Reseña: El Quinto Evangelio (Integral), de Istin, Montaigne, Viacava, Dellac y Jacquemoire

Hoy, una de esas obras con las que pruebas (aunque oí de su buena calidad) y quedas prendado por historia, dibujo y por supuesto, edición. El Quinto Evangelio (Integral) viene de la mano de Ponent Mon. Y bueno, una cosilla, ¿sabéis cuál es y de qué habla el Quinto Evangelio? ¿No? ¿Nada? Esperad, esperad: esta inquietante historia nos traslada a Tierra Santa, año 1174. Donde viviremos toda una serie de acontecimientos misteriosos con unas cuantas muertes de por medio. Milon de Plancy, regente del reino cristiano de Jerusalén, es asesinado salvajemente por tres hombres enmascarados. Guillermo, el archidiácono de Tiro, y su protegido Balduino, el futuro rey, lideran la investigación. Al joven soberano también le preocupa la desaparición de trece niñas, huérfanas y tatuadas con una mano de Fátima en el antebrazo. De actos de barbarie, unos pocos se están dando en la ciudadela, y uno tras otro parecen ocultar secretos más duros de revelar. Capaces de hacer dudar a más de uno sobre el tan nombrado cristianismo.

El Quinto Evangelio se convirtió en una obra que llegó a comprender cuatro álbumes, todos y cada uno de los cuales se aporta en este integral. Ya el primero (La Mano de Fátima) se muestra como un excelente cómic basado en la historia del reino de Jerusalén. Un escenario clásico pero inteligente que juega con los asesinatos en serie de mujeres jóvenes y los misterios de un pergamino secreto. Pero lo más destacado de este álbum es el dibujo de Montaigne. Encontramos páginas basadas en una ideal paleta de colores con grandes diseñadores detrás como Springer o Lauffray. Algunas páginas tremendamente impresionantes.

El Cubil de Cerbero (así como el álbum anterior), lleva la acción a ese “momento” de los templarios, entre la segunda y tercera cruzada. Cierta ficción esotérica que se ve reforzada por un contexto histórico rico en conflictos, habiendo existido personajes y lugares reales barridos por varias corrientes religiosas. Mediante conspiraciones, luchas de poder, secuestros, maniobras políticas, sociedades secretas y asesinatos, entramos fácilmente en una serie de la que con cada página, nos intrigamos aún más. En este segundo álbum ya se levanta el velo del evangelio apócrifo en el que se centra el título de la obra.

En Herodión nos adentramos en el verdadero evangelio de las revelaciones que fue escrito por Judas. No Judas Iscariote, el traidor, sino Judas, hijo de Jesús de Nazaret. Eso es lo que cuenta el regente Saladino. Un evangelio en manos de una niña llamada Akila, quien habría estado desaparecida durante siete años. Y donde un rabino llamado Ephraim, un rey leproso, Balduino y un arzobispo la buscan sin cesar. No obstante, un maestro templario oscuro también codicia el evangelio y su fiel Cerbero da caza a los fugitivos en Jerusalén.

Balduino, rey cristiano de Jerusalén, leproso y tan solo 15 años de edad. Guillermo de Tiro, soberbio y valeroso hombre de la Iglesia. Templarios a sueldo de Roma. Lorenzo, el fiel maestro de armas del rey, detrás del cual se esconde Cerbero, asesino sangriento, jefe de guerra de Saladino y hombre de honor. Estos son los héroes de esta impresionante serie servida por un dibujo y hermosos colores que finalizan con el álbum Revelación. Una acción que nos llevará a preciosos paisajes históricos, pero también a los rincones más oscuros del ser humano. Siempre egocéntrico desde que tiene uso de razón.

Con unos buenos autores mostrando sus dotes, escritos y diseños, y mostrando en definitiva un solo desarrollo psicológico: la investigación de Guillermo de Tiro hasta su claro razonamiento y el de un joven rey atrevido torturado por una enfermedad. Dibujante, guionista y director de tres colecciones en Éditions Soleil, la famosa editorial francesa, Jean-Luc Istin combina su talento con el de Thimothée Montaigne, quien firma su primer álbum aquí. A pesar de una vena esotérica al borde del agotamiento, Jean-Luc Istin se las arregla para entregar un thriller bien dominado. En cuanto al dibujo ya lo he dicho. Me encantó, sobre todo, los escenarios y paisajes. El entorno es maravilla pura bien recreada.

Un códice que, de caer en malas manos, significaría el final de la presencia franca en Jerusalén, seriamente amenazada por Saladino y su deseo de reconquistarla. Una búsqueda, una lucha que le mantuvo con vida mucho tiempo.

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