Reseña: Green Lantern. El Poder del Mal, de Howard Chaykin, David Tischman y Marshall Rogers

Tiempo ha, desde que no leía un Elseworlds (Otros Mundos), un sello alternativo creado por DC Cómics y que trae a nuestro país ECC Ediciones entre sus variadas publicaciones. Lugar donde descubrir historias la mar de interesantes, donde tienen cabida además, tramas que pudieron ser y no fueron, en épocas que pudieron ser y no fueron, con personajes que…, bueno, a algunos, que nos cuenten algo nuevo sobre personajes que una vez vivieron aventuras alternativas o se quedaron a un soplido de convertirse en un personaje totalmente diferente a lo que son ahora, nos molan esas historias cerradas no muy extensas que finiquitan en la misma miniserie. Se cierran en en el propio tomito TPB, arcos argumentales muchos que me han dejado tan buen sabor de boca que cuando alguien me dice que quiere leer algo diferente sobre Superman, Wonder Woman o Batman, normalmente, tiendo a aconsejarles un Otros Mundos. Les saco uno de mi cómicteca, y tan solo el saber sobre qué tratan, los atrapa. Pues te hacen pensar. Y lo bueno-buenísmo es, que no solo se centran en la famosa Trinidad, que tramas, autores consagrados o no, y personajes a lo mejor no de tan primera linea, también tienen su hamaca en este paraíso eterno de historias insólitas que nunca existieron.

¿Un ejemplo?

Green Lantern: El Poder del Mal es una miniserie de tres números que vio la luz en USA dentro del sello Elseworlds. Escrita por Howard Chaykin y David Tischman e ilustrada por Marshall Rogers -con un dibujo clásico, ideal para la trama, y que recuerda bastante al buen cómic europeo-, un guión que nos lleva al año 1888 en la ciudad de Nueva York. A desenmarañar de algún modo la máquina política que una vez ocupó el denominado Tammany Hall.

Green Lantern: El Poder del Mal nos cuenta un alternativo origen de Alan Scott, pero esta vez con un tal Kyle Rayner en el papel de Scott. El susodicho descubre un día una vieja linterna verde en una casa de empeños. Dentro de la linterna hay un anillo verde mágico que cuando se carga, otorga a Kyle un poder ilimitado. Kyle se convierte entonces en Linterna Verde, símbolo de esperanza para las masas de inmigrantes pisoteados en la insurrecta Gran Manzana. Minada de políticos corruptos también, así como incansables sufragistas o psicópatas dementes.

Fue en 2002 cuando el legendario Howard Chaykin (Crepúsculo) se asoció con el guionista Robert Tistchman (JLA: Sociedad Secreta de Superhéroes) y el dibujante Marshall Rogers (Grandes Autores De Batman: Steve Englehart y Marshall Rogers – Extrañas Apariciones) para adaptar la leyenda de Green Lantern a las postrimerías del siglo XIX. Mostrar una alegoría de como el personaje verde por excelencia del mundo del pijameo, podría ser trasladado a una trama de suspense y acción, dos siglos atrás. Cuando empezaba a ser importante lo tratado en el tema periodístico, y de como los sobornos, dinero negro, armas y alcohol eran el tema principal del día en una ciudad tan corrupta como emergente. Donde cualquiera podía volverse todopoderoso con una pizca de inteligencia y picaresca respecto al prójimo.

Aunque eso suponga tener que pisotearlos.

El caricaturista Kyle Rayner es el azote de la corrupción con su viñeta en el semanario New York Evening Graphic. Tras obtener un poder absoluto, se convertirá en el defensor de los oprimidos. Descubrid y maravillaos viendo/leyendo/degustando como un superhéroe nace y se hace en unos años dorados para el Mal. Cuando muy pocos tenían esperanza.

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