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Reseña: Culto secreto y otros relatos, de Algernon Blackwood

cultosecretoAlgernon Henry Blackwood (1869-1951) fue un escritor inglés que trató el cuento y la novela en sus más diversas formas. Uno de los escritores más prolíficos, sobre todo, en historias de fantasmas, monstruos y naturaleza de misterio. También fue periodista y narrador de radiodifusión. Se declaró que “su obra es la más consistente y meritoria desde los raros escritos del gran Lord Dunsany”. Nacido en Shooter’s Hill (Londres), a lo largo de su vida desempeñó oficios muy variados en USA, fue granjero en Canadá y fue encargado de un hotel y minero en Alaska. De vuelta a Inglaterra, comenzó a escribir relatos de terror con gran éxito. Como a otros escritores británicos de este gran género, se le relaciona con la Goleen Dawn, aquella organización secreta cuyas enseñanzas pudieron haber influido en la peculiar atmósfera mágica de sus cuentos. Publicó diez libros de historias cortas y a menudo participó en radio y televisión como lector de las mismas. Escribió también catorce novelas, la mayor parte de las cuales aún están inéditas. Amaba apasionadamente la naturaleza, y muchas de sus historias dan fe de ello. Uno de sus relatos, Los sauces, se considera una de las mejores historias sobrenaturales jamás escritas.

Gracias a Alianza Editorial disponemos de una sus cuatro antologías publicadas en nuestro idioma. Culto secreto y otros relatos (Alianza, 2000) es sin duda un buen título para conocerlo. Aunque dudo de que los seguidores de nuestra página no lo conozcan ya, Culto secreto y otros relatos es, como bien indica en el prólogo Borja García, “el signo inequívoco de que se ha entrado en el territorio narrativo de Algernon Blackwood (…) La percepción del mundo que nos rodea va sufriendo una transformación hasta desvelar la existencia de un universo paralelo a aquel con el que estamos familiarizados”.

El hombre al que amaban los árboles abre el libro. El claro ejemplo típico y tan atractivo de Blackwood: un lugar donde se fusionan la naturaleza y el terror. La obsesión de un pintor por los árboles, imágenes delirantes e invocaciones a las fuerzas de la naturaleza en su máxima expresión, el mar como espectador, el susurro y el “dulce” rumor del reino vegetal; un bosque de sucesos, dueño de una poderosa presión psíquica. El hombre al que amaban los árboles narra la historia de un hombre que alza sus oídos al viento, escucha los murmullos del bosque y la brisa silenciosa que sacude las ramas. Hay una malicia en aquel bosque, algo que tantea el alma de los caminantes; algo que brota de la inmovilidad espantosa de los árboles.

El ocupante de la habitación pone a prueba a los que pierden su estabilidad fácilmente. Mantiene siempre en vilo al lector, al plantearle la resolución de un enigma inefable que se salda con una revelación y que suele incluir otra recompensa…

Culto secreto es la obra cumbre de esta antología. Blackwood rememora el internado en el que estudió, pero lo transforma hacia un entorno oscuro y de terror. La historia de un ilustrado que decide hacer un alto en el camino para desviarse solo un momento y ver que queda hoy en día de aquel internado en un pueblo perdido donde recibió educación alemana en su infancia. Con el dulce cameo de su investigador más famoso, John Silence, encontramos una trama donde nada es lo que parece. O sí.

Complicidad previa al hecho es una breve historia de pavorosa intensidad. Un encuentro con un vagabundo en un cruce de caminos, una sombra de mirada ansiada con alguna enriquecedora vida que contar.

La otra novela corta que se incluye es Descenso a Egipto. Mundos y ritos arcanos a la espera de ser desempolvados. Los más alucinógenos relatos de la mitología de Cthulhu y de la cosmología de Lovecraft para vuestro deleite.

Ya nos conocéis. No somos mucho de revelar tramas cuando a relatos cortos se refiere. Mucho menos cuando la calidad es tan inconmensurable en la letra escrita. Sería como dar un gran buche a vuestro enorme café o comernos el último bocado de vuestra mejor tostada de aceite y jamón. Culto secreto y otros relatos es uno de los mejores desayunos que he tenido. Lo disfruté temprano. La noche es otra cosa cuando se trata de Algernon Blackwood.

