Reseña: Deathstroke contra Batman, de Christopher Priest, Marv Wolfman y VVAA

Me pareció curioso como después de que se estrenara el film de Escuadrón Suicida, a algunos les sorprendían ciertos comentarios despectivos que hacía Will Smith (Deadshot) hacia Batman. Como si eso no fuera algo normal. O como si algunos creyeran (más esto segundo creo yo) que el atractivo para todos Will Smith no estuviese interpretando a un francotirador experto y asesino. Ah esperad, esperad…, ¿pero de quién demonios estoy hablando? Que no me ocurra como a ciertos fans que los confunden. Esperad, no se puede confundir a Deadshot con Deathstroke, aunque sea fácil hacerlo… Cierto es, que existe mucha confusión con ciertos secundarios en esto de los superhéroes, ¿o no? En cómic, lo último leído que recuerdo donde hacía aparición Deathstroke, el súpervillano mercenario, fue aquella historia suelta que ECC Ediciones incluía en el recopilatorio Batman Versus. Una gran Batalla Campal cuyo titulo presagiaba, entre Deathstroke y Batman (con Harley Quinn de por medio), una pelea intensa y brutal que se desarrollaba dentro de Los New 52. Recuerdo que disfruté viendo la de toñas que se daban. Pero bueno, vamos a hacerlo bien, vamos a hablar de quién verdaderamente os deseo hablar. Pues la reseña de hoy va de un reciente tomito publicado por ECC llamado Deathstroke contra Batman. Un buen arco donde un simple robo en un banco desencadena una guerra abierta entre Batman y Deathstroke con una trama familiar detrás. Una mini saga que fue publicada entre los números #30 y #35 de la serie regular de Deathstroke.

Deathstroke contra Batman se puede resumir en un ejemplar que reúne una atractiva trama, la que puede ser el enfrentamiento definitivo entre dos rivales súper feroces. Comienza cuando Batman descubre un paquete misterioso que contiene los resultados de las pruebas de ADN que demuestran que no es él, el padre biológico de Damian Wayne. El Caballero Oscuro fija su mirada entonces en el verdadero padre de su hijo: ¿Deathstroke? Pero Damian Wayne no puede ser realmente el hijo de Slade Wilson, ¿verdad? Y entonces, ¿quién diablos envía ese paquete, y por qué ahora? En el horizonte, una batalla por la custodia definitiva. Comenzando la contienda cuando Batman frustra un intento de asesinato que Deathstroke está llevando a cabo. No obstante, el paquete misterioso se planta ante la puerta del comisario Gordon y Adeline Kane, la ex de Slade Wilson, apunta su dedo hacia el orejas picudas…

Cuando un superhéroe retirado se ve atrapado en el fuego cruzado entre el mayor detective del mundo y el asesino más letal de DC, uno empieza a preguntarse si los legados realmente se llegan a verificar por siempre. Así que, forzado a formar equipo con Deathstroke, un hombre al que odia, Damian Wayne decide descubrir la verdad sobre su linaje. Y mientas Batman los busca, Deathstroke decide completar un golpe, y por supuesto Robin va en pos de él.

Además de este curioso guión, esta novedad de ECC Ediciones contiene del #6 al #9 de Deathstroke, the Terminator. Tres numeritos clásicos donde Marv Wolfman (Crisis en Tierras Infinitas) y Steve Erwin (Checkmate) idearon el primer enfrentamiento entre estos dos formidables adversarios que basan su mutuo odio en lo físico. Después de leer Deathroke contra Batman, una cosa me queda clara: las mejores patadas voladoras, las mejores trompadas y castañazos a mano abierta, puñetazos y mascás en cara; se las han dado estos dos. A estos cuadriláteros callejeros le añadís una trama dolorosa y familiar (que es con lo que normalmente la gente se embrutece) y como consecuencia, un tomito súper palomitero.

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