Reseña: Infinity 8. El Evangelio según Emma, de Lewis Trondheim, Olivier Balez y Fabien Vehlmann

Ningún miedo a decir que el cómic de publicación actual de Ciencia Ficción con el que más estoy disfrutando es sin duda, Infinity 8. Una obraza-serie-independiente-por-tomo que está publicando Dibbuks en nuestro país, y que en el país vecino ha llegado a ver la luz su octavo tomo. Aquí, ahora, el tercero. Y digo por fin, por que es un titulo con el que hasta el momento lo he pasado tan bien que es acabarlo y desear tener-leer-ver qué propone el siguiente. Y no sé si es algo significativo o ya mencionado por la editorial pero curiosamente cada seis meses, aparece un nuevo título. El Evangelio según Emma, la chulada de la que os voy a hablar hoy.

Siempre brindo por la CF, sobre todo, si va mezclada con el humor. Lo he dicho en cantidad de ocasiones. De hecho, uno de los dos relatos premiados que he escrito por el momento (y creo recordar que el único de CF pura), se basa en esta ecuación: CF + Humor irónico. Menudo cóctel explosivo, si está bien hecho. Como ejemplo, obras literarias de éxito como Marciano vete a casa, de Fredric Brown o Guía del Autoestopista Galáctico, de Douglas Adams. A eso me refiero. Y en esa carretera andan de momento los argumentos que voy encontrando en los tomos de Infinity 8. Donde sigo leyendo esta serie (con especial gusto por el trabajo de Lewis Trondheim) con la esperanza finalmente de que esto nunca termine.

Vuelve a surcar el espacio la monstruosa nave Infinity 8. Ésta vez con una nueva protagonista femenina después de las pifias misionísticas de las agentes Yoko y Stella. Aunque sí que es cierto que sus desventuras no fueron en vano (los necrófagos y los aspirantes nazis ahora están neutralizados); por lo que el campo está libre para que se active un nuevo período de tiempo y un nuevo agente. En esta ocasión, el Capitán escoge a Emma O’Mara, una fémina con un irreprochable historial y un respeto por las tradiciones que la convierten en una verdadera leyenda. Tal vez, la persona idónea para este nuevo encuentro marco temporal. Pero quizás no todo sea lo que parece… Ya saben, aunque la mona se vista de seda…

Emma O’Mara: pacifista, piadosa, respetuosa de las tradiciones, una verdadera leyenda de las fuerzas del orden y determinación es… Pero las convicciones más sinceras son a veces las más peligrosas. Bajo ese caparazón de agente irreprochable, Emma espera su momento. De hecho, ella sabía que el Capitán la elegiría. Y luego ya veremos si eso… Si el deseado reinicio se lleva a cabo… Si no es por no ir… Es que… Por que en teoría este debe ser el último y… Según se dice, en algún lugar entre tanto muerto, debe hallarse el último evangelio de Tholman. El fragmento faltante de la escritura sagrada que finalmente unirá a los adeptos del profeta y terminará la Guerra Santa. Encuentras una aguja, en un pajar-necrópolis lleno de tesoros y ladrones de tumbas con los que Emma hará…

Hackeos psíquicos, Dios en persona, trescientos cincuenta cambios de trajes y unos cuantos miles de millones de suicidios. La serie toma un giro más profundo y dramático sin dejar de lado el humor, la acción y el suspense.

Me gustó saber antes de leerlo, que el talentoso creador Fabien Vehlmann ayudó a Trondheim con el guión. Y se nota. Aunque la historia es un poco menos hilarante que las dos anteriores (Amor y Cadáveres y Regreso al Führer), se tocan temas de pensamiento actual con puntos relevantes como la conciliación de la fe y las reglas de vida en sociedad. Así como el respeto (o no) de los dogmas religiosos que tan poco combinan con esta nuestra sociedad moderna. Y no hace falta decir que estos encuentros y desencuentros están más a la orden del día que nunca. Y aunque los dibujos de Olivier Balez pueden resultar con un primer vistazo un poco underground, en mi opinión, no desentonan con lo que Infinity 8 suele proponer al lector: Risas y desvarío.

Y un mensaje subliminal que da que pensar.

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