Reseña: Vathek, de William Beckford

vathekDurante el transcurso del siglo XVIII, dos temas exóticos de ficción fantástica se pusieron de moda. La historia oriental, inspirada en gran medida por Las mil y una noches, y el romance gótico basados, sobre todo, en cuentos sobrenaturales. El mejor florecimiento de la tradición gótica temprana fue, sin duda, Frankenstein de Mary Shelley; una de las piedras angulares de la Ciencia Ficción. En 1786, más de treinta años antes de esta obra maestra, fue publicado otro título que combina los dos estilos en una sola trama. Estamos hablando de Vathek, de William Beckford.

Beckford fue una figura fascinante, que no habría estado fuera de lugar en el círculo de Lord Byron. Al igual que Byron, tenía gustos extravagantes tanto en el arte como en la vida. Al igual que Byron, se vio inmerso en escándalos que le obligaron a pasar un tiempo considerable fuera de Gran Bretaña. William Thomas Beckford nació en 1760, hijo de William Beckford, un hombre que había sido dos veces alcalde de Londres. A la muerte de su padre en 1770, se convirtió, a la edad de diez, en el plebeyo más rico de Inglaterra y esto le permitió, a medida que crecía, entregarse a su pasión por las artes como quisiera…, incluso tomó clases de música con Mozart.

Beckford viajó bastante por Europa. Escribió varios libros sobre arte y sobre sus viajes, pero su gran obra literaria es Vathek, iniciada en 1782, un cuento ambientado en el mundo árabe, pero escrito con una sensibilidad gótica y condimentos para la grotesco y demoníaco.

La historia cuenta cómo el califa Vathek, animado por su madre, busca el saber arcano y las hechicerías prohibidas a los buenos musulmanes. Aunque para ello tenga que ultrajar al visir Morakanabad y al jefe de los eunucos Bababalouk. Tentado por una Giaour, quien le promete los tesoros del Palacio Subterráneo de Fuego y los talismanes que controlan el mundo, Vathek abjura del Profeta y comete una serie de crímenes antes de salir a encontrar un camino hacia palacio.

Haciendo caso omiso de las instrucciones del Giaour, Vathek acepta la hospitalidad de la santa Emir Fakreddin y se excita con el deseo de la joven hija del emir, Nouronihar. Si bien hasta ahora los dos se hacen inseparables, Nouronihar es a la vez halagada por las atenciones del califa e igualmente tentada por la promesa de poder y tesoros de otro mundo. Así que los dos viajan a la ciudad en ruinas de Istakhar, a través del cual podrán entrar en el Palacio Subterráneo de Fuego, el dominio de Eblis (Satán en lengua islámica). El lector se sorprenderá al descubrir que la recompensa prometida no es exactamente lo que se espera para Vathek y Nouronihar.

La historia se cuenta con un inmenso estilo y brío. Llena de descripciones de belleza, lujo y magníficamente definido el mal, la muerte y el horror. Los personajes principales son fascinantes y atractivos. Exuberantes los malos como Carathis.

Vathek es una novela no muy extensa. Está dividida en los llamados “episodios”. Las historias fueron descubiertas hace unos cien años y publicadas como Los episodios de Vathek. Existía en un principio un episodio sin terminar (una historia de jóvenes, gemelos incestuosos) más tarde completada por el autor de fantasía americana Clark Ashton Smith.

Al igual que con muchos libros antiguos, el lector moderno tiene que dejar a un lado las suposiciones contemporáneas hasta cierto punto y simplemente disfrutar de la historia como lo que es. Entonces, y sólo entonces, alucinará de lo lindo con el majestuoso libro de la fantasía premoderna que es Vathek.

Reseña: La maldición de los Dain, de Dashiell Hammett

La_maldicion_de_dainPueden haber miles de personas (pondría la mano que millones) que no han leído a Dashiell Hammett en este país. Y eso es un problema gordo, un tema a llevar al Congreso y no tantas pamplinadas que oigo día tras día. Estamos hablando de un autor que ha escrito obras de arte como La llave de cristal, una potente El halcón maltés o mi amada Cosecha Roja, de la que tanto se han copiado guionistas de cine a la hora de sacar adelante sus películas. Hammett es uno de los más grandes escritores de todos los tiempos, de los primeros en cosechar novela negra, y quiero una estatua para él. Y si no puede ser, os advierto que lo haré en forma de reseña con sus libros porque son altamente recomendables. Empero, no hace mucho que conocí a este autor y desde entonces todo ha cambiado en mi vida, especialmente, en mi modo de escribir.

