Reseña: La Historia Interminable, de Michael Ende

Hoy toca reivindicar un clásico de la literatura fantástica, uno de los títulos que me hicieron amarla, una de las pocas obras a las que vuelvo cada no mucho. Os cuento: yo no soy de esos que alardean haberla descubierto, de esos que despotrican sobre casi todo acontecimiento friki de nuestra niñez y ahora resulta que todos son muy sofisticados… La Historia Interminable es una de esas grandes historias que primero descubrí en el cine y de la que quise saber más acercándome al libro. Para descubrir una vez más que la novela es mucho mejor.

Michael Ende (1929-1995) es de esos pocos escritores (no inglés y no norteamericano), que consiguió traspasar fronteras con sus libros cuando aún era muy difícil hacerlo. El escritor de libros infantiles más exitoso de la Alemania de posguerra. Pero fue criticado por llenar las cabezas de los niños con historias escapistas y de fantasía en lugar de confrontarlos con el realismo social y estos ataques le hirieron tanto que se mudó a Roma. Escribió treinta libros, y sus obras de más éxito son Momo y La Historia Interminable, el indispensable libro del que os hablo hoy. Una edición que en ningún hogar-lector debiera faltar y que gracias a Editorial Alfaguara sigue disponible en librerías a día de hoy.

Los elementos que hicieron que la película fuera única y lo siga siendo actualmente para mí (soy un Papá pesado que se la pongo a mis hijos cada poco); esos mismos elementos, son principalmente los que se abordan en la novela. Aunque sólo en la primera mitad. Cosa que me sorprendió bastante pues, cuando leí el libro por primera vez me dio mucho ilusión saber que me quedaban todo un mundo por descubrir. Un niño, Bastian Balthazar Bux, es perseguido por los matones de su colegio hasta que por casualidad le hacen entrar en una extraña librería donde se encuentra con el rudo señor Koreander. Después de una conversación no muy agradable, Bastian roba el libro que ese hombre leía. La Historia Interminable. La trama luego fluctúa entre Bastian escondido en un ático del cole y el relato de Atreyu, un joven cazador elegido para una búsqueda, una importante misión, salvar al mundo de Fantasía, pues su gobernante, la misteriosa Emperatriz Infantil, sufre una indescriptible enfermedad asociada con la invasión de esa Nada que hace estragos haciendo desaparecer ciertos pueblos de Fantasía.

Me sorprendió también, cuán fiel al libro era la película al menos en sus inicios. Con la excepción de unos pocos monstruos que sospecho fueron cortados por razones de presupuesto. Pero encantado al ver que en el libro se revela una Fantasía magnífica toda llena de detalles, apreciando conversaciones, o mejor dicho, partes de conversaciones que en el film no se dan, pero aclaran bastante la idea que Ende propone. Un ejemplo: en la confrontación de Atreyu con Gmork el Lobo, cuando este le revela que la Nada no es simplemente apatía humana y pérdida de interés por los hechos fantásticos, sino que todo aquello que consume, el desgarre, sólo es un fiel reflejo del verdadero comportamiento humano. Un mundo creado por nosotros de mentiras y engaños, que los poderosos usan a lo largo de la historia para subvertir creencias en las mentes de los más débiles. ¡Toma ya! Una mensaje más que real.

También aprecié otros momentos diferentes que por supuesto en la peli ni se mencionan. Los indicios de que Gmork es libre de viajar entre Fantasía y el mundo humano, ya que hay poderes interesados en la destrucción total de Fantasía; puntos diferentes que me han hecho amar la historia, amar el libro hasta el punto de no ser capaz de olvidar ciertas conversaciones por mucho que pase el tiempo. El lenguaje y las descripciones breves, como a mí me gustan. Descripciones muy al estilo de cuento de hadas de las tierras y criaturas fantásticas que ciertos alemanes del siglo XIX eran capaces de aportar… Una segunda mitad del libro radicalmente diferente. Tierras maravillosamente creadas y amenazadoras, ¡y con Bastian de protagonista! Explorando giros secundarios como ver a Bastian ganando un concurso de armas con una espada mágica o creando con su don finales felices para los más pequeños. En resumen, visualizo con frecuencia que Fantasía se transforma en dos visiones que tuvo Ende, dos ideas separadas unidas en un mismo libro: El tratamiento despectivo de lo fantástico por esas personas que se nombran a sí mismas maduras o adultas, y la poca voluntad para el cumplimiento de deseos y propósitos.

Indudablemente, La Historia Interminable es un clásico digan lo que digan. Si es cierto que la primera parte del libro tiene una fuerza y una calidad asombrosa y que en la segunda desciende. Pero creo que esto es culpa de haber visto la peli antes; ya que va a tiro hecho y solo recoge lo épico. Aun así, una recomendación donde el consejo “indispensable de leer” se queda corto. Una joya.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *