Reseña: El Discípulo del Diablo, de Shiro Hamao

Shiro Hamao es catalogado como el padre de la novela negra japonesa. En estos dos relatos construye un mundo fascinante de depravación y decadencia. Una historia de detectives que no retiene nada, no deja ninguna grieta inexplorada, donde la sexualidad y el deseo están satisfechos sin condiciones. Mientras que los personajes tratan de satisfacer sus apetitos, a menudo encuentran que la desviación no es la clave de la felicidad ni una garantía de un final feliz. Ellos sienten que deben seguir sus deseos al límite incluso hasta la muerte. Nada queda fuera, ya que los secretos y el crimen llevan a todos a un sórdido vórtice.

El primer relato se titula El Discípulo del Diablo. Eizo Shimaura, nuestro protagonista, escribe una carta desde la cárcel al fiscal Hachiro Tsuchida, quien fue alguien especial en su juventud. En la carta le cuenta la verdad sobre la muerte de su amante de la cual él ha sido declarado culpable. Leeremos una carta dura. Le reprocha al fiscal haber trasformado su dulce personalidad en la de un asesino tras su abandono. Reflexionaremos en qué momento el sentirse despechado puede despertar el ansia de matar. Pero sobre todo, lo más triste de leer, es el encuentro con la bondad y lo que aviva este noble sentimiento en una persona llena de odio.

El siguiente relato es ¿Fue él quien los mató?, narrado en primera persona por un abogado con tintes detectivescos ya que dudará de la escena del crimen. Sabremos del caso que le tocó llevar en la provincia de Kanagawa. Ichiro Ôdera, se declara culpable de asesinar de forma terrible a un matrimonio joven. El que el autor fuera licenciado en Derecho dará más veracidad a esta historia. Y aunque el crimen es ficticio, lo leeremos como si fuera auténtico con todos los entresijos de un juicio real.

Ambos relatos son dramas que vivieron los protagonistas. En el primero nos asombrarnos de lo fácil que es juzgar y declarar a alguien culpable sin conocer toda la verdad. El segundo temblaremos leyendo un final estremecedor, donde ver hasta dónde puede llegar la venganza cuando han jugado con tu corazón y tu honor. Tanto en uno como en otro el autor nos invita a comprender lo complicada que es la mente humana. Aunque el verdadero misterio a desentrañar son las mentes retorcidas de los personajes a medida que descienden a las profundidades más oscuras de la depravación.

Al final del libro se aporta las reglas para jugar al Mahjong. Un juego de mesa muy famoso en Japón, que por cierto tendrá mucho que ver en el segundo relato.

Dos historias increíbles.

One comment

  1. Rosa María dice:

    No me gusta mucho la Literatura japonesa, no sé qué me echa para atrás ni el porqué, pero tu reseña me hace pensar que quizá deba darle una oportunidad y otra para que yo conozca sin juzgar a un escritor japonés. Gracias, Soraya, por ello.

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