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Reseña: Un tronar de tambores y otras historias de la caballería americana, de James Warner Bellah

un-tronar-de-tamboresSeguimos con lo bueno. Un Tronar de Tambores y otras historias de la caballería americana es el tercer título publicado por Editorial Valdemar para la Colección Frontera, dedicada al género Western.

Otro titulazo como tantos otros reseñados aquí de la misma colección. Un libro de relatos insólito, para buenos degustadores de todas aquellas novelas e historias de vaqueros e indios con las que tan buenos momentos vivimos. Novelas, relatos, geniales tramas llevadas al cine, por supuesto. ¿Lo mejor? Que son obras inéditas en papel que jamás han visto la luz aquí y que ahora lucen de una estupenda edición.

James Warner Bellah (1899-1976) fue un escritor y guionista americano cuya especialidad fueron las historias de vaqueros en general, y las de caballería en particular. Nació en Nueva York y tuvo una agitada vida militar. Participó en la Primera Guerra Mundial con el ejército canadiense, y en la Segunda sirvió en el staff de Lord Louis Mountbaten. La mayoría de sus trabajos fueron publicados en la revista The Saturday Evening Post, y estos gozaban de una energía y viveza tal, que John Ford no pudo resistirse, convirtiendo la mayoría de sus historias en películas. Títulos como Fort Apache, Río Grande o la mismísima Un tronar de tambores, todo basado en novelas suyas.

Un tronar de tambores y otras historias de la caballería americana, reúne las cinco historias en las que John Ford se basó para realizar su trilogía sobre la caballería: Fort Apache, La legión invencible y Río Grande. Tras tanta acción, las historias aquí recogidas siembran el precedente de la novela costumbrista americana, antepasado también de esas tramas tan de moda (la llamada «neo-noir»), historias de tiros en la América Profunda. Historia de la “vida cotidiana” de la época donde se retrata también, y de forma sublime, la dureza del día a día de la caballería luchando contra guarniciones de indios diseminadas por controlar los territorios del Lejano Oeste.

Los cinco relatos son Comando, Masacre, Misión inexistente, La gran cacería, Partida de guerra y Un tronar de tambores. Los personajes de estas historias tienen un eje común (idea brillante), el imaginario Fort Starke donde resuelven sus vidas y dan pie a la homérica caballería. Los relatos se entrecruzan y se narra el momento pasado, presente y futuro situando la acción principal entre 1867 y 1885. Misiones de patrulla, batallas continuas, vida en la frontera, paisajes polvorientos y sol acosador… Genial, genial, genial.

Un tronar de tambores es el relato más largo, casi novela corta, y última historia del libro. En realidad es un guión novelado por el propio Bellah  para la película homónima que en España se llamó Fort Comanche. Un gran relato, tenso, sobre la soledad del ser humano en aquellas tierras de colonialismo y cactus por doquier. Una patrulla trae noticias de movimientos de indios en los alrededores, lo que crea una situación de tensión en el fuerte y los pobladores civiles que acoge. Una joven dama del Este llega –para casarse- a un puesto fronterizo, en este caso en Fort Canby, comandado por el maduro capitán Maddocks, e inmediatamente se desata una pugna entre dos tenientes, el prometido de la dama y el antiguo novio, que casualmente está destinado allí; pero esto solo es una parte del drama, pues una patrullas salen a inspeccionar el terreno, y ahí surgen los problemas.

Bellah describe con realismo y viveza la vida en ese microcosmos aislado que constituye el Fuerte y su comunidad militar. Desde que se inició esta colección, sus títulos me llaman una cosa mala. Me he atrevido con Centauros del desierto, Bajo cielos inmensos, Indian Country y Hondo…, y todas me han encantado. A mí, que nunca me gustaron las historias de vaqueros e indios de la TV. Sin embargo, la literatura es otra cosa. Obras llenas de buenos momentos narrativos que saben poner la piel de gallina y meterte en situación. Y eso que el único monstruo que aparece sólo tiene dos piernas.

Un tronar de tambores y otras historias de la caballería americana, es otra pepita de oro de esas que deambula en los riachuelos del Colorado. Valdemar ha encontrado para ti esta recomendable obra, y no solo para amantes del género Lejano Oeste norteamericano, sino para amantes de la buena literatura de época.

Reseña: Venganza fatal o la familia de Montorio, de Charles R. Maturin

venganza fatalCharles Robert Maturin (1782-1824) es conocido sobre todo por su gran novela Melmoth el Errabundo, una soberbia historia gótica que trata de un joven que descubre la historia de un antepasado suyo que lleva doscientos años en el mundo, apareciéndose a la gente y que está en momentos críticos para tentarlos con oscuras proposiciones… Maturin fue un predicador protestante anglo-irlandés (ordenado por la Iglesia de Irlanda), dramaturgo y escritor. Uno de los grandes de la novela gótica.

