Reseña: Flash. Relámpago Expansivo, de Mark Waid, Augustyn, Pelletier, Rouleau y Kolins

Mark Waid tomó las riendas del tercer Velocista Escarlata en 1992. Su etapa, cuya recuperación sigue adelante en el presente volumen, es la continuación de Nacido para Correr, El Regreso de Barry Allen, Impulso, Velocidad Terminal, Punto Muerto y Deudas Infernales. Es hoy una de las más recordadas etapas del personaje. Una gloriosa época del héroe que devoro con hambre, como el niño que fui, que llevo dentro y que jamás hasta ahora, había conseguido leer todos estos sucesos en continuidad.

Lo cuento, no hay problema, en casa somos fans de la serie de TV de Flash. My family ve entusiasmada cada capítulo. En mi caso, la veo de reojo a la espera de que no puedan estropear nada de lo que leo, pues si algo tiene de bueno tiene esa serie (que ya va por su 5ª Temporada), es que desprende comiqueo y mucho del Flash de Mark Waid. Se huele que los guionistas de la serie tienen muy al tanto el Universo DC en el que se mueve-desliza-flota-vuela dicho Velocista Escarlata. En ocasiones, mola ver como introducen y lo bien que están representados algunos villanos. Actualizados sus trajes y bien hechos dentro del presupuesto…, un pijama así como así desmerece y eso hay que tenerlo muy en cuenta. ¿De ahí su éxito? No. Pero si se ha tenido como referencia la serie regular de Waid, donde os aseguro, estoy encontrando cantidad de paralelismos; entonces, es bien.

Flash: Relámpago Expansivo contiene del #142 al #162 de la serie original, números publicados entre 1998 y el 2000. Época en la que Mark Waid (Kingdom Come, entre otras muchas) se asoció con el escritor Brian Augustyn (Gotham a luz de gas) y el dibujante Paul Pelletier (Aquaman) para poner punto final a su relación con el Velocista Escarlata. Un vertiginoso final que despeinará y hará saltar lágrimas al más pintado, debido a la carrera contrarreloj en la que está inmiscuido Flash en estos momentos.

Relámpago Expansivo comienza con un intrépido número donde Wally West “vuela” en dirección a la vicaria a casarse con Linda Park, cuando de pronto su línea temporal se desvanece y su novia se esfuma del altar ante los ojos de todos. Corre por detrás una trama, o mejor dicho un tipo con muy malas intenciones: destruir la vida de Wally West y atacar a todas las personas importantes para él, es su misión. Es alguien de color azul cobalto… un villano que tendrá un impacto duradero y devastador en la vida del futuro Flash. Además de ser un tipo que tiene relación con el gran Barry Allen, por lo que Wally West recluta a Max Mercury, Jay Garrick, Jesse Quick y también lo intenta con Barry “Impulso” Allen. Necesita ayuda para recuperar al amor de su vida, viajar en el tiempo e investigar no es fácil para alguien que jamás tuvo tal problema. Complicándose todo, pues tiene que evitar además que dos Flash futuros sucumban ante la gema mística de Cobalto Azul.

Después de dichos eventos viene en este súper tomo uno de los arcos argumentales largos que más he disfrutado de Mark Waid. Por que es dicho autor en estado puro. Y es el mismo que da nombre al volumen. Relámpago Expansivo (Chain Lightning) es una trama de seis números que descubre un enorme secreto que nadie espera y… Y QUE NO DIRÉ AQUÍ. Pero os adelanto ya que ni siquiera Wally West lo espera, y tiene mucho que ver con mi amado Barry Allen. Malcolm Thawne (Cobalto Azúl) sigue en el centro de la idea y Wally también descubre que entre ahora y el Siglo XXX, dos destellos caerán, que el Mal gobernará a pasos agigantados si no se dedica a avisar a a los Destellos de cada generación. Y de salto en salto, va reclutando a los mejores.

Aventuras de viajes en el tiempo por doquier, con conexiones lógicas y tramas que cierran bien. Estrellas invitadas e inesperadas como Robin o alguien que no veía hacía tiempo como Aqualad. Evitar la invasión del país por parte de una desatada Gorilla City. Kid Flash descubriendo que Gorilla Montague no es enemigo. Un nuevo logotipo, un nuevo traje y un nuevo e inspirador villano. Deseos de luna de miel en Venecia…, pero no tan relajante como uno puede esperar.

Mark Waid diciendo adiós por todo lo alto.

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