La maldición de los Dain la escribió en 1929. En 1930 escribió la novela El halcón maltés, que se convertiría en una de las películas más dominantes de todos los tiempos con Humphrey Bogart, Sydney Greenstreet y Peter Lorre. Hammett también escribió la novela El hombre delgado en 1934, que se convirtió en una serie de películas protagonizadas por William Powell y Myrna Loy.

La maldición de los Dain es una novela negra con tintes de misterio. Eso es lo que es, y no hay huesos por ninguna parte. No hace ninguna pretensión a ser otra cosa que no sea “real”. La maldición de Dain no es un drama criminal como muchos la han calificado, el objetivo de la historia es resolver el rompecabezas, un tejemaneje que parece enmarañarse solo y cuya acción simplemente se dirige hacia ese fin. No hay emociones que tiren del lector de espaldas para después apartarlo de la historia. Lo vuelve implacable, como implacable fue Hammett para conseguir que esto se cumpliera en sus escritos.

Cuando comienzas el libro te encuentras ante un caso de robo, en principio, típico de un periódico de sucesos: un ladrón asalta la casa de Edgar Leggett (un químico dedicado a los tintes) y se lleva una serie de diamantes de un joyero que había prestado a Leggett para que los tiñera y aumentara así su valor. El robo de los diamantes no es sino el principio, el pico de la manta. Una enorme historia de conspiraciones existe alrededor de esos diamantes de los que es imposible hablar sin crear spoilers. El protagonista es un Agente de la Continental (detective) el cual afronta todo lo malo del ser humano, desde muertes dispares y locuras, hasta drogadicciones y rencores que se creían olvidados. Lo peor del ser humano pero visto de un modo muy real porque si en algo era magnífico Hammett era en su dote para crear personajes más creíbles que tú y que yo. De algún modo, es un libro que ya te está engañando desde su comienzo. Parece que vas a leer una novela y en realidad te muestra tres historias alrededor de una misma familia y con una maldición que se va heredando.

Alianza Editorial ha publicado este tesoro escrito en su Biblioteca de Autor. Este libro junto a Cosecha roja fueron los que lanzaron al escritor a la fama, la cual se consolidó un año después con la publicación de El halcón maltés. Dashiell Hammett goza de un estilo clásico pero fácil de abordar hoy en día. Recuerda en su modo de proceder a escritores de novela policíaca como Agatha Christie, Arthur Conan Doyle, Mary Higgins-Clark…, pero por una sencilla razón: TODOS BEBEN DE ÉL.

La maldición de los Dain es una novela corta para lo que solemos ver hoy en día en las librerías. Pero su intensidad ya muchos títulos la desean. La historia se mueve rápidamente y el tiempo pasa sobre ti como si fueras una silla abandonada en un bosque. Si te gusta el misterio, la intriga, el no-saber constante, La maldición de los Dain debe ser tu próxima lectura.

Reseña: Ritual de Muerte, de Warren Ellis

ritual-de-muerteEs obvio que un buen alumno pueda llegar a ser un gran maestro. Es obvio que un buen mecánico pueda llegar a ser un buen conductor, un buen guionista pueda llegar a ser un gran escritor porque en parte… ya lo viene siendo en mucos aspectos, no? Salvando las diferencias, no tienen que poner mucho de su parte para la metamorfosis. O eso pensamos. Porque en realidad, «reconvertirse» es un trabajo arduo que muy pocos consiguen llevar a buen puerto. Warren Ellis lo ha intentado casi todo y en mi opinión, aquí, ha salido airoso con una buena historia de género negro como es Ritual de Muerte. Warren Ellis es guionista de cómics. También una persona muy inquieta que ha escrito novelas, colaborado en videojuegos y creado guiones para televisión. En general, la carrera de Ellis se mueve dentro del mundo del cómic de superhéroes, en el que es considerado uno de los mejores del momento. Las series y ediciones en las que participa son en general muy aclamadas. Warren Ellis es un autor que trata muy bien el género de Ciencia Ficción. Los protagonistas de sus historias son llamativos y reales al mismo tiempo. Su especialidad es la mezcla de crítica sociocultural sumando a ello violencia y el gusto extremo por las palabras malsonantes.