Empecé a leer Venganza fatal o la familia de Montorio incitado por dos hechos bastantes notables: mi amor hacia Melmoth el Errabundo (creo que la mejor novela gótica que he leído), una de las novelas largas que más recomiendo; pero también por el fervor o la insistencia de un amigo y su devoción compartida por leer algo más de ese autor perdido que ahora yace en el confín de los tiempos.

¿Y a qué editorial hay que recurrir para poder leer joyitas como ésta? Obviamente, todos sabemos que Editorial Valdemar es la madre nodriza del Terror en este país, la más rica en textos de horror de alta calidad, diamantes en bruto del género gótico.

Lo bueno de esta literatura es que en apenas 50 hojas ya te encuentras perdido entre sus páginas y el ansia por saber, crece como un liquen en el margen de un riachuelo perdido en el Bosque Negro. Sinceramente, me esperaba de Venganza fatal o la familia de Montorio una historia mal llevada, ya que fue la primera novela de Maturin, y jamás la había visto nombrada en ningún debate, foro, ni nadie me la había comentado antes.

Pero las secuelas son enormes o como se suele decir, la sorpresa ha sido mayúscula, pues os puedo asegurar que el libro tiene la misma fuerza que la historia de  Melmoth, y su lenguaje exquisito es mantenido de principio a fin. Descripciones perfectas, nada extensas, más bien precisas, y encima, un trasfondo que atrae mucho más; tentaciones hacia la oscuridad, un castillo enorme y lúgubre, la perdición de una familia y la incesante lucha por una vida que nunca se recupera… Como os decía, en apenas cincuenta páginas ya alucinaba, pero cuando la terminé, me quedé sin palabras. Todos los halagos son pocos.

Fruto de la pasión por las literaturas clásicas, nació su primera novela, Venganza fatal o la familia de Montorio, Maturin la publica en 1807 con el seudónimo de Dennis Jasper Murphy. El mismísimo Walter Scott, autor de Ivanhoe, no escatimaría en elogios hacia el texto y quedaría maravillado para siempre con el autor.

Venganza fatal o la familia de Montorio es un relato oscuro, una maraña de historias, donde Maturin va contando a tiempo parcial, las zozobras de Ippolito y de Annibal, los hermanos Montorio, con los que viajamos a pie y a caballo por buena parte de la región de Nápoles. Sobre ellos se cierne la influencia de un personaje siniestro, “el desconocido” para Ippolito y “el confesor” para Annibal. Una fatalidad personificada que traba las vidas de los moradores del castillo de Muralto –formidable, ennegrecido y silencioso–, residencia de la familia Montorio, y donde sus destinos se deslizan de forma inexorable hacia una inevitable catástrofe final.

«Me agarré por una influencia que me heló. La mano fría y huesuda estaba sobre mí; la sangre en mis venas emocionó y se arrastró como el movimiento en frío de un gusano… Yo sabía que estaba entre los muertos… ».

Escrito con el expreso deseo de contrarrestar la cómoda familiaridad con la que las historias de fantasmas se estaban escribiendo, Venganza fatal o la familia de Montorio comienza con una introducción a cargo de un oficial italiano anónimo en el sitio de Barcelona en 1697. A partir de este principio la dramática historia de los Montorios -familia distinguida, aunque reconocida su maldad por un pasado turbio-, va tomando forma. Tanto que a ratos formas parte de ella. Alucinas presenciando como el actual conde Montorio, “oscuro, silencioso y solitario”, ha alcanzado la riqueza y la posición a través de la prematura muerte del conde anterior y toda su familia, en circunstancias sospechosas. Vives un romance desgarrador en la más pura tradición gótica. Una narración poblada de personajes decadentes, extravagantes, y a menudo, atractivos como el padre Schemoli, un pájaro agorero muy amigo el conde.

Es un libro del que no gusta revelar nada. Un entorno donde se masca la tragedia constante. Quinientas páginas que devoras como alma que lleva el diablo. El propio autor la denominó como una historia para “devotos de la pasión hacia el miedo sobrenatural”. Todo en ella mola. Incluso en ocasiones, te sientes “cómodo” presenciando los horrores o apariciones que castigan a la familia Montorio…

Por ello, destaco mi asombro por la poca aceptación en ventas que tuvo este libro en su día. ¿Poca publicidad? ¿Desconocimiento del lector constante? Quizás la portada no le hace justicia al excepcionalmente escrito, y traducido, que lleva dentro.

Una historia que promete y no decepciona. A eso añádele Terror del bueno, y unas páginas finales absolutamente soberbias. Solo me queda hacer, una vez más, otra genuflexión a Editorial Valdemar por traernos a nuestro idioma estos títulos.

¡Y que paren! ¡Qué me duelen las rodillas!

Reseña: La maldición de Hill House, de Shirley Jackson

LA-MALDICION-DE-HILL-HOUSELa tremenda noticia es que Editorial Valdemar está reeditando los primeros títulos (todos sus grandes éxitos) de la colección Gótica. Incluso con la marcha vacacional a la vuelta de la esquina, no paran. Y bastantes más llegarán en septiembre. Toda una orgía de títulos de Terror contemporáneo también para su nuevo sello Insomnia.

