Reseña: Lobezno. Logan, de Brian K. Vaughan, Eduardo Risso y Dean White

Para un personaje que no puede volar, distorsionar el continuo espacio/tiempo o cambiar la historia completa de un universo conocido con decir tan solo unas pocas palabras, Lobezno, más que casi cualquier otro personaje de cómic, se suele presentar como una especie de semidios. Solitario, estirado, con las manos en los bolsillos a la vez que distante de casi cualquier trama en las que participa cuando va en grupo…. Lobezno no solo puede sobrevivir a casi cualquier cosa, sino que también parece saber siempre qué decir y qué hacer al más puro estilo Clint Eastwood. Si bien este tipo de representación crea un personaje indiscutiblemente rudo, también proyecta una sombra atractiva sobre él para muchos comiqueros. Aunque para otros no tanto y quizás por eso nunca fui muy de sus historias. No obstante, llegué a cierta edad y entendí que debía leer fuera de mis gustos, lo que a muchos les parecía realmente bueno. Ya sabéis: «¿El arroz? Millones de chinos no pueden estar equivocados». Por ello, al enterarme que Panini Cómics recuperaba en su genial formato de Novelas Gráficas Marvel el arco llamado Logan de los maestros Brian K. Vaughan y Eduardo Risso; se hacía inevitable ponerme con él.

Donde por primera vez en años, se nos presenta una representación decididamente humana de Lobezno. Una historia donde a pesar de su relativa invencibilidad, Logan se presenta como nada más que un paracaidista canadiense confundido en un espantoso y oscuro momento de la historia. ¿Y adivina qué? Funciona. O mejor dicho, funcionó conmigo. Me encantó.

Nos topamos con Logan en Japón, viajando a través de la nieve en dirección a un templo cuando es golpeado por una ardiente bestia que grita: ¡Tu turno! Fundido en negro y un soldado observándole. El hombre frente a él es el teniente Ethan Warren, un prisionero de la Segunda Guerra Mundial, que parece compartir celda con Logan. Entonces, se ponen las pilas. A Lobezno se le ocurre un plan para escapar y Warren acepta ayudar. Asaltan a tres soldados que se acercan y los dos prisioneros escapan al bosque. Tomando dos de las armas de los guardias. Cuando se encuentran con una joven sorprendida en un puente. (Aquí empieza ya a molar la historia…) Warren y Logan se enfrentan. Debaten si deberían matarla o no. Lobezno le dice a Warren que se aleje o también se unirá a su destino, que ni se le ocurra tocarla y este se aleja acusándole de desertor y espía.

La joven elogia a Logan por salvarle la vida y dice que lo puede ocultar unos días en su cabaña hasta que pueda escapar con facilidad. Dice llamarse Atsuko y está sola. Su desaparecido padre era un kamikaze. Y antes de la tragedia que está por venir, mientras duermen juntos, él le pregunta: ¿Es este el cielo? Así comienza una aventura diferente de Lobezno. Una historia perfectamente imaginable en un pasado del superhéroe, con hechos históricos de por medio tan reales como es encontrar un hermoso atardecer tras un bosque en el precioso país del Sol Naciente con una guerra en ciernes. Logan al natural, pelo en pecho, una especie de soldado estadounidense homoerótico que se encuentra en buena compañía, en un mismo lugar que no deja de ser un hermoso agujero japonés situado en el bando opuesto.

Esta miniserie de Logan me ha hecho reconsiderar seriamente todo lo comentado al principio de la reseña. Afirmarme en mi posición. Intentar leer lo mejor de un personaje que no te atrae demasiado, puede ser perfectamente sinónimo de toparte con una buena historia. No perderte lo mejor por estar en el mismo punto que muchos. Logan, que se presentó por primera vez en Origen, hace que el Wolverine actual sea mucho más interesante. Fuera del constante descontento y beligerante comportamiento del “zarpas de adamantium”, descubrir una parte sofocada de vulnerabilidad seductora. Un guión completamente refrescante, por el que no puedo evitar pensar en Vaughan cavilando igual que yo, susurrando que ya tocaba algo diferente para esa gente que no es fanboy total del personaje. Que lo quiere en un contexto más realista. Una novela gráfica imprescindible.

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