Archive for Ciencia Ficción

Reseña: Última Ronda, de Tim Powers

ultimarondaAlguien me dijo alguna vez una verdad tan grande como una casa: «Es difícil equivocarse con Powers». Claro que era una persona que sólo había leído En Costas Extrañas y Declara, para mí sus dos mejores novelas. Sin embargo, Tim Powers es de esos autores que siembra en el lector algo que incita a seguir leyendo cada titulo que publica. También otro conocido me dijo que Las Puertas de Anubis (aún me fustigo por no haberla leído) y En Costas Extrañas son sus mejores aventuras, las que mejor llegan al público “no habitual”. Al cincuenta por ciento, de acuerdo. También hay quien dice que La Fuerza de su Mirada es su libro favorito, el mejor que se ha escrito nunca. Bueno, ¿qué quiero decir con todo eso? Fácil. Tim Powers es un grande del fantástico. Sólo hay que ver que tiene público para casi cada una de sus novelas. Y en ocasiones, ha hecho bastante mella en ciertos lectores como para considerarlas lo mejor que han leido nunca. Eso es mucho decir, ¿no? Por mi parte, soy más polifriki, más un hombre del Renacimiento como me dijeron el otro día; alguien que no tiene un gusto específico, que le da a todo, que le gusta y lo prueba casi todo. Y por tanto siempre digo que de los mejores, hay que leerlo todo. Por eso tengo uno de los ojos siempre fijo en ciertas editoriales que gozan de los derechos de publicación de grandes autores. Por supuesto, Gigamesh. Que no publica muchos titulos al año, pero que los que publica, muchos, son indispensables. Así es como me acerco a Última Ronda, la reedición de una novela que hacía muchos años que no estaba disponible en nuestro país.

Última Ronda se centra en un hecho que le podría suceder a cualquier ludópata real. Bueno casi, a partir de un acto sencillo, se abre la caja de Pandora y toda una serie de sucesos fascinantes para Scott Crane, que abandonó su carrera como jugador de póker profesional hace veinte años y no ha regresado a Las Vegas, ni ha tenido cartas en la mano, desde entonces. Pero las pesadillas le preocupan cada vez más, algo sobre un extraño juego de póker al que una vez asistió en una casa flotante en el lago Mead, lo devuelven cada noche a esa ciudad mágica. Además, ese juego onírico que ganó, no terminó esa noche de 1969, no quedó ahí por que lo que estaba en juego, el precio de sus ganancias, su alma… Ahora, un terrible suceso, más extraño y peligroso de lo que jamás podría haber imaginado, depende del giro de una carta. ¿Por? Scott Crane en aquella terrible partida, cedió su cuerpo a su oponente, la actual encarnación del Rey Pescador, ese ser que ahora intercambia su consciencia entre varios cuerpos y que, para acabar de arreglarlo todo, no es otro que su… En fin, cuando pasen veinte años, el Rey asumirá su cuerpo, acontecimiento que viene precedido por una serie de lúgubres presagios y desgracias, que harán que Crane vuelva a Las Vegas para enfrentarse a ese ser. Un intento desesperado de salvar su vida y la de su familia adoptiva.

Encantadoramente oscura y convincentemente real, Última Ronda fue novela galardonada con el World Fantasy Award y con el Premio Locus en 1993 a la Mejor Novela de Fantasía. Una genial obra maestra del realismo mágico ambientado en ese inframundo arenoso y deslumbrante conocido como Las Vegas. Una historia salpicada de referencias a viejos mitos, retazos de La Tierra Baldía, de T.S. Eliot, uno de los poemas más importantes de la literatura inglesa del siglo XX.

Además de contener numerosos personajes principales y secundarios, temas generales y subtramas, y disgresiones en la teoría de la probabilidad; la novela es todo un conjunto, un maremagnum que forman un argumento de lo más curioso. Un American Gods, a lo Tim Powers. Aunque quizás sea más al revés. En otras palabras, exige una lectura atenta y atención al detalle. Leerla a trozos de media hora, como tuve que hacerlo yo, no fue quizás la mejor idea. Y de ello te vas dando cuenta casi al final. Es una gran novela que retomaré en breve pues hay mucho que me gusta de Última Ronda. En esencia, trata de las vastas y misteriosas fuerzas que transitan por el Universo y como esas formas terribles se manifiestan en nuestras vidas. Alega que aunque la vida parece caótica y carece de sentido, quizás también haya fuerzas del destino activas y decididas, antiguos dioses que existen fuera de nuestras suburbanas vidas. Por eso, catalogo Última Ronda, de Tim Powers, un libro lleno de esperanza: implica que puede haber un propósito en nuestras vidas y una forma de controlar nuestro destino, si podemos leer bien las cartas cuando nos llegan.

Tim Powers consigue un ambiente súper logrado. Todavía quedan unas cuantas novelas de Tim Powers por publicar en nuestro país, agunas de ellas inéditas, otras publicadas hace décadas… Por eso es de agradecer que Ediciones Gigamesh tenga un ojo puesto en este autor. Sobre todo, por que Última Ronda en realidad forma parte de una supuesta trilogía que continuó en 1996 con Expiration Date (sin relación directa con Última Ronda) y en 1997 con Earthquake Weather (una supuesta secuela de las dos entregas precedentes). Por supuesto, ambas inéditas en castellano.

O sea, que estoy contento. De algún modo, hay más. Con más de Tim Powers, me pongo en espera.