Gracias a estos rescatados de la Gótica, poco a poco podremos volver a tener acceso a esas joyitas de la Literatura de Terror en unas ediciones excelentes con cantidad de información añadida. Obras tan destacables como Klosterheim o La Máscara, El Rey de Amarillo, uno de los grandes clásicos, reeditado hace poco y agotado pronto. También El hombre de la arena de E.T.A Hoffman, un volumen que llevaba largo tiempo agotado, y que recoge trece historias siniestras e inolvidables algunas.

Y no olviden la genial antología Felices pesadillas que vuelve a ver la luz este mismo julio.

Entre ellos, regresa La maldición de Hill House, de Shirley Jackson. El nombre de esta autora (al no entendido) le puede parecer poco probable y pionera del género de terror sobrenatural. Pero totalmente equivocados, pues esta historia ha sido copiada en multitud de ocasiones y es legendaria como ella sola.

Verán: el miedo es bueno. El terror hace que “despiertes”, que tus sentidos se sensibilicen y emerjan del abismo. Como dijo Madame de Deffand: “No creo en fantasmas, pero me dan miedo“. ¿Podría sacar estas conclusiones de esta novela? Quería leer La maldición de Hill House, de Shirley Jackson, para asustarme a mí mismo. Conocía que era un libro que hablaba sobre todo de ruidos, de hechos inexplicables y me dijo a mí mismo que para disfrutarlo, tenía que leerlo a solas, en un lúgubre lugar para disfrutarlo al máximo. Y así fue. Y así me moló tanto.

«Hill House. No en su sano juicio, se sitúa por sí misma en contra de las colinas que la rodean. Así celebra su oscuridad interior; que había estado así durante ochenta años y estará durante ochenta más». La novela de Jackson habla sobre todo, de una casa encantada. Ella es la protagonista. Un grupo de personas optan por quedarse allí. ¿Sus razones? John Montague es un doctor en filosofía que quiere estudiar las manifestaciones sobrenaturales. Se une a él, el heredero de la futura casa, Lucas y dos mujeres que ya han tenido contacto con lo siniestro: la glamorosa, y posiblemente psíquica y homosexual, Theo. Y Eleanor Vance, una chica muy especial.

Este es el tipo de libro que todo el mundo conoce por el film (La Guarida) y que todos se pierden el hecho de leerlo pese al gran potencial que tiene la historia escrita. Hay un montón de ruidos inexplicables, como se promete, momentos extraños e intensidad emocional. Como andes solo, hará que levantes la mirada por encima del hombro, que busques si tienes un visitante en el salón o te preguntes por qué diablos suena una pelotita en la planta de arriba si allí no vive nadie.

Lo único que debéis saber antes de empezar a leer este genial tomo es que Eleanor, realmente odiaba a su hermana, y ahora que su madre ha muerto, lo puede decir, gritar a los cuatro vientos y puede hacer lo que quiera; vivir sola en una enorme casa y dejar de llevar esa plomiza vida que llevaba.

La maldición de Hill House, fue la penúltima novela de Shirley Jackson. Publicada por primera vez en 1959, en mi opinión, ha envejecido demasiado bien. Una pieza escalofriante y de muy lograda escritura. Como describiera Stephen King, una de las novelas de Terror más importantes del siglo XX.

Reseña: Bajo cielos inmensos, de A.B. Guthrie Jr.

bajocielosinmensosUna infancia pasada en el límite oriental de las Montañas Rocosas, encendió el interés del novelista A.B. Guthrie Jr. por los pioneros que se habían establecido allí 70 años antes de que su familia llegara en una diligencia en 1901.

Alfred Bertram Guthrie Jr. fue un novelista, guionista e historiador literario que ganó el Premio Pulitzer de ficción en 1950 por su novela The Way West (aún no publicada en español).

Lector constante, Guthrie intentó escribir, mientras que en la escuela secundaria iba derivándose hacia el periodismo. Durante 1944 estuvo tratando de escribir la historia de “los hombres de la montaña” como él la llamaba, y así llegó la publicación de Bajo cielos inmensos (The Big Sky).

The Big Sky apareció en 1947. Una novela sobre el viaje de la expansión americana hacia el Viejo Oeste. Me está encantando esto de reseñar libros tan antiguos como mis progenitores lectores. Enrolado en la historia americana occidental, me gustaría que me acompañasen a descubrir el que puede ser de aquí en adelante, uno de sus autores americanos favoritos. Me ha gustado tanto el trabajo de Guthrie, que quiero aprender más de ésta época, y por qué no, algún día, escribir sobre ella. En una entrevista que leí, y que se le hizo al autor cuando tenía 86 años, cuatro años antes de su muerte en 1991, mientras debatía sobre su vida familiar, y explicando que muchos de sus nueve hermanos no vivieron más allá de su primera infancia, a Guthrie se le preguntaba si era un niño precoz, y contesta: “Yo era un pequeño bastardo intratable”. Al preguntarle por qué se hace llamar Bud, él responde: “Porque Alfred Bertram es nombre de marica”.