Ritual de Muerte cuenta la historia del inspector John Tallow el cual acaba de de sobrevivir al tiroteo en el que a su compañero de toda la vida le acaban de volar la cabeza delante de él. En la escena del crimen, un pirado en pelotas sacó una recortada y decía que no lo iban a echar por nada del mundo del edificio en el que residía. Tallow le agujerea el pecho después de que mate a su compañero. Después del altercado, el agujero del cañón que abrió la cabeza de su compañero también abrió un boquete en uno de los apartamentos. Un lugar cerrado a cal y canto y del que sale un extraño olor. Tallow decide abrirlo y encuentra un piso lleno hasta las trancas de armas de todas clases. Todas parecen haber sido disparadas una vez y cuando convence al departamento de balística para que las investiguen da con un extraño caso: todas han pertenecido o cometido algún crimen sin resolución. Como si escondieran un código secreto, como si se tratara de un misterioso templo de culto a las armas, alguien tiene que estar detrás de todo ello. Exacto. El cazador. Tallow siente que se encuentra ante un caso diabólico, ante un asesino en serie que lleva más de veinte años matando, cuyas armas siempre han salido indemnes del crimen. Joyas a su manera. Pero, ¿qué quiere decir todo esto? ¿Cómo diablos aparece entre todas ellas un arma utilizada en el siglo XIX?

Ritual de Muerte es una implacable persecución dentro de mi amada ciudad de Nueva York. Es un libro que te mantiene en vilo de una forma sorprendente. La tensión está presente en todo momento y ciertos encuentros con El cazador son dignos de película.

Warren Ellis ya mola como escritor de género negro. Con Ritual de Muerte ha conseguido traer un thriller vertiginoso en el que entramos en un alocado juego entre policía y asesino, cuyos momentos os van a gustar mucho porque las escenas no son nada típicas. Desde el primer momento vais a saber que el tío de las pistolas, como yo lo llamo, está tocado del ala como pocos. Eso hace que quieras que lo pillen porque quiere elaborar algo gordo que ni tú mismo quieres que se produzca. El villano es un tipo que odia Nueva York, la gente que le rodea y que parece tener una razón de peso en todo lo que hace. Por ello, no quieres que tenga razón.

Alianza Editorial se ha subido al carro para nuestro bien. Con el sello Alianza Negra y la publicación de Ritual de Muerte, de Warren Ellis estamos de enhorabuena. Una excelente edición. Y ahora, queremos más. Más obras actuales del género de moda que tanto gustan. La tensión inyectada.

Reseña: Yibuti, de Elmore Leonard

YibutiYibuti es la última novela de Elmore Leonard, el maestro de la novela negra, que en esta ocasión nos trae una historia sobre una directora de documentales que intenta investigar y grabar a los piratas somalíes que secuestran grandes buques internacionales para pedir cuantiosos rescates a sus países de origen o a las compañías a las que pertenecen. Dara, que así se llama la protagonista, se verá envuelta en una aventura que pondrá en peligro su vida y la de su ayudante y que acabará involucrando a la CIA y a Al Qaeda.

¿Qué tiene de bueno Yibuti? Para empezar, que es de Elmore Leonard y por tanto, se lee con facilidad, es adictiva y tiene un ritmo trepidante. Si en algo destaca el autor es en la capacidad que tiene para dialogar y hacer que las conversaciones resulten tan cotidianas y reales que sientes que los personajes son cercanos a ti en todo momento.

Yibuti contiene algunos de los mejores diálogos que he leído en mucho tiempo, y eso que prácticamente no realiza acotaciones cuando los personajes empiezan a hablar, cosa que favorece al ritmo aunque a veces también te hace preguntarte cuál es el personaje que está hablando.

Si tengo que señalar algo negativo, solo se me ocurre una cosa. Y es que hay una parte de la novela en la que Dara y su ayudante repasan lo vivido durante los últimos días y mientras ellos hablan, la novela aprovecha para seguir avanzando en la trama y contarle cosas al lector. Y esa parte, que pueden ser cuarenta o cincuenta páginas, tienen una cosa a favor (el ritmo es frenético y las conversaciones son geniales) pero tienen otra en contra (me resulta francamente irreal que una persona le cuente a otra, que también estaba presente, las cosas que ocurrieron: “entonces fue cuando hicimos esto” “sí, y tú dijiste esto” “y entonces los dos corrimos”…). Tengo que reconocer que se me atragantó esa parte de la novela, aunque por suerte está aderezada de fragmentos conversacionales que son geniales. Porque la relación de Dara con su ayudante es fantástica, de lo mejor de la novela.

