Reseña: Siete Caballeros (Integral), de Jean Raspail y Jacques Terpant

Y vuelvo a caer en una adaptación literaria en formato cómic. Pero de una novela reciente. Con una idea apocalíptica de las buenas y situada en un entorno poco común: el invierno es duro a finales del siglo XIX y la vida parece haber abandonado la ciudad fortaleza donde reina el heredero margrave. Su Alteza parece muy superada por los últimos acontecimientos. Su país está en declive: trenes detenidos, puertos vacíos, telégrafos cortados, gente huyendo… Un mal desconocido los está devorando. Y la salvación parece venir solo de un puñado de hombres. Siete jinetes nombrados para resolver un enorme dilema como es encontrar un reino, restaurar una vida perdida…

Después de su exitosa serie Piratas con Philippe Bonifay, Jacques Terpant quiso ampliar su paleta de diseños y convenció al novelista Jean Raspail para que confiara en la idea de convertir a sus personajes y su mundo apocalíptico en viñetas. Y debo deciros que Terpant encuentra el tono correcto para instalar el misterio de esta oscura historia en la mente del lector. Su narración, rica en citas tomadas de la novela, mantiene un ritmo adecuado para con la trama. El lector se asienta gradualmente en la incomodidad de lo que parece ser un fin de un mundo anunciado. Y es Ponent Mon quien nos trae esta joyita que me ha sorprendido tanto, en un formato integral ya que originalmente se resolvió en tres álbumes. El margrave heredero, El precio de la sangre y El puente de Sefarea, tres títulos que forman un todo, pero que diseccionaré como siempre sin spoilear demasiado pues la historia lo merece.

Siete Caballeros es de una de esas joyitas que suelo encontrar en mi año lector, que me sorprenden de la nada. El margrave heredero es el primer álbum que establece claramente la escena que engancha. Deja un misterio flotante, que esperas, se explique cuanto antes. Siendo especialmente conscientes de la misión que se les ha confiado, los siete jinetes con caracteres muy marcados, cada uno tiene su propia personalidad y situados en un ambiente muy original; campos nevados, diálogos de calidad, la ciudad medieval, el ambiente y el finito reinado de este heredero Margrave, quien da título al álbum. Se desarrolla en un estado ficticio de la Europa del siglo XIX en la frontera entre eslavos y alemanes. Una catástrofe que ha aniquilado a la civilización. Un buen inicio que pone en situación, un regreso de Terpant por todo lo grande que ilustra y colorea esta historia.

El precio de la sangre es donde se demuestra de verdad que el mundo se apaga. El heredero Margrave lo sabe bien, confinado en su fortaleza, es asaltado por bandas de infieles devorados por el odio. Ha enviado al coronel Pikkendorff y seis jinetes más, en busca de información y de su heredera atrapada en algún lugar. Sometiéndose y dando a estos hombres una última esperanza para el éxito de su misión, una esperanza para vivir, dejando atrás a su príncipe caído, la pequeña tropa se sumerge en un depravado país, evitando en el mejor de los casos las ciudades devastadas y los edificios religiosos profanados. Cruzando el campo con los estigmas de horrores indescriptibles, los siete jinetes más aislados que nunca… En un viaje desesperado. El estado de alerta constante de los miembros de la expedición incomóda te meten en situación de manera brillante.

El puente de Sefarea cuenta como después de cruzar montañas e incluso países, los jinetes descubren la destrucción de los reinos tras más de doscientos años. La tropa de élite margraviana se dirige a las fronteras del Reino buscando la mejor ruta, adoptando un camino que corresponde a los gustos y orígenes de cada uno. Abai propone el gran bosque, visitar al obispo de la abadía de Zurfenberg y es cuando se detienen en St. Gallen, donde se encuentran con un joven Arno Valric, autoproclamado civil y militar mandatario. Tras la anarquía y la destrucción, parece que cierta organización está comenzado de nuevo…, aunque todos sabemos que aquí hay algo que aún no se ha contado.

Una epopeya en un mundo imaginario que nos permite cuestionar nuestro mundo contemporáneo. Qué buena idea tuvo Jacques Terpant en adaptar esta novela de Jean Raspail. Gracias a eso y a Ponent Mon, ahora podemos disfrutar de esta inmersiva historia digna de una gran producción fílmica. Pues Siete Caballeros no deja indiferente, con un dibujo extraordinariamente poderoso, con colores precisos y perfectamente adaptados a un escenario muy bien representado al que tu propia cabeza crea banda sonora. Recomendable total.

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