En Bajo cielos inmensos, Jim y Boone son dos exploradores que participan en una expedición por el río Missouri cuyo fin es establecer un asentamiento en territorio indio. Les acompañan un comerciante de pieles, una guía india y un indio que ha renegado de su tribu. A los peligros de la expedición se sumará la tensión que se establece entre los hombres debido a la belleza de la mujer. Nos encontramos así, con un cuento tradicional del Oeste que se va al traste por culpa de dos pícaros no hechos para la vida de la naciente civilización y que, en compañía de Sam, un montaraz amigo del tío de uno de ellos; se enrolan en una expedición mercantil francesa en dirección a tierras ignotas. La bella princesa india los trae por el camino de la amargura y la expedición no presenta un buen final, si por en medio, encima se entrecruzan los salvajes.

Bajo cielos inmensos se convirtió en film de la mano del conocidísimo director Howard Hawks. Un imprescindible western llamado Río de Sangre que trata sobre los pioneros norteamericanos, considerada como una de las obras maestras menores de este reputado director.

De forma desbordante, la novela desprende la vitalidad y optimismo de dos chicos en plena juventud con sueños por cumplir. Por una parte, la amistad sin fronteras, el combate cuerpo a cuerpo con el peligro desconocido, la solidaridad sincera como medio de supervivencia y la amenaza de la codicia del hombre blanco son sus virtudes. Pero Bajo cielos inmensos me pareció más una tremenda historia de aventuras, que un western.

Otra cosa que me encantó es que la novela esta serializada por años. Cinco ciclos y un mapa al comienzo en el que perderse con los protagonistas. Una historia ideal para estas vacaciones de verano.

Muy recomendable.

Reseña: Extraños eones, de Emilio Bueso

Extraños-eonesEXTRAÑOS EONES: Los Goonies conocen a Azathoth.

Ojo: esta reseña no se titula “Lovecraft escribe juvenil” ni nada parecido. Esto es puro Bueso 100% con denominación de origen. Y sí, digo Los Goonies, pero al estilo de El Cairo: niños de la calle, que viven en un mausoleo abandonado en mitad de una ciudad-cementerio, que trabajan escalando montañas de basura, robando a turistas, poniendo el culo (literalmente) ante los adultos, que se fuman porros como tu brazo, que esnifan pegamento para dormir. Niños invisibles, repudiados por sus padres, peor que huérfanos, pero que solo quiere seguir vivos un día más. Chavales que ríen, que se asustan, que le echan cojones si es necesario, que van a conocer los horrores cósmicos creados por el de Providence.

Niños que existen pero no salen en el telediario. Porque, aunque no se trate de un libro denuncia, si tiene mucho de moraleja. Emilio Bueso describe las penurias con un prisma de cotidianidad que consigue transmitirte frío mientras lees el libro. “Esto es así”, parece que subyace tras cada párrafo. Y si no quieres enterarte, deja de leer.

Luego salen por ahí polillas, cazadores con un solo ala, personas que no son personas, posesiones, dioses primigenios que bostezan: una puesta al día de los mitos de Lovecraft, actualizados al siglo XXI, que más que el terror buscan el asombro.

Ahí radica el punto fuerte de Extraños eones, en la capacidad para dejarte con la boca abierta. El libro está salpicado de varios párrafos donde describe lo imposible. Todo un ejercicio de estilo en el que tratar de transmitir con palabras corrientes el concepto de locura, un cuadro de Dalí de múltiples perspectivas, elementos arquitectónicos que no pueden existir pero son. Bueso logra un acercamiento a la pesadilla de forma brillante, jugando con la fascinación de las imágenes, con el concepto de la maravilla oscura.

Muchos escritores del fantástico piensan que por sacar a un zombi en sus novelas estas son de terror. Bueso tiene claro que, a pesar de jugar con elementos fantásticos, los sobrepasa por la derecha y los transforma en una aventura oscura sin límites. La inquietud está presente en cada página, pero no busca el susto fácil. El libro recorre otros caminos, más cercanos a la acción, el suspense y la intriga.

¿He citado ya a los Goonies? Pues cambiad el barco pirata por un coche sin motor, y a Slot por Nyarlathotep. Quizá someramente podáis haceros una idea del libro del que os estoy hablando. Una lectura más que recomendable que no hace sino confirmar la evidencia de que Emilio Bueso es uno de los mejores narradores de su generación.

Reseña: La araña y otros cuentos macabros y siniestros, de Hanns Heinz Ewers

La-araña-y-otros-cuentosHubo un tiempo en Alemania en el que Hanns Heinz Ewers produjo bastantes obras excepcionales de literatura sobrenatural. Este período comprende de 1900 a 1930. Un período en realidad en el que estaba de moda la literatura extraña en el país germano. Nombres como Oscar A. H. Schmitz, Karl Strobel, Oskar Panizza y bastante por delante, por supuesto, Alexander Moritz Frey; llegan a ser sobradamente famosos gracias a su aporte a la narrativa fantástica. Pero un nombre no puede faltar aquí: Hanns Heinz Ewers.

