Reseña: Tokyo Ghost (Integral), de Sean Murphy, Rick Remender y Matt Hollingsworth

Somos así: cuando una obra es buena, nos gusta, amamos su dibujo y lo que propone; la queremos tener en la mejor de las ediciones. Por supuesto que hablo del tomo integral pero si además la editorial tiene en cuenta la calidad del titulo y decide presentarla en una Edición de Lujo y que en todos los aspectos (económico, sobre todo) merezca la pena; como se dice ahora: COMPRO. Norma Editorial ha hecho todo esto con Tokyo Ghost. Un cómic del que no me asusta decir que probablemente contiene uno de los mejores tándem de autores de los últimos años del noveno arte. Ambos dos llevando una serie de Ciencia Ficción hacia lo más alto, un equipo de súper estrellas formado por Rick Remender (Low, Clase Letal, entre otras) y Sean Murphy (Crononautas, Punk Rock Jesus, entre otras obras independientes de calidad). Y no lo digo por decir, Rick Remender es uno de los guionistas que más vende del momento, y si a ello le sumas el que es para mí el mejor dibujante actual para crear diseños futuristas como es Sean Murphy, la pregunta es: ¿estamos ante un cómic indispensable de CF, uno de esos que se volverá un clásico con los años? Estoy asintiendo con la cabeza. En Tokyo Ghost encontraréis una clara critica y concisa sobre la adicción, los medios de comunicación, y sobre todo, el poder del corazón humano.

Ya en los primeros cinco números (que en su día comprendieran el primer TPB), percibes que estás ante una maravilla futurista de esas que apuntan a convertirse en todo un clásico del cómic de CF. Con ambientación digna de la mejor película, de la mejor novela, del mejor videojuego o incluso de un gran juego de rol con ambientación mangaka vanguardista y/o steampunk. Una ambientación que se consigue, o mejor dicho de la que tienen mucha culpa, el estilo deslumbrante e inspirador del dibujo de Murphy y el brillante uso del color de Matt Hollingsworth (Wytches, Ojo de Halcón) .

Unos setenta años en el futuro. Año 2089. Los Ángeles. El consumo excesivo de tecnología se dispara en las calles, consumiendo por completo las vidas de las personas. Estamos casi al cien por cien de una población sometida al enganche, a la droga de moda. Excepto la condesa Debbie Decay y su compañero y bruto motero Led Mella. Juntos se dedican a limpiar la escoria de la ciudad con una fuerza mortal y explosiva. No obstante, la gente de este mundo parece existir solo por una razón: obtener y meterse la sustancia más alucinógena posible. El éxtasis definitivo y virtual. Ya sea de sistemas televisivos transmitidos directamente a sus mentes o modificaciones del cuerpo capaces de convertir a un cualquiera en un súper hombre. Parece que solo merece la pena vivir para encontrar ese subidón megatecnológico. Es entonces cuando una nueva misión se escribe en el horizonte. Eliminar del mapa el último país libre de tecnología drogadicta. La pareja tiene un nuevo trabajo, una nueva ilusión, abandonar la miseria familiar de Los Ángeles y aplastar a todo aquel que pueda escapar al último santuario libre de drogadicción del planeta… Tokyo, ese edén para los que desean una vida normal.

Así comienza una obra que se vuelve toda una delicia con el paso de las páginas. Tokyo Ghost se hace en cierto modo diferente por mezclar una temática ya conocida (la búsqueda del edén, la libertad, la vuelta al estado del bienestar), con una intensa violencia a través de las páginas. Sumando a todo ello ese tono de las novelas de William Gibson (Neuromante, Johny Mnemonic) que introdujeran en nuestras vida la tecnología como algo a lo que temer en breve.

Tokyo Ghost tiene esa fuerza, ese poder, ese “sin miramientos” del manga que Akira trajo al noveno arte. Una bomba radiactiva de sangre y tripas, arrojando balas, bazookas en mano, cientos de flechas clavadas en la espalda y miembros del cuerpo separados con cierta finura. Acción. Y un ambiente, un mundo creado de la nada para desarrollar una historia que se hace maravillosamente fácil de leer. Aunque sí es cierto, en mi opinión, que cualquier artista menor habría matado el impacto de la historia, la cual con el avance de la trama se vuelve profunda y emocional. Por eso lo brillante de la conjunción, de la perfecta unión de estos autores para con el titulo. Tokyo Ghost puede parecer sólo un espectáculo violento, pero a medida que avanza encuentras una trama que trasciende, con un trasfondo interesante germinado, el cual solo tienes que esperar a que florezca. Y florece. Wow! Si lo hace…

Tokyo Ghost, una metáfora clara de nuestra adicción a lo digital, a los medios de comunicación y al exceso de nuestro tiempo. Que se contrarresta con un paraíso a los ojos, una belleza natural ubicada en un lugar de la Tierra concreto. Unos detalles soberbios. Una de las novedades más interesantes, uno de los tomos más completos que podéis encontrar actualmente en vuestra de cómic habitual.

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