Reseña: Las Casas de los Rusos, de Robert Aickman

lacasadelosrusosRobert Fordyce Aickman (27 de junio de 1914 – 26 de febrero de 1981), escritor inglés de ficción y no ficción, conocido sobre todo por sus relatos cortos del género sobrenatural.

Siempre nos ha asustado lo desconocido. Antes de que supiéramos que el mundo era redondo, temíamos el horizonte. Los espíritus son algo que la ciencia aún no ha podido probar. Seguimos sin entender, no podemos cuantificar todavía almas y fantasmas. Estoy segura que cuando lo hagamos dejaremos de temerles. En una ocasión el escritor americano John Passarella me dijo: «Incluso aquellos que no creen realmente en el mundo paranormal, están dispuestos a dudar dentro de su incredulidad por el bien de una buena historia. No tenemos todas las respuestas sobre nuestro mundo, por lo que dejamos una puerta abierta a escenarios de “qué pasaría sí…” E incluso aquellos que creen en algo “más allá” de lo normal, reconocen que la ficción es hacer creer. De modo que en algún nivel, todos simplemente queremos una buena historia. Como lector, quieres que esa historia siga su propia lógica interna para mantener viva la ilusión».

Nuestro autor Robert Aickman narra en este libro seis historias que van desde lo sobrenatural, extraño hacia un undo fantástico. En sus personajes intenta siempre sobresaltar un rasgo para singularizarlos. Otra cosa que destacaría de su forma de escribir es que siempre deja el final abierto en sus tramas. Aickman, en este caso, digamos que se asocia con el lector para crear una historia. El escritor deja los huecos y los espacios para que el lector los complete. Cada historia será entonces tan individual como la persona que la lea, llenando los vacíos. A mi entender, una manera más íntima de contar una historia, dejando al escritor y al lector vulnerables teniendo que fiarse el uno en el otro.

La antología comienza con una verdadera joya literaria, el relato que más me gusto. La Tolvanera. Un trabajador del Comité Paranormal nos relata una historia de una casa estilo gótico conocida como Clamber Court donde viven las hermanas Brakespear. No falta ningún detalle sobre esa clase de mansiones, siempre oscuras y silenciosas, menos cuando una de las hermanas toca el piano. Nuestro protagonista vive en la incertidumbre por un extraño polvo que parece cubrir los muebles de la casa. Un polvo denso, anormal, pero que no es capaz de mantener las huellas de alguien que habite allí dentro.

Sigue el relato que da título al libro. La Casa de los Rusos. Otra maravilla escrita que empieza en una taberna con un viejo contando una increíble historia que vivió siendo joven en Finlandia. En una de las islas, un hecho del pasado abre las puertas al más allá para ser vivido de nuevo. Estamos ante otra historia de fantasmas, pero esta vez con un recuerdo sangriento.

No más resistente que una flor, es el título del tercer cuento. Un matrimonio en el cual ella se somete a un misterioso tratamiento de belleza (este punto me dejó muy fría, ya que no se explica nada de dicho tratamiento). A raíz de ese cambio, ella provocará en su marido cierto horror e incertidumbre de lo que en realidad le ocurre a su mujer. De todos los relatos el que encontré más flojo.

Llegamos a otra joya inolvidable, el titulado Ravissante.  Un relato que tiene de todo desde un aquelarre con sexo a cierta dosis de fetichismo, posesiones infernales, un perro que en realidad es otra cosa… y pinturas. Un pintor sin éxito en Bruselas conocerá a la viuda Madame A, comenzando una historia de seducción y posesión diabólica. Uno de los cuentos donde el autor deja más camino para que vuestra mente rellene. El más Aickman, diría yo.

Terminamos con Las Manchas. Stephen, un funcionario que acaba de enviudar, busca refugio en los páramos del norte de Inglaterra. En uno de sus paseos conocerá a Nell, una joven de la que nada más verla se enamorará. Pero en los páramos nada es lo que parece… La historia más de tipo fantástico de todas donde una hermosa mujer puede ser cualquier cosa en esos paisajes ingleses. Triste y sobrecogedora.

Seis relatos, unos de tantísima calidad que hacen sombra a otros que tal vez destacarían fuera de esta antología, pero que junto a esas joyas empalidecen. Una antología que recomiendo para engrandecer vuestra biblioteca.

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