Reseña: Vlad Drácula, de Roy Thomas y Esteban Maroto

Otra de las joyitas que ha publicado Planeta Cómic en el presente mes es Vlad Drácula, de los maestros Roy Thomas y Esteban Maroto. Como ya os comentaba en la reseña de Creepshow, otra de las chuladas editadas con especial atención al amante del cómic y género de Terror, en general. Lo más increíble de todo es como a día de hoy, una nueva historia sobre Drácula, una historia que muchos nos sabemos de peh a pah, manida en ocasiones y cuyas diferentes versiones suelen ser chusta, resulta que aún se pueden seguir encontrando detallitos interesantes en algunas obras diferentes, y eso que os hablo de un cómic de los años 90.

Tres grapas que Planeta Cómic ahora publica de forma íntegra, en tapa dura, en un volumen al que sólo se le podría achacar un defecto: el color. Por que esto se publicó originalmente en color. No obstante, el editor de Planeta (ese al que le agradecemos los rescates de títulos así) añade una Nota al principio donde aclara que dicha edición se ha llevado a cabo desde una restauración directa de los originales del maestro Esteban Maroto. Por lo que se concurre en dos temas: los originales obviamente están en blanco y negro, hecho que repercute en una mayor calidad de los grabados. Y que según comenta hay tres páginas perdidas de esos originales por lo que se ha recurrido al escaneo para poder presentar la obra al completo. Y no pasa nada. Se dice, se aclara y se disfruta igual. Siendo sinceros, hasta Transilvania llegamos…

A lo que vamos: Vlad Drácula es una vez más una inclinación del maestro Roy Thomas por combinar historia, ficción y una obra imperecedera. Y lo hace otra vez, bien. Metiendo detalles chulos como os decía como por ejemplo que Vlad era el segundo hijo de tres hermanos, para después enfatizar en el conflicto cristiano/musulmán que desgarró Europa en el siglo XV creando un portentoso drama sazonado de grandes y épicos conflictos a los que Maroto pone imagen. Lienzos más bien. Vlad Drácula es una obra directa, sencilla, que aporta muy buenos datos e ilustraciones a la archiconocida historia del chupasangres más famoso de todos los tiempos. En un primer lugar, se nos cuenta la infancia y un temprano reinado de Vlad el Empalador, después se nos lleva a la guerra que dicho monarca tuvo que acometer contra invasores turcos, la construcción del castillo Drácula y el descenso de Vlad hacia los dominios de la máxima crueldad. Para dedicarnos un cierre con los últimos días del Empalador y el oscuro relato de su origen vampírico.

Vlad Drácula (Vlad the Impaler) vio la luz por primera vez en 1992, poco después de que la editorial Topps lanzara una miniserie adaptando la película Drácula, de Bram Stoker. Todo un bombazo que gustó mucho en especial a seguidores de Mike Mignola (una obra que por cierto Norma Editorial acaba de anunciar su reedición), pero Vlad Drácula fue reimpreso en 1995 como The Drácula Chronicles cuando Marvel tuvo un atracón de vampiros con su línea Midnight Sons, incluyendo NightStalkers, Morbius, una nueva miniserie de Blade así como reimpresiones de todos los cruces de Drácula con los X-Men , Silver Surfer, Spider-Man y Dr Strange, entre otros.

Ahora es Planeta Cómic quien publica esta versión del legendario vampiro. Historia a la que deberíais echar un vistazo, pues leer a Roy Thomas y vislumbrar lo que Esteban Maroto es capaz de hacer con el carboncillo no es ninguna nimiedad. Como os comentaba, con detalles muy interesantes que gustan. Os pondré un poco de sangre-miel en los labios: Se explican por qué el «histórico» Drácula, que todavía está en su tumba, es tan diferente a las muchas encarnaciones posteriores que hemos visto en la cultura pop vampírica… ¡A tope!

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