Con sus relatos impactantes llegó a ser propuesto un monumento a su vida como autor literario. Sus contemporáneos encontraron sus historias, no sólo escandalosas, sino también ofensivas, y en muchos lugares se le empezó a ver con escepticismo. ¿Envidia? ¿Los típicos celos de cuando a alguien le va bien? Quién sabe. El caso es que incluso hoy en día, algunas historias de Ewers pueden parecer bastante necrófilas.

Pero ahí está su grandeza. La diferencia. Salirse del rebaño.

Gracias a su novela La Mandrágora (también publicada por Valdemar Gótica), Ewers se hizo un nombre. Me emociona recordar esta novela, sin embargo, os aseguro que con lo que he alucinado, es con su calidad para el relato corto. Sí friends, las mejores piezas de la literatura de Ewers se encuentran en sus colecciones de cuentos. Un ejemplo de esto es, que en Europa son constantemente reimpresas y que sus relatos siguen apareciendo en antologías modernas.

Su relato más famoso, La araña, es la historia que abre y da nombre a este tomo. París, 1910. En tres viernes consecutivos, tres invitados del pequeño Hotel Stevens, han aparecido colgados de los barrotes de la ventana en la habitación número 7.  Ni el Comisario responsable, ni la señora Dubonnet, pueden disuadir al estudiante de medicina Richard Bracquemont, para que no pernocte allí y se olvide de intentar resolver el misterio. Pasan los días y no ocurre nada, pero una mañana decide mirar por la ventana, al otro lado…

El nivel de la antología La araña y otros cuentos macabros y siniestros es muy alto. Estamos ante un gran tesoro del género lóbrego y mortuorio como ya lo fuera otro titulo de la colección llamado Los hombres topo quieren tus ojos (Valdemar Colección: Gótica / GOT-074), editado por Jesús Palacios. Relatos como La salsa de tomate, La Mamaloi o La joven blanca (la llamada en Alemania, Colección de la Sangre) os lo van a hacer pasar mal. Y de lo lindo. A sí mismo, El Reino de las Hadas y La caja de juegos son relatos terriblemente extraños en los que piensas si no fue aquí cuando la cordura se apartó del autor. El cadáver de un ahogado es la historia más sarcástica que sobre un cuento fantástico he leído en mucho tiempo. Y cuentos como Del diario de un naranjo y C. 3. 3. contienen elementos sobrenaturales, sí, pero son enormemente propensos a magnificar la psicosis y ese tipo de “miedo” llega al lector de forma abrumadora.

Una aparente ligera historia es La joven blanca. En ella, Ewers logra crear una poderosa imagen digna de los más grandes pintores simbolistas con elementos tan simples como una muchacha desnuda pálida, una paloma y una habitación roja… Ya me conocéis, cuando hablo de una antología siempre comento muy poco de sus argumentos para evitar desvelar nada de tan corta narración. Mayormente, en joyas literarias como la que estamos hablando prefiero que disfrutéis al máximo.

ewersHanns Heinz Ewers (1871-1943) fue actor, poeta, filósofo y escritor alemán. Aunque escribió obras de una amplia variedad de géneros, es conocido principalmente por sus relatos de Terror, y especialmente por su trilogía sobre las aventuras de Frank Braun, un personaje en el que se inspiró a partir de sí mismo. La más conocida de ellas es la segunda novela La Mandrágora (Alraune, 1911). La reputación de Ewers como actor y escritor alemán lo convirtieron en un portavoz natural a favor del Imperio Alemán para tratar de impedir que los Estados Unidos intervinieran en la guerra como aliados de Gran Bretaña. Posteriormente, se encontró en los archivos del Ministerio de Asuntos Exteriores de Alemania un documento que indicaba que Ewers pudo haber viajado a México, quizás con la intención de animar a Pancho Villa a que atacara a los Estados Unidos durante la guerra, limitando su poder militar.

Nunca fue juzgado y fue liberado en 1921, regresando a Alemania. De hecho, actualmente Ewers todavía es considerado como un autor importante en la evolución de la literatura de Terror, influenciando a escritores como H.P. Lovecraft. Varios ocultistas también han sido influenciados por su obra, debido a su amistad y correspondencia con Aleister Crowley. Durante sus últimos años, Ewers se relacionó con el naciente Partido Nazi, atraído, sobre todo, por su adoración a la cultura teutónica. En 1934, la mayoría de sus obras fueron prohibidas en Alemania y sus propiedades confiscadas. A pesar de su gran influencia en la literatura de Terror y Fantasía del siglo XX, Ewers perdió popularidad en los círculos literarios (especialmente en Alemania, Inglaterra y Estados Unidos), debido a su asociación con los nazis. Como resultado, las ediciones de sus obras posteriores a la Segunda Guerra Mundial a menudo son difíciles de encontrar, y las ediciones anteriores son muy valoradas por los coleccionistas.