Junto con Billy y Helena. Pero de ellos es mejor no decir nada y dejar que el lector los descubra por sí mismo.

Yibuti es una novela muy cinematográfica, de la que podrían rodar una película en cualquier momento. Tiene todos los ingredientes para ello: protagonistas bien desarrollados e interesantes, una trama tipo thriller con buen ritmo, un villano escurridizo y sanguinario y algunos momentos que podrían quedarse clavados en la retina del espectador. Tiempo al tiempo.

Reseña: El gran Gastby, de Scott Fitzgerald

elgrangatsbyScott Fitzgerald (1896-1940), es uno de los grandes escritores de la literatura norteamericana del siglo XX. Es un autor que escribió novelas, relatos y guiones para cine y que le tocó vivir tanto en lo personal como en lo vital una época convulsa y cambiante, marcada principalmente por la Primera Guerra Mundial y la Gran Depresión de los años treinta. De las cinco novelas que escribió, la última (“El último magnate”) a título póstumo, las dos más famosas y más reconocidas mundialmente son “Suave es la noche” y “El gran Gastby”.

“El gran Gastby” (1925) es una obra que se encuadra en una época muy concreta dentro de la historia de los Estados Unidos, los locos años 20, Fitzgerald cuenta una  historia de desamor sumergiéndonos en una amalgama de suntuosidad, baile y excesos de alcohol, donde la fiesta no parece tener final, en un ambiente donde la superficialidad y la falta de valores morales es el idioma común para poder desenvolverse y progresar en la escala social. El protagonista-narrador es Nick Carraway, un recién licenciado aspirante a escritor que se muda, con el dinero de su tío, al barrio adinerado del West Egg (NY); se convierte involuntariamente en vecino de Jay Gastby, propietario de una mansión donde de manera continua se celebran grandes fiestas. Durante la primera mitad del libro, Gastby es como un fantasma, un mito, un ídolo epicúreo del que todos hablan y admiran pero nadie sabe realmente quién es o de donde viene. Carraway nos relata el entorno y los personajes como si fuésemos un invitado más, a través de profundas sentencias y magistrales diálogos. La sutileza y el subtexto en las conversaciones dentro de un ambiente de manifiesta superficialidad, egoísmo y miedo a la soledad, se entremezcla con la crudeza del ser humano que ha llegado al meridiano de su vida y sigue vacío: son jóvenes que buscan el placer y la prosperidad económica y que a su vez se encuentran profundamente desorientados espiritual y vitalmente. Fitzgerald retrata como nadie el hastío existencial de seres jóvenes y condenados por la propia miseria moral de su existencia o sentido de su vida. En este sentido Gastby, en la sombra en la primera parte del libro, es el mago de Oz adorado por todos y  por el cual su viaje de placer a ninguna parte tiene sentido.

En la segunda parte, ya nos expresa lo que será una gran y trágica historia de amor, en la que Gastby se conforma como uno de los personajes más complejos e interesantes de la ficción literaria del siglo XX. La prosa de Fitgzgerald, aunque algo lenta en ritmo al principio, se convierte en un auténtico placer de sensaciones y descripciones para el lector tanto de ambiente como de personajes; agudo y fino como un aguijón, traza estocadas que sintetizan no sólo las miserias de hombres y mujeres, sino a toda una época y modo de vivir y pensar: es la gran bacanal, la última fiesta antes de la hecatombe en forma de crisis económica y guerra mundial. El autor deja un gran halo de melancolía en forma de antihéroe solitario en el propia jungla de la sociedad, una sociedad que estará dentro de pocas décadas a punto de transformarse en ese monstruo económico y materialista que absorberá a todo occidente y que en Gastby simboliza la primera y más bella y triste víctima.

Scott Fitzgerald es un autor que debe ser leído, tanto para los que ven la literatura como un ejercicio de estilo, como los que la ven como un medio para expresar las contradicciones del ser humano del siglo XX. Asimismo, es una estación de parada obligatoria que hay que visitar y disfrutar para todo aquel que pretenda o presuma de ser escritor.