Reseña: Star Wars. La Prueba, de Troy Denning

star-wars-la-pruebaHan pasado ya unos días desde que terminé, y aún le estoy dando vueltas al final o mejor dicho, a qué temas se tratan en realidad en Star Wars: La Prueba. Aún no estoy convencido de que la última novela de Troy Denning indique realmente el retiro de Luke, Leia y Han. Al menos, espero que no. Estamos ante una novela que, a pesar de que trata sobre el trío famoso, Denning consigue crear otros hilos interesantes sobre los personajes de los que creíamos saberlo todo. Contando que además da voz a algunos personajes fascinantes como Omad Kaeg, quien difícilmente no te caerá bien pero que engreído e ingenuo, tiene gran corazón y durante toda la trama no puedes evitar imaginarlo como ese hijo que Han siempre quiso tener.

De esta nueva oleada de novelas, ediciones geniales en formato tapa semidura que está publicando en Timun Mas & Planeta Cómic gracias al momentazo que estamos viviendo, es la primera novela de Troy Denning que se publica respecto al Universo Expandido. Y espero que no sea la última. Es un autor muy considerable en USA respecto al fantástico.

Troy Denning (1958) es un autor de Fantasía y Ciencia Ficción que ha escrito más de dos docenas de novelas. Desde pequeño fue un ávido lector y cuenta que a los catorce años ya había escrito unos ochenta “notebooks” y ya comenzaba a recopilar cantidad de cartas de rechazo de las editoriales. ¿Qué provocó que no lo dejara? En su décimo octavo cumpleaños, recibió una carta de rechazo muy amable del famoso editor de CF Ben Bova, con una nota escrita que le agradecía el envío y le incitaba a seguir intentándolo. Años después, Denning se unió a TSR como diseñador de juegos y también se unió al departamento editoral, donde escribió la tercera novela en TSRs, Waterdeep, una novela que se convirtió en súper ventas del New York Times. Denning dedicó entonces su tiempo a crear novelas para los diferentes mundos de AD&D (Dark Sun, Forgotten Realms, Planescape). Pero Denning también es autor de varias novelas de Universo Expandido de Star Wars; incluyendo Invincible, el noveno y último libro de la serie Legacy of the Force, que salió en 2008 y que espero ver por estos lares. Un autor que participó también en la serie Destino de los Jedi, The New Jedi Order: Star by Star y Dark Nest Trilogy. Toda una serie de novelas hasta llegar a La Prueba (Crucible), la última que lanzó en 2013 y que hoy os traigo.

En Star Wars: La Prueba priman los personajes, y no solo el famoso trío. Os he hablado de Omad Kaeg, pero también está Dena Yos, cuya lucha interna para ejercer un sentido de libre albedrío contra el determinismo programado casi que crea una intriga interna en la novela. Hay un aura de misterio que se desarrolla a lo largo de los primeros capítulos, especialmente en lo que se refiere a quiénes son los villanos reales, que te mantiene en vilo hasta el final. Así como otros hechos destacables: la revelación de Savara Raine como Vestara Khai, el arco de la historia de Mortis que quedó sin resolver al principio, las pistas para ver si Luke realmente va a descubrir o no el hogar de los Celestiales…

Star Wars: La Prueba es un libro que en USA sufrió grandes críticas. Toca temas que para algunos fans (fanáticos obnubilados, diría yo) son casi tabúes. Si lo sabes ver, y si lo haces sin “haterismo”, te darás cuenta que la nueva novela publicada por Planeta Cómic tiene buenas cualidades. Me encanta que Han y Leia sigan fortaleciéndose después de todos estos años. Me gustan los pequeños momentos que ilustran y como de sincronizados están, cuando sabes leer entre líneas. Como os he dicho, Vestara Khai está en la trama y me sorprendió lo leal que es a sus formas Sith. Es sin duda la villana más atractiva de cuantas he visto en este universo. Star Wars: La Prueba plantea dos desafíos o ideas respecto a la Orden Jedi. Una es la idea de que casi por error se están entrenando potenciales enemigos para un futuro. La Orden Jedi de Luke ya ha hecho esto unas cuantas veces, pero aquí finalmente lo están bordando. Además, se plantea la causa de como un grupo de Maestros Jedi se pregunta si la expulsión de un candidato es una opción, o un empuje al Mal. El otro desafío Jedi proviene de su estado externo. Se espera que se repriman muchos conflictos internacionales que no hacen otra cosa que crear enfrentamientos inútiles, pero dañinos.

Creo que lo que dolió a la gente, es la falsa promoción que se hizo en USA con Star Wars: La Prueba. Se vendió como la historia en donde Han, Leia y Luke deciden finalmente retirarse. Y no es así. Diría que, a groso modo, trata sobre como la piratería regional y el empuje corporativo se convierten rápidamente en otra amenaza para todos. Para toda la galaxia.

Reseña: Star Wars. Linaje, de Claudia Gray

linaje«Por fin, una novela del Universo Expandido en la que encontrar una Leia más madura». Esto leí por ahí y me atrajo tanto que decidí retomar uno de mis nuevos hobbys: las novelas que Timun Mas y Planeta Cómic están publicando conjuntamente en esta nueva época dorada de Star Wars. Además, Linaje, que por cierto es la última que ha visto la luz de la siempre recomendable Claudia Gray, se encuentra en una posición única entre los libros de la saga. Es la primera novela que me he encontrado más cercana a El Despertar de la Fuerza que a El Retorno del Jedi. Una vuelta tremendamente conseguido, a la ambientación y trato de los personajes de las antiguas novelas del Universo Expandido. Y casi sin hacer ruido se coloca cuidadosamente dentro del nuevo universo canónico, diría yo.

