Reseña: Spiderman. El Niño que Llevas Dentro, de J. M. DeMatteis y Sal Buscema

Al igual que uno necesita de vez en cuando ver, rememorar imágenes de su pasado, para saber de donde viene; uno necesita volver a Spiderman. Al personaje Marvel por excelencia. Regresar al ídolo puntero de los 80 y 90, en cuyas aventuras uno se perdió en tardes y tardes de su juventud. A la mejor época de mi infancia donde la principal preocupación era pasarlo bien leyendo. Y los cómics de Spiderman os aseguro que poseían mucho de ese poder. Por eso valoro bastante estos 100% Marvel HC que se saca Panini Cómics de vez en cuando de la manga, contenedor de arcos argumentales geniales que uno devoró antaño o inclusos otros muchos que uno no recuerda haberlos leído nunca. Hoy os reseñaré uno que ya con su título nos toca el alma.

El objetivo principal de Spiderman: El niño que llevas dentro es la maldición del Duende Verde y como se llega a ella una vez más. El enemigo, la némesis número uno de Spiderman, regresa. Tragedias de la infancia unen a Parker con el hombre que un día fuera Alimaña. También un Harry Osborn atormentado por el fantasma de su padre Norman. A modo de imágenes de televisión comienza la trama con una página completa con tres por cuatro viñetas de contornos redondeados, donde tras colores apagados, vemos el sufrimiento, la transformación y regreso de ese ser al que llamamos Alimaña. Vermin lo llaman algunos y vaga por alcantarillas. Se escapó del asilo-psiquiátrico en el que se encontraba y se pierde en su propia demencia. En el deambular de las sombras, lleva consigo un monólogo interno (ilustraciones perfectas de lo que perturba a un asesino-psicótico), y de ahí nos trasladamos a un Spiderman de pie observando una mesa llena de fotos que muestran a la víctima caída tras la huida de Vermin del asilo. Y nos presentan al Dr. Kafka, que resulta ser el que estaba tratando a Vermin…

Spiderman: El niño que llevas dentro comienza como un verdadero thriller. Sorprende lo bien que ha pasado el tiempo por dicha trama. Spidey bastante molesto por la fácil huida de uno de sus viejos enemigos. El Dr. Kakfa intentando explicarle el progreso que hizo con Vermin antes de marcharse. Un par de flashbacks de lo sucedido en La Última Caza de Kraven entremezclados en una conversación. El Dr. Kafka luchando contra su conciencia. Peter yaciendo despierto en la cama, mientras sostiene a Mary Jane en sus brazos. En el mismo edificio de apartamentos, Harry Osborn tiene a su esposa, Liz, en sus brazos también. Tampoco puede dormir. Harry está en medio de una crisis nerviosa y eso le llevará a…

No diré más. Por que las buenas historias hay que disfrutarlas por uno mismo. Pues estamos ante una de las mejores tramas del trepamuros contra el Duende Verde que recuerdo haber leído. Y el caso es que no recuerdo haber pasado por ella. Quizás por eso he alucinado, y me ha enamorado tanto. Un guión palomitero como pocos que se devora en nada. Eso he encontrado en Spiderman: El niño que llevas dentro. Además de (y esto creo que no lo sabía mucha gente) ser secuela directa de la súper conocida trama La Última Cacería de Kraven; una de las más distinguidas historias que ha parido el noveno arte.

Y es que friends, estamos hablando de un arco argumental que brotó de la mano de dos grandes maestros como J. M. DeMatteis y dibujo de Sal Buscema, así que: ¿qué podría salir mal? O mejor dicho, ¿cómo no disfrutar de una aventura que contiene todo-todito-todo lo que me enganchaba del trepamuros en aquellos gloriosos años? Disfrutable al máximo. Si pensáis en volver a Spidey después del tiempo, Spiderman: El niño que llevas dentro es ese tomito ideal por contenido y precio que viene que ni pintado.

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