Reseña: Iron Man. Extremis, de Warren Ellis, Adi Granov, Charles y Daniel Knauff y Zircher

He comentado en más de una ocasión que me enamoré del personaje de Iron Man de niño, pese a que económicamente no podía seguir su colección. Con el paso de los años me di cuenta de dos cosas: se estaban escribiendo entonces las mejores tramas del personaje (El Demonio en una Botella, El Nuevo Iron Man), y también supe una verdad verdadera: yo los disfrutaba más que mi amigo. Y los años pasaron con ese buen sabor de boca de historias de un personaje que nunca coleccioné. Sabemos todos que las nuevas pelis Marvel se empeñaron en hacerlo molón. Y volví. Treinta años después, quise leer sus grandes sagas, lo mejor de lo mejor, sabiendo que había grandes arcos escritos como La Guerra de las Armaduras o esta joyita que os reseño hoy (a la que llego súper tarde) como es Extremis.

Desde una visión más madura, cuantas más historias de Iron Man leo, y cuantas más películas veo, no es ninguna metáfora visualizar a Tony Stark como un individuo perdido. Y eso que por lo general sus historias está bien escritas y rara vez se ve involucrado en ninguna narrativa particularmente compleja. Un atractivo centrado enteramente en el encanto, el carisma, el sarcasmo y el orgullo de un personaje como uno de los científicos o ingenieros más famosos inteligentes y ricos de la ficción. Aunque Warren Ellis casi que obvia bastante este tema en Extremis para crear un atractivo guión. Todo lo que necesitas saber para ponerte con ella (y en los films particulares de Iron Man lo comentan), es que ciertos terroristas “cercanos” han colaborado en un experimento súper secreto para crear a un súper soldado. Uno que esencialmente represente al “hombre del mañana”, y por supuesto, Tony Stark debe detener eso.

Descubrimos que la vida de este hombre crece y deriva a partir de malas decisiones. Aunque en esta ocasión, pareciendo culpable de algún modo: no ha hecho nada. Aunque aparentemente ha desperdiciado su potencial. En dos conversaciones absolutamente fascinantes, el mentor de Tony reprende a Stark por explorar frecuentemente no lo que es, sino lo que podría llegar a ser. Y nunca responde, porque no está seguro de la respuesta. Warren Ellis, guionista top actualmente y por supuesto, con grandes obras en su haber, toma al Hombre de Hierro y hace lo que mejor sabe hacer. Creando con Extremis, un arco argumental de seis números que se incluyó en volumen cuarto del personaje, publicado entre 2005 y 2006 e ilustrado de forma original, con un trazo muy realista de Adi Granov. Del que se necesita algo de tiempo para acostumbrarse, ero que luego te captura y como si de un film se tratara, disfrutas bastante con sus diseños.

Extremis es un guión que redefine el «status quo» del anterior Iron Man. Centrando e incrementando el poder en sus armaduras. Una obra que (como todo cambio que se les haga a los mayormente conservadores fans de todo personaje) recibió bastantes críticas. Aunque muy rápidamente se volvieron positivas y desde entonces es considerada como una de las mejores historias de Iron Man. Un guión basado en la crítica, la sátira en la ciencia y la tecnología más puntera como principales protagonistas del momento actual que se vivía a nivel global a principios del 2000. Un Tony Stark atractivo también como personaje y una trama que atrajo mucha la atención esencialmente por reescribir su origen, actualizándolo para con lo sucedido ahora en Afganistán. Un señor Stark que nunca deja que las cosas se salgan de control…, y es por eso que comienza encontrándose herido por su propio armamento en el conflictivo país afgano.

Extremis es un renacimiento, en toda regla. Ellis nos ofrece la imagen de un Tony Stark perdido, a la deriva y confundido. Stark afirma aquí que su pesadilla es una versión de sí mismo que no pudo ver el futuro, pero Ellis insinúa enérgicamente que su pesadilla no es un miedo abstracto: está sintiendo ese dolor y confusión en este momento. Tony Stark es un diseñador de armas cuyas invenciones se utilizan contra Al Qaeda antes de la primera Guerra del Golfo. Durante una visita de inspección, una de las propias bombas de Stark estalla, incrustando un fragmento de metralla en su pecho, el cual casi lo mata. Luego es capturado por terroristas afganos. Al igual que la historia original de origen del primer personaje, Tony crea una armadura junto con el Dr. Ho Yinsen y escapa de los terroristas, pero Yinsen no sobrevive. Esto lo cambiará todo para siempre…

Como habréis podido comprobar, algunos elementos de Extremis fueron adaptados para la película de 2008, Iron Man. Fuente primaria para Marvel/Disney de toda una serie de films que nos han hecho vibrar en el cine. Una gran historia. Una agenda de vida contada en formato de cómic, una lectura sólida y una de las mejores historias de Iron Man, sin duda. Totalmente de acuerdo.

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