Sí que es cierto que he encontrado algo raro. La estructura de la trama no está tan bien construida como en la novela debut de Claudia Gray (Star Wars: Estrellas Perdidas). No obstante, Linaje trae nuevos personajes multidimensionales y una historia sólida en una trama que alterna historia política y guión de acción y aventura. Nos encontramos que, harta de las luchas internas en el Senado Galáctico, Leia quiere renunciar a su posición. Sin embargo, algo cambia en ella cuando un grupo de mercenarios y un Senador Primario (creo que lo llaman así) demandan su atención. A su lado, el senador Ransolm Casterfo, cuya colección de artefactos imperiales complica su propia devoción por la Nueva República, es todo un personaje gris, que me ha encantado. Con muy poco, dice mucho.

Star Wars: Linaje tiene un comienzo realmente original aunque sin acción. Se habla de la dedicación a una estatua gigante a Bail Organa, un buen gancho emocional que se relaciona directamente con el tema de la relación de Leia con su padre adoptivo. Pero también con algunos aportes sobre el progenitor real Darth Vader. La trama se va complicando a medida que gradualmente se van narrando cosas sobre la historia que une la vida personal de Leia, con el clima político y el conflicto armado. Debido a que los personajes viajan de planeta en planeta con bastante frecuencia y la perspectiva cambia a diferentes grupos de personajes; como os decía al principio, vais a encontrar en Linaje una novela que tira de todas-todas al estilo antiguo de las novelas de aventuras en el espacio que los primeros relatos pretendían. O incluso lo que muchos vimos en aquellos cómics de los geniales autores como Chris Claremont, Godwin o el dios Buscema. Con esquemas bien fijados de la historia además, que hace que el elenco de personajes en su conjunto funcione bien. Incluso cuando no están juntos.

Star Wars: Linaje comparte la idea de asistir al nacimiento de la resistencia antes de El Despertar de la Fuerza. Eso se consigue. De los nuevos personajes (cada uno de los cuales tiene su propia motivación y una perspectiva poderosa), con más de uno te identificas. O tal vez con Leia, quien, como única mujer del famoso trío original, no está en el punto de mira tan a menudo como sus homólogos masculinos. Se consigue todo lo sugerido en parte por que se muestra a una Leia creíble, sensata, cuya voz suena tan precisa y cortante como lo era en sus primeras películas. Su caracterización es consistente. No hay nada nuevo sobre Leia, pero lo aclaro, tampoco es que sea necesario separarla en las novelas de su carácter principal.

Al fin y al cabo, la trama tiene que ver con la revelación: con la galaxia sopesando el heroísmo de Leia contra la villanía de su padre. También sobre el amanecer de la Resistencia y la Primera Orden. Aquí hay algunas respuestas para los fanáticos que sienten curiosidad por saber algo más sobre el desarrollo de El Despertar de la Fuerza. Como he oído cosas por ahí que no comparto, así que para los lectores que busquen alguna intriga sobre los orígenes de Ben Solo, esas dudas probablemente serán mejor atendidas en el Episodio VIII. Aunque Linaje aporta una información que es puro oro: se revela una información en particular sobre el problemático hijo de Leia, que debería proporcionar mucha conversación entre los más adeptos.

Esas almas propensas a las teorías, de las cuales muchas se vienen abajo con cada nueva película (ahí que dejar trabajar a los guionistas, amigos); aquí encontrarán también una reveladora escena final de Leia ante Vader… Una escena particularmente efectiva al final del libro.

Reseña: Las estrellas, mi destino, de Alfred Bester

lasestrellasmidestinoJunto a El hombre demolido, el título que hoy os reseño forma dueto como una de las novelas muy influyentes y merecidamente famosas escritas por Alfred Bester en la década de los 50s. A partir de de ahí, ni que decir tiene que recomiendo muy mucho a cualquier fan de la Ciencia Ficción (debido a su influencia en dicho género) leer cuanto antes Las estrellas, mi destino. No me cabe ninguna duda que si esta reseña la está leyendo alguien que lee CF de toda la vida, sabe casi lo que voy a decir en cada momento. Apuesto lo que sea a que ya la ha leído. Y si por un casualidad no lo hizo, o es de esa otra parte del río que aún no la disfrutó; comentarle así bajito, ahora que no nos lee nadie, que del nombrado dueto del autor, Las estrellas, mi destino es la que sin duda ha aguantado mejor el paso del tiempo.

En los últimos años, Ediciones Gigamesh ha ido dando pasos cada vez más grandes para meterse en nuestras vidas como una de las editoriales a tener en cuenta siempre-siempre que un titulo de nuestros géneros favoritos sale a la luz. Aunque parece una editorial centrada más bien en recuperar clásicos, son esos, los necesarios que muchas librerías necesitan tener en stock. Un buen librero del fantástico necesita obras que recomendar. Y recordad que en los mejores años, suelen estar los mejores. Es obvio.

Las estrellas, mi destino tiene menos de la psicología freudiana con la que Bester estaba fascinado por aquellos años. Menos que El hombre en el castillo, quiero decir. Por eso, en este nuevo titulo de Gigamesh, encontrarás una amena novela lejos de las alegorías, de aquellas que se le ocurrían por entonces a ciertos autores y que a día de hoy contienen escenas que suenan un poco falsas. La trama es paralela y ha sido comparada con ciertas obras de renombre pero particularmente, la infiltración eventual de Foyle en la nobleza, en su búsqueda de la venganza y algunas de las complicaciones que surgen de eso, me lleva a pensar a que es muy buena historia por sí misma. Las estrellas, mi destino tiene sus propios giros y cuando la terminas, te preguntarás si Gully Foyle es uno de los antihéroes más memorables de CF. Un personaje desagradable pero extrañamente fascinante que miente, traiciona y brutaliza su camino hacia la venganza y solo adopta técnicas más sofisticadas cuando la fuerza bruta no funciona.