Reseña: La letra escarlata, de Nathaniel Hawthorne

laletraescarlataLa letra escarlata fue la primera de las producciones más amplias de Nathaniel Hawthorne. Tiene el encanto de la inconsciencia; el autor no se dio cuenta mientras trabajaba, pero elaboró una de las novelas con más vitalidad milagrosa del momento. Se combina la fuerza y la esencia de un roble con la organización sutil de una rosa.

El castigo que se narra en La letra escarlata es un hecho histórico. Pero invertido a veces y de forma gradual con atributos sobrenaturales. La novela levanta el tema de lo material, a nivel espiritual. Conforme se desarrolla la historia, la letra escarlata se convierte en la figura dominante, todo está teñido de un resplandor siniestro. Tiene mucha culpa la imaginación enloquecida de Dimmesdale. Su fantasma aparece incluso en el cielo de medianoche como si el mismo cielo se hubiese contagiado de su pecado tan celosamente escondido.

Al igual que la historia de la sexualidad, este es un libro que realmente estuvo, está y estará siempre al filo del abismo.

La letra escarlata es uno de los libros básicos obligatorios a leer en la escuela secundaria en USA. Pero en mi opinión, es un libro que no gustará hasta que seas realmente maduro y educado. La letra escarlata, de Nathaniel Hawthorne es una novela tremendamente buena que ayuda a pensar sobre el mito romántico de origen estadounidense, mientras contemplas las reacciones de los sus antepasados puritanos de principios de 1600. Plantea preguntas sobre la religión y el pecado, doble moral del patriarcado, y cómo el pasado se entreteje con el presente.

La novela comienza con un descubrimiento de cartas y manuscritos largamente olvidados descubiertos en un ático. La historia real gira en torno a Hester Pyrnne, que va a la cárcel por ser en definitiva, una mujer libre y de espíritu independiente, y de este modo, propensa a las ofensas y al escarnio público. Hester fue encarcelada porque ella tenía un asunto que por desgracia resultó ser un embarazo no deseado, y evidentemente éste se hizo imposible de esconder a la comunidad. Además, de un par de días de prisión, la pena conlleva portar una letra “A” de color escarlata en su seno, para ser marcada literalmente como adúltera. Lo malo es que su hija, Pearl, también sirve como indicador de su pecado para el resto de sus días. Desaparecido desde hace mucho el esposo de Hester, Roger Chillingworth, que había sido capturado en el frente, aparece de vuelta en el pueblo. Al ver lo que ha sucedido en los años que no ha estado, y aún reconociendo su mal, Chillingworth decide ocultar su verdadera identidad y a escondidas descubrir la verdad sobre el hombre con el que su mujer se acostó en su ausencia. El amante de Hester es finalmente revelado, y una buena parte del libro gira en torno a su intensa degradación.

Aunque el formato técnico de la novela es la narrativa directa, continúa de vez en cuando con algunos descansos que se explican con el tiempo. Aún así la tensión se sigue manteniendo y de una forma u otra, quieres que los indeseables de esta historia paguen hacia el final del libro; sí o sí.

Es un título recién reeditado por Editorial Valdemar para su edición de bolsillo. Un novela indispensable para los amantes del género. Una historia donde se representa el deseo y el pecado en su punto culmen. Donde el mal es el hombre y el deseo corrompido la mujer…, a ojos de los conservadores de la época, claro.

La letra escarlata mira a las normas sociales. Además, de una historia que pudo haber ocurrido, es un titulo ideal para su estudio académico. Múltiples interpretaciones, sugerentes ideas hoy en día casi revisitadas…, las consecuencias de nuestros actos.

Una experiencia de lectura rica en cultura popular a más no poder.

Reseña: Indian Country, de Dorothy M. Johnson

indian-countryMi memoria es casi prodigiosa. Desastrosa, cuando la necesito de verdad. En ocasiones, capaz de rememorar ciertas imágenes, momentos casi imposibles por la época y edad que tenía entonces. En algún lugar, en algún sitio, en algún momento de ese pasado, mi padre veía el film de Un hombre llamado caballo. Nunca fui seguidor de las películas del Oeste, pero recuerdo escenas de esa película que se me quedaron grabadas para siempre. Ya sabéis a cuáles me refiero. Recuerdo haber leído (porque leer si que podía leer casi cualquier cosa) una propaganda acerca de Dorothy M. Johnson (ella murió en 1984, así que pudiera ser una nota necrológica), donde lo que se me grabó del artículo fue que Johnson era una mujer que escribía westerns. No era su labor, decía, pero ella perseveró, y escribió algunas de las historias más conocidas y famosas de todo el género. Tal vez de todos los tiempos.

Un hombre llamado Caballo, El hombre que mató a Liberty Balance, todos tenemos esos títulos en la cabeza gracias a Hollywood. En mayor o menor medida sabemos de qué van. O no. Porque aquí viene el inconveniente de siempre: en el momento que te enteras de que tal película está basada en un texto narrativo, debes recurrir a las primeras fuentes. ¿Por qué? Porque el oro es más puro en el fondo del río que en la joyería, y lo sabes.