Reseña: El hombre delgado, de Dashiell Hammett

Solemos pensar que muchos de los libros de autores consagrados cuyos títulos no son archifamosos, no necesitan nuestra atención. Es así que nos dejamos en el tintero grandes y buenas historias. Como me dijo alguien alguna vez: “Las opiniones son como la raja del culo. Todo el mundo tiene una”. Sólo por eso puede ocurrir y ocurre, que la magnánima obra de un autor a la que todos alaban a ti no te guste y en cambio, sí otra pequeñita de la que nadie habla… El hombre delgado es una de las novelas de Dashiell Hammett, ese autor que he descubierto con el paso de los años cuyas tramas, diálogos y personajes me fascinan. Fue un tío que ejerció verdaderamente de investigador privado antes de dedicarse a escribir y plasmar así todas las injusticias que sus ojos vieron pasar. En el tema escrito fue un tío que escribía formidablemente bien, a mi modo, directo al grano, cuyas tramas son como un tiro en la cara.

Acabado de leer. Me ha entusiasmado saber que hay muchas obras semiocultas con las que hay que atreverse, y no ir de fantoche por ahí diciendo «Yo sólo leeré lo mejor de cada autor», como he oído en alguna ocasión. Leer El hombre delgado me ha dejado la extraña sensación de que hay historias con las que se aprenden cantidad de cosas. Dashiell Hammett fue un buen escritor de novela negra, el precursor dicen, con sus tramas sabes lo bien que sabía pillar a alguien por sus actos, frases o incluso palabras que soltaba en una simple conversación.

Hammett (1894-1961) fue un detective cínico, duro y lo más importante: sabía de lo que hablaba. Y es en El hombre delgado (de las novelas que llevo leídas hasta ahora) donde mejor se refleja. Y lo hace como Nick Charles, un detective que ha dejado el oficio para casarse y vivir la vida con una dama de la alta sociedad. No obstante, de pronto, una chica aparece muerta en una oficina importante de la ciudad. Nick Charles se ve obligado sin quererlo a entrar en el caso. Conoce a tanta gente y es tan famoso que parece imposible evadirse y que nadie lo requiera. Se rodea así de cantidad de personajes, la mayoría sospechosos, cantidad de indicios contradictorios y pistas que con el paso de la historia se convierten en pruebas elementales. El clímax de la novela es tan envolvente que sientes el deseo de llegar al final cuanto antes porque cuando parece que hay un culpable, e incluso en ocasiones Charles se inclina por ello, éste muere, desaparece o se encuentra algo que le absuelve. El hombre delgado transcurre durante las Navidades de 1932 en Nueva York, pero maneja la historia criminal de forma muy actual. La policía lleva el caso pero hay cierta gente que prefiere que lo lleve Charles; ya sea por una solución rápida, ya sea para eliminarlo.

Ya lo he dicho, un estilo directo, conciso y con una ironía constante en los diálogos que hace que sonrías o incluso sueltes alguna carcajada. En definitiva, una tragicomedia. Muy, muy buen libro, friends. Interesantísimo y genial argumento. Final anecdótico. Ideal para la época veraniega. Una novela amena, con no muchas páginas y envolvente como un film de Martin Scorsese.

¿Mi consejo? No leerlo al sol. Porque te quemarás seguro.

Reseña: Hermosos y malditos, de Francis Scott Fitzgerald

Hacía tiempo que quería leer algo de este autor clásico, pero por unas y por otras, aún no había caído en mis garras, ninguna de sus novelas. Reconozco que llegué a él, tras leer al que fue muy buen amigo suyo, Ernest Heminway, y con el que estuvo muy unido en el París de los años veinte. Y si bien podía haber empezado por su obra más sonada, El gran Gatsby, al final me decanté por Hermosos y malditos.

Pienso que hay dos tipos de novelas, las que nacen para entretener y las que nacen para hacer pensar. No me decanto por una o por otra, hay un tiempo para cada tipo de lectura, y Hermosos y malditos entra dentro de la categoría de novelas que te hacen pensar. Quizás, basada en su propia vida, la novela tiene muchas similitudes con el propio matrimonio de Fitzgerald y Zelda. La historia es densa para qué negarlo, exige que el lector se involucre mucho, y que nadie espere una trama enrevesada, o mucha acción, o giros inesperados. Si tuviera que describir esta novela en una palabra sería “decadencia”.

Francis Scott Fitzgerald nos hace un retrato de la clase alta de su época, aquellos años dorados que fueron los años veinte. Nos traslada a una sociedad hedonista, aburrida de sí misma, en cierto modo vacía y que tiene los días contados. Nos cuenta una historia de amor, la de Anthony, un naufrago en la vida, nieto de un acaudalado anciano, y Gloria, una niña mimada de la clase alta, cuyo mayor interés parece ser el de sentirse bella y deseada. Se nos narra las vivencias y penalidades del matrimonio, desde su nacimiento hasta su ocaso, y ahí es donde está implícita la crítica que Fitzgerald hace a la institución del matrimonio y en cierto modo a toda la sociedad americana, obsesionada con lo bonito y a la vez efímero.