Las estrellas, mi destino (The Stars My Destination, 1956), también conocida como ¡Tigre, tigre! (Tiger! Tiger! en USA); cuenta la vida de un personaje llamado Gully Foyle, que comienza el libro como un hombre común y sin nada particular a tener en cuenta. Bester lo describe memorablemente con “de todos los brutos del mundo, él estaba entre los menos valiosos vivos y los más propensos a sobrevivir”. Foyle es el único superviviente de una nave espacial lisiada y casi destruida en el espacio. Sobrevive durante meses y cuando tiene la suerte de que una nave pasa cerca…, pasa de largo sin rescatarlo del naufragio. Bester nos traslada al Siglo XXV. La humanidad se ha expandido por todo el sistema solar, el capitalismo multinacional controla al individuo, y eso dispone una guerra de origen económico entre los planetas interiores y los llamados satélites exteriores. Un suceso inesperado marca una dinámica algo especial: un investigador llamado Jaunte accidentalmente se prende fuego a sí mismo, y mientras corre y solicita algo así como un extintor, un instante después aparece unos veinte metros más allá de donde estaba. Acaba de descubrir la teleportación mental. A partir de ahí, conocido el proceso como “jauntear”, se establece que usar el método tiene sus limitaciones de espacio y tiempo. Pero para eso esta Gully Foule (al que se compara por todos lados como un Conde de Montecristo de la era espacial), perdido en el espacio al ser destruida la nave en que viajaba (la Nomad) y sediento de venganza contra la que no le auxilió (la Vorga). Escapando al final de una una muerte segura, gracias a una banda de carroñeros que le hacen toda clasa se perrerías, Foule se transforma en un ser lleno de odio, un ser anodino, un imbécil que no lo es tanto debido a que cuenta con unos extraordinarios poderes paranormales.

Con esta premisa tan maravillosa, te metes en una genial historia de aventuras desenfrenada. Llena de personajes atractivos y una acción dramática maravillosa. Como bien se anuncia en la sinopsis: Las estrellas mi destino es uno de los eternos favoritos de la Ciencia Ficción. Una novela de cabecera para cada generación de lectores que ha existido desde su publicación original en los 50s. Yo añado: deberías leerla sí o sí.

Reseña: Nick y el Glimmung, de Philip K. Dick

nick-y-el-glimmungPara cierta gente de edad en la que me incluyo, novelas como las que reseño hoy, pueden verse como un proceso de liberación. Philip K Dick nunca vivió para ver publicado Nick y el Glimmung, novelita muy original y en cierto modo juvenil, que recientemente ha publicado el siempre recomendable sello de literatura fantástica Minotauro. Es una solemne incursión en el mundo de la Ciencia Ficción “casera” con una prosa de tendencia muy natural y atrapante como solo los maestros como Dick sabían hacer.

Como os decía, Nick y el Glimmung es la única novela juvenil de Philip K. Dick publicada post mortem. Además, hasta el momento había permanecido inédita en castellano. Una historia de las que siempre me gustaron. Muy rica en glosario, compendio, es decir, en todo tipo de criaturas fantásticas que aparte de nuevas son extrañas, maravillosas, y lo mejor de todo, aterradoras. El aporte ético sobre el bien y el mal es innegable. Quien conozca a Philip K. Dick sabe de sobra que sus historias de CF siempre-siempre esconden un mensaje que trasciende o hace referencias a problemas internos del ser humano. De tramas filosóficas se les suele tildar. Yo no llego tan lejos. Es capaz de crear fantasía mágica que llega a tu corazón y cautiva, a la vez que es capaz de orientar al lector en ciertos temas. Incluso en esta historia juvenil intenta hacer un esfuerzo por que seamos considerados con el prójimo; ya sea humano o animal. El mensaje es claro.

Pero mientras tanto, disfrutar con una historia ya curiosa desde el principio, Dick nos lleva a un planeta Tierra muy singular. La novela comienza con Horace, el gato, un felino que está escribiendo una novela para niños. Un momentazo donde ya como lector pensé: «¿Una criatura que es en realidad el autor?». Esto ya mola. Pero como por desgracia, este tema jamás lo sabré; sigo. Se cuenta la historia de Nick, un chico encantado con su querida mascota, el gato. El problema es que los gatos, así como los perros o cualquier otro animal de compañía, no son admitidos en ese supuesto planeta Tierra de alguna época futura donde Nick reside. Así que no le queda otra que buscarse un nuevo hogar, un planeta donde su mascota no sea perseguido como a un delincuente. Pero el problema no está en irse, están en dónde irse. No es fácil dar con las coordenadas precisas de un mundo libre de restricciones insensatas. Por no decir, un lugar donde resida la paz. Busca y busca, pero al final, el planeta que los espera está lleno de nuevos peligros, inmerso en una guerra interminable y donde un nuevo inquilino, sin duda, es un enemigo.

Philip K. Dick (1928-1982) fue un prolífico escritor estadounidense, que influyó bastante en el género de la Ciencia Ficción. Dick trató temas como la sociología, la política y la metafísica. Toda una serie de temas semiocultos entre sus escritos: empresas monopolistas, gobiernos autoritarios y los diferentes usos que un futuro le pueda dar a la conciencia del ser humano. La novela El hombre en el castillo, galardonada con el Premio Hugo de 1963, fue unos de los máximos estandartes de su obra. Pero luego vinieron otras muchas tramas que incluso últimamente hemos podido ver llevadas (tarde) a la gran pantalla. Toda una vida literaria de treinta y seis novelas y más ciento veinte relatos cortos encumbran a Dick, como uno de los grandes autores del género.