Valdemar es una editorial que está haciendo una labor increíble. Empezó con el género Gótico y ahora retoma su colección Frontera, donde se recuperan grandes obras perdidas del Viejo Oeste. Indian Country es una recopilación de relatos de Dorothy M. Johnson, una reputada autora norteamericana, habitual en antologías de relatos contemporáneos, aunque verdadera especialista en la siempre problemática relación entre blancos y pieles rojas. Pocos amantes del cine western son conscientes de que clásicos del género como La diligencia (1939), Las aventuras de Jeremiah Johnson (1972), Fort apache (1948), o Un hombre llamado caballo (1970) están basados en novelas y relatos de autores como la propia Dorothy M. Jonson.

Las historias, son ejemplos bastante perfectos del género con su prosa sobria y parcelas sencillas. Ella recrea el Viejo Oeste y rellena estos relatos con personajes muy reales, o que parecen ser el tipo de personajes que imaginamos poblando aquel lugar desamparado. Hay tiroteos, alguaciles, buscadores de oro, un hombre atrapado por los indios que se queda por un tiempo y se convierte en “ellos”, el retorno de una mujer tomada cautiva por los indios cuando apenas era una niña. Lo que sucede en estas historias no siempre es lo que se podría esperar, sino que hacen pensar en la época y sus pormenores. En alguna parte viví cerca de un pequeño tomo llamado Los mejores cuentos del Oeste, al que di un repaso hace muuucho tiempo y el cual perdí. No supe valorar lo que tenía entre manos.

En Indian Country recuperamos historias como La frontera en llamas, donde la autora es capaz de contarnos la vida y el destino de una familia después de un ataque indio a su hogar. Más allá de la frontera, o como unos abandonan pero siempre hay quien continúa. Reírse frente al peligro, una melancólica historia de amor en el desierto. Marcas de honor, donde la autora deja atrás la temática de enfrentamientos para introducirnos en una reserva india y contarnos el esfuerzo de los jóvenes por hacerse un sitio en el mundo. El incrédulo, El hombre que mató a Liberty Valance, Viaje al fuerte, La camisa de guerra, El chico de la pradera o Un hombre llamado caballo, que tuvo en su estreno un éxito comercial espectacular en parte gracias a la escena de la ceremonia iniciática, pero la falta de control del histriónico de Harris la perjudica…

ESO es lo que puedes leer en AQUÍ. Grandes tramas. Un libro totalmente recomendable.

Reseña: La joven ahogada, de Caitlín R. Kiernan

la joven ahogadaMenuda labor esta haciendo Editorial Valdemar con su nuevo sello Insomnia. Nada menos que recuperar títulos de Terror actuales -cosa tan difícil de encontrar en nuestro mercado como un mísero trabajo-, algunos títulos esenciales y superrecomendados para una digna biblioteca que se precie.

Es difícil encontrar palabras para un libro tan bueno como extraño. La rareza la provoca saber que estamos más cerca de la protagonista que de nuestra puta realidad. Es uno de esos libros que te hacen olvidar que debes dormir, de los que evitan ese rún-rún que te avisa que son las tres de la mañana y todavía estás leyendo. La voz de Imp, la protagonista, te atrae y te confunde en cuanto empiezas a leer. Empecé fascinado y no podría decir que era lo que me mantenía leyendo con tanto afán. Traté de llegar sano y salvo al final de la historia de fantasmas de Imp. Traté de averiguar qué pasó realmente…, curioseando todos los recuerdos imperfectos de Imp. Este libro era la mejor película de suspense que había visto en mucho tiempo. Pero fallé al final. ¿Y eso me gustó? Ya lo creo.

India Morgan Phelps, Imp para sus amigos, es esquizofrénica. Lucha contra las percepciones que le acechan en la realidad. Imp debe descubrir la verdad sobre sus encuentros con criaturas, o de algo muy, muy extraño… Imp proviene de una línea de mujeres dementes. Tanto su abuela como su madre terminaron suicidándose e Imp ahora ha empezado a tomar medicación para su esquizofrenia. En un intento de dar sentido a los acontecimientos que le sucedieron hace más de dos años, ella escribe su “historia de fantasmas”, y nos deja entrar en su inquietante mente. Algo en mi opinión, demasiado personal.

La relación de Imp con Abalyn me interesaba bastante, por lo menos tanto como lo hacía con Eva Canning. De los pensamientos simples, pasé a diferentes teorías e ideas. Me encanta como la autora encadena los capítulos a lo largo del libro. No necesitas saber tanta información de una historia para disfrutar de ella. No es como dicen por ahí. Adivinar y propulsar tus propias teorías es más divertido y te provocan una leve sonrisa cuando tienes razón. Éste es sin duda el fuerte de La Joven Ahogada. No me gustar descubrir mucho más de las historias que merecen tanto la pena leer. Sí friends, me refiero a esas que se convierten en clásicos al poco tiempo de ser publicadas. Os recuerdo que La Joven Ahogada se publicó sorprendentemente en 2012.