La prosa de Fitzgerald es envidiable, y la estructura de la novela no es del todo clásica. A veces saltamos de una narración omnisciente a una especie de diálogo teatral para volver a la omnisciente. Los personajes están bien desarrollados, he empatizado mucho con Dick, el escritor que tiene un golpe de suerte con su primera novela, y en ciertos momentos he odiado a Gloria, tan caprichosa, y también a Anthony, tan pazguato… Pero sólo por lo bien perfilados que están. Al finalizar la novela te queda cierto regusto amargo, pero ahí está el logro del escritor, el de dejarnos eso poso de nostalgia y muchas cosas en las que pensar tras pasar la última página. En definitiva, una novela muy recomendable, para leer tranquilamente, sin prisas, con la mente abierta.

Un clásico, siempre será un clásico.

Reseña: El mapa del tiempo, de Félix J. Palma

Esta es la primera parte que Félix J. Palma ha escrito sobre una trilogía victoriana que sirve para rendir homenaje a uno de los más grandes escritores de la ciencia ficción de todos los tiempos: Herbert George Wells, para muchos considerado el padre de dicho género. En esta primera entrega, la obra del célebre autor a la que se hace referencia es La máquina del tiempo.

Si bien la idea de viajar a través del tiempo ya había sido concebida anteriormente, aunque de un modo diferente, por Edgar Allan Poe en su novela La narración de Arthur Gordon Pym y por Julio Verne, en Robur el conquistador,  fue H.G. Wells quien lo hizo por primera vez mencionando una máquina que estuviese capacitada para tal proeza. La novela causó un espectacular éxito de ventas y la aprobación de la crítica más exigente en el siglo XIX. Aún hoy, en nuestros días, novela y autor están considerados como imprescindibles en la lectura de los aficionados al género fantástico, en especial a los de la ciencia ficción. Para disfrutar de la lectura de El mapa del tiempo no es necesario haber leído la obra de H.G. Wells, aunque yo os la recomiendo, pues algunos de los seres que aparecen en la obra del inglés son mencionados aquí, como los eloi y los morlocks, esos seres fantásticos que descubrimos en La máquina del tiempo.

Debemos sentirnos afortunados al contar con uno de los escritores con más talento que tenemos actualmente en este país: Félix J. Palma, un autor reconocido internacionalmente y alabado por su fascinante imaginación a la hora de desarrollar una novela, tanto por su historia como por sus personajes. Pero hablemos de la obra. Hablemos de El mapa del tiempo. Está dividida en tres partes, cada una de ellas aborda un tema diferente y, a la vez, guardan un nexo entre sí. Podríamos terminar la primera parte y dar por concluida la novela, pues todo parece encajar, pero no, Félix J. Palma da una vuelta más de tuerca y nos invita, no a una, sino a dos historias que nos mantendrán expectantes hasta el sorprendente desenlace final.

En la primera parte conoceremos la historia de Andrew Harrington, un joven residente en Whitechappel que se ha enamorado de una prostituta cuya vida ha sido sesgada a manos de Jack el Destripador. La aparición de una empresa llamada “Viajes Temporales Murray” cambiará la vida para siempre de Andrew, que viajará al pasado para tratar de evitar la muerte de Marie Kelly, la desgraciada mujer que ha sido brutalmente asesinada. En la segunda viviremos otra historia de amor, esta vez la que nace entre Claire Haggerty, una apuesta mujer de finales del siglo XIX y Derek Shackelton, un capitán del año 2000 que se convierte en héroe después de derrotar a Salomón, el malvado jefe de los autómatas con quienes los humanos libran batalla. Y en la tercer y última parte, seremos testigos de la unión de las dos historias anteriores mezclada con otra que hace referencia a grandes escritores de la época como Bram Stoker, Henry James y el propio Wells. Un gran colofón. El broche de oro de una excelente novela que rebosa mucha imaginación. Si te gusta la ciencia ficción, no debes dejarla pasar. Si te gusta la novela victoriana, tampoco.

No lo dudes, hazte con ella y… ¡Cuidado con lo que deseas!