Reseña: El Frío de la Muerte, de John Connolly

Pasan los años y el balance que hace uno como lector de la brillante serie del detective Charlie Parker, de John Connolly, se cerca más a una relación familiar e inseparable que a otra cosa. En mi caso, por que con cada libro ha tendido cada vez más hacia el lado sobrenatural, siempre sin separarse de la tan de moda novela negra que fue como empezó todo. Lo hablé con un amigo en su día: en este mundo hipócrita si te defines como escritor de Terror, quedas marcado y probablemente desdeñado a no ser que llegues a ser un Stephen King, fenómeno que rara vez se volverá a repetir. Sin embargo, hay una opción muy inteligente que es escribir sobre «otros géneros bien acogidos” para luego ir metiendo como trasfondo al mejor género de todos. Acompasadamente, escribes novela negra pero es Terror, escribes Fantasía pero en realidad es fantasía siniestra, novela histórica pero con más tintes de horror que otra cosa… La gente, el ser humano, adora el Terror y no lo quiere admitir. Le da miedo decir que lo pasa bien, cuando lo pasa mal. En fin, quizás algún día sepan reconocer que no hay nada más gustoso que mantenernos ante un film, un libro o un cómic con la adrenalina a tope y nuestros sentidos súper agudizados. El miedo. Pocas cosas hay más adictivas.

En el mundo de Charlie Parker (quince libros publicados ya en nuestro país por Tusquets Editores), los fantasmas y presencias de otros mundos solían ser insinuados, en general, se quedaban en las sombras. Las presencias eran poco definidas, no amenazadoras ni temibles. El Frío de la Muerte ya es otra cosa. Fantasmas amigables y malignos están en primera línea. Otro cambio es que Parker hace ya tiempo que es un alma más estable, aunque no menos peligrosa, y ahora trabaja oficialmente para el FBI, incluso manteniendo su asesoría con casos extraoficiales para poder perseguir a aquellos que se encuentran en la línea entre los vivos y los muertos. Sus hijas también están comenzando a desempeñar papeles importantes en las historias, tanto la Jennifer muerta, que está emergiendo como protectora y guía, como su hermanastra Sam, cuya afinidad por las actividades de su padre nos llevan a momentos realmente buenos.

En El Frío de la Muerte (A Game of Ghosts), Parker va en busca de Jaycob Eklund, un investigador privado de Providence que aparentemente desapareció de la vida social mientras intentaba acercarse al hermano de un gángster de Rhode Island. Esto sucede con frecuencia en las historias de Charlie Parker; incluso las víctimas vienen con explosivos. En paralelo, aprendemos que Eklund también es de interés para un grupo religioso, una comunidad perdida cuyos miembros no están muy a la vista y los cuales protegen muy bien los secretos de sus antepasados. Tienen como líder a un hombre llamado El Mago. Mientras se acompaña de los inseparables Louis y Angel, el frío de la muerte se ceba con los inocentes, es por eso que la confrontación entre Parker y dicho grupo religioso se hará inevitable.

Charlie Parker, el detective privado capaz de ver a los muertos, así como a una variedad de demonios y ángeles, trabaja para el misterioso agente del FBI, Edgar Ross. Charlie no está seguro de dónde se ubica Ross en la jerarquía del FBI, ni de cuán extensa podría ser su autoridad, pero Ross es definitivamente un líder contra las fuerzas sobrenaturales que amenazan el status-quo del mundo de Charlie. Tiene una lista de individuos que han vendido su alma al diablo. Un pacto. Eklund está haciendo algo importante para Ross, y el agente del FBI no puede confiar en que su propia agencia investigará. Ambos pretenden entonces neutralizar a aquellos seguidores de ese individuo que lidera la búsqueda de un Dios enterrado, el Dios de las avispas, el que espera tras el vidrio… La investigación en la casa de Eklund revela artículos periodísticos y archivos que dejarán a más de uno con el culo torcido.

La serie de Charlie Parker tiene una fuerza de enganche sorprendente. Ahí están sus miles de seguidores, millones en todo el mundo. Connolly es un genio creativo que tiene pocos rivales actuales en las temáticas que propone. Hay cosas que no cambian: Connolly es un excepcional narrador, la gran mayoría de sus personajes son tan reales como un familiar, un vecino o alguien que conociste una vez. De otro modo, Charlie Parker sí que es un protagonista complejo pero tan motivado que decides seguirlo al poco de conocerle. Busca justicia, respuestas, y terminas queriendo saber tanto o más que él. No encontraréis a nadie que no recomiende leer esta serie.

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