glaciares y el viento, estos hombres aceptaron, se adaptaron y persistieron ante la lucha y las adversidades. Sabían íntimamente cómo la muerte paga las deudas en su totalidad. A veces, era la única forma de salir de debajo de ella. Se santiguaban con las manos ásperas, ante la comida y la batalla. Eran hombres crueles porque la vida era cruel. Nada de esto les impidió ser ellos mismos. Dicen que nadie muere con dignidad, pero estos hombres sabían morir con honor.

Me ha encantado, maravillado, emocionado, si alguna vez llegué a imaginármelo en persona, es tal y como lo contó Pérez-Reverte. Ambicioso, duro, compasivo, pero sobre todo fiel a los suyos. Jamás rompería su vínculo ni se enfrentaría al rey de Castilla. Eso dice mucho ya en esos tiempos.

Hay libros que no necesitarían ni ser comentados. Éste es uno de ellos. Una historia tremendamente bien escrita. Mis palabras sobran. Las del autor están ahí para vosotros. Un final inolvidable. Una vez más escribo que más que recomendarlo, exijo leerlo.