Reseña: Vuelo 19, de José Antonio Ponseti

5 de diciembre de 1945. La Segunda Guerra Mundial ha terminado. Cinco aviones TBM Avenger despegan de la base de Fort Lauderdale para una sencilla misión de entrenamiento en el océano. Aunque llegaron a tener contacto, incluso hay grabaciones, ya nunca más volvieron a saber de ellos… El autor es un enamorado de los misterios. Hace muchos años leyó un libro sobre el Triángulo de las Bermudas donde se comentaba el caso del Vuelo 19. Algo quedó dentro de él para siempre lo que le llevaría años más tarde a escribir este libro.

Nos encontramos en una historia de ficción, ya que seguiremos a un supuesto superviviente del vuelo que nunca pudo demostrarse que lo fuera. Se basa para ello en una tumba vacía, así como unos supuestos testigos, junto con hechos reales documentados que sí ocurrieron. George Paonessa, protagonista principal, le envía un telegrama a su hermano Joseph: «Te han informado mal sobre mí, estoy muy vivo». A partir de aquí su hermano seguirá su búsqueda. Vamos leer una minuciosa narración que nos mantendrá el pulso acelerado. José Antonio Ponseti crea un thriller lleno de acción de un libro que arroja luz sobre lo que vivió el Vuelo 19. Con una escritura fluida, historias llenas de lealtad personal, pero sobre todo de supervivencia y ganas de vivir. El misterio va aumentando según nuestro protagonista va recordando los sucesos de ese cinco de diciembre. Lo que más nos aterrará es ese recuerdo de un hombre con voz quebrada arrastrándole por el agua… ¿Quién era? Es para mí la mejor parte del libro. Cuando con sus recuerdos regresa al pasado. No sólo ahí sabremos que ocurrió en realidad, sino que entenderemos su propio miedo. Entre guiños a batallas reales como la de Tarawa o el famoso bombardeo de Pearl Harbor, el personal de tierra comenzará la búsqueda y con ellos irán apareciendo más personajes que le darán vida a la trama. Muchos arriesgarán sus vidas para encontrarlos. Otros incluso la perderán. Jamás en la historia de los Estados Unidos participaron tantos barcos y aviones en una misión de rescate.

La mente humana está diseñada para el misterio, nuestro autor lo sabe y deja una historia tan inquietante en lo ficticio como en lo real. No dejará de lado la tragedia de cuando las familias reciban el telegrama de que la búsqueda se dio por finalizada; hay partes verdaderamente desgarradoras. El interrogatorio de los testigos será la clave para ir entendiendo que ocurrió. Aunque existen grabaciones y nadie duda que todo se debió a un error humano, no por ello esta historia sigue siendo un misterio más del Triángulo de las Bermudas. Misterios siempre hay. Podemos recordar también la desaparición de un regimiento británico en la guerra del 1914 o ya en la antigüedad un ejército persa completo con el rey de reyes desaparecido en el desierto… Jamás se les encontró. Pero en este caso hay poco de sobrenatural, se supo que ocurrió, aunque no por eso los amantes del misterio siguen buscando otras explicaciones. En este drama existe una versión de ciertos ufólogos donde comentan de una puerta abierta del espacio-tiempo que se los tragó. Un libro entretenido sin más, pero me ha parecido interesante comentarlo y que lo conociérais.

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