Ni que decir tiene que no me pensé dos veces en hacerme con Nick y el Glimmung, cuando me enteré de su publicación. Dick es sinónimo de calidad. Expresiones bidimensionales, las esperanzas truncadas de un niño, todo aliñado con encuentros con wubs, trobes, nunks, spiddles, werj, klakes y por supuesto el glimmung; criaturas de pesadilla que quizás brotan de una hipotética Alicia en del País de las Maravillas dickensiana. Los adultos en esta novela están ausentes. Pero aparecen en la medida que pueden aparecer. Al otro lado del libro.

Reseña: La Cicatriz, de China Miéville

lacicatrizEsto no es una broma. Me enamoré de la literatura creativa de China Miéville con La Estación de la Calle Perdido. Un titulo también disponible en estas nuevas ediciones en tapa dura que Ediciones B en su sello Nova CF nos está trayendo cada poco. Una interesantísima recopilación de obras de un autor que bien merece estar disponible siempre en librerías. Junto a las demás, ya catalogo La Cicatriz, una las grandes que me faltaba por leer.

Terminé de leer La Estación de la Calle Perdido en un tiempo sorprendentemente corto después de sus ochocientas páginas; encontrándolo como una de las mejores historias, una de las tramas más chulas, más extrañas e impresionantes que había leído en mi vida. Sin duda, uno de los títulos que recomendaría a todo aquel que quisiese consejo sobre historias “diferentes” de Ciencia Ficción. Y ahora, al igual que en ella, La Cicatriz cuenta con el mismo maravilloso escenario (la metrópolis onírica de Nueva Crobuzon y el mundo de Bas-Lag), una ambientación maravillosa, un potencial inagotable de futuras historias pues La Estación de la Calle Perdido es en realidad el inicio de la trilogía Bas-Lag y La Cicatriz la siguiente obra basada en ese mundo o mundos. Y un guiño más, por lo visto, en el primer trimestre de 2018, Ediciones B hará todo lo posible para traer a nuestro idioma El Consejo de Hierro, también en esta cuidada edición con tapa dura y sobrecubierta, la tercera en discordia.

Tres diamantes en bruto. O al menos dos, ya las considero así.

La Cicatriz es una aventura. Adopta un enfoque mucho más directo para estructurar su trama. Pero quiero dejar ya clara una cosa: La Cicatriz está relacionada con La Estación de la Calle Perdido, pero no es una continuación. Destaca solo como una historia ocurrida dentro de esos mundos y puede servir como una introducción a la extraordinaria construcción del mundo de Miéville. Y lo digo sinceramente, friends, no puede haber ninguna duda de que no hay nadie en la escritura fantástica actual capaz de hacer lo que hace Miéville en estos libros. Desde luego, yo estoy encantado con poder disfrutar de su talento.

La Cicatriz nos aleja de las abarrotadas calles y barrios marginales de Nueva Crobuzon, y viajamos hacia las ondulantes olas de Grande Corriente, mucho más al este de la ciudad, hacia la lejana colonia de Nova Esperium. La lingüista Bellis Gelvino huye de Nueva Crobuzon en busca de dicha colonia. Es una intérprete en el Terpsícore, un buque de carga cuyo manifiesto incluye, siniestramente, un cargamento de colonos -o desafortunados criminales alterados físicamente- para trabajar como esclavos en una nueva tierra de oportunidades. Gelvino inicia su viaje escapando de una amenaza desconocida, la cual conoceremos de antemano si hemos leído la primera novela de la trilogía. No obstante, no todo es tan fácil, y pronto se truncará su escapada a través del océano al caer presa de una misteriosa y despiadada banda de piratas…

Disfrutar de esta gozosa aventura con tanta variedad de nuevas sensaciones, es toda una experiencia equivalente a ver por primera vez la cantidad de razas diferentes que puedan salir en un film de Star Wars o quizás mejor, una película fantástica del genial Luc Besson. TODA UNA EXPERIENCIA. Disfrutar (o no) junto a la protagonista en su camino hacia el este, deteniéndose la nave en una asombrosa ciudad submarina habitada por una curiosa especie; los acuerdos que se tienen desde Nueva Crobuzon con tres plataformas masivas de dichas aguas; el misterio que revierte en la historia la aparición de Silas Fennic, un individuo sombrío que tiene un cargo oficial no revelado; la toma del mando del Terpsícore por parte de éste; pasajeros indignados preparando un motín hasta dar con piratas desalmados que matan casi por placer… La dirección que toma todo cuando son llevados a una inmensa ciudad pirata que navega por el océano y que está compuesta por miles de barcos atados y construidos para parecerse a una Nueva Crobuzon flotante… Wow!

Una sinopsis más detallada implicaría el riesgo de spoilers, a los que tramas así tan chulas se caerían a pedazos. Destrozarían el gusto por el libro de cabo a rabo, así que freno aquí; comentando que aunque la trama de La Cicatriz sigue una progresión mucho más lineal que su predecesora, demuestra (una vez comienza) acción por los cuatro costados, y puede hacer feliz a todos aquellos que he oído que La Estación de la Calle Perdido se les hizo en ciertos tramos errabunda. Eso si, comparte la sensación de inexorabilidad de esa novela, y promete y escenifica aún más la sensación de que los acontecimientos se están desmoronando y que todo estallará hacia el final. Más emocionante cuanto más avanzas.

China Miéville es un autor que ha sido galardonado con varios de los premios más notables del género como el World Fantasy Award, el Hugo, y el Arthur C. Clarke. Esta llamada por todos trilogía (aunque para mí son más, libros basados en un mismo escenario), son títulos que han estado descatalogados durante mucho tiempo. Libros muy buscados, propensos a especulación en ciertos rincones o en librerías de viejo y no hablo solo de este país. Así, que duda cabe que tener estas joyas de la CF moderna a mano, es toda una oportunidad que no deberíais dejar pasar. Al menos, en esta vida.

