Reseña: La Muerte del Comendador. Libro I, de Hariku Murakami

lamuertedelcomendadorAnte todo comentar que, La Muerte del Comendador es la primera parte, por lo tanto, las incógnitas y misterios no serán todos resueltos al final, quedando algunos para el segundo y definitivo libro. Todo empezará con un retratista al que su mujer pide el divorcio después de seis años de casados. Es un pintor especial, busca el interior de las personas, descubriendo lo que esconden; tiene treinta y seis años en el momento de abandonar Tokio, ciudad donde vivía hasta ahora, y un amigo suyo de la juventud, le deja hospedarse en una pequeña cabaña en la montaña donde había vivido su padre, un famoso pintor.

A partir de ese momento su vida cambiará para siempre. Un enigmático vecino que vive en una mansión de cristales azules entablará amistad con él y le pedirá dos curiosos favores. Una noche un extraño ruido lo despertará para encontrar arriba, en el desván, un cuadro con una tarjeta a bolígrafo en la que pone:

«La muerte del comendador».

En el interior del bosque hay un pequeño templete tapiado con grandes losas de piedras; en su interior suena una campanilla… avisando de un misterio oculto.Hairiku Murakami es como un arquitecto. En su novela no hay nada al azar. Los personajes, los que va introduciendo en el relato, tienen un desarrollo como los planos de un edificio en relación con el exterior. Da la sensación que él desarrolla sus creaciones llevado por la curiosidad, y las estudia para ver cómo reaccionan y viven.

Escrita en primera persona, como todas sus novelas, nos adentrará en un mundo real y sobrenatural. Con una prosa dominante muy occidental, regresaremos a sus temas habituales: la soledad, la pérdida y el reencuentro con uno mismo, aunque esta vez le da bastante importancia al tiempo que pasa de forma cruel y nunca perdona. Nos introducirá el miedo en el cuerpo ya en las primeras páginas con un ser al que es incapaz de verle el rostro…, pero desea ser pintado.

La historia avanzará entre la realidad y lo fantástico, al desenvolver el cuadro del desván para ver la ópera Don Giovanni de Mozart, pintada al modelo tradicional japonés. Historias dentro de otras historias, incluso cuentos budistas que todavía nos dejarán con más dudas sobre lo que en realidad está ocurriendo en esa casa del bosque.

Me leí el libro de una sentada, en verdad, es maravilloso, tan diferente, especial… Es como un sueño dentro de otro sueño del que despiertas y no sabes si despertaste o sigues soñando. Leerlo es encontrar la inmersión total en una dimensión alternativa. Es tu mundo, no porque naciste allí, sino porque él lo hizo para ti. Un libro sobre el mundo del arte, con oscuras historias donde todo queda envuelto en una especie de existencia espiritual. Guiños a esa Viena ocupada por los nazis. Citas musicales de ópera y jazz. Esencias muy japonesas de lo positivo y lo negativo, de la vida y lo que pudiera haber después de la muerte. Sin que falten escenas de sexo muy a lo Murakami.

Esperando esa segunda parte como pocas veces he hecho.

One comment

  1. Un tipo fascinante. Y prolífico. Hoy mismo he visto el libro y ya espera turno. Por el momento, “Kafka en la orilla” está indestructible en la primera posición de mi ranking murakámico, pero ojalá que esta nueva obra lo desplace… buena señal, sería.

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