Caitlin R. Kiernan parece ser una de esas autoras que permiten a sus lectores formar parte de la obra. Ella nos sirve una descripción y la información suficiente para alimentar nuestra propia imaginación. Las descripciones de los lienzos Los ahogamientos de la muchacha o de Eva Canning: «sus ojos eran brillantes», son simplemente evocadores. Sólo lo insinuado se convierte en verdaderamente aterrador. Y a veces lo aterrador es hermoso.

Caitlín R. Kiernan es autora de diez novelas, entre las que se incluyen Daughter of Hounds (2007), The Red Tree (2009) y La Joven Ahogada (2012). Sus cuentos han sido recopilados en varios volúmenes, entre los cuales cabe destacar: Tales of Pain and Wonder (2000), The Ammonite Violin & Others (2010) y The Ape´s Wife and Other Tales (2013). También es la guionista de Alabaster, una aclamada serie de novelas gráficas para Dark Horse Comics que ha recibido magníficas críticas. Ha sido nominada cuatro veces al World Fantasy Award y dos veces al Shirley Jackson Award. Ha recibido el International Horror GuildAward a la mejor primera novela por Silk (1998). En 2012, La Joven Ahogada ganó el Bram Stoker Award y el James Tiptree, Jr. Award. Ahí es poco. Friends, no estamos hablando de una autora novel.

¿Qué es lo que pienso? Ya se imaginaran. La Joven Ahogada es una joya de novela. Aterradora e inquietante, llena de magia, mitos y una magnífica prosa que rivaliza con cualquiera de las historias de fantasmas de góticos clásicos. La narración como tal, es tan intrigante que en ciertos capítulos agobia. La sensación de Terror es fuerte. Una novela que me recuerda mucho a otra que me hizo pasarlo muy mal, La habitación de Naomí, de Jonathan Aycliffe.

La Joven Ahogada roza la perfección.

Reseña: Hondo, de Louis L’ Amour

HondoLouis L’ Amour es probablemente el escritor occidental que más ha vendido de todos los tiempos. Y Hondo está es su mejor novela. Y la historia de este libro, que quizás ahora puede parecernos muy trillada, fue en realidad pionera en esta clase de tramas argumentales que dieron mucho juego y de las que comió mucha gente en Hollywood.

Hondo, los apaches en pie de guerra intentando tomar una tierra abordada de ganaderos hostiles o mormones intolerantes. Hondo Lane es el héroe del revólver en mano por excelencia, héroe que, junto a su feroz pero leal perro Sam, cumple con Angie Lowe y su joven hijo Johnny en el atrincheramiento que hacen en territorio apache, en la Arizona de finales de 1800. Angie ha sido abandonada por la serpiente de mala caña que fue su marido. Pero ella se niega a abandonar su tierra, el lugar donde nacieron sus hijos. Hondo decide viajar a la fortaleza para advertir a la caballería de que el jefe apache Vittoro está en movimiento. Es entonces cuando aprovecha para ayudar y defender a la mujer y el niño.

La atención de Hondo se centra en lo que necesita de Angie y Johnny. Sin embargo, tres elementos realmente destacan y ofrecen contraste a la fácil caricatura del género. Son: la representación respetuosa del pueblo Apache, la centralidad del romance en la historia y la representación alegre de la dificultad y la brutalidad de la vida en la frontera. El autor demuestra en esta historia que el western americano también se podía dotar de un alto nivel de madurez. Llenarlo de esos matices que los críticos parecían empeñados en negar. Con la posible excepción de la novela romántica y el género de Terror, tal vez no haya otro género de la ficción que la crítica y el mundo académico tomen menos en serio de la literatura occidental.

Ahora amigos, hay que tener en cuenta el hecho de que en el momento de su muerte Louis L’ Amour había vendido más de 200 millones de libros y entre su legión de lectores ávidos estaban dos de los hombres más decentes que llegaron a ser presidentes de los Estados Unidos, Eisenhower y Ronald Reagan. Como dijeron en aquella película: «Millones de chinos no pueden estar equivocados».

Lo magnífico de esta edición, la colección Frontera de Ediciones Valdemar donde están publicando joyitas del género western hasta el momento irrecuperables; es el final del libro donde se aporta el relato El regalo de Cochise (magnífico, de 10, ¡leerlo en cuanto podáis!) del cual se inspiró el autor para escribir Hondo.

Louis-LamourLouis L’Amour (1908-1988) fue un escritor estadounidense de ficción, principalmente de novela del oeste y romántica. Louis L’Amour vivió en la frontera canadiense de su país y a edad muy temprana, quince años, dejó a su familia para ganarse la vida. Lector voraz y bibliófilo, escribió desde muy joven relatos de aventuras que publicaba en revistas y se hallaban rigurosamente documentados históricamente. Su primera novela, Hondo, es de 1953. Desde entonces escribió más de 85, la mitad adaptadas al cine o la televisión. Su obra ha sido traducida a más de doce idiomas, y es uno de los autores más vendidos entre los escritores de novelas de aventuras y del oeste. En 1983 recibió la Medalla de Oro Nacional Especial del Congreso de los Estados Unidos y en 1984 la Medalla de la Libertad.