Reseña: La Primera Vez que vi un Fantasma, de Solange Rodríguez Pappe

Algunos no creen en fantasmas, y sin embargo, se quedan paralizados escuchando a un narrador de cuentos. A la luz del día se burlan pero por la noche creen. En este libro de Solange Rodríguez, no hay negación de lo sobrenatural. Los fantasmas respiran en su oído a medida que escribe. Son espíritus que susurran vuestros nombres mientras os ayudan con sus dedos helados a pasar una nueva página para recordaros dónde estabais leyendo. Estos fantasmas no gimen en edificios abandonados. Son activos y participan en el mundo. Ellos están muertos, pero no han dejado de estar. Estamos ante unos relatos (quince en total), donde uno de ellos da título al libro. La autora es ecuatoriana y narra algunas de sus historias con ese fondo de la América latina en la que se mezcla el olor de la sangre con fragancias de flores exóticas y especias. Sus cuentos son perturbadores, extraños, de una extensión de varias páginas a tan solo una, pero todos ellos ocultan miedos personales. Son tan terroríficos como fantásticos. Los fantasmas que atraviesan este libro habitan en un viejo hotel de carretera o en el cuerpo de una gata embarazada, se enredan en una trenza atada por una cinta azul, explotan con estruendo en el aire y se ocultan entre los dientes de una minúscula mujer desnuda. No os dejéis llevar por el título, aparte de presencias incorpóreas, también los recuerdos martirizarán a los personajes, por que más allá de la muerte también las pesadillas los atormentan.

Cuando tenía diez años, mi padre mató a alguien. Fantasmas que más que respuestas buscan no ser olvidados. El Paladar. Un hotel cuyo tapizado recuerda al de Overlook de El Resplandor, ahora necesita público para probar una cocina tradicional ancestral…

Ella puede ser cualquier cosa cuando tiene hambre. Pequeñas mujercitas que habitan bajo un sofá. Espejos que no hacen justicia a los muertos. Un hotel, una pistola ¿Quién es tan ingenuo para contratar a un chiquillo de asesino? «¿Es cierto que en este hotel hay un fantasma?». Venganzas, dramas, lo sobrenatural, de la mano de nuestra autora con una prosa macabra, con finales que no siempre están cerrados para llevar al lector a imaginarse por sí mismo esa locura. En todos ellos tendréis esa extraña sensación, esa angustia de que va a ocurrir alguna cosa horrible, y como lectores no podréis hacer nada salvo acallar el grito que nace de vuestra garganta. La autora es consciente de lo que puede perturbaros, llevándoos allí con mucha astucia porque su fin con estos cuentos es atormentar al lector, y puedo deciros con toda tranquilidad que lo consigue.

Siempre lo he dicho, hay escritoras que no necesitan gritar que lo son, somos los lectores los que llegamos a ellas, cuando hay calidad de sobra todo acaba llegando a nuestras manos. La Primera Vez que vi un Fantasma es esa clase de libro con el que, tras cerrarlo, no dudamos de la calidad de lo escrito. Con una visión única que traduce lo mundano en lo fantástico. Solange, nos dejó un libro que nos perseguirá en sueños mucho después de que el libro lo hayáis terminado. Sí, lo recomiendo.

One comment

  1. Rosa María dice:

    Muy buena reseña, Soraya, tomo nota, aunque espero poder dormir mientras lo leo.

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