Reseña: La Señal, de Maxime Chattam

Una familia abandona Nueva York para llevar a sus vidas más tranquilidad en Mahingan Falls. Pueblo lleno de leyendas con un monte llamado Wendigo. La granja que han comprado para vivir, conoce el olor de la muerte de alguno de sus anteriores inquilinos. Hace muchos años fue la casa de una mujer condenada por bruja en los juicios de Salem…

Ante todo dejar claro que no vais a leer ningún thriller. Estáis ante un libro de terror paranormal. Toda la historia ocurrirá en un recóndito pueblo de Nueva Inglaterra (USA). No es casualidad que ese sea el lugar, nuestro autor bebió de las historias de Stephen King y Lovecraft, queriendo traer lo sobrenatural donde esto despertó. Para mí tiene sentido. ¿Para que inventar más lugares malditos si estos ya existen? Cuando lees Maine o Arkham entre nuestros protagonistas, sientes como te va subiendo un sudor frío por la espalda. Tal vez no ocurrió nada todavía, pero no puedes evitar ese escalofrío. Entonces llegaran los tentáculos, el lenguaje singular que ya no se pronuncia; y basándose en un sustento de terror clásico, combina lo moderno junto al horror que no se ve, y crea una historia única. Nos transporta a nuestros miedos más primitivos y la curiosidad que nos causa ese Más Allá.

La Señal es ese tipo de libro del que tenemos miedo de pasar las páginas, por temor a lo que pueda surgir. Por que no hay mayor abominación sobrenatural que sentir presencias, la respiración de alguien sobre los protagonistas, ese instante de verdadero terror cuando se giran encontrando solo el gran vacío. Están solos. La muerte puede llegar en cualquier momento y de la manera más inesperada. Maxime Chattam es artista con el miedo, ocultando la belleza que puede tener el bosque, dejándonos solo lo macabro. Este libro trae un oscuro pasajero con él, oculto entre las páginas. A medida que nuestros ojos se deslizan sobre los párrafos, podemos sentir el Mal. Un toque de ciencia ficción con la radio. Violento, macabro, escenas de muertes imposibles de olvidar, los gritos de alguien siendo despedazado, la interminable tortura usando una cuchilla de afeitar, sufrimientos que no se pueden soportar… Mientras todo el mundo está ocupado, la sombra crece. Lo inexplicable cae sobre Mahingan Falls. La oscuridad se asienta. Voces malditas traerán el dolor. Una casa embrujada. Unos chavales que entraron en un campo de maíz avivando algo con su intromisión. El horror ha comenzado.

Chattam nos sitúa en ese triángulo maldito que existe en la literatura de terror. Habla sobre un sitio rodeado de bosques, barrancos…, sin que lo sepan sus habitantes, es una forma de retenerlos. Pero serán ciertas situaciones narrativas lo que más nos acercará a lo aterrador. ¿Por qué llamamos «maestros» solo a unos pocos escritores? Detrás de ellos llegaron y llegarán otros. Este libro es un claro ejemplo. Algunos podrán llamarlo plagio, pero no lo es, lo que hizo este escritor fue utilizar lo que sabe que más miedo nos causa y nos lo trae de vuelta con sus palabras. Esa pandilla de chicos, sí, os recordará a algo pero también otros estados espeluznantes. Por eso, maestros hay pocos y escritores muchos. Y hace guiños a ciertas películas. Una vez aclarado eso, regreso a la novela:

Casi setecientas páginas. Mi mayor inquietud era que hubiera mucha paja alargándose por alargar. Yo no la sentí así.  Es verdad que repite escenas creando momentos que hace la novela menos entretenida, pero por lo demás vi correcto que se extendiera haciendo que no tengas esa sensación que todo llega de la nada.  Desde un principio, ocurren muchas cosas y las escenas sangrientas son de una crudeza impresionante. Los chicos entienden que deben luchar contra una fuerza antigua, sus padres hurgan en el pasado, el teniente Ethan no da crédito a un pueblo que comienza a despertarse con muertos y desaparecidos. Todo estará conectado. Un libro absolutamente aterrador con un escritor que rinde homenaje a los Maestros. Así que para ser justa debo decir, que siendo como es una novela que exalta el trabajo de esos autores consagrados, os aviso que estamos ante una de las mejores novelas de horror paranormal que he leído. El Mal existe. Los monstruos existen. ¿Pero dónde nacen? Aquí tal vez halléis la respuesta. La Señal está ahí. Preparada para ser escuchada.

Una gozada, un disfrute, vale cada céntimo que paguéis por tener este libro. Lo recomiendo a rabiar.

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