Reseña: La Guerra de las Salamandras, de Karel Čapek

la-guerra-de-las-salamandrasGigamesh es una editorial que apuesta fuerte por el fantástico. Fuera de la Fantasía donde lo bordó trayéndonos Canción de Hielo y Fuego (Juego de Tronos para los televisivos) o el Primer Libro de Lankhmar (¡¡parece que por fin ya viene el siguiente!!); fuera de ahí, se puede decir que es una editorial centrada en publicar Ciencia Ficción. Por un tubo, taco, tela marinera, a cascoporro, mucho-muchito… de Ciencia Ficción. Trayéndonos autores que normalmente no están en el candelero de otras editoriales. Y eso es de agradecer. En especial, cuando recupera clásicos que todo el mundo debiera vivir…, quiero decir, leer.

En la literatura de CF hay escritores para todos los gustos. Los hay multipremiados por toda una carrera, los hay reconocidos tan solo por una obra en especial, pero también autores que escribieron una historia, tuvieron una idea un día, lo bordaron y ahí se quedaron. En mi opinión la CF es un género de selección. Es decir, sólo si sabes seleccionar bien, te molará el género hasta el fin de tus días. ¿Qué quiero decir en definitiva? Que de tu elección depende. Son situaciones, momentos, serendipias que suceden o no. Como por ejemplo la última novela de Karel Čapek, La Guerra de las Salamandras, la cual fue completada por su esposa y publicada en 1941 como The Cheat, y que gracias a ello ha llegado a nuestros días un autor al que me he sentido muy cercano recientemente. Pero la mejor forma de que esta novela checa de 1936 encuentre a sus lectores es simplemente describir la trama. Así de fácil. Original como ella sola.

En un rincón aislado de los Mares del Sur, un capitán holandés descubre una especie desconocida de tritón nadando en las aguas poco profundas de una ensenada que los lugareños siempre han evitado. Cuando el capitán atraca en una isla vecina, los tritones parecen fascinados por él y extrañamente descifran sus señales. Esos anfibios que miden casi un metro de alto, tienen una estructura similar a la de los niños, y cuando están en tierra caminan sobre sus patas traseras. Según las instrucciones del capitán, los tritones son famosos por extraer perlas de las ostras, incluso se dice que esas criaturas usan una cuchilla para abrir sus propias conchas. No obstante, a pesar de estas habilidades, los tritones han permanecido atrapados en la ensenada durante incontables siglos, por lo que no pueden nadar en océano abierto y su población se mantiene bajo control por los tiburones que acuden con regularidad a devorarlos.

Es entonces cuando se le ocurre un plan al capitán, basado tanto en la codicia como en lo que a él le parece compasión. Con la ayuda de un industrial checo, el capitán comienza a sacar a los tritones de su ensenada utilizando un tanque en su bote. Él los extiende a otros bajíos locales donde pueden prosperar sin ser molestados. A cambio, los tritones recogen las perlas que los buzos humanos no han podido alcanzar. Pero sin visitas posibles de tiburones, los tritones se multiplican a un ritmo sorprendente (una hembra puede liberar cientos de huevos viables) y pronto, como era de esperar, una súper población descontrolada representa un peligro para esos que nos hacemos llamar humanos…

Decidme que este genial relato recuperado por Gigamesh no es original pese a sus más de setenta años. La Guerra de las Salamandras es una novela satírica que se detiene en las repercusiones del hombre sobre el medio que le rodea. El daño a Gaia que representamos y las referencias al mal que el ser humano trajo al planeta azul desde que encontró “la razón”. Colonialismo, comercio de esclavos, explotación laboral, producción capitalista, fascismo e incluso nacionalismo. Todo representado por unas salamandras inteligentes que a su modo intentarán cambiar lo que les rodea.

A ver si ellas pueden.

Reseña: Consecuencias. El Fin del Imperio, de Chuck Wendig

star wars_elfindelimperioA un día de uno de los grandes estrenos fílmicos de la historia de Star Wars, os vuelvo a aportar otro cachito de este Universo Expandido que cuando no sale de la mano de Claudia Gray, lo hace de la mano de Chuck Wendig. Que todo haya vuelto a resurgir, que Star Wars esté de nuevo aquí, con nosotros, ahora, a doquiera que miremos, en mi opinión, no solo es culpa de la enorme compra-todo Disney. Tiene mucha culpa también esa tapada gestión (solo durante unos años) de toda una cantidad de autores centrados en los llamamientos de una editorial y sobre todo de una generación de fans de Star Wars, que pedían más. Star Wars Episodio VIII: Los Últimos Jedi obviamente va por otros derroteros. Pero recordad que en este mundillo, todo-todito-todo está relacionado. Y más tarde o más temprano se tirará de algún lado y se encontrarán algunas caras. Porque aunque toda esta historia se desarrolla en una galaxia muy, muy lejana, en realidad está muy, muy cerca de nosotros. No sólo por todo el material que acarrea cada nuevo film, también por la de cómics, novelas basadas en la franquicia que nunca vieron la luz o que aún no habían aterrizado aquí y que ahora lo hacen. Y que gracias a la renovada moda volvemos a tener a mano. Las culpables son las mismas. A las que hay que agradecer todo esto. Timun Mas, Planeta Cómic…, en definitiva, toda la labor editorial que está haciendo Planeta.

El Fin del Imperio es la novela final de la trilogía de Chuck Wendig que concluye la serie Consecuencias (Aftermath). En esta ocasión nos reunimos con el escuadrón de Norra Wexley mientras continúan la caza de la ex Gran Almirante Imperial Rae Sloane después de su aparente traición al final de Consecuencias: Deuda de Vida. Sin embargo, parecen no saber que Sloane estaba siendo manipulada por el sombrío Gallius Rax, ex asesor del difunto Emperador Palpatine. Y este temible enemigo está decidido a “recoger” a su antigua aliada en el planeta desierto de Jakku…

Pero un momento, retrocedamos un poco para el que aún no sepa nada. En Consecuencias, la primera novela, los dejamos en escena y junto a otros personajes como Sinjir Rath Velus, Jas Emari, Jom Barell y Mister Bones, siendo enviados a conseguir algunos objetivos imperiales a sugerencia del Almirante Ackbar. Armados con holocrones de datos que Temmin robó a su antiguo señor. Como le gusta hacer a Wendig, ya en el principio de la historia, entramos de lleno a la acción, tratando de secuestrar a un Imperial de un bastión del sindicato del crimen. Pero Norra Wexley se emperra en perseguir con desdén a la Gran Almirante Rae Sloane y resto de líderes del Imperio a través de la galaxia. Los cazados oficiales son llevados ante la justicia, pero Sloane consigue escapar, y los rebeldes la temen, ya que si hay alguien capaz de restaurar el antiguo régimen, esa es ella. Es entonces cuando la intensa búsqueda se interrumpe cuando Norra recibe una petición urgente de la Princesa Leia… Deuda de Vida era una novela mucho más eficiente que su predecesora Consecuencias. El enfoque y el propósito son más claros y gozaba de una tremenda acción.

Ahora con El Fin del Imperio llegamos al final de un trilogía que crece en importancia con el avance de las páginas. Como es el caso de muchos libros de Star Wars, la historia en El Fin del Imperio se puede dividir ordenadamente en dos. La primera mitad se centra parcialmente en los viajes de Norra y Sloane hacia Jakku, que avanzan lentamente a medida que se construye la inevitable confrontación. Y la segunda es el objeto, recapitulación y las consecuencias que ha generado la última batalla vivida.

Me entero que, Rae Sloane, uno de los personajes más fascinantes que he conocido en este Universo Expandido, en especial, en estas novelas recientemente publicadas, tiene su mayor auge aquí. La podemos encontrar en una situación muy diferente a donde leíste anteriormente; llena de ira por la dirección a la que Rax ha llevado a su amado Imperio. Otra cosa que mola bastante y que aporta esta trilogía, es la oportunidad de aprender más sobre el duro entorno del planeta Jakku. Que en mi opinión es una personaje en sí mismo. Con todos sus integrantes y algunos de los grupos que allí viven como la repugnante Niima the Hutt y sus seguidores de culto, al más puro estilo Indiana Jones y el Templo Maldito.

Algunos fanáticos pueden sentirse decepcionados al ver que Leia y Han Solo no juegan un papel importante aquí como lo hicieron en Deuda de Vida. Sin embargo, sí que tienen “su momento”. Y no dudéis que el mayor atractivo de la novela es la muy publicitada Batalla de Jakku, que deja al planeta en el estado en que lo encontramos en El Despertar de la Fuerza.

No me digáis que los patrones unidos así no molan. Es muy chulo descubrir la de semillas que Chuck Wendig planta con sus novelas y como encaja los puzzles al final. Una trilogía bastante rica en todos los aspectos.

Reseña: Ciudadano de la Galaxia, de Robert A. Heinlein

CIUDADANO_DE_LA_Galaxia_TD_31.inddPublicado en 1957 por los hijos de Charles Scribner y registrado ese mismo año por Robert A. Heinlein, Ciudadano de la Galaxia fue el décimo de los Heinlein Juveniles y eso que para la época no es que fuera considerado un título para chicos o chicas; tened en cuenta que tiene lugar en un futuro muy lejano donde la humanidad se ha extendido ampliamente a través de la Galaxia. No obstante, el prota ronda los diez o doce años de edad al comienzo de la historia, se llama Thorby, y a todos los efectos es un niño que vive en un planeta donde a pesar de estar situado en un futuro lejano, la organización social se asemeja bastante a la de la antigua (agarraos fuerte), a la de la antigua Babilonia.

Ciudadano de la Galaxia abre con una subasta de esclavos donde Thorby es el objeto de venta. En una escena tan repugnante como cómica, Thorby se ve vendido a un mendigo. ¡Vendido a un mendigo! Alguien sin un centavo llamado Baslim, un señor que parece estar solo un paso por encima de la esclavitud… La primera parte de la historia se refiere a la evolución de una relación maestro-esclavo en una relación padre-hijo durante el cual Thorby descubre que Baslim el mendigo para nada es lo que parece. Es a medida que pasa el tiempo y Thorby se va convirtiendo en adolescente, que su jefe y maestro le va dando una serie de mensajes al chico. Mensajes para entregar a personas cercanas al espacio-puerto cercano en el que viven. Ahí es donde Ciudadano de la Galaxia se vuelve una novela tremendamente atractiva e interesante pues a través de estos viajes, Thorby empieza a entender (o a sospechar) que Baslim está involucrado en algún tipo de actividad encubierta e ilegal de algún modo. En especial, por lo último vivido: Baslim utiliza la hipnosis para darle a Thorby un conjunto de complejas instrucciones que se utilizarán en caso de que algo le suceda…

Ciudadano de la Galaxia es una novela de Ciencia Ficción del escritor estadounidense Robert A. Heinlein, uno de los grandes maestros del género, autor también de mi amada Starship Troopers. Ciudadano de la Galaxia fue originalmente serializada en la revista Astounding Science Fiction en los meses de septiembre, octubre, noviembre y diciembre de 1957. Una de las joyas de la CF en mi opinión olvidada a la hora de ciertos rankings o menciones de mejores títulos escritos de la Ciencia Ficción clásica. Algo olvidada pero que Ediciones B en su magnífico sello Sin Límites vuelve a poner en el cartel para que todo aquel gran aficionado la disfrute, si aún no fue el caso, quiera recuperarla o recomendablemente regalarla como indispensable que es.

Una historia fuertemente influenciada por el Kim, de Rudyard Kipling, con el tema de la esclavitud como una institución aborrecible pero persistente como uno de los temas principales de la novela. Heinlein lo reconoció claramente en su día en sus múltiples formas y lo odió con la misma claridad. La esclavitud está en la primera página del libro y en la última, y estoy convencido de que Heinlein no consideraba la esclavitud como una institución muerta sino como algo que debiera cortarse a tiempo o duraría muchísimos años en el futuro.

La lealtad personal y familiar es otro tema abordado por Heinlein en este libro. Thorby siente lealtad hacia Baslim y la necesidad de seguir sus instrucciones mucho después de saber que… Bueno, no quiero desvelar nada más de esta tremenda trama. Sólo recomendar la obra hasta sus cimientos. Pues hay mucho más aquí de lo que parece. Un gran clásico, a un precio magnifico y con una bellísima portada; ahora en una edición de coleccionista que es guapa se mire por donde se mire.

Reseña: Leia, Princesa de Alderaan, de Claudia Gray

leia¿Os hacéis una idea? Por alguna razón Timun Mas y Planeta Cómic han decidido traernos estas novelas tan recomendables. ¿Un modo de saciar el ansia que nos gobierna a todos de ver/vivir/leer más y más cositas de Star Wars? Pues sí. Y eso que el Episodio VIII está a la vuelta de la esquina. Aun así, novelas que ayudan, ponderan, insinúan y te sitúan. Para indagar en: ¿qué hubiera pasado sí? ¿qué estará ocurriendo en…? Un todo. Novelas para adultos, para jóvenes… El eterno mal del frikismo es ver gente diciendo que nuestros gustos son cosas orientadas a jóvenes. Aunque se ve cada vez menos, es cierto, pero lo bueno de verdad: cine, libros, cómics; ese trío-tandem les está comiendo el terrreno a todos lo demás. Y sólo les queda unirse…

La princesa Leia Organa de Alderaan siempre ha sido muy consciente de su suerte. Desde la infancia, es conocida por ser adoptada como heredera de Alderaan. Es una verdad que todos en su planeta, por no mencionar el resto de la Galaxia, también conocen. Pero eso nunca ha detenido a Leia de sentirse amada, o como si fuera parte de una familia, aunque extraña. Sus padres adoptivos, el Canciller Bail Organa y la Reina Breha Organa, no han mostrado nada más que amor incondicional hacia su hija. A cambio, Leia nunca ha cuestionado realmente a sus padres biológicos, ya que tiene toda la familia que podría querer tener un niño sin padres. Y los tiene a su vera. Pero el año en que Leia cumple dieciséis años se somete a los ritos habituales de ser confirmada como heredera real (completando tres desafíos: corazón, mente y cuerpo), y todo cambia inexplicablemente. Su padre, una vez tan cariñoso y cercano a su hija, parece distraído y distante. Incluso cuando Leia está estudiando en su habitación para actuar como miembro de la asamblea juvenil del Senado. Su madre, Breha, también parece estar completamente preocupada con sus tareas como contable y siempre planea un banquete después de…, cada banquete. A menudo sin explicación ni discusión. Leia Organa nunca se ha sentido tan sola. Pero Leia es una chica pragmática y se ha propuesto mostrarle a su familia y al resto de la Galaxia que toma en serio su papel de princesa de todo un reino. De todo un planeta. Por lo que decide dar la cara ante sus desafiantes reales. Y así, con su corazón en la mano, elige ofrecer ayuda humanitaria a un planeta particularmente empobrecido por la guerra y la ocupación Imperial. Y una vez que aterriza en el planeta, se da cuenta del error cometido…

¡Santas Pascuas, qué libro! Sabes que un libro es bueno cuando empiezas a abstraerte con él. Cuando todo tu alrededor empieza a disolverse mientras lo lees en el metro, en tu sillón de lectura favorito, en realidad, en cualquier sitio y momento que se precie. Encuentras en el nuevo libro de Claudia Gray que Leia es poderosa en muchos niveles, desde la caracterización hasta su relación costumbrista con el sentido del deber. Que se convierte en un personaje que mola bastante más. Leia, Princesa de Alderaan (¡Oh, condenado Alderaan!) te sumerge en los desarrollos de una trama que nos muestran cómo Leia se involucró en la Rebelión, y a todo lo que ella tuvo que renunciar para convertirse en la mujer que más tarde derrocaría al Imperio.

Comencemos por lo obvio, maldita sea, Claudia Grey tiene una habilidad especial para la voz de este personaje. Después de leer y engancharme a estos libros con Estrellas Perdidas, estuve encantado de saber que Gray volvería con el personaje en esta novela tan esperada. Centrada, en uno de los personajes principales de la saga. Una novela que detalla el ascenso de Leia como rebelde y líder y digo más: una historia que merece un film por sí misma.

Me lo temía, Leia, Princesa de Alderaan ha cambiado mi visión del personaje. Ahora para mí ella es diferente, incluso, me paro a pensar en “todo lo que ha vivido” cuando vuelvo a visualizar las pelis. Recuerdo lo ocurrido aquí: la pérdida devastadora pre-Alderaan que marcará su desarrollo narrativo. Pienso en los libros en los que aparece, cómics y películas posteriores; y ahora entiendo ciertos comportamientos que no entendía. Cosas como leer como Leia regresa a Naboo, se une a la Reina actual y como es sabido, cae en una de las trampas más aterradoras que recuerdo en este Universo… My friends, eso sí ha sido toda una aventura.